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lunes, 6 de julio de 2020

Érase una vez... junio

Junio es el mes de los libros para mí porque tenemos la Feria del Libro de Madrid, sin embargo este año ha sido bastante diferente en ese y otros muchos sentidos. He empezado a comprar libros por internet, cosa a la que antes me negaba en rotundo y de esa manera han llegado algunos de los últimos libros que he leído. 


Empecé el mes igual que el anterior: con Anna Karénina entre las manos. Cuando lo terminé, me dediqué a libros más ligeros y fáciles de leer porque necesitaba un respiro. Al final han sido tres las lecturas de este mes y todas me han gustado: 

Anna Karénina de Lev N. Tolstói. Llegué a esta historia sin saber apenas nada de ella, lo cual he agradecido porque he podido sorprenderme tanto con la historia en sí como el final. Por un lado tenemos a Anna que se enamora de un hombre que no es su marido y con el que decide tener una relación; por otro lado, tenemos a Levin, que busca el amor de Kitty, pero se ve rechazado porque ella espera, sin suerte, la propuesta de otro caballero. Para llenar 1002 páginas entenderéis que pasan muchas más cosas, pero el resumen más corto que puedo hacer es ese. Si queréis saber más podéis ver la reseña que hice. 

Algo entre nosotros, de Hagi. Es un manga que vi por instagram y que me llamó mucho la atención, tanto por la historia como porque solo era un tomo. Dos chicos adolescentes se conocen en el instituto y se enamoran, aunque ninguno está seguro de lo que siente. Es una historia sencilla y de fácil lectura que me gustó mucho. No soy ninguna experta en manga, pero los dibujos me gustaron, aunque un par de veces tuve que esforzarme mucho para adivinar lo que estaba viendo. Os dejo la reseña.

Taibhse de Carolina Lozano. Este ha sido una relectura. Es una historia juvenil de fantasmas que tiene como eje la ciudad de Edimburgo y sus leyendas sobre fantasmas. La protagonista es una adolescente de Barcelona que llega al instituto de Edimburgo después de que sus padres fallezcan en un accidente y, sin saberlo, comienza una amistad con un fantasma que habita en la biblioteca. 




No sé qué me deparará julio, pero por ahora, con este calorazo, lo que me apetece son historias ligeras y que no me hagan pensar demasiado. El libro con el que estoy ahora, Fangirl, no me durará demasiado y es justo lo que buscaba un libro fácil de leer y que no te exige demasiado. No pedía más. 

lunes, 29 de junio de 2020

Anna Karénina - Lev N. Tolstói

Algo más de dos meses es lo que me ha durado Anna Karénina entre las manos. No me considero una lectora demasiado rápida, pero es coger lo que llamamos un tocho y mi ritmo se ralentiza muchísimo; supongo que por eso me suelen dar pereza.

Es la primera vez que leo a Tolstói y no será la última porque me ha gustado mucho cómo escribe. Toca todos los palos a nivel social y me ha sorprendido ver el conocimiento que tenía tanto de las costumbres de los hombres como de las mujeres de la época. En un primer momento él pensó darle a la obra el nombre de Dos familias, en lugar de Anna Karénina, pero no sé quién ni por qué le hizo cambiar de idea. Personalmente creo que yo habría usado el primer nombre y no porque Anna no sea un gran personaje, que lo es, sino porque no es el único interesante.

Todas las familias felices se parecen; las desdichadas lo son cada una a su modo. 

Lo primero que tengo que decir es que si vas a enfrentarte a este libro (y me atrevería a decir que a cualquier libro ruso de la época) por primera vez, puede que te líes con los nombres que aparecen. Cada personaje tiene varios nombres con los que se refieren a ellos dependiendo de la confianza que tenga quien hable con ellos. Una vez que me di cuenta de que esto era así, me fue mucho más fácil seguir la historia. Por ejemplo, el hermano de Anna se llamStepán Arkádievich Oblonski (Stiva). Algunas personas le llaman Stepán Arkádievich, otras Oblonski y otras Stiva y si  no sabes que esto es así, pueden parecer tres personajes distintos y llevar a confusión.

