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lunes, 6 de agosto de 2018

Evelina - Frances Burney

Tenía este libro en casa desde hacía algo más de un año, pero, como es bastante gordo, me daba pereza ponerme con él. El otro día lo vi y de repente me apeteció, así que lo cogí y empecé a leer teniendo en mente todas las reseñas positivas que había leído del libro. Y ese fue el problema; lo cogí con las expectativas muy altas y me costó mucho entrar en la historia. Pero, ¿sabéis qué? Que luego mejoró y ahora me cuento entre los que han disfrutado de la novela. Mejor os cuento en detalle.
 
Evelina es una joven que ha vivido siempre en el campo. Su madre murió al traerla al mundo y su padre no la reconoce, por lo que está, desde que nació, bajo la protección de su tutor, el reverendo Villars, en una pequeña localidad de Inglaterra. Con diecisiete años va a Londres por primera vez con un grupo de amigos y allí descubre un mundo del que había oído hablar pero del que en verdad no sabía nada. Descubre la bondad de sus nuevos amigos, pero también a gente no tan amable y mucho más desagradable de lo que había podido imaginar jamás. La aparición de Lord Orville, un caballero de lo más educado, madame Duval, la abuela de Evelina, y sir Clement Willoughby, un joven que dice estar loco por ella, provocarán muchas situaciones complicadas para la protagonista que la harán madurar con rapidez.
 
Todo lo que he puesto arriba tiene buena pinta, ¿no? Entonces, ¿cuál fue el problema que me encontré? Pues que al principio se dibuja a Evelina como una chica tan inocente que casi parece tonta, a la que no le sale ni la voz cuando quiere hablar con un hombre amable que está tratando de conversar con ella. Sinceramente me ponía de los nervios (los fans del libro, por favor, que no se ofendan) Sin embargo Evelina, a base de malas experiencias, va madurando y poco a poco pasa de ser una joven ingenua a ser una mujer cabal, con más paciencia que el Santo Job y con las ideas muy claras. Sé que en el libro se retrata a las mujeres de la época, pero me llamó la atención la poca sangre que muestra la protagonista al principio. Como podréis imaginar, me gustó ver el cambio en Evelina.
 
No soy yo ninguna experta en la época, pero me da la sensación de que la autora hace un retrato de la sociedad muy fiel. Nos muestra los salones de té, los teatros, los bailes e incluso los carruajes, y cómo cambiaba todo en función de quién fuera a los bailes o en los coches de caballos.
 
Por último comentar que la novela es una sucesión de cartas, la mayoría de Evelina al señor Villars, en las que va narrando todo cuanto le sucede durante el tiempo que está fuera de casa.
 
En cuanto a la edición del libro, me ha llamado mucho la atención que hay muchas faltas: palabras repetidas, mezclas de femenino y masculino, artículos en singular y nombre en plural... cosas así. Siendo el libro de la editorial dÉpoca me ha sorprendido mucho porque nunca antes me había encontrado con algo así... Desconozco si hay una segunda edición que ya esté corregida (yo tengo la primera edición) Por lo demás, el libro es muy bonito, en la línea de la editorial, con imágenes en blanco y negro acompañando al texto.
 
En resumen, Evelina es un libro interesante sobre la Inglaterra de final del siglo XVIII. Personalmente me costó entrar en la historia, pero una vez que lo hice la disfruté mucho.
 
Este es el tercer libro que leo de la editorial dÉpoca. Os dejo la reseña de los otros dos:  
 
http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2017/03/valancy-stirling-o-el-castillo-azul.html           http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2017/09/persuasion-jane-austen.html

viernes, 20 de julio de 2018

El jardín Constance Fenimore Woolson

Estamos a final del siglo XIX y Prudence llega a Italia desde Norte América. No lleva intención de quedarse, pero allí se enamora de un viudo  y se termina casando con él. La mala suerte quiere dejar viuda a Prudence muy pronto y ella pasa a hacerse cargo de toda la familia que deja el italiano detrás.
 
