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viernes, 1 de agosto de 2014

Cartas a Palacio Jorge Díaz

Nada más llegar de Chile fue el primer libro que cogí de mi estantería. Echaba de menos leer en papel y este título tenía tan buena pinta que no lo dudé ni un momento.

Cartas a Palacio nos narra cómo el rey Alfonso XIII crea la Oficina Pro-Cautivos durante la I Guerra Mundial después de recibir la carta de una niña que le pide ayuda para encontrar a su hermano; éste ha sido capturado y desde entonces no han tenido noticias suyas. El rey, que ha decidido que España sea neutral en la guerra, se toma muy a pecho esta petición y le pide a Álvaro Giner, su mano derecha, que se encargue de localizarle. La historia de lo que el rey de España hace con esta carta va pasando de unos a otros y poco a poco comienzan  a recibir en palacio más cartas pidiendo su ayuda para localizar a presos de uno y otro bando. Y es precisamente por esta afluencia de cartas que decide poner en marcha la Oficina Pro-Cautivos.

-¿Han llegado más cartas como ésta?
-No, majestad, es la primera. Pero en la embajada en París hay mucha gente que ha pedido la intermediación de su majestad para encontrar a sus familiares.
-Estudiaré la situación. De momento, prepara un mensaje pidiendo a nuestro embajador en Berlín que se haga cargo de esta solicitud; quiero que se cumplan los deseos de esta niña. Dile que es una prioridad absoluta, que he dado yo la orden. Y tenme al tanto.
-Sí, señor.

Blanca Alerces es la hija de los marqueses de Alerces y está a punto de casarse con un hombre que, sospecha, no es demasiado bueno para ella. Por eso, el mismo día de la boda, cuando el cura le pregunta si quiere casarse con él, ella responde que no convirtiéndose en la comidilla de toda la ciudad. Su amiga Elisa no comprende su decisión pero ella ha decidido que quiere tomar las riendas de su vida y que no quiere depender de un hombre y, mucho menos de un hombre como Carlos de la Era. Decide tomar clases de mecanografía y allí hace muy buenas migas con el profesor, un anarquista llamado Manuel Campos (aunque tiene que cambiar su apellido por el de Lope cuando un amigos suyo les mete en un problema y se convierte en alguien buscado por la policía) El sueño de Blanca es encontrar un trabajo después de las clases.

Gonzalo es el hermano homosexual de Elisa y tiene un amante alemán llamado Frank que tiene que marchar a luchar con Alemania cuando la guerra comienza.

Carmen es la gitana más bella de toda Andalucía y Jean Marie, un pintor francés, no puede evitar enamorarse de ella en cuanto la ve. Se casan pero antes de que pueda conocer a su hijo es reclutado también para luchar con Francia.

Hay más personajes pero estos son los principales, en especial Blanca, que para mí es la protagonista al ser el nexo de unión entre unos y otros.

Cuando el rey decide crear la Oficina le proponen el trabajo a Blanca y ella no tarda en aceptarlo y en proponer a Manuel, su profesor, para que ayude también. Así se crea un triángulo amoroso entre ellos dos y Álvaro Giner, al que el rey nombra director de la Oficina. Por otro lado conocemos cómo es la guerra de la mano de Jean Marie y Frank y sufriremos la angustia de los que se quedan esperando en casa noticias de los que han marchado. También tenemos representados el egocentrismo y la estupidez, que vienen de la mano de Carlos de la Era y Elisa, dos personas que sólo se preocupan del lugar que ocupan en la sociedad y que se creen que son mejores que los demás.

El libro está narrado en primera persona y tiene gran cantidad de diálogos, lo cual hace muy ligera y amena la lectura.

Cartas a Palacio es un libro que me ha encantado. Lo he disfrutado desde la primera página hasta la última y me ha enganchado muchísimo. Es una historia emotiva, dura y real, muy real. Vemos como cuando quieren, los países pueden hacer cosas buenas y hacen que no perdamos la fe ni en las potencias mundiales ni en el ser humano.

Personalmente desconocía si esta historia era real o no así que antes de escribir la reseña me he documentado en internet y, efectivamente, ocurrió tal cual lo cuenta el libro. Alfonso XIII pagó esta Oficina con dinero de su bolsillo y consiguió salvar a *70.000 civiles, 21.000 soldados e intervino a favor de 136.000 prisioneros de guerra. Además consiguió una tregua naval según la cual no se podía atacar a los buques hospital.

Insisto, historias así hacen que recupere la fe en el ser humano.

Gracias a la editorial por enviarme el ejemplar.

* Datos sacados de la Wikipedia.  

6 comentarios:

Margari dijo...

Un libro que ya tenía fichadito y que con cada reseña que leo me llama más. A ver cuándo puedo hacerle huequito.
Besotes!!!

Goizeder Lamariano Martín dijo...

Cada vez me apetece más leerlo me alegro de que te haya gustado tanto. Muchos besos.

kabu leyendo es gerundio dijo...

Solo hago leer cosas buenas del libro, hay que apuntarlo, sin duda! un beso!

Shorby dijo...

Lo tenía bien apuntado, porque me gusta la temática y me llama la atención el argumento... ahora subo puestos! =)

Besotes

Meg dijo...

Lo tenfo esperando su turno, qué bien pinta y esta es de las reseñas que más me han convencido. Un besote!

Narayani dijo...

Me alegro de que os animeis a leerlo. Espero que os guste :)

Meg, me alegro de que te haya gustado la reseña.

Besos!