Anna viaja de San Petersburgo a Moscú para mediar entre su hermano, Stiva, y su cuñada, Dolly, por una infidelidad que ha cometido él. Anna y Dolly son buenas amigas así que esta última escucha todo lo que Anna tiene que decirle y termina perdonando a Stiva su desliz. En los días que Anna permanece en Moscú coincide con Kitty, la hermana de Dolly, y con el conde Vronski, con quien Kitty piensa que terminará casándose. Sin embargo, Vronski y Anna se conocen y caen rendidos uno en los pies del otro al instante. 

Por otro lado tenemos a Levin, que es amigo de la infancia de Oblonski y que vive enamorado de Kitty. Él es más de campo que los demás personajes, pero de vez en cuando se deja caer por Moscú. En el momento en que empieza la novela, le pide matrimonio a Kitty pensando que ésta dirá que sí, pero ella le rechaza porque está esperando la propuesta del conde Vronski. Después de esto Levin vuelve a vivir al campo. Por su lado, Kitty no contaba con que Anna Karénina se cruzaría en su camino y ve como todas sus esperanzas desaparecen cuando Vronski sale corriendo detrás de Anna cuando esta vuelve a San Petersburgo. 

Así pues, desde el principio tenemos a Kitty y a Levin con el corazón roto y a Anna y a Vronski viviendo un amor prohibido porque ella está casada. 

Ambas historias me han gustado, pero si tuviera que elegir una creo que me quedaría con la de Levin y Kitty antes que con la de Anna y Vronski. El personajes de Levin es de los que más me han gustado ya que es una persona con las ideas claras y con un sentido de la responsabilidad y del honor que otros no tienen. Si exceptuamos una parte hacia la mitad del libro en la que habla mucho de política (odio la política) y las últimas páginas en las que se centra el autor en divagar sobre las creencias o no de Levin, el resto de este personaje me ha gustado mucho. 

En cuanto a la historia de Anna y Vronski, es una historia de amor, pero no de un amor sano. Tiene todo lo bueno y lo malo de vivir una historia de pasión en la que hay involucradas más de dos personas. Cuando empecé a leer el libro hubo varias personas que me dijeron que odiaban a Anna, y sí, es cierto que hace cosas mal, aunque también entiendo que las hiciera. Todo el mundo tiene derecho a ser feliz y a elegir con quien quiere pasar su vida, sin embargo ella no lo tiene fácil para abandonar al marido y es juzgada y castigada por ello. 

En cuanto al final, creo que es un buen final (no digo que acabe bien o mal, eso no lo voy a contar), pero me parece que no decepciona. Sinceramente no entiendo cómo he pasado toda mi vida sin enterarme del final de este libro.

En resumen, Anna Karénina me ha gustado mucho. No es una novela fácil, pero es muy completa y muestra a la perfección cómo era la sociedad de la época, sobre todo de las clases acomodadas. Encontramos desde amor, amistad y lealtad a traición, celos y envidias. Como veis no da para aburrirse. 

A Konstantín Levin no le gustaba hablar de las bellezas de la naturaleza ni tampoco escuchar comentarios al respecto. Era como si las palabras le hurtaran la belleza del espectáculo que se abría ante sus ojos.

Ayer, a las pocas horas de terminar el libro, puse la última película de Anna Karénina y, a pesar de lo fiel que es en todo (obviamente falta mucha información, pero la que sale es calcada del libro) tengo que decir que el formato de la película es extraño. Me pareció una buena adaptación, original, pero no terminó de convencerme...¿La habéis visto? ¿Qué os pareció? 

martes, 23 de junio de 2020

La_estantería_de_Narayani

¡Bienvenidos a una entrada diferente! 

Hace algo más de una semana abrí una cuenta de Instagram solo para libros. En la mía personal tenía tanto las lecturas (que voy a seguir poniendo) como fotos de mis viajes o de mi ciudad. Esa cuenta soy yo, y me encanta por todos los recuerdos que he puesto en ella, pero me apetecía tener una cuenta en la que únicamente se hablara de libros, así que después de mucho pensarlo, creé  La_estantería_de_Narayani. 


Y ahora es cuando os cuento un poquito sobre los "Bookstagramer", porque yo no había pensado en eso, pero en el momento en que abrí la cuenta y subí un par de fotos me vi inmiscuida en esta comunidad en la que se comparte la afición a la lectura, convirtiéndome, en ese momento, en "Bookstagramer".

