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lunes, 2 de marzo de 2015

Lectura para el 8 de marzo: Perlas para un collar

A principios de este año me embarqué en una magnífica iniciativa feisbuquiana propuesta por Carmen llamada Tarro-libro 2015. Y digo magnífica porque consiste, ni más ni menos, que en ahorrar dinerito para comprar libros a final de año a costa de los libros que vamos leyendo. Un libro leído, un euro al tarro-libro. Bien ¿no? 

Para el 8 de marzo, día internacional de la mujer, el Grupo Tarro-libro 2015 hemos querido juntarnos y proponer lecturas relacionadas con este día. Compartir lecturas de mujeres maravillosas y sobre mujeres maravillosas. Valientes, atrevidas, tímidas, sexys, inteligentes. Mujeres que han vivido como mujeres a lo largo de los siglos. Cada participante ha elegido un título teniendo cuidado de no repetir ninguno. Hay libros para todos los gustos, de todas las épocas y sobre muy diferentes mujeres. En mi caso hablaré de un libro de judías, moras y cristianas en la España medieval.

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Mi recomendación:

PERLAS PARA UN COLLAR de Ángeles de Irisarri y Toti Martínez de Lezea

Cualquier cosa que estas mujeres escriban es sinónimo de éxito. Son dos escritoras de reconocido prestigio que narran sus historias con una maestría que, a mí, me tiene atrapada. 

Bajo el título PERLAS PARA UN COLLAR aparece la frase que he puesto un poco más arriba y que creo que es importante para el tema que nos ocupa hoy: judías, moras y cristianas en la España medieval. Y es que da lo mismo que hablemos de una religión u otra o que hablemos de un lugar u otro, la realidad, la triste realidad, es que las mujeres han sido siempre poco importantes a la vista de los hombres. En los tiempos que corren puede sea un poco diferente en algunos lugares y las mujeres seamos igual de importantes que los hombres, a pesar de que todavía hay muchas injusticias en ese sentido, pero en otros muchos sitios, lamentablemente, no han evolucionado nada. 

El collar lo componen treinta perlas, todas con un nombre y una historia detrás. Se trata de un libro de relatos de los cuales quince están escritos por Toti y quince por Ángeles. He recuperado mi libro y he visto que tengo cuatro relatos marcados. Uno de ellos, el de Sara, la esposa del rabino Eleazar, lo he leído al menos tres veces y es que me marcó mucho. En él Sara se pregunta porqué su marido siempre dice después de asearse: 

-Gracias, Señor, por no hacerme gentil. Gracias, Señor, por no hacerme ignorante. Gracias, Señor por no hacerme mujer. 

Sara no puede con la incertidumbre y termina preguntándole a él. Por supuesto no voy a desvelar el final de la historia pero sí os puedo decir que en este relato nos encontramos con una mujer valiente, capaz de enfrentarse a su marido a pesar de las represalias que éste pueda tomar.

Como Sara tenemos también a Fátima, a Zayda, a María y a otras veintiséis mujeres más, todas dispuestas a hacerse oír y no necesariamente levantando la voz.

En su día recomendé este libro. Hoy, tres años después, puedo decir que mi opinión sobre él no ha cambiado nada. Es más, he tenido posibilidad de volver a leer algunos relatos y me han conquistado tanto o más que la primera vez. 

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La iniciativa y las recomendaciones podéis seguirla a través del grupo de Facebook Tarro-libro 2015


jueves, 19 de enero de 2012

Perlas para un collar Ángeles de Irisarri y Toti Martínez de Lezea

Perlas para un collar es un libro de relatos escrito por mujeres, sobre mujeres y... ¿para mujeres? Pues sí, para que nos vamos a engañar. Pero por supuesto también lo es para hombres. Hay quien puede pensar que ciertos libros son más de hombres que de mujeres y viceversa, pero si eso es verdad, no es éste el caso.

