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miércoles, 4 de diciembre de 2019

Los cuatro reinos + Los reinos olvidados - Paula Ramos

Como he leído estos dos libros juntos, y uno es continuación del otro, voy a hacer una única reseña para simplificar. 

Hace un par de años leí la bilogía de Abril de la misma autora y me gustó tanto que no me lo pensé cuando vi que Paula sacaba nuevos libros. Sinceramente, me sorprendió cuando vi que se trataba de una historia de fantasía, porque en la de Abril no había nada de eso, pero aún así me picó la curiosidad y lo compré en la feria del libro de Madrid (y además me lo llevé dedicado y firmado). 

En Los cuatro reinos conocemos a Alethia, Giselle, Tiara, Axel, Duncan y Nahuel. Las dos primeras pertenecen a la corte de la luz y son la princesa y su asistente personal respectivamente. El resto de personajes son de la corte de la oscuridad y son, en orden, la princesa, el príncipe (y hermanastro de Tiara), un guerrero y un amigo/consejero del príncipe. 

Ambas cortes no se llevan bien y, de hecho, no tienen trato entre ellos hasta que Alethia tiene que ir a llevar un mensaje en persona a la corte de la oscuridad como prueba por haberse convertido en adulta. Giselle la acompaña y ambas salen de allí con la certeza de que no quieren involucrarse en absoluto con la otra corte. Cada personaje está en un bando muy claro, y a la vez, cada uno, libra su propia batalla individual en función de sus intereses. 

Nos encontramos con una profecía que habla de la unión de las cortes, pero esto no hace feliz a ninguno de los mencionados y el encuentro entre Alethia y Axel durante la prueba será el principio de tiras y aflojas entre ambas cortes. 

Hay guerra de poderes, amor, amistad, traiciones, tensión sexual (son poco más que adolescentes cuando empieza todo) y magia a raudales. El final es impactante y te obliga a ir a por Los reinos olvidados para ver qué ha pasado y cómo está la cosa.

Cuando llegamos al segundo libro conocemos a Kali, una humana que no sabe nada de los reinos mágicos, pero que jugará un papel importante en toda esta historia. Me ha gustado mucho el ritmo de esta segunda novela y también el argumento, ya que pasan muchas cosas y siempre quieres saber un poco más. 

Si me seguís en Instagram habréis visto que, aunque la historia me ha gustado y entretenido mucho, en el primer libro me costó empatizar con los personajes femeninos. Tal vez sea una tontería, pero en mi opinión tira mucho de clichés tanto en el comportamiento y diálogos que da la autora a las protagonistas, como en la propia narración. No sé explicarlo mejor, pero me daba la sensación de que el narrador no era neutral al contar la historia. En cualquier caso esto cambia en la segunda mitad de Los cuatro reinos y en todo Los reinos olvidados, por lo que en el cómputo global el resultado es positivo. 

Por último, me gustaría comentar algo que, si bien no interfiere demasiado en la lectura, a mí me molesta encontrar cuando estoy leyendo, y es una mala corrección por parte de la editorial (que supongo que será quien se encarga de estas cosas...) He encontrado varios errores ortotipográficos que son muy fáciles de identificar y solucionar (en el primer libro, no en el segundo) Insisto, son tonterías y no son cosas importantes, pero a mí me parece que muestra poco interés por parte de los correctores y poco respeto a los lectores y a los autores. 

En definitiva, aunque parezca con mi último párrafo que no lo he disfrutado, en verdad me ha parecido una historia muy original y bien llevada. Va de menos a más y está escrito de tal manera que siempre quieres seguir leyendo un poco más. En relación a los personajes, me han gustado mucho casi todos los mencionados anteriormente. Las mujeres me han gustado porque a lo largo de la historia van demostrando la fuerza que tienen, ya sea porque tienen poderes o porque son valientes y no dudan a la hora de actuar. En cuanto a los hombres, ninguno llega al nivel de "cuelgue" que tuve con Noah de la bilogía de Abril, pero son interesantes también. En este caso todos son del mundo mágico, por lo que todos tienen poder de una manera u otra.  