Empezaron a llegarme nuevos seguidores y un montón de corazones en las fotos y reconozco que me vi sobrepasada. Cada vez que cogía el móvil veía que tenía 20 nuevos seguidores, nosecuantos me gusta y otros tantos mensajes y comentarios. Todos ellos dándome la bienvenida a la comunidad y deseando compartir lecturas y comentarios. En una semana tenía 400 seguidores (sí, sé que no es una barbaridad, pero a mí me parecen muchísimos) gente etiquetándome en sorteos y la mayoría de mis fotos con más de 100 me gusta, que sí, que sé que esto no es lo importante y que, además, para mucha gente no serán muchos, pero yo no estoy acostumbrada a tanta atención y me sorprende que, sin hacer gran cosa para darme a conocer, haya llegado a esas cifras. Creo que si me hubiera metido en esto en mis veintitantos lo habría disfrutado muchísimo más. Me siento un poco viejita... pero agradecida por la bienvenida que me han dado.

También me he encontrado con algo que me ha resultado curioso y mezquino a la vez. Tengo varios mensajes privados diciendo que les encanta mi cuenta (los recibí incluso cuando tenía una sola foto publicada) y que si les sigo me seguirán ellos a mí. Pues bien, las cosas no funcionan así. He creado esta cuenta para disfrutar del amor a los libros, no para intercambiar me gusta con otras cuentas a las que, obviamente, mi cuenta no les importa en absoluto. En conclusión, no he seguido a ninguno de estas personas que me han escrito. 

En esta semana y poco que llevo con la nueva cuenta también he sido testigo de un caso muy sangrante de bullying. Sí, también existe entre cuentas, por lo visto. Una chica se ha dedicado a insultar a otras cuentas por las ediciones que hacen de sus fotos. He visto las historias que publicó en las que no dejó títere con cabeza y no entiendo el porqué de tanto odio. De verdad que no. Arriba comentaba que me veía "mayor" y lo cierto es que todas las cuentas con las que se metían parecen de gente joven y no sabemos si vulnerable también. Si la cuenta acosadora se hubiera metido conmigo tengo muy claro cómo podría haber contestado, pero me preocupa el efecto que esas palabras puedan tener en personas jóvenes que están poniendo toda su ilusión en hacer algo que después se desprecia con tanto odio. Por suerte, la comunidad "Bookstagram", salió en su defensa y cuentas con mucho calado y experiencia se pusieron en marcha para luchar contra esta persona y dar su apoyo a las cuentas ofendidas, lo que me ha dejado el mismo buen sabor de boca que me quedó cuando empecé a recibir mensajes de bienvenida y de apoyo.

Tal vez me haya pillado mayor esto de ser "Bookstagramer", pero creo que aburrirme, con esta nueva cuenta, no va a ser una opción. 

Os invito a pasaros por ella y a cotillear todo lo que queráis.
Y ya que estamos, os dejo también la personal por si queréis ver un poco más de mi día a día.

miércoles, 10 de junio de 2020

Algo entre nosotros - Hagi


No suelo leer manga, pero el otro día vi este en una cuenta de Instagram y me llamó mucho la atención la portada. Me pareció bonita y pensé que podía tener una bonita historia detrás. No me equivoqué.

Todo empieza cuando Tajima ve a Koga llorando en el instituto y, sin querer, le derrama un cubo de agua por encima. Como Koga está completamente empapado, Tajima le presta su chándal para que no coja una pulmonía (esta expresión me la pegó mi madre cuando era pequeña y ahora me sale sola…) En fin, empiezan a hablar y Koga le cuenta a Tajima que estaba llorando porque se había muerto su pez. Un gato lo había asesinado, según sus palabras. Cuando Koga hace la descripción del gato, Tajima no tiene dudas de que se trata de su mascota, pero los días van pasando y no es capaz de confesarle a Koga dónde encontrar al asesino de su pez porque teme que le haga algo al gato.

Poco a poco se van haciendo amigos, pero también van viviendo momentos de incomodidad y tensión que no habían esperado encontrar estando juntos… Se ve que se gustan, pero no terminan de decidirse ninguno de los dos.

