Voy a empezar la reseña con una pregunta:
¿Eres feliz con lo que haces para ganarte la vida?
Si la respuesta es negativa, ¿a qué te habría gustado dedicarte?
En mi caso soy feliz con lo que hago porque después de años sigo aprendiendo y disfrutando día a día, aunque también soy consciente de que los compañeros que tengo y el hecho de que las cosas hayan ido bien hasta ahora ayudan mucho a esa felicidad. Sin embargo, siempre que me imagino haciendo otra cosa me imagino teniendo mi propio negocio: una cafetería-heladería-librería y ahora también con un rincón para vender velas aromáticas artesanales.
Eloy Moreno tiene por costumbre escribir libros incómodos que hacen pensar y plantearse cosas al lector y eso es lo que más me gusta de leerle. Sus historias entretienen, sí, pero también te hacen dar una vuelta a temas importantes que te pellizcan el corazón y la conciencia.
En El regalo nos encontramos con un hombre que tiene una familia a la que quiere más que a nada, un trabajo que le ayuda a pagar las facturas y un cochazo que es el capricho de su vida, sin embargo, aunque parece que tiene todo en su vida no parece un hombre feliz. Su familia es lo que más quiere, pero no tiene tiempo para ellos; el trabajo le da dinero, pero le quita el tiempo que su mujer y su hija reclaman; y el cochazo, bueno, el coche no deja de ser algo material en lo que se ha gastado sus ahorros. Aun así, él tiene su vida estructurada y para él funciona. Al principio del libro nos hace un pequeño resumen de cuál era la relación que tenía con sus padres y, aunque ya han fallecido en el momento que se desarrolla la historia, estos estarán presentes a lo largo de la novela.
La vida del protagonista sigue su rumbo (el que él ha marcado) hasta que le roban el coche en una gasolinera y tiene que ir a poner la denuncia a la policía. Está en un área de servicio en mitad de la carretera, por lo que tiene que desplazarse hasta el pueblo más cercano para poner la denuncia; un pueblo al que llaman la isla y del que le resulta fácil entrar, pero muy difícil salir, y es que una vez allí se verá en envuelto en una sucesión de situaciones tan extrañas como enriquecedoras que le harán plantearse muchas cosas.
La primera de ellas si los habitantes de la isla no estarán todos de atar...
Cuando comencé a leer reconozco que no me gustó mucho el rumbo que tomaba la historia, pero poco a poco me fui metiendo en ella y al final me dejó muy buen sabor de boca. Incluso solté alguna lagrimilla. Hay partes del final que son fáciles de intuir, pero otras me han sorprendido y eso también me ha gustado, porque durante gran parte del libro estuve pensando que el final era previsible y, sí, lo es... pero, no.
No voy a contar más porque creo que ya he contado suficiente, pero no quiero terminar sin mencionar que los personajes me han parecido todos bastante entrañables y la trama muy original.
Había personas de esas que quieren que te vaya bien, pero no mejor que a ellos.
Os dejo las reseñas de los otros libros de Eloy que he leído. Solo tenéis que pinchar en la foto para ir a la reseña:















