¿No encuentras algo? Búscalo aquí

Mostrando entradas con la etiqueta El bolígrafo de gel verde. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El bolígrafo de gel verde. Mostrar todas las entradas

domingo, 1 de marzo de 2020

El regalo - Eloy Moreno

Voy a empezar la reseña con una pregunta: 

¿Eres feliz con lo que haces para ganarte la vida?

Si la respuesta es negativa, ¿a qué te habría gustado dedicarte? 

En mi caso soy feliz con lo que hago porque después de años sigo aprendiendo y disfrutando día a día, aunque también soy consciente de que los compañeros que tengo y el hecho de que las cosas hayan ido bien hasta ahora ayudan mucho a esa felicidad. Sin embargo, siempre que me imagino haciendo otra cosa me imagino teniendo mi propio negocio: una cafetería-heladería-librería y ahora también con un rincón para vender velas aromáticas artesanales. 

Eloy Moreno tiene por costumbre escribir libros incómodos que hacen pensar y plantearse cosas al lector y eso es lo que más me gusta de leerle. Sus historias entretienen, sí, pero también te hacen dar una vuelta a temas importantes que te pellizcan el corazón y la conciencia. 

En El regalo nos encontramos con un hombre que tiene una familia a la que quiere más que a nada, un trabajo que le ayuda a pagar las facturas y un cochazo que es el capricho de su vida, sin embargo, aunque parece que tiene todo en su vida no parece un hombre feliz. Su familia es lo que más quiere, pero no tiene tiempo para ellos; el trabajo le da dinero, pero le quita el tiempo que su mujer y su hija reclaman; y el cochazo, bueno, el coche no deja de ser algo material en lo que se ha gastado sus ahorros. Aun así, él tiene su vida estructurada y para él funciona. Al principio del libro nos hace un pequeño resumen de cuál era la relación que tenía con sus padres y, aunque ya han fallecido en el momento que se desarrolla la historia, estos estarán presentes a lo largo de la novela.

La vida del protagonista sigue su rumbo (el que él ha marcado) hasta que le roban el coche en una gasolinera y tiene que ir a poner la denuncia a la policía. Está en un área de servicio en mitad de la carretera, por lo que tiene que desplazarse hasta el pueblo más cercano para poner la denuncia; un pueblo al que llaman la isla y del que le resulta fácil entrar, pero muy difícil salir, y es que una vez allí se verá en envuelto en una sucesión de situaciones tan extrañas como enriquecedoras que le harán plantearse muchas cosas. 

La primera de ellas si los habitantes de la isla no estarán todos de atar...

Cuando comencé a leer reconozco que no me gustó mucho el rumbo que tomaba la historia, pero poco a poco me fui metiendo en ella  y al final me dejó muy buen sabor de boca. Incluso solté alguna lagrimilla. Hay partes del final que son fáciles de intuir, pero otras me han sorprendido y eso también me ha gustado, porque durante gran parte del libro estuve pensando que el final era previsible y, sí, lo es... pero, no. 

No voy a contar más porque creo que ya he contado suficiente, pero no quiero terminar sin mencionar que los personajes me han parecido todos bastante entrañables y la trama muy original. 

Había personas de esas que quieren que te vaya bien, pero no mejor que a ellos. 

Os dejo las reseñas de los otros libros de Eloy que he leído. Solo tenéis que pinchar en la foto para ir a la reseña: 

                   


sábado, 3 de marzo de 2018

Invisible (Presentación + Reseña) - Eloy Moreno

Hace muchos años que conocí a Eloy y a su Bolígrafo de gel verde. Pero nunca, hasta ayer, había tenido la posibilidad de ir a una presentación de un libro suyo.

Llegué tarde por no fijarme en las cosas, y en lugar de llegar a La casa del Libro de Fuencarral, aparecí en la de Gran Vía. ¿Por qué? Pues por eso, porque no me fijé en la dirección y di por hecho que sería en Gran Vía que es a donde voy siempre a las presentaciones. Ya os digo: culpa mía.