Cuando leí Heartstopper me di cuenta de que me producían mucha ternura las historias de temática LGTB en adolescentes, de hecho me vi muy influenciada por esa historia para comprar esta. Tengo muchos amigos y amigas gays y la mayoría han vivido y viven momentos muy difíciles a la hora de salir del armario. No es una situación nada fácil y para algunas personas aceptarse como son es un proceso duro y en algunos casos lleva mucho tiempo. Por eso me gusta ver en estas historias a gente que está empezando a conocerse y que no se obligan a sentir algo que realmente no sienten. Se emocionan como cualquier otro adolescente ante la idea del primer amor y luchan por lo que sienten. Tanto los protagonistas de Heartstopper como los de Algo entre nosotros son muy entrañables y, como decía un poco más arriba, inspiran mucha ternura.

Algo entre nosotros es un manga de un solo tomo, la historia empieza y acaba en el mismo libro, lo que personalmente agradezco mucho porque hay algunos con tal cantidad de volúmenes que se me quitan las ganas de empezarlos. Es el primer manga de Hagi, la autora, aunque creo que después ha sacado más. He intentado buscarla por redes sociales para ver más trabajos suyos y solo he encontrado una cuenta de Twitter, que casi no utilizo, y poca información en idiomas que pueda entender.

En resumen, Algo entre nosotros me ha gustado mucho. Es una lectura rápida y entretenida y se lee con una sonrisa en los labios gran parte del tiempo. 

Traducción: Judit Moreno

Asesino encontrado. =)

lunes, 1 de junio de 2020

Érase una vez... mayo

El mes de mayo trae pocas lecturas, pero muy buenas. He dedicado el mes a Anna Karénina casi en su totalidad aunque también he tenido tiempo para leer tres volúmenes de un cómic que me ha encantado.


Normalmente cuando leo libros tan grandes como Anna Karénina cuelo alguna historia más sencilla entre medias para no tener sensación de no leer. Sé que se avanza y que todas las páginas suman, pero no es lo mismo decir a final de mes que no he leído ningún libro (porque no he terminado Anna Karénina) que decir que he leído tres libros, aunque hayan sido cómics y, por ende, fáciles y rápidos de leer. En fin, que os dejo mis lecturas de mayo ya que me estoy yendo por las ramas. 

Heartstopper. Volumen 1. Nick y Charlie se conocen en el colegio y, a pesar de la diferencia de edad, se hacen buenos amigos y se terminan enamorando. No os echéis las manos a la cabeza, que no es spoiler. El cómic va de cómo cada uno de ellos lleva esta situación. Charlie está fuera del armario y está seguro de su sexualidad, pero no así Nick, que duda de todo... menos de lo que siente por Charlie. RESEÑA.

Heartstopper. Volumen 2. Este libro no ha salido en español todavía, así que me lo compré en inglés porque necesitaba saber cómo seguía la historia. Comienza justo donde acabó el primer tomo y, aunque es muy previsible, no deja de tener encanto. Habla del bullying, de la homofobia y de la aceptación de uno mismo. Se habla de distintos tipos de sexualidad (está claro que la autora quiere normalizar y enseñar a través de sus dibujos, lo cual me parece muy bonito) y de lo difícil que es a veces ser uno mismo. 


Heartstopper. Volumen 3. Obviamente también en inglés. En esta ocasión Nick y Charlie se van de viaje a París con el instituto. Sigue la tónica de los libros anteriores mientras la historia de los dos protagonistas sigue avanzando. De verdad que son muy tiernos. 





Como veis estos libros me han encantado y por supuesto los recomiendo a todo el mundo. Este mes seguiré con Anna Karénina (me apetece terminarlo rápido porque tengo muchas ganas de ver la película) y buscaré algún libro ligero para leer entre medias. 



sábado, 30 de mayo de 2020

Tradiciones en la Feria del Libro de Madrid

Sí, no me he vuelto loca. Sé que no hay Feria del Libro esta primavera, pero como me habría encantado que hubiera vengo con un pequeño homenaje con mi experiencia personal y mis tradiciones.

Ayer le decía a unas amigas que seguro que de aquí a tres semanas ha llovido, mínimo, una vez, y es que parte de la tradición de la Feria consiste en cobijarse dentro de las casetas para librarse de algún chaparrón. También esperamos, si se cumplen todas las tradiciones, que haga días de mucho calor estos días.