En lugar de volver a Estados Unidos, Prudence continúa viviendo en la misma casa y trabajando para sacar adelante a todos los miembros de una familia de vagos y egoístas; sin embargo a ella eso le da igual, lo único que le importa y que, de hecho, la saca de sus casillas, es un cobertizo que hay en su terreno y que le impide ver todo el paisaje. Su sueño es tirarlo y crear un bonito jardín en su lugar, aunque para conseguir algo así necesita dinero... y que su familia no abuse de su generosidad.
 
Con estas pocas líneas prácticamente os he contado el libro entero, aunque en verdad lo importante no es qué pasa, sino cómo está contado. La historia está bien narrada, de forma amena y acompañada de unas ilustraciones que, personalmente, me han gustado mucho; creo que le dan mucha personalidad al libro y que ayudan a la hora de visualizar algunas descripciones.
 
El pero que le pongo a la historia es que me ha resultado muy repetitiva. La protagonista pasa por la misma situación con todos los miembros de su familia política y llega un momento que ya no nos sorprende y que, incluso, "adivinamos" qué va a pasar. Personalmente me habría gustado que hubiera otro tipo de conflicto.
 
En resumen, es una novela corta que se lee muy rápido. Me ha gustado bastante y he disfrutado mucho de la edición ilustrada. Seguramente no pasará a formar parte de mis libros favoritos, pero sí me quedará grabado el mensaje que quiere transmitir.

domingo, 15 de julio de 2018

Sirenas - Joseph Knox

Una lluvia intermitente había salpicado las calles, y los charcos brillaban bajo farolas como puertas a otras dimensiones. Mis pies me había llevado a casa, al piso de alquiler que era solo una parte de mi tapadera.
Aidan Waits nos cuenta en primera persona esta historia, lo que hace que empaticemos mucho con él desde el principio. Sabes cuál es la misión que tiene, sabes que quiere hacer las cosas bien, y sabes, igual que él, que alguien le ha tendido una trampa.
Por un lado tiene que infiltrarse en un  peligroso grupo de mafiosos y narcotraficantes para, por un lado, desmantelar la trama, y por otro, averiguar qué pasó con una de las chicas que trabajó hace muchos años para el mafioso mayor: Zain Carver. Al mismo tiempo recibe órdenes de averiguar qué pasa con Isabelle Rossiter, hija de un político que se ha escapado de casa, y que parece que vive en la casa de Carver.
Aidan consigue infiltrarse y comienza a asistir a fiestas de desenfreno en casa de Carver donde el alcohol y las drogas campan a sus anchas. También la información, que es lo importante. Conoce a Isabelle y también a Catherine, por quien parece sentir algo, y poco a poco parece que van confiando más en él mientras que en la comisaría pasa más bien lo contrario. Una vez que está infiltrado las cosas parecen precipitarse y Waits no sabrá en quién confiar y en quién no, aunque eso no le impide seguir con su misión de averiguar qué pasó con la chica desaparecida y abrir nuevas investigaciones según se van sucediendo las cosas.
La historia está perfectamente contada y estructurada. En mi opinión no le falta ni le sobra nada. El autor nos va dando pequeñas píldoras de información en el momento justo que nos ayudan a elucubrar junto a Aidan, y que ayudan a mantener la tensión y el interés. En cuanto al final solo puedo decir que no quedan cabos sueltos, que para mí es muy importante no tener que esperar a leer otro libro para ver cómo acaba algo.
La verdad es que disfruté mucho de la lectura a pesar de no ser yo demasiado afín a la novela negra y de no gustarme el tema de las drogas. No sé en qué estará metido el autor en estos momentos, pero seguiré leyendo sus libros porque me ha gustado mucho su manera de contar esta historia. Es más, no me importaría si quisiera seguir con este personaje y otros casos. No me gustan las sagas pero podría hacer una excepción con él...

viernes, 6 de julio de 2018

Deje su mensaje después de la señal - Arantza Portabales

Hace muchos años me pillé mucho por un amigo. Durante un tiempo pareció que la cosa podía ir más allá, pero después de dos quedadas y un par de besos la cosa no fue a más. Os aseguro que fue uno de los palos más grandes que me he llevado en la vida, porque antes de poder decir que habíamos empezado algo ya había terminado. Durante meses le escribí correos electrónicos contándole cómo me sentía, pero nunca le di a enviar. Los dejaba en borradores, donde por cierto siguen a día de hoy, y solo yo los leía de vez en cuando.
 