La presentación estaba empezada ya y, cuando llegué me quedé de pie al fondo hasta que vi un sitio libre al que nadie se atrevía a llegar por no levantar al resto de la fila. A mí eso me da igual así que levanté a todo el mundo y vi la presentación sentada. Llegué justo cuando Eloy estaba explicando los nombres que había puesto a los personajes y los motivos para llamarles así; y ahí fue cuando me di cuenta de que la presentación no iba a ser una presentación al uso. Para empezar me sorprendió que estuviese Eloy solo; yo creo que en todas las presentaciones a las que he ido había alguien más a parte del autor explicando cosas del libro, pero en este caso no hacía falta porque ¡¡Eloy no habló de su libro!! Y sin embargo, a pesar de no contar nada, la ecuación funcionó muy bien y estoy segura de que mucha gente se llevó el libro a casa.

Fue mostrando diapositivas que le servían de apoyo para contarnos su periplo en el mundo de las letras. Cómo empezó, cómo no aceptó un "no" por respuesta, cómo disfruta de la lluvia y los buenos momentos que ésta le trae,  cómo consiguió tener su primer libro en las principales librerías de la Comunidad Valenciana… Y todo sin dejar de reír y de emocionarnos; sobre todo de reír. No explicó casi nada del libro y varias veces repitió que nos estaba contando un montón de historias para entretenernos y no tener que hablar de la historia que hay detrás de Invisible.

Todo eso me hizo pensar: si él no quiere hablar de su libro, entonces yo tampoco lo haré. Tenía pendiente hacer la reseña de Invisible, pero no la voy a hacer. Dejaré que lo descubráis por vosotros mismos, pero, por favor, descubridlo. No os quedéis dudando delante de su portada. Cuando os tiente, cogedlo y llevároslo a casa porque no os vais a arrepentir. Porque es un libro que todo el mundo debería leer: niños, jóvenes, adultos. Todos van a entender lo que hay escrito en sus páginas. Y, lo que es peor, todos se van a sentir identificados, si no con unos, con otros. 

Volviendo a la presentación, me habría gustado quedarme a saludar a Eloy, pero, haciendo gala de mi despiste, había prometido a mi sobrino de tres años que cenaría con él y que veríamos juntos una película, justo el mismo día de la presentación. Por otro lado ya tenía mi libro firmado (y numerado) en casa y cuando vi la cola que había para hablar con él me di cuenta de que no me daba tiempo a todo. De todos modos ya le dije hace no mucho por email, que me apuntaría a su próxima ruta por Toledo, así que espero reencontrarme pronto con él.


Mi ejemplar numerado

Y no tengo mucho más que decir. Sólo recomendaros Invisible y las presentaciones de Eloy. Ahora está de gira por España así que si pasa por vuestra casa no lo dudéis porque os lo vais a pasar muy bien.

OTROS LIBROS DEL AUTOR RESEÑADOS EN EL BLOG (reseña haciendo clic en las imágenes):
 
http://narayani-eraseunavez.blogspot.com.es/2018/01/lo-que-encontre-bajo-el-sofa-eloy-moreno.html   http://narayani-eraseunavez.blogspot.com.es/2015/01/cuentos-para-entender-el-mundo-eloy.html   http://narayani-eraseunavez.blogspot.com.es/2011/05/el-boligrafo-de-gel-verde-eloy-moreno.html

viernes, 26 de enero de 2018

Lo que encontré bajo el sofá - Eloy Moreno

Hace mucho tiempo que leí El bolígrafo de gel verde, de Eloy Moreno y, aunque después he leído algunos de sus cuentos, no me había vuelto a animar con sus novelas hasta ahora.

Entré en Lo que encontré bajo el sofá de cabeza, sin poder parar, y de la misma manera llegué al final. En muchas ocasiones con el corazón en un puño y en otras, simplemente, con curiosidad por saber cómo continuaría.

Tenemos muchos protagonistas en este libro, algunos con nombre y apellidos, y otros completamente anónimos; gente de a pie, como nosotros mismos, con sus problemas, sus alegrías y sus preocupaciones.

De los personajes con nombre y apellidos quiero destacar tres: Alicia, Marta y Toledo. Alicia, que es quien nos narra en primera persona su propia historia, lleva muchos años con su pareja, tienen una hija en común y se han tenido que separar durante unas semanas por motivos de trabajo. Tal vez debido a la distancia, al aburrimiento o al hastío de una rutina que no le hace feliz, toma una decisión que, para bien o para mal, marcará su presente y su futuro. Marta, por su lado, es sólo una adolescente, pero conoce el significado de la palabra maldad en toda su extensión. Sus compañeras de clase le hacen bullying y, lo que es peor, sus amigas le dan la espalda. He sufrido mucho con esta historia. Por último tenemos a Toledo, una ciudad mágica, que nos envuelve con sus leyendas y que nos invita a descubrir todos sus rincones.