Montaje de la FLM
 
Desde que soy tía (ocho años ya) he intentado inculcar a los peques mi amor por los libros y por la Feria. Reconozco que por ahora prefieren pararse en los parques que encontramos de camino a las casetas, pero aún así, cada año les llevo para que vivan la experiencia de estar rodeados de libros, librerías y editoriales. Entramos a ver cuentacuentos y compramos algún libro que les guste. 

Hace dos años fui yo sola con los dos. Hay gente que piensa que soy valiente por llevármelos donde hay tanta gente, pero a mí nunca me ha dado miedo perderles. En cualquier caso llevaban, desde que salieron de su casa, mi número de teléfono escrito en el brazo por si se perdían. Paseamos por el Retiro y paramos en todos los parques a jugar, así que cuando llegamos a la calle de las casetas ya había bastante gente comprando y paseando por allí. Nos plantamos en mitad de la calle con casetas a ambos lados y miramos hacia el fondo. No se veía el final de las casetas, pero sí mucha gente. Víctor (por entonces tenía 4 años recién cumplidos) vio lo mismo que yo: que era muy fácil perderse. No me dijo nada, pero vi cómo levantaba la manga de su camiseta, miraba el teléfono que tenía escrito en el brazo y, con un leve asentimiento de cabeza, confirmó que todavía se veían bien los números antes de echar a correr con su hermano. Esa anécdota se me quedó grabada en la memoria.  

Una de mis tradiciones es ir en diario, cuando sé que no hay demasiada gente, para poder mirar y comprar a gusto. Los fines de semana están bien si vas pronto por la mañana, pero si vas por la tarde es una muerte a pellizcos. Sí, lo confieso, no me gusta ir a comprar a la Feria con aglomeraciones. El problema es que es cuando hay más autores firmando y claro, la gente va a hacer cola durante horas para conseguir una firma. Alguna vez lo he hecho, pero no demasiadas. Normalmente las firmas que me llevo a casa no me llevan más de unos minutos de espera. Además, las colas más largas los últimos años (quitando algunos autores extranjeros que no se dejan ver por nuestro país muy a menudo) son las de los Youtubers y gente de la tele y estos no me interesan tanto. No lo entiendo mucho, además, aunque lo respeto. 

Otra de mis tradiciones es pasar por la caseta de Libros del Asteroide. Me gusta ver sus libros, con sus portadas multicolores y sus títulos largos y sugerentes y rara es la ocasión que no me lleve nada. 

La última de mis tradiciones es comprar un libro que no lleve apuntado y que sea desconocido para mí. Ese siempre se viene firmado por el autor. El año pasado me ocurrió algo muy curioso con la compra impulsiva como yo la llamo, y es que vi un libro junto a su autor (Volverás a llamar un domingo por la tarde), lo compré, me lo firmó y me marché. El lunes por la mañana me enteré de que el autor es un compañero de trabajo. En mi defensa diré que somos 1.000 personas trabajando juntas y no puedo conocer a todas. 

En fin, que voy a echar de menos todas estas cosas este año. La Feria ha pasado a ser en otoño, aunque yo todavía dudo que se pueda hacer. Ojalá me equivoque. Mientras tanto, disfrutemos de los libros que tenemos todavía por casa sin leer o salgamos a comprar a las librerías. Yo estoy haciendo ambas cosas. Y las seguiré haciendo, seguro. 

viernes, 15 de mayo de 2020

Heartstopper. Volumen 1. - Alice Oseman


Hay libros con los que sencillamente tienes un flechazo. Heartstopper fue uno de ellos. Lo vi en un blog y en cuanto supe de qué iba tuve la certeza de que me iba a enamorar. No tenía pensado comprarlo hasta que pudiera salir de casa, pero como las librerías están pasando un mal momento, decidí poner mi granito de arena haciendo un pedido online a una librería de Parla que encontré por internet. Cuando llegó el libro empecé a hojearlo y cuando me quise dar cuenta había leído la mitad. Podía haber seguido hasta terminarlo, pero lo quería saborear un poco más de tiempo, así que lo dejé donde me había quedado para terminarlo al día siguiente. 

Charlie y Nick se conocen en clase de estudio. Nick es dos años mayor que Charlie, pero eso no es impedimento para que se hagan buenos amigos. Charlie es gay y tuvo problemas de acoso cuando salió del armario (o más bien le sacaron) y Nick es hetero, aunque desde que conoce a Charlie empieza a plantearse si no habrá cambiado su orientación sexual. 

La historia es sencilla y a la vez complicada. Sencilla en cuanto a la trama, pero complicada porque los dos personajes tienen mucho miedo. Es una historia de amor adolescente muy bonita. Los dos personajes principales son muy entrañables y nos muestran, cada uno a su manera, sus ilusiones, sus temores y sus dudas. Tienen una amistad sincera, cosa que pocas veces han conseguido en sus vidas, lo que hace que la cuiden y la respeten mucho.

Hay poco más que pueda contar sobre la trama porque lo bonito de este libro no es todo lo que cuenta, que también, sino cómo lo cuenta. La autora utiliza viñetas grandes con no demasiado texto para darnos a conocer la historia, lo que hace que las páginas vuelen en las manos. La mayoría del tiempo lo disfrutas con una sonrisa en los labios al ver lo torpes que podemos ser en la adolescencia, y no solo entonces, cuando dudamos de todo lo que hacemos, y de lo que no hacemos, cuando nos enamoramos. Pero también hay momentos en los que se habla de temas más peliagudos como el acoso o el miedo a ser rechazado por su orientación sexual.

Así de monos son los personajes. =)

En fin, que el libro me ha encantado. No sé qué más puedo decir para convenceros. Me ha parecido una historia preciosa. 

Por el momento se ha publicado en España solo el primer volumen, pero ya hay tres a la venta en inglés (sí, confieso que los he comprado y estoy esperando a que lleguen) y faltan dos más por salir que creo que saldrán en 2021 y 2022. En total serán cinco volúmenes. Estos libros son el resultado de varios años publicando la historia en Tumblr y Tapas y al ver el éxito que tenían, decidió pasarlas a papel.

Traducción: Victoria Simó

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Por último, os dejo el enlace de la librería en la que compré el libro. Todo ha llegado muy rápido y en perfecto estado. Además, por pedidos superiores a 40€ el envío es gratuito. Busqué muchas librerías antes de decidirme por esta, pero en algunas no había envíos gratuitos, en otras la forma de pago era por PAYPAL y no tengo, ni quiero, cuenta y en otras no tenían este libro, que era el que más quería de todos los que compré. En cualquier caso, lo importante, es que apoyemos a los pequeños negocios siempre que podamos.

LIBRERÍA CARMEN

lunes, 11 de mayo de 2020

¡Tenemos una granja! - Ester G. Escobar

Este fue uno de los primeros libros que leí durante el confinamiento y la verdad es que me vino muy bien para desconectar de la anterior lectura (Cumbres borrascosas) y de la situación que empezábamos a vivir con el coronavirus. 

Serena y Álvaro, dos hermanos residentes en Barcelona, reciben en herencia una granja en un pueblo de Teruel que, si bien es cierto que ya contaban con ello porque eran los únicos herederos de su madre, también lo es que no contaban con que tuvieran que "ganarse" el derecho a reclamarla. Y es que su madre, en un alarde de originalidad, decidió dársela solo si convivían antes allí durante seis meses. Los dos juntos. 

Los hermanos se llevan bien, pero abandonar su ciudad, con sus trabajos, sus amigos y su comodidades, para ir a un pueblo perdido de la mano de dios no es algo que estuviera en sus mentes. 

La idea de la madre es que ambos sepan lo que es trabajar en la granja, no como un castigo, que es como se lo toman ellos, sino para que conozcan algo que a ella le hizo muy feliz en su día. Tenía mucho trabajo, claro, pero a su marido y a ella les encantaba la vida en el campo y quiere que sus hijos lo disfruten igual. 

