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viernes, 28 de enero de 2011

Lo que le falta al tiempo Ángela Becerra

Es curioso cómo llegamos a equivocarnos en las primeras impresiones y aún así no dejamos de guiarnos por ellas.

Hace unos meses me mandaron un cheque de 3 euros del VIP'S y quise utilizarlo en la librería. Me propuse, cuando fui a comprar, no gastar más de 2 euros a parte del cheque para que no me saliera más caro el collar que el galgo así que me puse a mirar en la sección de bolsillo. Vi muchos libros, pero algunos ya los había leído y otros no me llamaban la atención para nada. Uno de los que no me llamaba la atención fue Lo que le falta al tiempo. Lo cogí, lo solté, lo volví a coger y al final me decidí y me lo llevé. De los que no me decían nada era el que más me decía así que, teniendo en cuenta que el vale caducaba en de tiempo, lo compré. Cuando llegué al trabajo miré opiniones en internet y la primera que leí fue de una persona a la que no le había gustado el libro. "Ya está, he perdido 2 euros" pensé. Lo llevé a casa y lo dejé en la estantería pensando que nunca le llegaría el turno. Sin embargo poco tiempo después los ojos se me empezaron a ir a él cuando buscaba un libro para leer y al final ha terminado cayendo mucho antes de lo esperado.

Lo primero que tengo que reconocer es que el libro me ha sorprendido, y mucho. Quizás no esperase demasiado de él por culpa de la opinión que leí aquel día, no sé. Pero el caso es que me ha sorprendido muy gratamente.

El libro cuenta la historia de Mazarine, una chica huérfana dedicada a la pintura y al arte que vive en un piso muy antiguo de París. Es una chica solitaria que no tiene a nadie en la vida; ni amigos, ni novio, ni familia. Los únicos seres con los que tiene relación son una gata que le hace compañía, y el cuerpo sin vida de una adolescente muerta varios siglos atrás, pero que se mantiene tan fresco e incorrupto como el mismo día de su muerte.

El libro comienza cuando Mazarine coge el medallón que La Santa lleva al cuello y se lo pone. Ella lo considera su amuleto y piensa que desde ese momento todo le saldrá bien. Sin embargo el medallón le trae varios disgustos de los que le costará recuperarse. Por un lado comienza a trabajar con Cádiz, un pintor de renombre que, aunque prepotente, chulo y un tanto estúpido (parece obvio que este personaje no me ha caído nada bien), consigue enamorarla. Viven una historia de amor y pasión a su manera a pesar de que él está casado. Por otro lado un hombre de apariencia extraña comienza a seguir a Mazarine. Además Arcadius, un simpático anticuario que trabaja en la misma calle en la que vive Mazarine comienza a preocuparse por ella y por su bienestar. Por último está Pascal, un chico que entra en su vida de repente y que trata por todos los medios de enamorarla.

Sí, ya sé que llegados a este punto del comentario habrá quien piense que el libro no tiene ni pies ni cabeza, pero para nada es así. La trama está bien hilada, como diría Charlie Crews de la serie Life, al final todo está conectado. Además bastante bien.

Mazarine es una persona extraña, difícil de dominar y con bastante carácter. Gusta de ir descalza en todo momento, ya sea invierno o verano y ya sea en la calle o en su casa. No hay quien le haga cambiar de parecer respecto a este punto. La parte de los pies es una parte muy importante del libro, pues se convierte en el fetiche de Cadiz, quien no puede dejar de mirarlos, tocarlos, pintarlos, chuparlos y besarlos. A mí personalmente no me ha terminado de convencer en este aspecto, porque una cosa es sentir lo que siente Cádiz por unos pies desnudos, y otra sentirlo por unos pies desnudos y sucios. Yo lo siento, pero no lo veo muy claro. Después de pasearse por todo París pisando barro y nieve sucia, los pies de Mazarine (por muy bonitos que sean) me los imagino de lo menos sexy. Aunque no sé, quizás tendría que ser hombre para entender este punto del libro. Después de leer Lo que le falta al tiempo entiendo porqué en la portada aparecen únicamente dos pies descalzos sobre unas sábanas blancas.

Puede que con el resumen (un poco caótico a lo mejor) que os he hecho del libro no os parezca muy apetecible, pero yo es un libro que recomiendo leer. Me ha enganchado mucho y me he pasado días buscando cualquier excusa y cualquier momento libre para continuar la lectura. No sé a vosotros, pero para mí un libro así siempre merece la pena.

