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martes, 18 de marzo de 2014

Hoy no hay frase del martes

Y es que ayer decidí tomarme un descanso del blog. No será mucho, unas semanas no más, pero de verdad lo necesito. Últimamente no saco tiempo para los blogs ni para leer y no quiero estar todo el día pensando que tengo que escribir tal o cual reseña y estar con el comecome si no lo hago. Por eso creo que lo mejor es parar ahora para volver cuando tenga las pilas cargadas.

 
En eso estoy :-)


Pronto estaré de vuelta de nuevo. ¡Esperadme!

Además, nos veremos por Facebook seguro... ¡FELIZ MARTES!

martes, 11 de marzo de 2014

La frase del martes (104)


Aprendí que no se puede dar marcha atrás, que la esencia de la vida es ir hacia adelante. La vida, en realidad, es una calle de sentido único.

-Agatha Christie

martes, 4 de marzo de 2014

La frase del martes (103)


El pasado es un país extranjero. Allí hacen las cosas de otro modo.

-David Hartley

lunes, 3 de marzo de 2014

La ruta de la selva - Pekín express Jose Manuel Vergara Díez

Este libro lo leí hace unos meses ya pero parecía que nunca encontraba el momento de ponerme con la reseña.

Es un libro muy corto del que esperaba encontrar algo muy diferente a lo que he encontrado. Con esto no quiero decir que no me haya gustado pero sí es cierto que esperaba algo distinto.

Raúl y su amiga Carmen se apuntan al programa Pekín Express pero la experiencia no resulta como ellos esperaban porque el primer día de carrera son secuestrados. A partir de ese momento buscan la forma de escapar mientras la presentadora, Raquel Sánchez Silva y Eva Sanz, directora de la carrera, se dedican por su parte a buscarles por la selva amazónica.

No conozco el programa nada más que de lo que mi hermana me ha contado (porque a ella le encanta y ha seguido todas las ediciones, (por cierto, dice que si se apuntase a ese concurso lo haría sólo conmigo, espero que no le de por apuntarnos si vuelve el programa...) pero me ha resultado bastante improbable que secuestrasen a una pareja del concurso y mucho más que la presentadora y directora se pongan por su cuenta a buscarles. No me ha resultado creíble, le quita el realismo que podría haber tenido al "utilizar" personajes reales y eso no me ha gustado demasiado.

Por lo demás el libro se lee muy rápido y es entretenido. No faltan aventuras, algo de amor, confianza y amistad. La lectura es amena y desenfedada a pesar del dramatismo de estar secuestrados así que es ideal como lectura ligera.

Como dato curioso decir que la historia se publicó en un primer momento en el blog del autor y, según dice en Amazon:

Esta novela surgio como una forma de mantener viva una ilusión más que como un ejercicio literario.
 

martes, 25 de febrero de 2014

La frase del martes (102)


Pregúntate si lo que estás haciendo hoy te acerca al lugar en el que quieres estar mañana.

-Walt Disney

lunes, 24 de febrero de 2014

El peligro de llamarse Nerea Elisa Cotarelo

Nerea es una adolescente solitaria, que no tiene amigos, que se siente invisible delante de sus padres y que tiene ganas de cambiar todo eso.
 
Un día comienza a chatear con Román a través de Tuenti a pesar de que no le conoce de nada. Él le manda una solicitud de amistad, ella le acepta por curiosidad y en pocos días ya está completamente enamorada de su Román. Sus padres, por supuesto, no saben nada y su única amiga, Alba, le aconseja que sea prudente y que no le de demasiada información al desconocido.
 
Pero Nerea, que tiene a la soledad como su aliada, no escatima en detalles cuando habla con él y finalmente se decide a quedar. Siente que ha encontrado a su alma gemela y tiene miedo a perderle si no queda con él así que un viernes por la tarde, después del instituto, quedan para conocerse en persona. Él es de Madrid y ella de Oviedo y como él está "tan enamorado" de ella decide ir a visitarla a su ciudad. A partir de ahí comenzará un suplicio para los padres de Nerea y para el inspector Pedro Núñez, que es quien se encargará del caso.
 
En la narración nos encotramos sobre todo en la piel del padre, en la de Nerea y en la del inspector Nuñez pero, a parte de estos personajes, nos encontramos con muchos otros que también son importantes y que siempre vamos a saber qué pasado tienen y cómo éste puede afectar al tiempo presente. Todo el mundo tiene un motivo para actuar como actúa, ya sea para bien o para mal.
 
El padre de Nerea me ha encantado. Es un personaje entrañable, completamente abatido ante la desaparición de su hija (de la que nos enteramos en el primer capítulo) e incapaz de hacer algo útil para hallar el paradero de su hija. Un hombre que quizás no haya sido el mejor padre del mundo, pero para quien su hija lo es todo. Un amor incondicional como sólo unos padres pueden dar a sus hijos... aunque no se haya preocupado en demostrarlo.
 