Una vez en la granja se dan cuenta de que necesita muchos arreglos, por lo que deciden ponerse manos a la obra y reformarla para poderla vender por una cantidad superior cuando pasen los seis meses. Sin embargo, contra todo pronóstico, ambos empiezan a estar cómodos en el pueblecito. Serena conoce a Diego y a su hija, que son vecinos, y enseguida siente atracción por él. Por otro lado se reencuentra con Lucía, a la que no veía desde hacía muchos años, y Álvaro se cuelga de ella. Llegados a este punto, y tocados los corazones de los dos hermanos, las cosas se empiezan a ver con otros ojos y, tal vez, la granja no sea tan mala como pintaba en la lectura del testamento. 

Como veis es una novela amable, de esas que sabes que van a terminar bien, o no, pero que te dejan buen sabor de boca al final. En cuanto a las historias paralelas (Lucía y Álvaro y Diego y Serena) las dos están bien, aunque tengo que decir que no empaticé mucho con el personaje de Serena. No estoy segura de que me caiga, de hecho... Pero, en cualquier caso, la historia con Diego me gustó (más por él que por ella). 

Leí ¡Tenemos una granja! bastante rápido y, aunque no es la mejor novela que he leído de este género (¡Ojo! no quiero decir con esto que sea mala), fue perfecta para recuperar la concentración lectora en un momento en el que no conseguía centrarme mucho en los libros. 

viernes, 8 de mayo de 2020

El polizón del Ulises - Ana María Matute

Ocurrió hace tiempo, pero la verdad es que lo mismo pudo ocurrir hace cien años, que dentro de otros cien, que ayer, o que hoy.  Porque esta es solo la historia de un muchachito que, un buen día, creció.

Así empieza El polizón del Ulises y no puedo estar más de acuerdo con lo que dice porque no hay nada que indique una fecha o un lugar, simplemente se cuenta la historia del niño. Esta historia funcionará bien siempre precisamente por eso. 

Todo empezó una noche de mayo cuando alguien llamó a la casa de tres hermanas y se marchó dejando en la puerta un niño. Las tres señoritas eran solteras y se ilusionaron mucho con la idea de cuidarle, así que fueron a hablar con el alcalde para pedirle que les dejara quedarse con el pequeño, así que el niño, al que llamaron Marco Amado Manuel, pero al que apodaron Jujú, creció rodeado de mujeres que le querían y se preocupaban por él. Cada una de las señoritas esperaba algo diferente de Jujú, lo que traía al chico de cabeza. 

Etelvina quería que fuese un hombre de culto así que le daba lecciones; Leocadia quería inculcarle buenos modales, dulzura, elegancia y gusto por la música y los manjares; y Manuelita quería que fuera un hombre de provecho, así que le instruía para gestionar la hacienda. 

Entre todas le tenían ocupado casi todo el día, pero por la tarde tenía un rato para jugar y ahí es cuando aprovechaba para subir al desván, que solo usaba él para sus juegos, y simulaba estar en su propio barco, el Ulises, viviendo aventuras y surcando los mares sin descanso. Sus tres mascotas eran sus compañeros de viaje: un perro, de nombre Contramaestre, un gallo, llamado Almirante Plum, y una perdiz, bautizada con el nombre de Señorita Florentina. 

Un día un preso se escapa de una penitenciaría cercana y termina apareciendo en la casa de las tres señoritas, aunque, por supuesto, ellas no tienen ni idea. Jujú, que piensa que el hombre es buena persona, se hace cargo de él y le esconde en su barco mientras se recupera de una herida. 

Y ya no voy a contar más porque es una historia muy cortita, no llega a las 100 páginas, y si sigo contando voy a decir demasiado. Jujú es un niño entrañable, igual que el resto de personajes y no puedes dejar de leer porque quieres saber que el peque va a estar bien siempre, a salvo en su Ulises y con las tres hermanas. Es una lectura entretenida, con muchas aventuras, y que pueden leer niños a partir de 9 o 10 años (a lo mejor un poco más, soy un poco mala calculando estas cosas).

Es lo primero que leo de la autora y me ha gustado, así que más tarde o más temprano, repetiré con ella. 

lunes, 4 de mayo de 2020

Érase una vez... Abril

Abril, igual que marzo, ha sido un mes bastante peculiar aunque en mi caso ha sido bastante fructífero en lo que a lecturas y reseñas se refiere, por lo que, por ese lado, no me quejo. 