Os dejo, si os habéis quedado con las ganas de saber más, las reseñas que hice de la bilogía de Abril: 

             http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2017/04/firmado-abril-paula-ramos.html
  


jueves, 28 de noviembre de 2019

Nadia sin miedo - Alfredo de Braganza

Este es el último libro de la sexta tanda de libros electrónicos que estaba leyendo. Ahora, y durante unas semanas, volveré al papel, que también hay mucho pendiente por leer y ya apetece. 

"La novela narra el viaje de la actriz con un joven becario de la sección comercial de la embajada suiza en Nueva Delhi al festival de cine de Locarno, donde se llevará a cabo una retrospectiva de toda su carrera. Durante el trayecto, Nadia le cuenta al becario su increíble historia, llena de anécdotas cómicas e hilarantes, sobre cómo llegó a ser la actriz de cine más famosa en la India británica durante la década de los años treinta del siglo XX, y su relación amorosa con uno de los pioneros del cine sonoro en ese país."

El párrafo anterior está sacado de la sinopsis del libro y está tan bien presentada la historia que he pensado que era mejor ponerla directamente, que liarme yo con un montón de explicaciones... 

Lo primero que me gustaría decir es que, a pesar de que lo que cuenta la sinopsis es todo cierto, creo que también puede confundir un poco. Yo después de leerla me esperaba una cosa distinta a lo que he encontrado en la novela. Por ejemplo, esperaba bailes, que no hay, y reírme (por eso de las anécdotas hilarantes), y tampoco. Con todo, no puedo decir que la historia no me haya gustado, porque estaría mintiendo.

Personalmente creo que es un libro interesante por lo que cuenta y, también, por cómo lo cuenta. Me ha parecido que el análisis que hace de la India y de los indios de los años treinta del siglo XX es muy verosímil. Yo, al menos, me lo he creído. 

La historia empieza bien, presentándonos a una chica rubia de ojos azules, nacida en Australia y que va a su bola todo el tiempo. Nos cuenta cómo fue su niñez de una manera ágil y entretenida, pero cuando llega a la parte en que empieza a trabajar en el cine tengo la sensación de que el ritmo baja. Ella es actriz y rueda sus propias escenas de acción, lo que la hace especial a los ojos de los espectadores, pero, en mi opinión, esta parte se podría haber acortado y no habría pasado nada porque hay muchas descripciones de películas y de escenas que, en el fondo, son todas iguales unas a otras. También me habría gustado saber más de su vida durante esta etapa, ya que se centra solo en lo que es la productora. En esta parte de la lectura, como me pareció algo repetitiva y lenta, me demoré más. 

Poco después nos cuentan su romance con uno de los dueños de la productora y cómo afecta a nivel personal y profesional a uno y a otra. 

De toda la novela lo que más me ha gustado ha sido el dibujo que el autor hace de la sociedad india del momento. Creo que representa bien el pensamiento del pueblo y también las injusticias. Hay una buena labor de investigación detrás. De la historia me quedo con la libertad de la que siempre gozó Nadia y de cómo consiguió convertirse en una estrella a pesar de ser todo lo contrario a lo que los indios querían por aquel entonces. Nos demuestra que cuando se quiere algo de verdad, se puede conseguir. 

domingo, 17 de noviembre de 2019

La caricia de Tánatos - María José Moreno

La caricia de Tánatos es el primer libro de la trilogía del Mal de María José Moreno. No he leído todavía los otros dos libros (El poder de la sombra y La fuerza de Eros) pero los tengo preparados ya en el lector electrónico. 

No sé aún los dos últimos, pero el primer libro cuenta una historia que comienza y acaba, así que no hay que preocuparse de que nos deje a medias, que es algo de lo que, personalmente, suelo huir. Alguna saga o trilogía he leído, claro, pero eso de que una historia se quede parada en lo mejor y tener que seguir en otro libro no va mucho conmigo. 

Mercedes Lozano es la protagonista de La caricia de Tánatos, una psicoterapeuta a la que en poco tiempo le cambia mucho la vida. Una vida rutinaria y tranquila a la que no le venía mal un poco de acción, aunque tal vez no tanta como encuentra. 

