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miércoles, 22 de septiembre de 2010

La alargada Sombra del Amor Mathias Malzieu

Ya conté hace una semana que Mathias Malthieu estuvo en Madrid presentando su último libro. También dije que no sé qué tiene este hombre que me hace caer, y copio las palabras de Silvia, rendida a sus pies. Y también dije que no tardaría mucho en terminar el libro teniendo en cuenta que es pequeñito. Pues bien, he de decir que en una de las tres os mentí, y es que el libro por unas cosas o por otras he tardado en leerlo más de lo esperado. Por un lado me ha costado coger el ritmo de lectura, por otro me he dedicado a leer párrafos y después procesarlos pues había mucha (y muy intensa) información en cada uno, y por último me daba pena terminar la historia.

Si lo comparo con la Mecánica del Corazón he de decir que me ha gustado un poco menos. Quizás la historia no tuviera tanta historia. No hay más personajes que Mathias y el gigante Jack aunque también es cierto que no se echa en falta otros personajes.

Mathias se queda huérfano de madre a sus treinta años y cree que nunca será capaz de superar el dolor que esa pérdida le provoca, sin embargo después de conocer a Jack el gigante comienza a cambiar de idea. Jack (que por otro lado es el prota de La Mecánica del corazón) es un gigante de ciento treinta años que se encarga de aliviar el sufrimiento de la gente gracias a las sombras. Es doctor en sombrología. Le deja prestada un trozo de sombra a Mathias para que se refugie en ella cada vez que lo necesite y así no se sienta tan solo y desprotegido. Mathias cosigue con el paso del tiempo volver a la normalidad. No es que no sienta el dolor, no es que no quiera que su madre vuelva y no es que no tenga miedo a la soledad, pero gracias a Jack aprende que tiene que seguir adelante con su vida.

Realmente es un libro que te muestra lo jodida que puede ser la vida; y lo injusta que puede ser la muerte. Ayuda a ver las cosas de otra manera, sí, pero para llegar a esa parte en la que ves las cosas de otro color tienes que pasar por bastantes trozos de túnel oscuro. No sé si me atrevo a recomendarlo a gente que haya perdido a un ser querido recientemente, pero pasado un tiempo quizás ayude a estar mejor.

Nos hemos depeñado. Igual que unos alpinistas a los que acabaran de quitar la pared montañosa, el punto de apoyo al que se agerraban para no perder pie. Aunque te hayas hecho a la idea de que va a suceder lo peor, la caída siempre es un brutal golpetazo.
"Se acabó."
Con las uñas clavadas en el hielo, puedes sufrir y pensar, incluso desear morir de frío. Pero sigues vivo, pues la esperanza aún se subleva. Cuando la montaña se esfuma y se acabó, te caes de espaldas sin poder agarrarte a nada, es el momento de las cosas que se apagan. Inmediatamente te pierdes. Surge la noche en pleno día, en plena cara, y ya nunca será como antes.

jueves, 16 de septiembre de 2010

Presentación La alargada Sombra del Amor Mathias Malzieu

Ayer estuve en la fnac (o el fnac, nunca he sabido muy bien cómo se dice) en la presentación de la alargada Sombra del Amor de Mathias Malzieu y me pareció la presentación más original que he visto nunca, aunque también es cierto que no he visto muchas hasta ahora.

Mathias Malzieu es el autor de La mecánica del corazón, libro que leí hace casi un año. El libro me gustó mucho así que decidí cerrar mi visita a la Feria del Libro de Madrid teniendo en cuenta el día que estaría él firmando ejemplares de su libro. Me acerqué al Retiro sólo por conseguir su firma y al final conseguí otras dos más, una de ellas que me hacía mucha ilusión también. La de Ángeles de Irisarri de La Estrella Peregrina, y la de Silvia y David de Los colores olvidados. Por cierto Silvia, gracias de nuevo por avisarme de que Mathias estaría en Madrid ayer.

El caso es que Mathias me cayó genial cuando le conocí en la Feria, a pesar de haber hecho el ridículo más espantoso con mi inglés que no era inglés ni nada que se le pareciera. Recuerdo poco de lo que hablé con él mientras me firmaba el libro, pero una cosa que tengo muy clara es que me dijo que en septiembre vendría a presentar otro libro a la fnac. Por supuesto yo le dije que iría a verle de nuevo. Y no le mentí.