Empecé el mes con libros sencillos, de los que no son demasiado exigentes con el lector. Personalmente uso este tipo de libros para volver a engancharme a la lectura cuando tengo parones o para oxigenarme un poco cuando salgo de lecturas muy densas. El resultado siempre siempre es bueno.

¡Tenemos una granja! de Ester González Escobar. Dos hermanos, chica y chico, heredan la granja familiar cuando su madre fallece. Al duro golpe por la pérdida de la madre su une la incredulidad al ver en el testamento que solo podrán heredar si los dos pasan seis meses en la granja. Pasado ese tiempo podrán quedarse la granja o venderla, pero si deciden no ir, no heredarán. Por supuesto terminan yendo y cuando llegan allí la vida les cambia por completo. Es una novela sencilla y entretenida. 

El día que dejó de nevar en Alaska, de Alice Kellen. Con este libro me pasó algo que muy pocas veces me pasa, y es que me enganchó tanto que según lo empecé supe que no podría parar hasta terminarlo. Y así fue. Le dediqué todos los ratos libres que tuve hasta acabarlo. La protagonista viaja a Alaska para intentar enterrar sus fantasmas en San Francisco. Allí conoce a Nilak que está igual de herido que ella, pero que lo lleva de manera diferente. Él está retraído en sí mismo y no tiene trato con casi nadie, mientras que ella es muy extrovertida y quiere abrirse al mundo. Me sorprendió mucho esta autora y ya tengo otro libro suyo en el lector electrónico esperando. RESEÑA.

Martes con mi viejo profesor, de Mitch Albom. Lo tenía pendiente desde hacía años y el otro día lo vi y supe que era el momento de leerlo. Cuenta los encuentros entre un alumno y su profesor en los últimos momentos de vida de este último. Es una historia real entrañable y el libro se ha convertido ya en un clásico moderno. RESEÑA.




Hasta que deje de llover, de Javier Martínez. Me sorprendió mucho también este libro y también lo leí del tirón. Cuenta la historia de dos chicos que se conocen siendo adolescentes y que desde el primer momento crean un vínculo especial entre ellos. Es una novela bonita, tierna y cruel que habla de la vida, de la amistad y del amor. Además toca otros temas como las drogas, el alcohol, el maltrato y la aceptación de uno mismo tal y como es. Muy recomendable. Tengo un montón de libros del autor en el kindle porque puso la mayoría de sus libros gratis en Amazon durante las primeras semanas del confinamiento así que no creo que tardéis en ver más libros suyos por el blog. RESEÑA.

El polizón del Ulises, de Ana María Matute. Es la primera vez que leo a esta autora y me ha gustado. Es una historia cortita y entrañable. El protagonista es un niño adoptado por tres hermanas solteras. Las tres le cuidan lo mejor que saben y cada una quiere algo distinto para él. En sus ratos libres sube a la buhardilla a jugar en su "barco" al que ha puesto el nombre de Ulises. Allí vivirá muchas aventuras y aprenderá muchas cosas sobre las personas y la vida.


Burbujas, de Gema Samaro. Es lo segundo que leo de la autora y tengo que reconocer que me hace mucha gracia su manera de escribir. Es otro de esos libros sencillos que se leen con facilidad y que, además, te dejan con una sonrisa en los labios. La protagonista se encuentra con que el fantasma de la abuela del hombre más odioso del pueblo se aparece en su puerta el día de Nochebuena para convencerla de que le invite a cenar con ella porque está solo. A partir de ese momento todo se empieza a enredar. Es una novela simpática y amable. RESEÑA.

Big little lies, de Liane Moriarty. Ha sido mi última lectura de abril y me ha gustado mucho. No quería ver la serie sin leer el libro primero. Un asesinato en una fiesta del colegio y muchas personas con motivos para matar y con posibilidades de morir. Nada más empezar a leer nos enteramos del asesinato y hasta el final no sabemos quiénes son ni el muerto ni la mano ejecutora. A lo largo de la novela se habla de malos tratos, de bullying, de amistad, de maternidad y del papel de la mujer en la sociedad. Me ha gustado mucho. RESEÑA.

Este mes lo he comenzado con Anna Karénina, así que el mes que viene el número de libros leído bajará bastante casi seguro, pero a cambio espero llevarme una gran historia conmigo.