[...] nos perdimos por unas calles por las que no podíamos pasar uno al lado del otro, como si los edificios quisieran, bajo el frío invierno, acercarse unos a otros para darse calor.

No quiero contar mucho más del argumento para no destripar ninguna de las historias principales, pero sí quiero hacer hincapié en todos los temas que se tocan en la novela, y es que es un grito reivindicativo por la sociedad que tenemos en la actualidad: corrupción, fraude, engaños, maltrato, desahucios, gente en el límite de la pobreza, chantajes... Y no sólo a nivel político, sino también a nivel particular. Es fácil ver, si miramos entre quienes nos rodean, que todo empieza a pequeña escala: un taller que no te cobra el IVA y a ti te parece bien, un amigo que trabaja en un negocio y te consigue un puesto a pesar de que no tienes conocimientos sobre lo que allí se hace, o un sueldo que cobraste en negro porque sólo fue algo para un par de días... Después, cuanto más poder, más queremos, y la bola se hace tan grande que ya no la podemos parar.

No es un libro optimista, a mí no me lo parece al menos, pero sí que es un libro que da que pensar y que no deja indiferente.

Por último mencionar que es un placer leer sobre Toledo en el libro. He estado en varias ocasiones en esta ciudad y he hecho muchas rutas, y leer ciertos pasajes es como escuchar a los guías locales contar historias.

Yo escuchaba como una niña que, abrazada a un peluche, desea que nunca le llegue el sueño. Hay cosas -como que te cuenten historias- que no deberían desaparecer con la edad.

En definitiva, es un libro que recomiendo mucho. Me ha gustado reencontrarme con las letras de Eloy y ya he encargado su último libro (INVISIBLE) en preventa. Tengo ganas de ponerme con él, aunque aún falten unos días para que me llegue...

Os dejo las reseñas a otros libros de Eloy:

http://narayani-eraseunavez.blogspot.com.es/2011/05/el-boligrafo-de-gel-verde-eloy-moreno.htmlhttp://narayani-eraseunavez.blogspot.com.es/2015/01/cuentos-para-entender-el-mundo-eloy.html


jueves, 22 de enero de 2015

Cuentos para entender el mundo Eloy Moreno

Conocí a Eloy gracias a su Bolígrafo de gel verde y desde entonces supe que le seguiría de cerca. Dejé pasar su segunda novela porque estaba en Chile cuando salió y cuando volví a España me encontré con muchas lecturas pendientes, pero cuando vi este libro no me lo pensé dos veces. Se trataba de un libro de cuentos (también podríamos decir mini-cuentos) con una portada que me encantó desde la primera vez que la vi.

Tengo a Eloy en Facebook y he seguido el proceso de creación de estos libros: cuando preguntaba nombres para algún personaje, cuando pedía consejo sobre lo que llevan los niñ@s en las mochilas del  cole o cuando pidió contactos de ilustradores para dar vida a los personajes de un nuevo libro que tenía en mente. Siempre que he podido he aportado mi granito de arena, intentando ayudar, porque creo que se lo curra mucho para promocionar sus libros, porque se involucra en lo que hace hasta el punto de crear una ruta por Toledo, -que ha repetido en no sé cuántas ocasiones-, para hablar de su novela a la vez que muestra los lugares que le inspiraron a escribirla. Por eso siempre que he podido he recomendado su primer libro y cuando preguntó si conocíamos a algún ilustrador yo propuse a David García Forés, ilustrador que ha dado vida a Carmesina en Los Colores Olvidados, (ya sabéis que tengo adoración por este personaje)

Para las ilustraciones finalmente eligió a Pablo Zerda, un ilustrador argentino con un gran talento (no hay más que ver la portada...) que ha dado vida a algunos personajes en entrañables dibujos.

En Cuentos para entender el mundo, Eloy nos cuenta, con sus palabras y a su manera, cuentos populares, anécdotas y fábulas de siempre. Nos encontramos con mucha filosofía zen, muchas historias interesantes y, sobre todo, reflexivas. Por eso uno de las instrucciones de uso que nos encontramos nada más abrir el libro es:

Leer un cuento cada día. Sólo uno. De esta manera tendremos tiempo de pensar sobre lo que hemos leído y podremos reflexionar sobre ello.