Ayer en la fnac nos dio un espectáculo de lo más completo en el que las risas, la música y la lectura fueron de la mano todo el tiempo. Pongo unos vídeos para que veáis de qué os hablo. Alguno es un poco largo y la calidad no es la mejor, pero es lo único que tengo.




La presentación duró una hora y después Mathias se quedó otro tanto firmando libros. Yo estaba de la mitad para delante de la fila y ¡tardé 45 minutos en llegar hasta Mathias! Ni me imagino a qué hora se marchó el pobre… Durante la presentación Mathias e Isabel (la interprete) contaron de qué iba la historia, leyeron fragmentos del libro y Mathias cantó varias canciones relacionadas con los dos libros. La verdad, muy interesante la presentación.

Durante la firma de libros fue encantador con todo el mundo hablando mezcla de inglés, francés y el poco español que puede sonarle porque hablarlo lo que se dice hablarlo, no lo habla.

El libro no lo he leído aún. Lo he empezado y no tardaré mucho en terminarlo porque es pequeño, pero por ahora no contaré nada de él. En la próxima reseña os contaré qué me ha parecido.

viernes, 30 de julio de 2010

Los colores olvidados y otros relatos ilustrados Silvia G. Guirado

Ilustrado por:
David García Forés
Desiree Arancibia
Marta García

¿Qué haríais si desaparecieran todos los colores del mundo?

A mi compañera Cristina siempre le regalo libros. Se puede decir que se ha convertido casi en una tradición. El último año salí en busca de uno que pudiera gustarle. Pero no quería un libro cualquiera. No. Quería un libro original. Uno del que la gente no estuviese hablando desde hacía meses. Quería sorprenderla con algo nuevo. Y gracias a Los colores olvidados lo conseguí.

Llegué a la librería con la intención de tardar un buen rato hasta que diera con lo que iba buscando, pero cual fue mi sorpresa cuando antes siquiera de entrar en la tienda encontré el escaparate vestido con este libro de cuentos. Me gustó mucho la portada, y yo soy una persona que se guía mucho por las portadas de los libros. Subí a buscarlo y me lo llevé sin pensarlo demasiado. Cuando estaba bajando las escaleras mecánicas para llegar a las cajas noté que un chico se me quedaba mirando mientras yo abría al azar las páginas. Le miré. Me volvió a mirar y me preguntó dónde había cogido el libro. Llevaba un buen rato buscándolo y no lo había encontrado aún. Le expliqué dónde podía encontrarlo y le advertí de que tuviera cuidado de no confundirse con el idioma porque habían puesto los que están en castellano mezclados con los que están en catalán. ¡A punto estuve de llevarme yo el que no entendía!

Unos meses después, en la feria del libro de Madrid, me encontré con Silvia y David firmando ejemplares del libro y volví a no pensármelo dos veces. Lo compré, esta vez para mí, y me lo firmaron en el momento. Ahora tengo el libro como un pequeño tesoro junto a La mecánica del corazón, firmado el mismo día por su autor en la caseta de la feria donde firmaban ellos. Desde ese día he tenido pequeñas charlas sobre libros con Silvia, bien a través del blog, bien a través de facebook. No voy a negar que me hace mucha ilusión verla por mi blog de vez en cuando.

El libro comienza con la historia de Carmesina, una niña preciosa que posee en sus ojos azules el único toque de color que existe en su mundo gris. Durante varias hojas trata de hacer ver a la gente que la rodea que un mundo más optimista es posible, que las cosas no tienen que ser o grises o nada, sino que pueden tener tantos colores que no sean capaces de escoger uno solo.

Es una lectura fácil y fresca que va acompañada de ilustraciones, lo que hace más especial y original el libro.

De los relatos me ha gustado que todos tienen su moraleja; te dan en qué pensar una vez los has terminado y no te dejan indiferente. Se podría decir que se le ha dado una vuelta a los clásicos de toda la vida y aportan un punto de vista tanto diferente como necesario. Por ejemplo en Una historia de princesas se habla abiertamente de la orientación sexual de una de las princesas, algo que jamás de los jamases había visto yo en cualquier otro cuento para niños. Yo no tengo hijos, pero si alguna vez los tengo, seré más partidaria de enseñarle este libro que cualquier otro cuento en el que la princesa tenga que ser salvada por el prícipe azul.