En el libro que traigo hoy las cuatro protagonistas hacen lo mismo que hice yo, solo que en lugar de usar la palabra escrita y un ordenador, utilizan su voz y un contestador automático. Llaman, se desahogan un rato y cuelgan hasta el próximo día. Lo mismo que hacía yo.
 
Cada una de las cuatro tiene un motivo para marcar el número de teléfono de otra persona: Marina es la típica abogada estirada que habla con el contestador de su ex; Carmela llama a casa de su hijo para contarle que está enferma sabiendo que él está a miles de kilómetros y que no podrá escuchar sus mensajes a tiempo; Sara habla con su psicólogo a través del contestador; y Viviana es prostituta y le cuenta al padre cómo ha llegado a estar donde está. 
 
Sin duda es una novela diferente, y en mi opinión, bastante original. Tiene capítulos cortos, ya que cada uno de ellos es un mensaje y estos no pueden ser demasiado largos. Las historias siempre van en el mismo orden: Marina, Carmela, Sara y Viviana, y vemos como los personajes van evolucionando en cada llamada. Se hablan a ellas mismas y así van tomando conciencia de lo que les tiene mal, de lo que realmente no funciona en sus vidas. Tienen que cambiar. Y, lo que es mejor, quieren hacerlo.
 
El libro acaba y nos deja con un nudo en la garganta, pero también con una sonrisa en los labios. Para mí ha sido una buena lectura y quedará entre las mejores del año: por la historia, por el formato que usa la autora y porque me recuerda lo que hice hace tanto tiempo. Yo en su día pensé que era rara por hacer algo así. Después de leer esta novela pienso que sí, que tanto las protagonistas como yo somos un poco raras, pero he llegado a la conclusión de que no me importa.

domingo, 1 de julio de 2018

Ella en la otra orilla - Mitsuyo Kakuta

Este libro fue una de las compras de la Feria del Libro de Madrid de este año. En septiembre me voy a Japón de vacaciones y pedí recomendaciones literarias japonesas en un grupo de Facebook en el que participo. Este que traigo hoy fue uno de los títulos que me apunté de todos los que me dieron.
 
Sayoko es una ama de casa de treinta y cinco años que quiere reincorporarse al mundo laboral. Su hija tiene tres años y en ese tiempo solo ha cuidado de ella y de la casa. Ahora se ha dado cuenta de que estar las dos solas todo el día no parece ser la mejor solución para ninguna de las dos y por eso acepta el primer trabajo que le ofrecen: uno como limpiadora. A ella el trabajo le da igual, solo quiere salir de casa, pero ni su marido ni su suegra ven con buenos ojos que lo haga en un trabajo como el que consigue (aunque todo sea dicho de paso, se habrían quejado de cualquier trabajo que la sacara de casa)
 
Aoi es la mujer que le ofrece el trabajo. Tiene una agencia de viajes pero acaba de abrir un servicio de limpieza del hogar y necesita gente nueva. Es de la misma edad de Sayoko y estudiaron en la misma universidad por lo que no es extraño que entre ambas se forje una buena amistad.
 
En los capítulos en los que Sayoko es la protagonista vemos como va avanzando su relación tanto con Aoi y las compañeras de trabajo, como con su marido. Por otro lado somos testigos de lo dura que es la vuelta al trabajo y lo mal, y al mismo tiempo bien, que se siente por "abandonar" a su hija en la guardería. Ese dilema moral que muchas mamás tienen: ¿en quién tengo que pensar, en mí o en mi hijo?
 
En los capítulos en los que Aoi es la protagonista vemos su pasado, un pasado que desde el principio sabemos que oculta algo, que no está limpio del todo. Se habla del bulling, de lo fácil que es aislar a una persona en un instituto, de lo influenciables que somos a ciertas edades, de la incertidumbre sexual.
 
Lo que la gente dice sobre mí... en realidad lo dicen sobre ellos mismos. No es algo que deba cargar sobre mis hombros. ¿Por qué voy a soportar yo la carga de los demás, sus problemas? No soy tan generosa.
 
