El síndrome de Mozart y El bostezo del Puma del mismo autor pensé que me iba a encantar también, pero la verdad es que no me ha gustado tanto como los otros dos títulos, lo cual no significa que no me haya gustado, ¿eh?Creo que muchas veces la culpa de que un libro nos guste más o menos es nuestra por esperar de su lectura algo diferente a lo que después encontramos. Esto es justo lo que me ha pasado con este libro.
Marta es la hija de un diplomático español que está acompañando a sus padres en una visita a un campamento saharaui. Nadira es una chica refugiada que envidia todo lo que tiene Marta. No se parecen en nada y tampoco tienen nada en común, excepto una cosa: ninguna de las dos quieren estar ahí.
Sin saber muy bien porqué, Nadira se acerca a Marta y le da un beso en la mejilla. A partir de ese momento todo cambia. El alma de Nadira entra en el cuerpo de Marta y viceversa y todo ocurre tan rápido que cuando se quieren dar cuenta de lo que ha pasado ya se han separado la una de la otra.
Pude haberme alejado de ella.
Pude, pero no lo hice.
Sus labios estaban tensos. Sentí su calor, por encima del calor del viento de la hamada, y por fin el contacto de sus labios en mi mejilla. Cerré los ojos de una manera instintiva, como se cierran cuando se bebe el contenido de un vaso.
Su beso estaba lleno de vida. Apreté los ojos y sentí sus labios despegándose de mi mejilla, su aliento ligero, más fresco que el aire del desierto.
Al abrir los ojos vi a una niña rubia que se parecía a mí. Estaba delante de mí, donde antes había estado la niña saharaui del pelo sucio.
Tardé un poco en darme cuenta de que no se parecía a mí: era yo.
A partir de ese momento todo cambia. Nadira vuelve a España con los padres de Marta y Marta se queda en el Sahara con la familia de Nadira. Como ninguna de las dos quería estar allí en el momento del intercambio se deduce enseguida que Nadira (en el cuerpo de Marta) está encantada; y que Marta (en el cuerpo de Nadira) está horrorizada. Ésta última trata de explicarle a todo el mundo lo que ocurre pero la toman por loca así que pasado un tiempo decide dejarlo. Nadira necesita un tiempo de adaptación en España, pero el cambio le gusta mucho.
La historia da un giro cuando Rachid entra en juego. Nada más ver a Nadira se enamora de ella, pero como la que está en el cuerpo de Nadira es Marta la cosa no es muy sencilla.
No voy a contar más porque entonces destriparía el final y no quiero hacer eso. El libro me ha gustado pero el final me ha parecido un poco precipitado. Todavía esperaba varias páginas cuando de pronto me he visto con la palabra fin, metafóricamente hablando.
Lo que he dicho al principio de que el libro no me ha gustado tanto como los otros dos de Gonzalo que he leído es cierto, pero también lo es que ha sido porque me había imaginado otra historia. Pensaba que la historia contaría algo más de la cultura saharaui, que Marta (en el cuerpo de Nadira) se integraría y se daría cuenta de lo rico que puede ser aprender de otros pueblos. Vamos, que todo eso lo imaginé yo solita; nadie me dijo que me fuera a encontrar con eso así que la culpa es mía por adelantarme a la lectura.
El año pasado cuando estuve en el Kilimanjaro, en Tanzania, quedé completamente enamorada de las estrellas. Todas las noches, sin falta, tuve que salir de la tienda de campaña para ir al baño, y todas, sin falta, me encontré con un espectáculo digno de admirar. Todo en silencio, lejos de la civilización y de las luces artificiales de las farolas y de las casas. Así me imagino el cielo del Sahara según lo describe Gonzalo en este libro. El mismo cielo que vi en Tanzania y el mismo manto de estrellas.
También me ha encantado la descripción de la soledad de Marta en el Sahara. Alejándose cada día un poco más de la gente y sentándose a pensar y a mirar al horizonte. Ella se sienta allí porque esta triste, pero yo creo que lo haría para mirar hacia adelante, a lo que está por venir...
El beso del Sahara es un libro que se lee en dos suspiros. Te pones con él y cuando te quieres dar cuenta estás en la última hoja.
Por último diré que la colección Los libros de Gonzalo (SM) llevan al final una entrevista con el autor que merecen mucho la pena también. En este caso explica un poco el conflicto del Sahara y por supuesto, partes del libro.




Y lo que es peor... He convertido a mi padre en uno también sin saber el pobre dónde se estaba metiendo...