Toti Martínez de Lezea y Ángeles de Irisarri se han juntado para escribir este libro aportando, cada una de ellas, 15 relatos sobre judías, moras y cristinanas en la Edad Media española, y consiguiendo una pequeña joya que sin duda volveré a leer en algún momento. Quizás no todas las historias seguidas, pero sí de a poquitos.

El libro lo compré un día por impulso sólo porque quería tener algo de novela histórica en casa para cuando me apeteciera el género. Recuerdo haberme paseado durante un buen rato por la sección de libros de bolsillo hasta que me encontré con él. El libro que estaba buscando: Perlas para un collar. Realmente no sé qué fue lo que me pasó por el cuerpo porque no soy yo de leer muchos relatos. Me gusta más la novela.

De las autoras no conocía nada más que un libro de cada una: La estrella peregrina de Ángeles de Irisarri y El jardín de la oca de Toti Martínez de Lezea (ambas novelas relacionadas con el Camino de Santiago) pero como ambos libros me gustaron me decidí casi sin pensarlo.

Como casi siempre me pasa cuando compro por impulso he tardado muchos meses en leerlo, pero como casi siempre también, ha merecido la pena esperar a su momento para ser leído.

Al ser 30 relatos diferentes es muy complicado resumir la historia como suelo hacer en otras reseñas así que hablaré en general.

No puedo decir si me han gustado más los relatos de Ángeles o de Toti, lo que sí que tengo claro es que los estilos de ambas es muy diferente. Ángeles de Irisarri tiene un estilo a la hora de escribir que me parece simplemente genial. Se mete tanto en la época en la que está que las historias están narradas con un lenguaje al que yo imagino es el que se utilizaba hace siglos. Me parece muy difícil escribir de esta manera y por eso mismo lo aprecio más. Ojalá yo fuera capaz de escribir como ella... Toti Martínez de Lezea por su parte pone tanto cuidado en las narraciones que consigue que te metas en la historia desde el primer momento. Te atrapa desde el principio hasta el final y eso me encanta. A las dos les gusta utilizar la ironía y a mí eso me encanta. Vamos, que me pondré con la lectura de sus libros porque aún tengo mucho que descubrir de las dos.

Todos los relatos tienen como protagonistas a alguna mujer, ya sea cristiana, mora o judía, y todas pueden presumir de tener una gran personalidad y mucho carisma. Mujeres fuertes, valientes, dulces, asustadas pero capaces de hacer cualquier cosa por que sus hijos estén bien, o débiles pero que sacan fuerzas de flaqueza para seguir adelante.... A pesar de que cada historia es diferente, igual que cada mujer que hay en este mundo, este libro nos enseña que no somos tan distintas unas de otras a pesar de la religión de cada una y de sus ideas.

El libro tiene mucha relación con la religión pero a mí no se me ha hecho pesado en absoluto, y ya sabéis que yo cuanto más leo y oigo de religión menos las entiendo y menos me gustan...

En fin, que me estoy andando mucho por las ramas y se va a hacer interminable la reseña. En resumen diré que es un libro que me ha gustado mucho, por lo que cuenta y por cómo lo cuenta. De ahora en adelante Ángeles de Irisarri y Toti Martínez de Lezea tienen una seguidora fiel en mí.

jueves, 14 de octubre de 2010

La estrella peregrina Ángeles de Irisarri

Como ya sabéis muchos, el Camino de Santiago es para mí algo muy especial. He completado el recorrido desde Saint Jean Pead de Port hasta la catedral de Santiago de Compostela una vez (que no de una vez, ¿eh?) y estoy segura de que tarde o temprano volveré a hacerlo.

Desde que empecé a peregrinar he leído varios libros sobre el tema que por un motivo u otro llamaron mi atención. Este del que voy a hablar hoy es uno de ellos. De hecho creo que puedo decir que es uno de los que más me ha gustado de todos los que trata del Camino. Eso sí, hay que tener en cuenta que estamos hablando de una peregrinación a Santiago en el Año Mil. Ea, pues bien, ya sabiendo grosso modo de qué va, podemos empezar con la reseña.