Hace días que terminé el libro y todavía pienso en los personajes como parte de mí, como si alguien me hubiera contado la historia de una persona cercana. Los personajes dejan huella y también sus historias y por eso una vez que te metes en la historia ya no la quieres soltar. En mi caso me he visto representada en algunos aspectos de las protagonistas por lo que he empatizado mucho con la historia.
 
Tengo la sensación de dejar muchas cosas en el tintero, pero como muchas otras veces, creo que es lo mejor para no destripar nada de la historia. Solo os puedo decir que es una buena lectura y que quedará entre las mejores de este año.

Y a vosotros, ¿os gusta la novela japonesa? Si tenéis algún título interesante que penséis que me puede gustar, estaría encantada de oírlo...
 

Resultado sorteo - El duelo es esa cosa con alas

¡Hola!

Hoy traigo una entrada muy corta solo para dejar el resultado del sorteo del ejemplar de El duelo es esa cosa con alas que tenía en casa sin dueño...

Los participantes y los números con los que entran en el sorteo son:


Y el ganador es...

¡¡MARIBI!!

¡¡Enhorabuena!!

Gracias a todos por participar.

martes, 26 de junio de 2018

El duelo es esa cosa con alas - Max Porter - SORTEO

Hace unos meses que conocí la editorial que nos trae el libro de hoy. Se llama :Rata_ y, personalmente, no me pareció el mejor nombre para una editorial... Sin embargo, cuando abrí el libro, entendí el motivo. Esto es lo que pone:

Hay una literatura secreta,
subterránea, huidiza y desconfiada
que siempre, siempre sobrevivirá.
Esta literatura es :Rata_

La verdad es que cogí el libro con bastante desconfianza, no sabía qué podía esperar de un libro sin portada. Especifico: sin ilustraciones en la portada. Y es que todos los libros de la editorial tienen la misma portada: un color y un texto relacionado con la historia.

El duelo es esa cosa con alas, nos habla del duelo y de cómo superarlo. La historia está contada por varios personajes: el papá, los niños y el cuervo, que, metafóricamente, es el propio duelo. Se pasea por casa dejando plumas negras allá por donde va, metiéndose en sus vidas y tomando decisiones con ellos. Tienen una relación amor-odio con él, pero no pueden ni quieren deshacerse de él.

Es un libro bonito y duro, que leí en un solo día y que terminé con lágrimas en los ojos. Sin embargo hubo ratos que pensé que no lo estaba entendiendo bien y otras veces que pensaba que no me estaba gustando. Creo que dependiendo de lo que te guste leer lo vas a disfrutar más o menos, pero creo igualmente que es un libro al que habría que darle una oportunidad. No tiene tampoco mucho que ver con lo que yo leo y al final me gustó mucho.

-Hay una pluma en mi almohada.
-Las almohadas se hacen con plumas, duérmete ya.
-Es una pluma grande, y es negra.
-Ven, puedes dormir conmigo.
-En tu almohada también hay una pluma.
-Dejemos las plumas donde están y durmamos en el suelo.

La verdad es que poco más puedo contar de este título porque ya está casi todo dicho así que dejo aquí la reseña y dejo que seáis vosotros quienes decidáis.

SORTEO

Por cosas de la vida tengo este libro repetido así que voy a sortear uno de los que tengo. El único requisito es que digáis en los comentarios que lo queréis antes del 30 de junio, y que me dejéis un email por si resultáis ganadores. Nada más. ¡Mucha suerte!
Intentaré decir el nombre del ganador el día 1 de julio.

lunes, 25 de junio de 2018

El primer café de la mañana - Diego Galdino

Hay algunos libros que no son nada conocidos pero que te llaman la atención por algo. En este caso la portada y el título me gustaron, pero he de reconocer que lo que me convenció al final fue el precio (5,95€). Y es que da un poco de "miedo" gastar el dinero en un libro del que nunca has oído nada, ¿no os pasa lo mismo?

Massimo es el dueño de una pequeña cafetería situada en una plaza en el barrio del Tratevere, en Roma. Recuerdo que esa zona de la ciudad me gustó mucho cuando estuve allí, así que el encanto de la zona ha estado muy presente al leer la novela. En la cafetería siempre se dan cita las mismas personas, es decir, los vecinos de toda la vida. Por eso cuando Geneviève entra un día a comer algo no pasa desapercibida. Massimo se fija en ella nada más poner un pie en la plaza, pero no consigue llamar su atención. Al menos no de una manera positiva.