El inspector Nuñez es un hombre solitario, que ha dedicado toda su vida a investigar crímenes y que no dejó un momento libre para vivir su vida. También me ha gustado mucho este personaje. Pone todo su empeño en encontrar a Nerea y a la persona que se la ha llevado y lo hará con otros dos policías: Juanjo y Alberto.
 
La novela me ha gustado mucho, muchísmo. Me ha impactado, me ha emocionado y me ha dado en qué pensar. Es una hstoria desgarradora y sin duda tardaré en dejar de pensar en estos personajes.
 
Algo que no me ha gustado del libro (por buscarle algún pero) ha sido la maquetación y que se ha escapado alguna falta de ortografía (mínimas pero que llaman la atención de los que somos quisquillosos, lo siento) pero vamos, que no son ni mucho menos tan graves como para no recomendarlo. Todo lo contrario, creo que es un libro que merece la pena ser leído, que inspira lástima, amor, emoción y rabia. Que a veces te invita a gritar a Nerea que no sea tan tonta y al inspector que haga otras preguntas a los sospechosos.
 
En fin, que me ha gustado mucho. Tal vez haya sido porque me ha traido muchos recuerdos de tiempos pasados y me ha hecho pensar en muchas cosas...
 
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...Hace unos años, demasiados ya, "tuve" una "relación" por chat con un chico de Sevilla. Hablábamos durante horas y yo llegué a un punto en el que le ponía por delante de mis amigos de carne y hueso, los cuales llegaron a increparme en varias ocasiones y me criticaron por dedicarle tanto tiempo a alguien que no conocía. No recuerdo ya cuánto tiempo duró esto, unos meses, no sé si más de un año, pero lo que sí es cierto es que esa "relación" me absorbía por completo. Mis padres también se dieron cuenta y andaban con la mosca detrás de la oreja pero como al final se me fue pasando no tuvieron por qué preocuparse más aunque me llevé varias charlas por su culpa...
 
Esto ocurrió cuando yo tenía más o menos dieciocho años y, a pesar de lo que todo el mundo pensaba de mí, yo era la mar de desconfiada. Mi amigo y yo quedamos una vez, pero yo jugaba en casa, y no corrí peligro alguno en esa quedada. Nos vimos en Madrid, aprovechando que él tenía que pasar por mi ciudad y tenía unas horas libres, y fui yo quien eligió los sitios a los que iríamos y la que sirvió de guía. No abandonamos la calle ni los lugares llenos de gente en ningún momento.
 
Realmente creo que se puede conocer gente, hacer amigos e incluso encontrar pareja a través de redes sociales, chats y páginas de contacto, pero también creo que son un arma de doble filo y que pueden resultar dañinas y peligrosas en las manos equivocadas.
 
Mientras leía El peligro de llamarse Nerea no he podido evitar recordar todas esas conversaciones que tuve con mi amigo durante tantos y tantos meses. Conversaciones en las que me reía (él tenía buen sentido del humor) y en las que me sentía especial. Tampoco he podido dejar de sentirme identificada con Nerea, el patito feo del colegio (aunque ahora sé que no lo era) y la que no encajaba con casi ningún grupo de niños y niñas. Igual que Nerea.
 
Lo que nos diferencia a Nerea y a mí es lo que he apuntado un poco más arriba: la desconfianza. Siempre he sido desconfiada, no lo puedo evitar y creo que eso me ha librado de muchos marrones en mi vida. Mi amigo resultó ser un chico normal y corriente con el que al final dejé de tener relación, se desgastó con el paso del tiempo, pero no he podido evitar pensar que algo que parecía tan inocente podría haber terminado de una forma bien distinta. Locos hay por todos lados y se van modernizando con los tiempos. Antes acechaban en las sombras a sus victimas, ahora las acorralan y manipulan desde un ordenador o un dispositivo móvil y eso es algo que da miedo. Da mucho miedo.
 
 
Ahora tengo treinta y dos años y veo las cosas de otra manera, hago amigos de otra manera y confío en gente que no conozco en persona.
 
Si has llegado hasta aquí, quizás también te estés preguntando cómo de seguras son las redes sociales, los blogs o los foros; si la gente que está detrás de un nick es de fiar o no sólo porque tenga la misma afición que nosotros o si es seguro conocernos en persona. Yo creo que sí, igual que lo creía con dieciocho, siempre que se utilice el sentido común, ese que tantas Nereas no han tenido a lo largo de los años y que las han llevado a situaciones problemáticas, en muchos casos irreversibles.

martes, 18 de febrero de 2014

La frase del martes (101)

 
¡Lástima que el amor un diccionario
no tenga donde hallar
cuándo el orgullo es simplemente orgullo
y cuándo es dignidad!
 
-Gustavo Adolfo Bécquer

sábado, 15 de febrero de 2014

Emma Jane Austen

He de reconocer que la lectura del libro me ha llevado más tiempo del que me habría gustado pero también es verdad que no he querido forzar los momentos de lectura para poder disfrutar de la historia. Y os puedo asegurar que ha merecido la pena.

Emma Woodhouse, bella, inteligente y de acomodada posición, con un hogar confortable y un carácter alegre, parecía reunir algunas de las mejores bendiciones de la existencia...

Con estas palabras nos presenta Jane Austen a su protagonista. Yo, quizás, habría incluido que estaba a favor del matrimonio... de los demás. Y es que Emma ha decidido que el matrimonio no es para ella y se niega rotundamente a pasar por el altar. Sin embargo se dedica a buscar novio a sus amigas, es algo así como su entretenimiento. Ella cree que lo hace muy bien pero lo cierto es que este pasatiempo suyo es el que convierte a esta novela en una comedia.

Miss Taylor, institutriz de Emma, se acaba de casar y por lo tanto de abandonar la casa para ir a su nuevo hogar con su marido. Este hecho es un verdadero drama para el padre de Emma, pero a ésta es algo que le hace especial ilusión porque ha sido ella quien ha propiciado que la pareja se una. Después de "perder" a Miss Taylor (ahora convertida en Mrs. Weston) Emma decide buscar otra amiga con la que hacer de casamentera y "solucionarle" la vida. Y aquí es precisamente donde todo comienza a liarse.
 
Convence a su amiga Harriet de que cierto caballero está enamorado de ella y ésta se enamora a su vez de él, aunque en honor a la verdad hay que decir que esta chica es bastante enamoradiza y que vive, al contrario que Emma, buscando un marido. Sea como fuere este intento de unión es el comienzo de un montón de malentendidos que afectan a los temas del corazón de unos y otros y que traerán a Emma, y al resto de personajes, por la calle de la amargura.
 
Nos encontramos con varios personajes a lo largo de toda la novela, todos ellos aportando algo diferente, que nos consiguen sacar una sonrisa en varias ocasiones y poner de los nervios en otras. A mí me ha recordado un poco a El sueño de una noche de verano de William Shakespeare con tanto enredo y tanto malentendido y me ha hecho pasar muy buenos ratos. Y no estoy hablando de reirme a carcajadas, no, estoy hablando de leer con una sonrisa en la boca en muchas ocasiones y de asombrarme del uso de la ironía y el sarcasmo de la época en las conversaciones, que es algo que me encanta utilizar y que me encanta cuando la gente lo utiliza.  
 
Es el segundo libro que leo de esta autora (el primero fue Sentido y Sensibilidad) y tengo que sumarme a todas las personas que en la blogosfera le rinden pleitesía y alaban su pluma porque, realmente, no ha habido un solo momento que no haya estado completamente entregada a sus palabras. Me ha enganchado desde el primer momento, me ha mantenido pegada a sus páginas y aun sabiendo -o intuyendo- cómo acabaría me ha entretenido como hacía tiempo que no me entretenía un libro.

Sin duda me haré con el resto de títulos (ya tengo Orgullo y Prejuicio en casa) para conocer al resto de personajes que Jane Austen nos tiene que presentar.
 
No puedo dejar de recomendar esta obra. Sencillamente me ha encantado.
 
 
Traducción: Ana María Rodríguez

martes, 11 de febrero de 2014

La frase del martes (100)

Hoy llegamos a la frase del martes número 100. Cuando empecé con la sección no me imaginé que me gustaría tanto y sobre todo que os gustaría tanto a vosotros.
 
El otro día Tizire me dijo que la frase número 100 tenía que ser épica y desde entonces he dado mil vueltas por páginas de frases para buscar la más adecuada. Yo también quería poner una frase impactante, de esas que se recuerdan, de las que todo el mundo sabe autor y momento en el que se pronunció, pero no he sido capaz de encontrarla. Tenía una muy buena que la dejaré seguramente para la semana que viene (os dejaré con las ganas hasta dentro de siete días) pero está en inglés y la traducción no es lo mismo. Pierde fuerza, mucha, y no quería que la frase número 100 quedara a medias así que me he ido directamente a una frase que me ha resultado muy simpática. No es una frase histórica, ni épica, ni siquiera es una frase súper oída, pero a mí me ha sacado una sonrisa y estoy 100% segura de que también lo hará con vosotros.

La lectura es como el sexo, si realmente lo quieres hacer nunca diras "No tengo tiempo"

-Anónimo

martes, 4 de febrero de 2014

La frase del martes (99)


No hace falta conocer el peligro para tener miedo; de hecho, los peligros desconocidos son los que inspiran más temor.

-Alejandro Dumas