De las ilustraciones me ha gustado que aportan un valor añadido a la historia. Ya no sólo conoces la historia de Carmesina, sino que además la estás viendo. Te solidarizas más con ella al ponerle cara. Me ha gustado también los pequeños homenajes que se ha hecho en algunas ilustraciones. He visto tres, pero estoy segura que habrá más que se me escapan. En Serafín, el desafinado han dibujado al pajarito que acompaña siempre a Snoopy y que no sé cómo se llama; en No creo en la mala suerte han dibujado el famoso gato que se vende en todas las tiendas de todo a cien y que han protagonizado varios spots de una marca de cerveza. Me encanta este gato aunque no me gustaría tener uno en casa; por último, en la última página de La alianza tengo la sensación de ver la cara de un perrito monísimo con un montón de plumas en la cabeza. Casi como si fuera de verdad. También, en esa misma ilustración hay lo que parece un mando de consola debajo de la cabeza de vaca, aunque quizás ya sea cosa mía que quiero buscarle los tres pies al gato.

Antes de terminar el post, que ya me está quedando larguísimo, quería destacar las ilustraciones de Amour Fou. He de confesar que cuando las vi por primera vez pensé que eran muy serias y, por lo tanto, aburridas. Sin embargo una vez que te fijas bien en ellas descubres cosas que no habías descubierto en el primer golpe de vista. Me parecen realmente preciosas.

Así sucedió una noche, en que Mila superó sus temores sobre las aguas de río. Ya no había excusa ni motivo para seguir con aquel sinsentido lleno de razones y emociones. Como despedida, se regalaron una noche de loca pasión y de quererse mutuos. Luego cada uno siguió con su vida. Él buscando y ella entre aplausos. Y a cada semana que pasaba, él añorando los martes y ella recordando las noches.
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Y Serafín empezó a pensar en el jilguero maestro que le había descubierto su don para imitar, y en sus viajes, y en sus vuelos por el mundo, y se acordó de los loros verdes del Amazonas, de los jilgueros canarios, de los pájaros carpinteros tiroleses, de los subepalos australianos, y de todos los que le habían enseñado. Era cierto que sólo viviendo aquello podía haber descubierto quién era.

En resumen, el libro me ha gustado mucho. Cumple con su cometido de entretener, de ser original y de hacer pensar al lector, y no sé vosotros, pero yo creo que según están las cosas, no está mal.

En relación a la pregunta que pongo al comienzo del post me gustaría decir que yo haría como Carmesina y trataría de buscarlos, pero realmente no estoy del todo segura.

Hace muchos años el naranja era mi color, todo el mundo me identificaba con este color y a mí me gustaba que así fuera. Es un color alegre y por eso me gustaba relacionarme con él. Sin embargo de unos años para acá la cosa ha cambiado. Ya no soy seguidora del naranja igual que antes y ahora que lo pienso es algo que me asusta. ¿Ya no soy alegre como era? ¿He cambiado tanto como para no identificarme nada con el naranja? No lo sé. Lo que sí sé es que voy a tratar de cambiarlo de nuevo.

No acostumbro hacer esto, pero voy a dejar una pregunta abierta para que me dejéis vuestros comentarios. ¿Qué significan los colores para vosotros? ¿De qué manera os influyen? ¿Os identificáis con alguno en especial?

domingo, 13 de junio de 2010

Firmas - Feria del Libro Madrid 2010

Había un único libro que pensé que podía pedir firmado en esta Feria del Libro: La estrella peregrina de Ángles de Irisarri. Miré qué días firmaría y en qué casetas y al final me decidí por el sábado. Sin embargo el viernes por la noche miré quién más estaría firmando el fin de semana y vi que el domingo día 13 estaría Mathias Malzieu, a la misma hora y en la misma caseta que Ángeles de Irisarri, firmando su libro La mecánica del corazón. Así que no me lo pensé dos veces y me decidí por ir hoy. He de decir que ha sido una muy buena elección porque ayer llovía y hoy no, y porque ayer no estaban Silvia y David del libro Los colores olvidados y hoy sí.

La visita a la Feria del Libro de este año ha sido muy corta pero estoy muy contenta con el resultado. Cuatro libros, tres firmas y dos chapitas.

