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miércoles, 1 de noviembre de 2017

Chocolat - Joanne Harris

He leído este libro gracias al grupo de Facebook Carmen y amigos. Cada mes se vota entre varias opciones el título que se comentará el mes siguiente. "Chocolate" de Joanne Harris, es la lectura del mes de octubre.

Vianne y su hija Anouk llegan a Lansquenet con la intención de instalarse allí durante un tiempo. Alquilan una casita de dos plantas justo enfrente de la iglesia, en mitad de la plaza. La ubicación no puede ser mejor. La planta de arriba la usan como vivienda y la se abajo como tienda. Sin embargo, el tipo de tienda que abre no es del agrado de algunas personas del pueblo, y es que ¿hay algo más pecaminoso que el chocolate?

Por otro lado tenemos al cura Francis Reynaud en plena Cuaresma. Desde el principio ve el pecado en todo lo que hace la recién llegada: que si viste con colores muy vistosos, que si no va a misa, que si vende chocolate... Parece que para el curé, la mujer no hace nada bien. Por supuesto hay muchos feligreses que opinan como él aunque, por suerte, también los hay que defienden a Vianne.

Poco a poco vamos conociendo al resto de personajes de la novela y todos ellos son importantes a su manera: el señor y la señora Muscat, cada uno apoyando a uno de los bandos, Armande, Roux, Guillaume, Luc... Incluso la madre de Vianne, que murió tiempo atrás, aparece en varias ocasiones.

Por último tenemos al gran protagonista de la novela: el chocolate. Está tan presente que muchas veces ha terminado por empalagarme (en el buen sentido). Chocolate dulce, amargo, con frutas, bombones, pralinés, y un largo etcétera de derivados del cacao. Todo lo que se habla en el libro es bien alrededor de una taza de chocolate caliente, o bien hablando de chocolate, los que no quieren ni acercarse a él.

He cogido la chocolatera de la bandeja caliente y he llenado dos tazones.

He servido a Narcisse un chocolate, negro, dulce y amargo a la vez.
-¿Quiere un trocito de tarta? -le he ofrecido.

La novela me ha gustado. Diría que la narración lo que más. La historia es bonita y entretenida, pero lo que más engancha es la manera de contarla. Tenemos capítulos contados por Vianne y capítulos contados por Reynaud. La primera va contando lo que ocurre, lo que piensa y lo que recuerda, y el curé le cuenta su versión a otro cura que está ingresado en un hospital y que se sospecha que no asimila ni una palabra de lo que le cuenta. También utiliza los recuerdos del pasado para poner al lector en antecedentes. El bien y el mal.

No me ha convencido mucho que unos sean tan buenos y otros tan malos. Casi no hay términos medios en ese sentido. Y también me ha chirriado un poco que se hable de magia y brujería. Sé que es necesario para dar sentido a algunas partes de la novela pero no me lo he creído mucho.

Hay dos continuaciones a este libro, que realmente no sé si leeré. He disfrutado con la lectura del libro y también comentándolo con la gente del grupo, pero me da un poco de miedo que sea más flojo y me decepcione. En cualquier caso ésta es una novela que se lee rápido y que cumple la función de entretener.

La portada del libro que he leído no me gustó nada, de hecho quité la sobrecubierta y lo dejé "desprotegido" para no tener que ver la cara de los angelotes. Así que he buscado varias portadas del libro que me parecen mucho más bonitas.





Por último, ayer vi la película Chocolat, por Juliette Binoche y Johnny Deep, y me gustó bastante. Como siempre el libro es mejor, pero la peli se deja ver si no eres muy quisquilloso con eso de que cambien cosas del libro...



jueves, 31 de agosto de 2017

La chocolatería más dulce de París - Jenny Colgan

Esta es la segunda vez que me acerco a las letras de Jenny Colgan y la sensación que me ha quedado ha sido la misma que la primera vez: una lectura entretenida, dulce, bonita, predecible y fácil. 

Tenemos en esta historia una protagonista principal y una secundaria, por así decir. La principal es Anna, una chica inglesa que después de un accidente laboral decide ir a vivir a París; la secundaria es Claire, una chica inglesa que viaja a París durante un verano. A la primera la conocemos en la actualidad; a la segunda también... aunque conoceremos además la historia que vivió en París tantos años atrás. Ambas coinciden en el hospital y se hacen buenas amigas y una Claire ya mayor termina por aconsejar a Anna que vaya a trabajar a París, a la chocolatería de un antiguo amigo suyo. De esa manera podrá olvidarse de lo miserable que se siente después del accidente.

En la chocolatería conocemos a Thierry, el chocolatero, y poco a poco iremos viendo qué relación le une a Claire. Anna, por su parte, irá conociendo el oficio y se irá haciendo poco a poco con la ciudad de París, en la que se siente un poco incómoda al principio.

Por supuesto tendremos sendas historias de amor aunque también habrá momentos para el drama y el desamor. No todo iba a ser perfecto en la historia...