Por un lado conoce a Miguel, por quien siente una gran atracción. Quiere conocerle mejor, pero él no se lo pondrá fácil debido a algunos fantasmas del pasado a los que Mercedes no tendrá fácil acceso. Por otro lado está Marina, una paciente de Mercedes que sale de una relación tóxica y que tiene muy baja autoestima. Lleva tiempo en terapia y mejora día a día, pero la aparición de Marcos en su vida hace que todo lo que habían avanzado se tambalee. Dentro de la consulta también hay otro paciente del que la psicoterapeuta no se fía demasiado. Todo en él es confuso y turbio. Es una de esas personas de las que no te fías y no sabes por qué. Por último, Mercedes empieza a recibir anónimos que, obviamente, la asustan mucho. 

Todas estas cosas se mezclan en el mismo momento, lo que hará que Mercedes ande inquieta y preocupada: por ella, por Miguel y por Marina. 

Como he comentado antes, es Mercedes la protagonista de La caricia de Tánatos, pero no puedo dejar de pensar en Marina como protagonista también y es que, la suya es una trama demasiado importante como para dejarla en secundaria: malos tratos, relaciones tóxicas y mucha ceguera. Este personaje me ha gustado y me ha repelido a partes iguales. Más de una vez me han dado ganas de parar la lectura para decirle: "Marina, por favor, ¡espabila!", pero por otro lado pensaba en lo fácil que una persona puede cegar a otra y manipularla a su antojo. He sufrido mucho con su terapia, la verdad. 

En este libro, y entiendo que en los otros dos que me quedan pasará igual, hay mucha psicología. La propia autora es psicóloga, así que eso ayuda mucho a que lo que ocurre suene real y sea verosímil. 

En resumen, La caricia de Tánatos me ha gustado mucho. Tenemos una primera e intensa toma de contacto con Mercedes Lázaro y el resto de personajes, que espero la sigan acompañando en los próximos libros de la trilogía del Mal. Además me ha hecho plantearme algunas cosas y ver lo fácil que es caer y no tener dónde agarrarte aunque te estén ofreciendo distintas manos que quieren salvarte. Volveré pronto al segundo libro seguro.

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Es la segunda vez que leo a la autora, ya que antes de su trilogía publicó Bajo los tilos, un libro que siempre recordaré porque fue de los primeros que compré en digital. Os dejo la reseña por si queréis verla también. 


jueves, 7 de noviembre de 2019

Si solo fuera un cuento de hadas - Victoria Vílchez

Sí, qué le voy a hacer, me gustan los cuentos de hadas. No lo puedo remediar. Supongo que en el fondo soy una romántica que piensa que todo el mundo está predestinado a encontrar a su alma gemela en algún momento. 

Esta historia comienza, como todos los cuentos de hadas, con un libro; solo que en esta ocasión este se encuentra vacío. Ali recibe el libro como regalo en una librería donde su amiga Lara se ha dejado el sueldo en libros, pero no le hace demasiado caso hasta que se queda sola y aburrida y le da por cotillear sus páginas. Cuando lo abre se da cuenta de que no hay nada escrito más allá de "Había una vez...", pero no puede investigar mucho más porque justo después de ver que el libro no cuenta nada de nada aparece, como por arte de magia, un macizo hombre que empieza a actuar de manera extraña con ella. Y es que, este macizo hombre no es otro que Jay Forevermore, su hada madrina. 

La misión de Jay es encontrar el alma gemela de Ali, pero supongo que no sorprenderé a nadie si digo que entre ellos aparece, aunque no debería, cierta tensión y que las citas que Ali va teniendo son un desastre. Con cada una de las citas llega un pequeño gran fracaso para ambos; para ella porque no es capaz de encontrar a su alma gemela y para él... bueno, pues por lo mismo, porque él es el encargado de encontrar a esa persona especial que haga a Ali feliz y no es capaz de hacerlo.

Ali es muy escéptica al principio con toda la historia de Jay, pero en su favor hay que decir que no es muy normal que se te presente tu hada madrina para llevarte de ligoteo. Por su pare Jay comienza siendo una persona bastante pagada de sí misma y prepotente, para terminar siendo un amor, y es que ya se sabe que lo importante no es cómo empiezan las cosas, sino cómo terminan.