Geneviève no habla italiano y él no habla francés, así que la primera vez que se encuentran ella se termina marchando enfadada y humillada por culpa de los parroquianos, que están venga a soltar bromas que no entiende. Después de eso, cada vez que intentan hablar hay malentendidos y al final terminan las conversaciones antes de tiempo. Por suerte para Massimo, que ha sentido un flechazo, ella se quedará por el barrio y tendrá tiempo y oportunidades de enmendar su error del comienzo.

Ella es aficionada al té y él adora el café así que decide introducirla en el mundo cafetero a base de probar las recetas de la cafetería.

Además de los personajes principales hay tres más que a mí me han gustado: la señora María, Dario y la hermana de Massimo, Carlotta. Los tres son importantes para él y son buenas personas, de esas que te gusta tener siempre cerca. Me han resultado entrañables.

Es una novela sencilla, de esas que intuyes que van a acabar bien y que aun así lees porque sabes que te van a hacer pasar un rato entretenido. Yo la disfruté mucho y además me hizo rememorar mi viaje a Roma (¡Por favor, qué calor pasé!) Para mí es perfecta para leer en verano, aunque tampoco pasa nada por esperar al invierno y leerla con una taza de café en la mano y una mantita...


Para finalizar comentar que el libro termina con una lista de cafés en la que explican cómo prepararlos y cómo es la persona que lo toma. Nada para tomarse en serio, ni mucho menos, pero divertido para echarle un ojo...



lunes, 18 de junio de 2018

Maldita Sarah - Idoia Amo y Eva M. Soler

Hace unos meses leí "El año que no dejó de llover" y me gustó mucho, por eso cuando vi que Maldita Sarah, que está escrito por las mismas autoras, estaba en oferta en Amazon no me lo pensé dos veces y lo compré también.  

En Maldita Sarah tenemos dos personajes principales, que son Liam y Summer, pero eso no quiere decir que no haya otros que también tienen su parte de protagonismo, como Natasha (hermana de Liam) o Elke (compañera de piso de Summer)
 
A Liam acaban de dejarle y, como entenderéis, no le ha sentado demasiado bien. Sobre todo porque su ex novia le ha puesto los cuernos con un tío buenorro que ha conocido en Australia, y que además se ha traído como souvenir. Liam es muy estirado y no demasiado amable, aunque tampoco es que quiera ir haciendo amigos allá donde va. Le da bastante igual todo excepto el trabajo, al que dedica más horas de las que debería. Su hermana Natasha, sin embargo, es todo lo contrario. Acaba de abrir una pastelería y es muy sociable.
 
Por otro lado tenemos a Summer, que es vecina de Liam, y que es un desastre en todo lo que hace. Los trabajos no le duran demasiado y siempre está haciendo encaje de bolillos para llegar a fin de mes. Vive con Elke, una chica muy radical, que personalmente no me ha gustado mucho. Me ha resultado muy pesada y que se metía demasiado en la vida de Summer.
 
Liam y Summer no se conocen, pero un pequeño golpe con el coche les obliga a presentarse. Por otro lado Sarah no deja de pasearse por el bufete de su padre del brazo del guapo australiano, mientras que Liam, que es abogado del mismo bufete, tiene que tragarse toda su rabia. Cuando le hablan de un baile benéfico al que tiene que ir decide hacer un trato con Summer: ella no tendrá que pagar la reparación del coche si le acompaña a la fiesta como pareja.
 
Os podéis imaginar que a partir de ese momento las cosas empezarán a liarse.
 
También Natasha sufrirá un montón de cambios en su vida. Por un lado está la tienda nueva, en la que ella trabaja de repostera, y por otro la presencia de un bombero que casualmente trabaja al lado de su pastelería y que se dejará caer cada vez más por allí. 
 