El libro me ha gustado mucho. He sido obediente y he leído sólo uno diario. Cada noche, antes de irme a dormir. Algunas historias ya las conocía, otras no, pero todas me han dejado un rato pensando en la moraleja. Sin duda lo recomiendo. Es un libro bonito y diferente.

El único pero que le pongo, -ya sabéis que casi siempre hay uno-, es que me parece que tiene pocas ilustraciones en el interior aunque las que hay me han gustado mucho. O tal vez no son pocas pero yo le habría puesto más. El caso es que he echado en falta algunas.

Un día, al poco de empezar a leerlo, le dije a mi padre que tenía un libro que estaba segura de que le iba a gustar así que se lo he dejado y está leyendo uno diario también. Efectivamente le está gustando y eso que mi padre no tiene la lectura entre sus aficiones. Por eso me atrevo a recomendarlo a todo el mundo sin miedo a equivocarme.

Para terminar os dejo uno de los cuentos que publicó Eloy el otro día en su Facebook para que veáis un ejemplo.



El libro Cuentos para entender el mundo podéis comprarlo en la web del autor pinchando aquí. Cuesta 15€

miércoles, 11 de mayo de 2011

El bolígrafo de gel verde Eloy Moreno

Cuando era pequeña vi Armas de mujer y quise ser igual que Melani. Una ejecutiva con traje, despacho en un edificio altisimo y maletín. Caminar con prisa por la calle como si fuera a algún lugar importante con los tacones pisando fuerte en la acera.

Hace un par de meses estando mi hermana pequeña y yo en la cocina le dije:

-A mí lo que realmente me gustaría hacer es irme a vivir a un pueblo costero, pequeño, así del tipo del de doctor Mateo. Hacer lo mismo que ha hecho él, dejar su vida en una gran ciudad y empezar de cero.

Ana, que así se llama mi hermana se quedó callada un rato, después continuamos con la conversación hasta que de pronto me dijo:

-Es que me has dejado de piedra. No tenía ni idea de que quisieras eso en tu vida.

Y era verdad. Ella no lo sabía. Ni si quiera yo lo sabía. Lo venía pensando desde hacía mucho tiempo pero nunca lo había dicho en voz alta y no sabéis cómo cambia la cosa al hacerlo público...

El bolígrafo de gel verde está narrado en primera persona por un hombre que hace tiempo ha perdido la ilusión por su vida. Despertar cada mañana, asearse, desayunar, arreglar al niño, ir a trabajar, volver a casa, cenar con su mujer y volver a dormir se ha convertido en pura rutina y, por ende, en un suplicio para él. Se da cuenta de que no es ésa la vida que él quiere y en unas pocas semanas comienza a trazar un plan para cambiarla.

Su vida transcurre casi todas las horas del día entre las cuatro paredes de la oficina en la que trabaja, así que es allí donde comienza a dar rienda suelta a sus pensamientos.

Un día un bolígrafo de gel negro le desaparece de su sitio y por más que lo busca no logra encontrarlo. Sabe que alguien se lo ha cogido, pero no sabe quién, así que se propone encontrar a la persona que roba bolis y se compra un bolígrafo que nadie más pueda tener. Uno con un color que no use absolutamente nadie. Se compra un bolígrafo de gel verde.

Una vez que le desaparece no ceja en su empeño para encontrar al ladrón, y puesto que su vida ya no es vida desde hace tiempo, decide hacer horas extras en la oficina para quedarse solo y buscar por la planta su boli.

No hace falta avanzar mucho en la historia para darte cuenta de que el protagonista es un hombre triste, casi deprimido, que no sabe cómo hacer bien las cosas. Ni siquiera es capaz de intentarlas. Desde el principio, donde te cuenta su infancia, se ve que mira al pasado con nostalgia, con una infinita tristeza por lo que pudo haber sido y no fue.

Ya de adulto conoció a Rebe, la chica de sus sueños, y se casó con ella. Sin embargo ahora las cosas entre ellos no son como deberían haber sido. Son casi como dos extraños viviendo en una misma casa y eso es, precisamente, lo que él quiere cambiar.

De la mitad al final del libro nos encontramos con un hombre más valiente pero igual (o más) triste que al principio. Dispuesto a afrontar sus miedos, quizás porque es lo que quiere hacer, quizás porque no tiene más remedio. El caso es que poco a poco va consiguiendo avanzar en su camino. Aquí los amantes del senderismo como yo disfrutaréis mucho y posiblemente entendáis cosas que no todo el mundo entienda. La sensación de llegar a lo alto de una montaña. Llegar al refugio. Conocer la camaradería...

