A estas alturas todo el mundo sabe ya la pasión que siento por la saga Canción de Hielo y Fuego.
Pues bien a partir de ayer ya puedo decir que soy una auténtica freak.
Pues bien a partir de ayer ya puedo decir que soy una auténtica freak.
Y lo que es peor... He convertido a mi padre en uno también sin saber el pobre dónde se estaba metiendo...
La cosa fue de la siguiente manera: fuimos mi padre y yo a comprar unas cosas para mi viaje a Tanzania, y a la que entramos en la fnac para mirar unas guías me encontré con él. El trono de la serie Juego de tronos que estaba a disposición de cualquiera que se quisiera hacer una foto con él. Así que, aunque yo al principio no quería, al final nos decidimos y nos sacamos la foto. He de decir que normalmente no estamos tan serios nunca, pero nos parecía que era un trono en el que había que mantener la compostura.
En fin, lo dicho... ¡Me he convertido en una freak de Juego de tronos!