Sí tengo que reconocer que el hecho de que Jay comience siendo tan prepotente no me gustó nada. No sé si alguna vez os habéis imaginado a vuestra hada madrina, yo no, pero después de leer el libro tengo claro que, aunque no sepa cómo sería, sí sé cómo no sería. Y Jay, al principio del libro, no parece para nada un hada madrina. Parecía enfadado con la situación y era brusco en lo que hacía y decía. Sin embargo, al poco comienza a cambiar su trato y eso me hizo reconciliarme con la historia. 

Hay dos personajes secundarios con cierto protagonismo además de Ali y Jay, que son: Lara, la mejor amiga de Ali; y Joey, el hermano ligón de Jay, que también es hada madrina y está macizo. Estos dos le ponen un poco de salseo al libro, todo hay que decirlo. 

"Si solo fuera un cuento de hadas" me ha gustado. Es una historia un poco predecible, pero no por eso tiene menos encanto. Los personajes son bastante entrañables, y es fácil empatizar con ellos una vez que les conoces mínimamente. Para mí es un libro perfecto para leer con una manta y una taza de algo caliente en las manos. Así, al menos, es como lo he leído yo. 

Este verano leí otro libro de la autora, y todavía me queda uno más en el lector, así que seguro que repetiré con ella. 

Os dejo la reseña de "Antes de que digas te quiero", escrita esta misma semana, por si queréis ver más libros de la autora. 




lunes, 4 de noviembre de 2019

Antes de que digas Te quiero - Victoria Vilchez

Este libro lo leí durante el Camino de Santiago este verano. Fue el primero que leí de la autora y como me gustó me decidí a leer más después. Hoy os traigo la reseña de "Antes de que digas te quiero" y, si encuentro algún hueco más esta semana, que espero que sí, os traeré también la de "Si solo fuera un cuento de hadas", que acabo de terminar y que también me ha gustado. 

El libro que reseño hoy pertenece a la serie #Antesde, que está compuesto de tres títulos: 
"Antes de que digas adiós", "Antes de que decidas dejarme" y "Antes de que digas te quiero", pero no os asustéis, que no hace falta leerlos todos porque no siguen una misma historia. De hecho el que yo leí es el tercero de ellos. Cada uno de los libros es una historia de amor diferente.

La de "Antes de que digas te quiero"cuenta la historia de Lucía y Asher, unos amigos de la infancia que vivieron juntos su primer beso, y que se reencuentran de mayores. Lucía vive en España y vuelve de visita a la casa que tienen sus padres en Londres. Asher era el vecino de la casa de enfrente, pero ahora su casa parece abandonada y ella mira hacia allí recordando lo que vivieron juntos, y preguntándose qué habrá sido de él. Por supuesto se vuelven a encontrar y él la invita a verle actuar en un bar del barrio donde toca con un grupo de amigos. Poco a poco, entre conciertos, cervezas y charlas, van recuperando parte de la confianza que tuvieron en el pasado. 

Hasta aquí todo parece muy bonito e idílico, pero Lucía se da cuenta de que Asher está contando solo una parte de su vida y que guarda más de un secreto. No le será fácil llegar hasta esa parte que Asher está ocultando, pero durante todo el libro se propone conseguirlo. Si lo consigue o no tendréis que descubrirlo vosotros, claro. 

Es un libro corto y que se lee muy fácil. La música, la amistad, el amor y las segundas oportunidades se dan la mano en esta novela, y a mí todos estos temas me gustan mucho, así que leí el libro bastante rápido. Aprovechaba para leer a ratos en las tardes del Camino. También tiene su toque de romance juvenil, que muchas veces nos lleva, a quienes somos más mayores, a recordar nuestra adolescencia. 

Me tendió la mano y me dedicó una sonrisa, más triste que de costumbre. No era que no estuviera ya acostumbrada a los cambios en su estado de ánimo, pero durante las últimas semanas creía que había quedado claro que no necesitaba emplear ningún tipo de pose conmigo.