Nada más llegar al retiro me he recorrido todas las casetas hasta que he encontrado en la que estaban Mathias y Ángeles firmando. Prácticamente en la otra punta del parque. Los dos estaban ocupados cuando he llegado, pero el turno me ha llegado enseguida y le he dado mi libro La mecánica del Corazón a Mathias Malthieu para que me lo firmara. Mientras me lo estaba firmando he visto que justo a mi lado estaba el cuento Los colores olvidados. No lo he leído, pero lo regalé hace unos meses y tenía muy buena pinta. Lo tenía en la lista de libros que tarde o temprano quería comprar y me he dado cuenta de que no iba a tener mejor oportunidad que esa para comprarlo y llevármelo con dedicatoria incluida.

No pensé que fuera a "impresionarme" nunca ningún escritor a pesar de ser una gran aficionada a la lectura, pero este hombre (Malzieu) tenía algo que me ha gustado mucho. Físicamente tiene el aspecto del dibujo que aparece en la portada del libro. Un hombre bastante singular. Y luego hablando con él en un desastroso inglés (no sabía que lo llevaba tan sumamente mal) le he dicho que el libro me gustó mucho y que después de leerlo le compré el libro a una amiga mía. Me ha dado las gracias y me ha dicho que volverá en septiembre con un nuevo libro. Intentaré ir a verle cuando vuelva porque realmente podría decir que Mathias me ha hechizado.

Después de poner a buen recaudo mi primera firma del día he comprado los dos libros que quería que me firmaran: La estrella peregrina y Los colores olvidados.

Ángeles de Irisarri ha sido muy amable cuando me ha firmado La estrella peregrina. Me ha preguntado si yo quería hacer el Camino de Santiago y le he contestado que ya lo había hecho. Ha parecido sorprenderse, no sé porqué y le he explicado que precisamente fue eso lo que me llevó a querer comprar el libro.


Firmando Los colores olvidados estaban Silvia G. Guirado y David García Forés. Ella es quien escribe los relatos y él quien los ilustra. Me ha parecido muy original el hecho de que ella dedicara el libro-cuento y él dibujara a la protagonista del relato. Antes de que Silvia me firmara le he contado que había regalado su libro a una amiga mía (mi compañera Cristina); de ahí la dedicatoria que me ha escrito. Mientras David terminaba el dibujo Silvia me ha regalado, además, dos chapitas para poner en la ropa; una con la protagonista del relato y otra con un gato negro que pone No creo en la mala suerte. Me han encantado.

Por último llevaba una lista de libros que quería comprar y de los cuales sólo he comprado uno. Se llama Nunca olvides que te quiero de Delphine Bertholon. Realmente no sé mucho de esta novela pero en su día llamó mi atención y como estaba en esta lista de libros que quería comprar que os comentaba hace un momento, lo he comprado. Espero no haberme equivocado.

Por último, y un poco motivada por Emperatriz (aficionada a la lectura y quien lleva la voz cantante en el blog La Emperatriz de Lavapiés) me he decidido a comprar Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza. Este libro lo he tenido en la mano muchas veces pero el hecho de haberlo leído me echaba un poco para atrás. Hoy me he liado la manta a la cabeza y he decidido comprarlo. Desde aquí lo recomiendo aunque no puedo enseñaros una reseña. Tendréis que esperar a que lo vuelva a leer y la escriba porque no recuerdo nada más que me reí mucho con él.

Podría decirse que ha sido una Feria provechosa. Me he hecho con varios libros que quería leer, he conocido gente encantadora y me han regalado unas chapas. ¡Ah! y lo más importante... No me ha llovido a pesar de haberlo pronosticado el hombre del tiempo. Me he librado por los pelos esta vez.

Por cierto, si queréis ver las dedicatorias no tenéis más que pinchar encima de ellas para que se abran en un tamaño mayor.