Normalmente me quedo con una sola frase o párrafo del libro. Esta vez pondré varios que me han encantado y además en color verde. Esta vez me olvidaré del azul...

Vi, aquel día que ya era noche, uno de los paisajes más insolentes, más presumidos y más hermosos que he visto en mi vida. El refugio nacía en medio de un lago. Una pequeña península en cuyo centro, con prepotencia, se erigía una gran casa de dos plantas.
.....

Finalmente con paso lento, arrastrando los pies, sin mirar abajo, subiendo escalones de más de medio metro: uno, dos, tres, cuatro... cinco... seis... y el último... conseguí llegar a la cima.
Algo en mi vida había cambiado.
La vida y yo nos miramos frente a frente. Sonreí desde allí arriba a Pippi.
....

Me desplomé en la silla negra ergonómica de cinco patas con ruedas.
Con chaqueta, corbata y camisa, apoyé mi cabeza sobre la mesa.
Y allí cerré los ojos para permitirme treinta segundos de soledad, de pensamientos sin sentido, en el interior de una vida que tampoco lo tenía.

Esta novela marcará sin duda un antes y un después en mi vida. No, no es que me vaya a ir a vivir al lado de la casa del doctor Mateo, o por lo menos no de manera inmediata, pero sí me ha hecho reflexionar sobre ciertas cosas de mi vida. Es sin duda un libro muy recomendable. Es cierto que al principio no me enganchó demasiado, pero también lo es que no sé decir en qué momento exacto ya no pude soltarlo. Me ha gustado todo: los personajes, la forma de escribir de Eloy (sencilla y clara) y la manera de cerrar cada una de las historias que comenta a lo largo del libro.

Ahora soy una ejecutiva que de vez en cuando lleva traje y que pisa las aceras con los pies doloridos por los tacones (cuando los uso) Ya no quiero ser Melani en Armas de mujer. Me duelen los pies. Quiero andar descalza por el cesped o por un suelo de piedra. Meterlos en un arroyo de agua helada cuando yo quiera. Eso es lo que quiero ahora.

Después de haber leído el libro me hace mucha más ilusión tenerlo firmado...

sábado, 23 de abril de 2011

Día del libro - mismos títulos un poquito más baratos

Lo cierto es que tengo muy vistas las librerías últimamente y hoy no tenía especial interés en salir a mirar, peeeeero... es el día del libro y he salido para aprovechar el 10% de descuento que te hacen en todas las librerías. He ido a tiro hecho, pero aún así me he demorado unas horitas, y es que una cosa es que no tenga interés en mirar, y otra muy diferente, que una vez que me decido quiera volver a casa corriendo. Y no será porque hoy no lo tenía fácil, que iba con deportivas y chándal, y es que me estaba metiendo a saltitos en mi vaquero cuando he pensado que no había ninguna necesidad de ir incómoda con un vaquero cuando podía ir con algo tan cómodo como un chándal. Eso sí, no es muy glamuroso. Aunque bueno, tampoco exigen etiqueta.

El primer libro que iba buscando era White Creek Manor. Llevo mucho tiempo detrás de comprarlo pero por unas cosas o por otras no lo había comprado aún. Así que ya lo tengo y, de hecho, ya lo he empezado de camino a casa en el autobus. Por cierto, me he llevado el último ejemplar.

No quiero dejar pasar la oportunidad de recomendar el blog de la autora de este libro, Victoria Vázquez, que en estos días está publicando por entregas un cuento que escribió hace un tiempo. Podéis verlo aquí.

El segundo, y último libro que iba buscando era El bolígrafo de gel verde. Sinceramente no sé mucho sobre este libro, pero lo he visto demasiadas veces en blogs, librerías, reseñas y en el metro, como para lanzarme a la aventura. Ya os contaré.

Por último me he hecho con La huella de un beso. No lo iba buscando para nada, y no sé qué tal estará, pero era baratito y tiene pinta de entretener en esos momentos en los que no te apetece mucho pensar. Es del mismo autor de Contra el viento del norte (que por cierto he decidido hoy que no voy a leer la segunda parte)

¿Qué tal os ha ido a vosotros en el día del libro? ¿Habéis comprado algo?