Tengo en el lector otro de los títulos de la serie #Antesde, que no sé cuándo leeré, pero que creo que también puede gustarme. Por el momento los dos libros que he leído de la autora me han gustado.

lunes, 28 de octubre de 2019

Equilibrio Alberto Muñoz Durán

Compré Equilibrio en Amazon porque me llamó la atención el argumento. No sé si es exactamente lo que me esperaba, pero en cualquier caso, es una lectura que he disfrutado.

Para ponernos en situación os diré que estamos en el año 2040, el hombre acaba de llegar a Marte y eso provoca la casi aniquilación de la raza humana.

La acción comienza en un partido de fútbol cuando se queda el estadio a oscuras y aparecen unas luces azules que destruyen todo a su paso. Aitor y su padre están en el baño, lo que hace que no puedan ver estas luces y no sean masacrados como el resto de la gente. Pasado un tiempo deciden salir a investigar qué ha ocurrido y se dan cuenta de que son de las pocas personas que han quedado con vida, no solo en el estadio, sino en todo el mundo. Iskander, la estrella de fútbol de uno de los equipos se une a ellos en la huida, pero pronto se tendrá que hacer cargo él solo de Aitor porque el padre morirá a manos de los extraterrestres. Ese será el principio de su amistad y también de su aventura, ya que deciden ir a Sevilla a buscar a la madre de Aitor. Iskander sabe que lo más probable es que la madre haya fallecido también, pero para Aitor es importante y, además, no tienen ninguna idea mejor de qué hacer o a dónde ir.

Por otro lado están Fernando y Carmen, que viven en un pueblo de Sevilla. Fernando vivía convencido de que un ataque como el que han sufrido podía ocurrir y es que, según él, el hombre había evolucionado demasiado y se le estaba yendo de las manos eso de querer invadir otros planetas. En el momento en que el hombre llega a Marte comienzan los ataques y Fernando corre a esconderse al búnker que tenía preparado. Carmen llega poco después y a partir de ese momento también comienza una amistad entre ellos.

Poco a poco vamos viendo la evolución de los cuatro personajes, (y de alguno más que va apareciendo por el camino), y nos vamos planteando, igual que ellos, cómo actuaríamos nosotros en ese escenario. ¿Puedes fiarte de todo el que encuentras en una situación así? Rotundamente no, porque a pesar de que todos deberían estar unidos para luchar contra un enemigo común, la miseria humana no tiene límites.

Es una historia entretenida que se lee bastante rápido. Como he comentado al principio, es un libro que he disfrutado, aunque hay una cosa que en ocasiones me ha sacado un poco de la lectura y ha sido la manera de narrar del autor; no es molesto y no interfiere en la lectura, pero muchas veces me da la sensación de que el autor tiene miedo a utilizar palabras sencillas y se complica dando un tono un poco rimbombante al texto. Por ejemplo: 

El alboroto penetró impetuoso en los pabellones auditivos de aquellos que descansaban ajenos a la trifulca. 

A lo mejor yo soy muy quisquillosa, pero que me hablen de pabellones auditivos en mitad de una discusión me confunde un poco. No pasa siempre durante la lectura, no es penséis que es así todo el libro, pero en algún punto sí me ha pasado y me ha sacado un poco de la historia. Personalmente prefiero que se utilicen palabras más normales y sencillas, que una descripción enrevesada.

En resumen, es una historia de extraterrestres, con personajes entrañables (y otros no tanto) que me ha hecho pasar un rato entretenido y también plantearme ciertas cosas como ser humano. Me ha parecido una idea original, o al menos diferente de lo que suelo leer yo. Por otro lado me gustaría hacer mención de la portada, que fue lo primero que llamó mi atención del libro y que me encanta. Eso sí, hay que leer el libro para saber el significado. 

Es lo primero que leo del autor, pero seguro que repetiré con él porque tengo otros dos de sus libros esperando en mi lector electrónico. 

miércoles, 23 de octubre de 2019

La edad de hierro - J.M Coetzee

Aunque todo el mundo sabe que me gusta mucho leer, son pocas las personas que me sugieren lecturas y con las que puedo hablar (en persona) sobre lo que voy leyendo. Por eso, cuando este verano mi compañero Nacho me trajo La edad de hierro de Coetzee, sin consultármelo siquiera, me hizo tanta ilusión. No había oído hablar de él antes y lo más probable es que nunca lo hubiera elegido por mí misma, pero me encantó que quisiera compartirlo conmigo. 

A pesar de que hay algunas conversaciones, el libro entero es casi en su totalidad un monólogo. Una mujer enferma, muy cerca de la muerte, escribe sus pensamientos en una carta enorme para que su hija, que vive en Estados Unidos, sepa cómo se siente y lo que siente estando enferma. Y no son sentimientos buenos, ni recuerdos demasiado cariñosos, sino que llega a echarle en cara ciertas cosas que en persona o por teléfono no se atreve a decir. La hija no sabe que está enferma y, si todo sale según lo planeado, se enterará una vez haya fallecido. También le habla de cómo está el país, muriendo igual que ella por una enfermedad que parece incurable.

Por otro lado, tenemos a Vercuil que decide instalarse en el jardín de la señora Curren. Aparece y desaparece cuando ella le echa de su propiedad, pero él siempre vuelve con su perro al mismo lugar. Aparentemente no hay nada que les una: ella, una mujer blanca acomodada; él, un vagabundo negro; y como paisaje de fondo, el apartheid. Todo está en contra de esta amistad y sin embargo, consiguen entenderse. 

Cuando la señora Curren muera tendrá que ser el señor Vercuil quien envíe la carta a su hija. Esa carta que se pasa todo el libro escribiendo y que nosotros leemos como si estuviéramos cotilleando la correspondencia de otra persona. 

La edad de hierro es un libro complicado, duro y difícil de digerir, pero aún así me gustó. Me costó un poco meterme de lleno en la historia, eso también es cierto, pero de verdad que hace falta ir asimilando lo que lees.

Es un relato muy intenso sobre la vida y sobre la muerte, y de lo que la cercanía de la parca puede cambiar a una persona. También es un canto a la amistad, sea con quien sea, y una crítica al sinsentido que es la vida en algunas ocasiones. 

Durante la lectura me planteé varias veces si yo sería capaz de decir tantas cosas malas a una hija o a un hijo mío. No soy madre, no puedo saberlo, pero creo que no podría. A día de hoy, si yo estuviera en esa misma situación y me estuviera muriendo, creo que escribiría a mis sobrinos, pero no para contarles que la vida es una mierda y lo mal que me lo hace pasar la enfermedad, no, sino para contarles que hay muchas cosas bonitas en el mundo y recomendarles que las busquen. También les contaría recuerdos que guardo de ellos, que son tesoros para mí, y les diría lo bonito que han hecho mi mundo. 

Seguro me faltaría tiempo de escritura. 


lunes, 21 de octubre de 2019

El Club de la Buena Estrella - Amy Tan

Elegí este libro antes de viajar a EEUU este verano porque parte de la historia se desarrolla en San Francisco y yo iba a visitar esa ciudad. No me sirvió para lo que quería, que era conocer un poco de la ciudad antes de llegar a ella, pero sí para adentrarme en las letras de esta escritora. 

Diría que tenemos una protagonista, pero esta se convertirá pronto en secundaria en detrimento del resto de mujeres del libro; o, como mucho, en una igual. Y es que en El Club de la Buena Estrella conocemos la historia de cuatro madres y cuatro hijas unidas más por la falta de entendimiento entre ellas, que por cualquier otra cosa. Las madres se entienden, más o menos, entre ellas. Todas salieron de China hacia Estados Unidos en busca de un lugar mejor. Las hijas, todas nacidas en la tierra de la libertad, quieren vivir su vida a su manera. No han conocido la guerra de su país y viven entre las tradiciones chinas, impuestas por sus madres, y las americanas. 