Para empezar está escrito de una manera que te hace querer seguir leyendo en todo momento por lo que aquí no puedo por más que quitarme el sombrero ante Ángeles de Irisarri y gritarle ¡Ole!, ¡Ole! y ¡Ole! por la narración. Me ha encantado la manera en que está escrito. Las conversaciones, las cuales me han hecho pasar un muy buen rato en varias ocasiones, me parecen todas muy ricas e ingeniosas. Las descripciones muy buenas. Y la narración... bueno, pues lo que he dicho antes... que me ha gustado mucho. La historia también me parece buena y los personajes, ídem.

A estas alturas supongo que os estareis preguntando si le he encontrado algún pero al libro. Pues bien, desde ya os digo que no, que no lo he encontrado.

Doña Poppa es la condesa de Conquereuil y decide, tras la temprana muerte de su marido, peregrinar a Santiago para conseguir tanto el perdón de sus pecados como los de su esposo. En la comitiva que la acompaña están, entre otros, sus doncellas, los caballeros y compañeros de armas de su difunto marido, sus hijas, una de ellas bella como no se ha visto otra niña en ningún lado y la otra fea como un demonio y además enana y, por último, un esclavo negro que hace las funciones de niñera. Juntos tendrán que hacer frente a las inclemencias del tiempo, a los imprevistos del viaje y a los pintorescos personajes que irán apareciendo a lo largo del camino.

A parte de llegar sanas y salvas a Compostela y volver a casa, la condesa lleva el encargo de comprar un libro conocido como el Beato, del cual no hay muchas copias y no es fácil de conseguir, pero ella se propone conseguirlo y nadie podrá hacerla cambiar de idea.

Y hablando de ideas, creo que aún no he comentado que la idea de viajar a Compostela es, en verdad, idea de don Robert, el conde de Conquereuil, y la razón principal por la que quería ir es para pedir al Apostol que haga crecer a su hija enana, la cual le da bastante repelús y muchos muchos quebraderos de cabeza. Primero cree que está endemoniada, después que puede hacerla crecer con tal o cual cosa y finalmente parece aceptarla tal y como es. Pero justo cuando parecían que eran una familia completa en la que nadie repugnaba a nadie, don Robert muere en un accidente (no se sabe si fortuito o no) y las tres se quedan solas.

Por otro lado hay otra historia paralela. Cuatro monjes salen de Córdoba en busca de un Beato. Juntos pasan por distintas aventuras antes de conseguir llegar hasta uno. El problema es que cuando lo encuentan, el libro ya está vendido.

No voy a contar más, por supuesto. Sólo diré que es un libro que merece mucho la pena por todo. Es cierto que a mí me gustan las novelas que hablan sobre el Camino de Santiago y que me gustan las historias de doncellas y caballeros en las que no aparecen ni teléfonos móviles, ni órdenadores, ni fusiles, ni ningún instrumento moderno. Si coincidís en algo con mis gustos, este sin duda, es vuestro libro.
El libro lo tengo firmado por la autora, y la verdad, ahora que lo he leido, me hace mucha más ilusión tenerlo.

Como los rezos no le hacían favor ya que talvez no fueran muy sinceros y las tisanas tampoco, como ya había tenido coloquios con varios sacerdotes y hasta con un obispo, decidió hablar con el cura de la isla, un hombre que lo doblaba en edad. Lo llamó a su castillo y le expuso su caso. Empezó diciéndole que no tenía hijo varón que heredara su señorío y sí dos hijas. Una de ellas bela hasta el delirio y otra fea hasta decir basta, a más de enana, sí, una naine. Le aclaró que entre hermanas siempre hay una más hermosa y otra más fea, máxime porque la gente tiende a compararlas, y ya describió a Lioneta por lo menudo diciendo que, al nacer medía poco más de un palmo y que pesaba cuatro libras, es decir, menos de la mitad que cualquier otro niño, lo que llamó la atención de todos, y que, al verla tan enclenque, nadie, salvo la señora condesa, dio una higa por que sobreviviera.