-Maestro del dualismo, ¿qué opinas del tiempo?
-¿El tiempo?... -se quedó pensando un rato-. Es lo que nos falta a todos. En este momento, lo que me falta para llegar a ti.
Mazarine le miró provocándolo.
-Tienes toda la tarde. Acabo de llegar.
-No me refiero a ese tipo de tiempo, pequeña. Mi tiempo real te supera en casi cuarenta años.
-Olvídate de ese tiempo, estás aquí... y yo también.
-Mi pequeña Mazarine, aunque estemos aquí, no hay unión posible.

martes, 8 de diciembre de 2009

Drácula Bram Stoker

La cabeza del conde pasó por la ventana del piso inferior; sin ver su rostro, le reconocí por el cuello, por su espalda, por los ademanes de sus brazos. Además, aunque sólo fueran sus manos, que tantas veces había podido estudiar, no habría podido engañarme. Al principio me sentí interesado y un poco divertido, ya que se precisa muy poco para interesar y divertir a un hombre cuando está preso. Sin embargo, tales sentimientos no tardaron en convertirse en repulsión y asombro más espantoso cuando vi salir lentamente al conde por la ventana de su habitación, y arrastrarse por el muro del castillo, cabeza abajo. De este modo, descendió hacia el tenebroso abismo, con su capa desplegándose en torno suyo, como si fueran dos grandes alas.

Este párrafo pertenece al mismo tiempo a las primeras páginas del libro y a las últimas del Diario que Jonathan Harker lleva dentro del castillo del conde Drácula.

Cuando cogí el libro me extrañó que estuviera escrito a modo de Diario puesto que pensé que estaría narrado en tercera persona y que contaría una historia; más concretamente, pensé que contaría en tercera persona la historia del mismisimo conde Drácula. Cuan grande fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que no sólo no era de ese modo como estaba escrito, sino que en ningún momento se hace referencia a su historia de forma directa. El libro entero es un Diario, primeramente de Jonathan Harker y más tarde de otros muchos personajes entre los que no se encuentra el conde Drácula. Este último no escribe en ningún momento sus pensamientos, sino que son los demás personajes los que hacen referencia a él.

¿Alguien a parte de mi madre y una servidora veía la serie Life? Mucho me temo que la respuesta es un "no" casi rotundo. Pues bien, os haré un breve resumen para que sepais de lo que trata. Un policía ha pasado varios años en la cárcel acusado de un crimen que no cometió y por el que terminan indemnizándole con un montón de millones a parte de darle un mejor puesto en la policía. Ahora investiga crímenes y ayuda a encontrar a los malos, por así decir. A lo largo del capítulo siempre aparece gente contando cosas del protagonista sobre su forma de ser, sobre la relación que tenían con él antes de que se le condenara o sobre cómo le afectan las cosas tras haber salido de la cárcel. Él, Charlie Crews, no se contenta con haber salido, sino que quiere hacer justicia y encontrar a la persona que le metió en la cárcel, por lo que a parte de resolver el caso que le toca en cada capítulo, va buscando información para resolver de forma personal su caso particular. Entre lo que dicen unos y otros a lo largo del capítulo es fácil hilar las ideas para saber qué va a pasar, cómo va actuar el protagonista.

Llegados a este punto supongo que muchos de vosotros os estaréis preguntando qué tiene esto que ver con Drácula. Pues bien, la respuesta es sencilla: todo y nada. La máxima de Charlie Crews es: Todo está conectado. Pues bien, esto mismo es lo que pasa en Drácula. Gracias a lo que unos y otros van escribiendo en sus respectivos Diarios, son capaces de poner en orden sus ideas y sus vivencias. Cuando, además, deciden poner todos los Diarios en orden cronológico para poder estudiar todos los hechos juntos se dan cuenta de cuáles son las opciones para poder vencer al conde.

Cuando me di cuenta de que el libro era un Diario gigante me dio miedo no encontrar demasiadas conversaciones que pudieran hacerme más amena la lectura. Y es que los libros en los que hay mucho texto explicativo, descriptivo o como queráis llamarlo, muchas veces se me atasca y me cuesta terminar de leerlo. Sin embargo aunque esperaba algo completamente distinto de la famosa historia del conde Drácula no me ha defraudado en absoluto y me ha enganchado desde el primer momento. Me ha gustado mucho todo: la historia, la forma en que está escrito, los personajes y por supuesto la manera en que todo está conectado.

Para mí un Diario es algo importante, por eso cuando acabé el libro y vi que había varias hojas completamente en blanco me dio la sensanción de que estaban ahí sólo para mí. Como si pudiera, en caso necesario, continuar con la historia en esas hojas vacías de anécdotas, vivencias e historias en general... No sé cómo explicarlo, pero me dio la sensación de que pudiera haber un final alternativo y que yo tuviera la obligación de escribir todo lo que pasa.

Cuando terminé la saga Crepúsculo me quedé con ganas de leer algo más sobre vampiros puesto que esta saga la considero más de amor que otra cosa. Así que, ¿qué mejor que Drácula para hacerme una idea de si me gustan o no este tipo de novelas? Nocturna se adelantó a la obra de Stoker simplemente porque el argumento me llamó más la atención. Pero finalmente le ha llegado el momento; justo cuando tenía que ser leída.

Ahora que he leído todo cuanto ha caído en mis manos sobre vampiros hasta la fecha puedo decir lo siguente:
- Crepúsculo me gustó como historia de amor;
- Nocturna me gustó como historia de terror;
- Y Drácula me ha gustado como historia de vampiros.