La lectura me duró poco entre las manos, y aunque es fácil adivinar el final, quieres saber cómo ocurrirá... o si en verdad ocurre. Le pongo dos peros al libro: uno es Elke, que no hacía falta que fuera tan radical y que ya he comentado que no me ha gustado demasiado; y otro es por culpa de las comparaciones (que ya sabéis que son odiosas), y es que, como tenía bastante fresca la lectura de su anterior libro fue inevitable hacer comparaciones entre ambas historias y los personajes. En Maldita Sarah he tenido la sensación de que los personajes no evolucionaban demasiado y al final me resultó un poco repetitiva la relación entre los dos protagonistas, mientras que en El año que no dejó de llover esto no me pasó. Aun así, incluyendo estos dos peros, la lectura me resultó ágil y entretenida, lo cual me lleva a querer seguir leyendo a estas dos autoras. Sus libros son perfectos para desconectar y pasar un rato agradable (y he de decir que muchas veces puede ser mucho más agradable si imitáis a los personajes de sus libros y os ponéis un rico chocolate caliente, un café o un dulce que acompañe la lectura...)
 
-Maldita Sarah y sus estupideces, ¿cuándo dejarás de hacerle caso?
 
Ah, y de Sarah no he hablado, pero con lo poco que he contado arriba os podéis hacer una idea de lo mala pécora que es, ¿no? Pues eso...
 
Por último decir que al final del libro vienen varias recetas de esas que te hacen cometer locuras y que tienen una pinta riquísima. ¡AVISO! No han incluido la versión light, aunque... ¿A quién le importa?

También me gustó:
 
http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2018/03/el-ano-que-no-dejo-de-llover-idoia-amo.html











 

jueves, 14 de junio de 2018

El viaje de Marcos - Óscar Hernández Campano

El año pasado, entre octubre y noviembre, hicieron la I Feria del Libro de Otoño en la Plaza Mayor de Madrid. Solo pude ir un día y no había mucha gente, aunque también tengo que decir que ese día hizo bastante frío. El caso es que paseando por la Plaza llegué a la caseta de la editorial egales y en ella estaba firmando sus libros, Óscar. El título que más llamó mi atención, y el que al final se vino a casa, fue el que traigo hoy al blog: El viaje de Marcos.

Nada más empezar el libro, Marcos aparece subido en un tren que le llevará tanto literal, como metafóricamente, a un pasado que tiene miedo de afrontar. Casi todo lo que leemos será sobre un verano, muchos años atrás, en el que Marcos se descubrió como realmente era. Descubrió el amor. Descubrió la amistad. Descubrió la pasión... Y todo eso le vuelve a la cabeza ahora que ha decidido volver, mientras está sentado en el tren viendo pasar estaciones.

Marcos y su hermano gemelo, Gus, van a pasar un verano al pueblo de su abuela. Estamos en 1970 y ellos son poco más que unos adolescentes. Hacen amigos nada más llegar y, junto a su prima Elena, pasan los días entre la piscina, los bares y la plaza del pueblo. Las cosas parecen ir bien, hasta que aparece en escena Álex, que entonces se ponen mucho mejor. Marcos no entiende bien qué le pasa, pero le encanta estar con Álex, necesita verle, pasar tiempo con él y poco a poco comienza a entender que lo que siente por él no es solo amistad.

Si os habéis fijado bien en el año, 1970, ya habréis atado cabos, y es que en esa época ser gay estaba prohibido y nadie quería saber nada del tema. Por eso, lo que podría haber sido una bonita historia de amor a secas, se convierte en una historia de amor dura, cruel e injusta que, reconozco, leí con el corazón encogido. Las últimas páginas las leí llorando a lágrima viva, (qué le vamos a hacer si me pilló en un momento sensible...) y me dejó una congoja en el cuerpo que me duró un par de días.
 
Es un libro que te va dejando pistas de lo que va a pasar, y aun así quieres saber más, no lo sueltas. Sólo le pongo un "pero" a esta historia, por algo absolutamente personal, y es que encuentro algunas partes un poco cursis, aunque entiendo que al personaje le pegan así que están justificadas.
 
No puedo dejar de comentar que la novela ganó el Premio Odisea en 2002 y, según pone en la contraportada, se convirtió en un referente para la comunidad LGTB. Yo no había oído hablar del libro antes y me pregunto si es porque está "encasillado" o simplemente porque yo no estuve pendiente... En cualquier caso, es un libro del que todo el mundo puede aprender algo. Yo sin duda lo recomiendo, eso sí, dejad cerca el paquete de pañuelos porque puede que se escape alguna lagrimita...