Conocemos, nada más empezar, el fallecimiento de una de las madres. Su hija, June Wood, ocupa el lugar que deja libre en la mesa de mah-jong y se une al grupo de las madres sin serlo ella. En una de estas reuniones las amigas de su madre le confiesan que tiene dos hermanastras en China y que debe ir en su busca. Y ahí, donde yo pensaba que la historia se centraría en esta búsqueda, comienzan los relatos de estas ocho mujeres. Todas diferentes, pero ninguna fácil. Todas, solo por el hecho de ser mujeres, se han visto abocadas a obedecer, a ser ninguneadas, a ser fuertes y autosuficientes. A sacar adelante la casa, los niños, al marido y a la familia de este. Me ha gustado la crítica que hay en sus páginas, la lucha de las hijas americanas que ven factible un cambio, con sus madres, que tienen las costumbres y la cultura chinas bien arraigadas. 

Por otro lado, me sorprendió mucho la poca empatía que dibuja la autora en los personajes de las madres chinas, asustando a sus hijas con espíritus malignos y todo tipo de leyendas inventadas. A ellas se las contaron sus madres y ellas lo repiten con sus hijas sabiendo lo mal que se lo van a hacer pasar. Esa obediencia que se impone a las niñas, y no a los niños, a base de amenazarlas y meterles miedo.

Entrar en detalles de cada historia lo veo innecesario y, por qué negarlo, también complicado (ahora mismo confundiría nombres con anécdotas y sería un lío). En cualquier caso, lo importante, es el poso que deja la novela, y ese,... ese es bueno. 

- ¡Quieres que sea algo que no soy! -gemí-. ¡Nunca seré la clase de hija que quieres que sea!
- Solo hay dos clases de hijas -le gritó en chino-. ¡Las que son obedientes y las que hacen lo que les da la gana! Solo una clase de hija puede vivir en esta casa. ¡Una hija obediente!
- Entonces ojalá no fuese hija tuya. ¡Ojalá no fueras mi madre!
Mientras así hablaba me embargó el temor. Tuve la sensación de que gusanos, sapos y criaturas viscosas salían de mi pecho, pero también me sentí aliviada, como si aquel lado terrible de mí saliera por fin a la superficie. 

lunes, 14 de octubre de 2019

Segunda persona - Juan Rescalvo Somoza

Compré este libro casi sin pensarlo cuando lo vi en Amazon hace unas semanas. Conozco al autor por haber leído ya varias de sus novelas y tenía mucha curiosidad por conocer la última.

Es complicado hablar de esta historia porque no quiero desvelar nada, pero por lo menos voy a intentar poneros en situación. Para empezar está escrita en segunda persona, lo que hace que el propio lector se convierta en el personaje principal y no pueda dejar de leer por ese motivo; y luego está el argumento, que es, cuando menos, intrigante: te despiertas un día sin saber quién eres, ni dónde estás, ni, mucho menos, por qué hay un cadáver junto a ti. No sabes quién es el muerto, pero tampoco sabes quién lo ha matado. ¿Habrás sido tú? Y, si has sido tú, ¿por qué le has matado? Tienes que volver a casa para poner un poco de orden en tu cabeza, pero no sabes dónde vives ni si estás cerca o lejos.

El acierto de esta novela es, sin duda, la manera de contarla, y es que el hecho de que el propio protagonista no sepa qué le ha llevado a su situación actual y lo vaya descubriendo poco a poco, hace que el lector se quede pegado a sus páginas para ser testigo de todo lo que va averiguando el personaje.

Es una lectura rápida, ya que es un libro con pocas páginas. Y además, el hecho de que sea un misterio todo lo que rodea al asesinato hace que no quieras dejar de leer.

Personalmente, he disfrutado mucho de esta nueva historia de Juan y me he sorprendido por la manera en que la ha llevado. Varias veces durante la lectura he creído saber quién era el asesino y sus motivos... Y todas me he equivocado.

Y ya está. No voy a contar más que si no al final voy a decir más de lo que puedo decir. Os dejo, por si queréis conocer un poco más al autor, las reseñas de otros libros suyos que también he disfrutado mucho:

http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2013/01/gramos-de-papel-juan-gabriel-rescalvo.htmlhttp://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2013/05/muerta-entre-los-vivos-viva-entre-los.html




lunes, 7 de octubre de 2019

Viajes con Charley: en busca de Estados Unidos. - John Steinbeck

Hablar de un libro que te ha gustado mucho puede ser muy fácil o muy difícil. El que traigo hoy creo que es de los segundos, pero también es posible que me ponga a escribir y me salga del tirón. ¿Quién sabe? El caso es que lo he disfrutado, puede que más por cómo lo cuenta el autor, que por lo que cuenta, pero en cualquier caso, ha sido una muy buena lectura. 

