No sé si es el calor, que ya he contado todo lo que se me ocurría de este libro o qué, pero el caso es que no haré una reseña muy extensa esta vez.Como siempre que hablo de esta saga, la reseña contiene spoilers, así que recomiendo que no sigáis leyendo si no queréis enteraros de ciertas cosas.
Stannis Baratheon se convierte en cierto modo en el protagonista de esta última parte. Los tres reyes que "competían" por el trono con él han muerto y él lo toma como una señal de que él es el único y verdadero rey. Cabalga hacia el Muro para ayudar a los hermanos de la guardia de la noche a luchar contro los salvajes. Una vez ganada la batalla le propone a Jon quedarse con Invernalia y pasar a ser señor en el norte para que luche y defienda el norte por él, pero a pesar de que Jon lo desea con todas sus fuerzas su hermanos juramentados le nombran Lord Comandante, de modo que no puede optar ya a poseer las tierras de su padre.
La parte en la que Jon se lo está pensando me ha gustado mucho porque describe muy bien lo que siente en ese momento.
"Si quisiera su amor, podría secuestrarla; tal vez me daría hijos. Tal vez algún día podría tener en brazos a un niño de mi propia sangre. -Un hijo. Jon Nieve jamás se habría atrevido a soñar con aquello desde que tomó la decisión de pasar la vida en el Muro-. Podría ponerle el nombre de Robb. Val no querrá separarse de su sobrino; podríamos tenerlo como pupilo en Invernalia, y también al hijo de Elí; así Sam no tendría que mentir. Además acogeremos a Elí; Sam podrá ir a verla una vez al año, o algo así. El hijo de Mance y el hijo de Craster crecerán como hermanos, igual que Robb y yo."
Era lo que quería. Lo supo al instante. Lo deseaba más de los que habia deseado nada en toda su vida.
"Siempre lo he querido -pensó con un aguijonazo de culpabilidad-. Que los dioses me perdonen."
Por otro lado Arya se queda sola y emprende su viaje en solitario, pero esta parte no queda muy bien cerrada en este libro.
La parte de Sansa recupera todo el interés que me produjo al principio, cuando se quedó sola en Desembarco del Rey. Esta vez sobrevive gracias a Meñique, aunque realmente no se sabe muy bien qué ocurrirá con ella en los próximos libros. De nuevo estoy deseando seguir leyendo por ver qué le ocurre.
La parte Lannister es todo un drama. Joffrey muere en su banquete de bodas y culpan a Tyrion y a su esposa Sansa. A Tyrion le cogen preso, pero cuando quieren darse cuenta Sansa ha desaparecido. Tyrion es juzgado y condenado a muerte (os podéis imaginar el cabreo que tengo). Cersei, reina regente y madre de Joffrey, está convencida de que ha sido él, pero Jaime, que vuelve a estar entre los suyos, no lo cree.
En definitiva, en este libro siguen pasando cosas. No hay un capítulo en el que no cambie el rumbo de los acontecimientos y que no te deje con ganas de más.