La ambientación me ha gustado mucho. Las descripciones de París y, sobre todo, las sensaciones que provoca en las protagonistas te trasladan allí; lo mismo que cuando te describe su pueblo en Inglaterra, que siempre parece húmedo y frío, o cuando describe un plato cocinado con mucho esmero, que parece que lo estás oliendo.

Algo que ya vi en Encuéntrame en el Cupcake Café que no me gustó nada, y que se repite en este libro, es la obsesión de la autora de justificar el "sobrepeso" que puedan tener sus protagonistas cuando en verdad no están gordas. Es como si les justificase los kilos de más, cuando sabes que usan una talla 42..

Es cierto que los tejanos me iban más holgados, pero seguía considerándome más gorda que cualquier parisina; eran todas tan menudas... Quién sabe, quizá iba por buen camino.

No sé, ¿su meta es ser una mujer escuchimizada como las que critica en el libro? (Porque las critica bastante) Esta parte es el único "pero" que le pongo a la novela. Por lo demás cumple con su función de entretener y de endulzarnos el tiempo que nos dure la historia entre las manos.

La trama de bastante más de sí de lo que he contado, pero si entro en más detalle voy a desvelar demasiado y no quiero hacer eso. Recomiendo la lectura cuando queráis desconectar de libros más densos o simplemente cuando os apetezca leer algo ligero y entretenido. Si sois muy fanáticos del género romántico podéis leerla en cualquier momento, que os gustará.

Por último el libro viene con varias recetas, todas ellas con el chocolate como protagonista... No descarto hacer alguna próximamente... Si sois golosos, éste sin duda, es un libro para vosotros.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sabor a Chocolate José Carlos Carmona

Hoy me ha pasado algo curioso, y es que he terminado dos libros que tenía empezados. Por lo general no acostumrbo a leer libros a pares, pero llevo unas semanas haciéndolo y no me está yendo mal del todo. Con todo esto lo que quiero dar a entender es que voy a escribir dos post el mismo día. Creo que es la primera vez que se da este hecho.
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Hace unas semanas tuve que cambiar mi autobús de siempre para llegar al hospital donde estaba mi abuelo ingresado. El primer día que lo cogí conocí a Jesús, el conductor del autobus, y empezamos a hablar de libros. En concreto del segundo de la saga Millenium que era el que yo estaba leyendo en ese momento. Al día siguiente volvimos a encontrarnos y fuimos todo el camino hablando de libros otra vez. El tercer día nada más verme me dejó un libro que a él le había gustado mucho y que pensó que me podía gustar. La verdad es que el libro es muy cortito y se lee con mucha faclidad. Lo había visto alguna vez en librerías y en internet, pero no tenía ni idea de qué iba. El libro en cuestión se llama Sabor a chocolate, y ésta que os he contado es la pequeña historia de cómo llegó a mis manos.

A pesar de ser un libro optimista puesto que a pesar de los golpes que van sufriendo los personajes siempre terminan saliendo adelante y viendo el lado positivo de las cosas, me parece un libro muy triste y a la vez dulce.

Adrian es un chico que no puede evitar enamorarse de Alma, quien sin embargo no le presta la menor atención. Pasa el tiempo y Adrian decide montar una tienda de chocolates para endulzar la vida de Alma. Poco a poco empiezan a pasar tiempo juntos y parece que el amor puede surgir en cualquier momento entre los dos. Sin embargo ella decide casarse con un capitán de la aviación norteamericana y viaja a EEUU con su marido. Allí pasará una gran parte de su vida con su hermano, su cuñada y su sobrina. Su marido muere a los pocos años de la boda.

Mientras tanto Adrian decide casarse con una muchacha que ha emigrado de su país y comienzan una vida juntos. Ella toca el violín en la orquesta del padre de Alma y por las mañanas despacha en la tienda de choclolates; sin embargo no es feliz del todo porque no consigue quedarse embarazada y decide acabar con su vida.

A estas alturas Alma echa tanto de menos su tierra natal que decide volver para reencontrarse con su "amado" Adrian y terminan casándose.

Sin embargo a pesar de que para mí el verdadero protagonista es Adrian, que fue capaz de levantar una fábrica de chocolate sólo para cortejar a una mujer y endulzarle la vida, Eleanor, sobrina de Alma y más tarde también de Adrian, será al final el personaje que tiene más peso en la historia. Al menos para mí.

Como he dicho antes es un libro bonito, triste y dulce que merece la pena ser leído tanto a pequeños mordiscos como devorado a grandes bocados.

Era el año 1927 y Adrian Troadec tenía 23 años. Fue entonces cuando por primera vez en su vida probó el sabor del chocolate.
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... Adrian Troadec comprendió que Alma Trapolyi corría después de los conciertos porque necesitaba tomar algo dulce tras el esfuerzo físico y la tensión desplegada durante ellos.
Adrian Troadec lo supo entonces: la conquistaría con dulces chocolates.