jueves, 19 de noviembre de 2009

La Mecánica del Corazón Mathias Malzieu

Como ya debeis saber a estas alturas de vez en cuando me gusta pasearme por las librerías en busca de nuevas cosas que leer. El otro día, en veinte minutos que teníamos después de comer, nos acercamos mi compañero de trabajo y yo a una librería que hay cerca del trabajo para buscar un regalo. Al momento de entrar, y mientras buscábamos en las novedades, me topé con este libro. Lo cogí y le di la vuelta después de mirar el dibujo de la portada durante unos segundos. Imagina la noche más fría de la historia. La nieve cae sobre la ciudad de Edimburgo. Edimburgo... No me hizo falta leer más para saber que mas temprano que tarde terminaría comprando el libro. Hace unos años pasé un verano en esta ciudad escocesa y no pude evitar enamorarme de ella. Ahora todo lo que me cuentan que está relacionado con Edimburgo me llama la atención y, porqué no decirlo, también hace que cualquier cosa me resulte mucho más atractiva. Así pues, todo lo que sabía del libro (que no era mucho) me gustaba y esa misma tarde salí a comprarlo. He tardado cuatro días en leerlo (el tamaño del libro facilita su rápida lectura) pero lo he hecho con tanta intensidad y metiéndome tanto en la historia que tengo la sensación de haber estado dentro de ella durante semanas o meses.

En mi opinión es un libro especial, pero no sabría decir bien porqué. De hecho no sé muy bien cómo empezar a hablar de él porque a pesar de ser especial también es un libro extraño. He leido comentarios que dicen de él que es un cuento para adultos y creo que es la mejor manera de describirlo. Sí, creo que me quedaré con esa descripción. Un cuento para adultos. También lo han comparado varias veces con Tim Burton pero no puedo decir nada al respecto porque nunca he visto ninguna de sus películas.

La historia es la de siempre pero con una fórmula distinta: un chico se enamora de una chica y quiere conquistarla. Hasta ahí podría ser cualquier otra historia de amor, pero se complica cuando a él le aconsejan que domine sus emociones, ya sean de amor o de cólera, para no perjudicar a su corazón, enfermo desde el mismo día que nació.

En esta historia la expresión "dolor de corazón" cobra su sentido más literal.

Jack es un niño que nace en Edimburgo (Oh... ¡Edimburgo!) la noche más fría de la historia, lo cual provoca que nazca con el corazón helado. El único remedio que encuentra la doctora Madeleine para salvarle la vida es conectarle un reloj de cuco en el corazón para que lata por él, sin darse cuenta en ese momento de que ese hecho marcará su vida para siempre. A partir de ese día tendrá que vivir pendiente de dar cuerda a su corazón para que no deje de latir. Al ser rechazado por su propia madre primero y por un montón de padres adoptivos después, Madeleine termina por acogerle y cuidarle como a un hijo. Por otro lado, Miss Acacia es una bailarina granaína miope que pasa parte de su infancia en Edimburgo. El día del décimo cumpleaños de Jack se encuentran en la calle mientras ella canta y baila y él queda tan prendado que ya no puede dejar de pensar en ella. No le importa que su corazón se desboque o que le duela como le dolió el día que la vio. Tiene que volver a verla. Sabe que será soportable y que, además, merecerá la pena. El problema es que cuando consigue seguir su rastro ya han pasado varios años y ella ha vuelto a Granada...

Es un libro que habla del amor en general y no únicamente del amor romántico que una persona pueda sentir por otra, sino que describe el amor que se siente por un padre o una madre a pesar de que no compartan el mismo ADN, el amor que se siente por unos amigos que te apoyan y te aconsejan en todo momento o el amor que se siente por la gente que se ha dejado atrás y que nunca te abandona a pesar de que están a miles de kilómetros.

La mecánica del corazón es sin duda uno de esos libros que recomiendo aunque quizas lo haga con un poco de miedo puesto que creo que para cada persona significará una cosa distinta. Para unos el amor de Jack por la pequeña cantante no merecerá tanto la pena, para otros será el pilar fundamental de la novela, otros pensarán que lo mejor es olvidarse de ella y buscarse otra chica y otros que tiene que salir corriendo a Granada a buscarla y decirle cuánto la quiere.

Le explico que este reloj me sirve de corazón desde el día de mi nacimiento. No menciono el hecho de que el amor -al igual que la cólera- me han sido vivamente desaconsejados por incompatibilidad orgánica. Ella me pregunta si mis sentimientos podrían variar en caso de sustitución del reloj, o si simplemente se trata de un procedimiento mecánico. Una extraña malicia ilumina su voz, todo eso parece divertirla demasiado. Yo le respondo que la mecánica del corazón no puede funcionar sin emociones, sin aventurarme más allá, de todos modos, en este terreno pantanoso.

No voy a escribir más para no desvelar nada del cuento pero me quedo con ganas de reproducir la conversación que se mantiene poco después de este fragmento. Para mí una de las mejores.