En septiembre hice un viaje por la costa oeste de EEUU y pensé que llevarme a Steinbeck conmigo era una buena idea... Y de hecho lo fue, si no fuese porque el tiempo que dediqué a leer en las vacaciones fue mínimo, así que al final, he terminado de leer su viaje por Estados Unidos después de terminar yo el mío. Y en parte me ha gustado leer sobre sitios en los que he estado recientemente, como San Francisco, pero también es cierto que me habría gustado leer sobre ellos antes para poder releer esos fragmentos (muchos) que, por lo que sea, me han llamado la atención y que he ido subrayando como una loca. 

He oído muchas veces que lo mejor para escribir sobre algo es conocer bien de qué se escribe y eso es justo lo que hace Steinbeck en este libro: conocer su país para poder hablar de él. La mayoría de sus libros los escribió antes de ese viaje, pero creo que, aun así, la intención era buena queriendo informarse.

Como todo buen viaje que se precie, el viaje de Steinbeck comienza con los preparativos: la compra de la furgoneta y el añadido para convertirla en caravana, provisiones, mapas de carretera, libros, un itinerario y, por supuesto, su perro Charley, su fiel compañero. Lo demás va surgiendo sobre la marcha. Poco a poco va avanzando y recorriendo kilómetros, alejándose y a la vez acercándose, ya que, cuanto antes comience su viaje, antes podrá volver con su mujer a casa. De su viaje quiere sacar información tanto de la gente como de los lugares y es que todo va cambiando en función de dónde se encuentre: los colores, las personas, los olores, los atardeceres e, incluso, la manera de preparar el café. 

El clima cambió rápidamente al frío y los árboles estallaron en una explosión de color, no te podías creer aquellos rojos y amarillos. No es sólo el colorido, sino un brillo especial que es como si las hojas se tragaran la luz del sol del otoño y luego la fueran soltando despacito.

Charley, su perro, le acompaña en esta peculiar aventura y no son pocas las veces que hace referencia a él y a la compañía que le hace. Somos testigos de la complicidad que hay entre ellos y del bien que se hacen el uno al otro. Charley es un perrete ya mayor, pero que todavía tiene mucho que decir. Fue educado por franceses y eso, según Steinbeck, hace que Charley se sienta más glamuroso que otros perros. 

En Viajes con Charley, se tratan temas peliagudos de los que muchos americanos se niegan a posicionarse por ser temas incómodos. John Steinbeck intenta, a lo largo y ancho del país, hablar con sus compatriotas de política, pero nadie le habla con sinceridad. Se encuentra con problemas sociales con los que no sabe como lidiar, como la discriminación a los negros. Hay un capítulo, llegando al final del viaje, en el que cuenta cómo una comunidad se vuelve en contra de un colegio en el que se han matriculado dos niños negros haciendo manifestaciones todas las mañanas para abuchear, no tanto a los niños negros, que también, sino a un padre blanco, que lleva todos los días a su hijo blanco, al colegio con dos negros. Muy impactante hasta dónde puede llegar la incultura. 

También se da cuenta el autor de cómo ha cambiado él a lo largo de los años. Nació en California, pero en el momento del viaje, y también de su muerte, vivía en Nueva York. La manera de pensar en ambos estados es muy diferente y él no sabe si se fue a vivir a la costa este porque encajaba mejor con su manera de pensar, o si al irse a Nueva York cambió su manera de pensar. Sea como fuere, hace un ejercicio de quién era y de quién es en el momento de escribir el libro; de cómo es el resto del pueblo americano y cómo, en función de dónde hayas nacido, piensas de una manera u otra. Este libro es un viaje literal a través de Estados Unidos, pero también lo es metafórico; un viaje al centro del pensamiento americano: el suyo propio y el de los demás. 

Seguía siendo la Ciudad que recordaba yo, tan segura de su grandeza que puede permitirse ser amable.