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sábado, 11 de diciembre de 2021

Nuestros días en Bravelands - Paula Gallego

No sé muy bien cómo catalogar este libro porque de primeras lo habría puesto en lo que se denomina "novela feel good", sin embargo, llegados a un punto encontramos algo de drama y no sé si eso le quitaría esa etiqueta. En cualquier caso es una historia que he disfrutado mucho y que al final me ha dejado buen sabor de boca. 

Izzy lleva tres años viviendo en Bravelands y, a día de hoy, todavía no sabe si llegó allí buscando algo o huyendo de algo. El caso es que llegó, se enamoró del lugar y de su lago dorado lleno de leyendas, y ya no quiso marcharse. Trabaja y vive en una posada que también es un refugio de animales "marginados"; todo aquel que no es aceptado en lo que llamaríamos una sociedad animal "normal", encuentra su sitio en casa de Martha y Olle, la pareja de ancianos que llevan todo el negocio. Ellos solo quieren ayudar a quienes están desamparados y, tal vez por eso, aceptaron a Izzy... y seguro que es por lo que aceptaron a William. 

William llega a Bravelands buscando a Izzy, pero también huyendo de algo. Había ciertos rumores de que Izzy estaba allí y él, que siempre estuvo enamorado de ella en secreto, no se lo pensó dos veces cuando tuvo que alejarse de su vida por un tiempo. Llega una noche a la posada con un ojo morado y haciendo como que no conoce a Izzy y se registra para quedarse un tiempo largo. No empiezan con muy buen pie, pero poco a poco Izzy consigue que él se sienta cómodo y al final se termina enamorando de Bravelands y de su vida allí igual que le pasó a ella. En la posada se siente una persona diferente, allí puede ser la persona que siempre le habría gustado ser. 

Pero antes de seguir, os dejo un poco de contexto para que entendáis mejor. Izzy salió durante mucho tiempo con Kev, uno de los mejores amigos de William, pero para Kev ella solo era un pasatiempo. A William le dolía verla sufrir por culpa de su amigo, pero no podía hacer demasiado porque no se conocían apenas. Ella era una alumna aventajada en el instituto; él, un desastre que se iba metiendo de lío en lío. Él estuvo tres años pensando en ella constantemente, pero ella no pensó en él ni una sola vez porque... ¿Por qué iba a hacerlo? Él era el amigo del chico que le rompía el corazón una vez detrás de otra, pero nada más. 

Esta novela me ha sorprendido mucho por un tema y es que prácticamente toda la novela se centra en Izzy y William. Hay cuatro secundarios, literalmente, y no aparecen nada más que en los momentos que tienen que aparecer. El protagonismo absoluto lo tienen los dos protas y, lo que me resulta más curioso, es que no se hace pesado en absoluto que no haya más personajes. Es una historia dinámica, con cierta tensión sexual que le da un punto interesante y que defiende las segundas oportunidades en la vida. 

Como os comentaba al principio la historia tiene un giro, que no por esperado deja de sorprender, pero de eso no voy a hablar porque ya sería contar más de lo que se puede y no quiero destripar nada.

Nuestros días en Bravelands es una historia bastante cortita, pero entrañable. Para mí está dentro del género feel good, pero no sé si esa es su auténtica etiqueta. Habla de segundas oportunidades, está ambientada en un otoño que empieza a ser frío, pero que es cálido dentro de la posada, y que se lee con una sonrisa en los labios la mayoría del tiempo. Me ha parecido perfecta para leer en estos días navideños, aunque ocurra cuando el bosque y el lago están más dorados que blancos. 

viernes, 5 de noviembre de 2021

Nunca jamás - Jana Dreams

El país de Peter Pan: Nunca Jamás. Y es que la novela es un guiño constante al libro de Barrie.

Empezamos con Pam, una chica a la que de repente todo le sale mal y decide cogerse unas merecidas vacaciones para viajar a París y a EuroDisney, su sueño de toda la vida. Por otro lado, Peter está de vacaciones con sus sobrinos en la ciudad del amor y uno de los días hacen la visita obligada al parque temático donde coinciden, no solo con una Pam exultante de felicidad, sino con una Pam que se parece a Campanilla. Los niños la cogen mucho cariño desde el primer momento y surge un vínculo con ellos que será difícil de romper. Entre Peter y Pam surge un romance también, pero será cosa de una sola noche. Aunque ambos viven en Londres y podrían volver a verse, los dos están de acuerdo en no hacerlo porque están en momentos complicados de sus vidas. 

Una vez en Londres cada uno sigue con su vida hasta que el destino, que es caprichoso, hace que las cosas den un giro. Para entonces Anne, la hermana de Peter, ha coincidido con Pam y se han hecho amigas mientras que Peter es ajeno a esta amistad. La cosa se enreda y, al final, Peter y Pam vuelven a coincidir. Está claro que entre ellos saltan chispas, pero los dos, en un principio, se niegan a dar el paso. Pam lo ve más claro, pero él lucha contra la promesa que se había hecho de no casarse y no formar una familia. Mmm, ¿síndrome de Peter Pan? Totalmente. Sin embargo tendrá que afrontar lo que siente por Pam porque, si algo queda claro, es que sentimientos hay. 

Como no voy a contar más para no destripar nada, aunque ya os digo que se pone interesante, os voy a hablar del resto de personajes, que no son muchos, pero sí dan juego. 

Pam tiene de su lado a su amiga Rose y a su amigo Brian que la apoyan siempre en todo. La relación que tiene con Brian es lo que menos me ha gustado de la historia. Él está enamorado de ella, pero ella no siente lo mismo por él. Dejaron de hablarse por culpa de un ex novio de Pam, pero ahora que está soltera de nuevo vuelve a su vida como amigo y no como enamorado. La situación me parece muy forzada y empalagosa. No me ha caído bien el personaje, lo siento, esto no me suele pasar, pero le cogí manía... Su amiga sí me ha caído bien y, de hecho, todo el cariño que no le cogí a Brian se lo di a ella. Es sincera, fiel y divertida y me da que va a tener su propio libro, pero eso ya es cosa mía. 

En el caso de Peter tiene a su jefe y amigo, Andrew, a su hermana, su cuñado y sus sobrinos. Todos le han cogido mucho cariño a Pam y Andrew también a Rose, todo sea dicho de paso. Entre ellos surge una relación amor odio que estalla cada vez que se ven y, según acaba la cosa entre los dos, tengo la sensación de que pueden ser los protagonistas de la segunda novela de la autora. 

La historia que cuenta Nunca Jamás me ha gustado, es bonita y tierna. Solo hay una cosa que no me ha gustado y han sido un par de diálogos entre (oh, sorpresa) Brian y Pam al principio de la novela y entre Peter y Pam al final. No me han resultado creíbles porque eran frases demasiado largas y no quedaba natural. Me sacaron de la historia. El resto de diálogos están bien, por lo que es un pero que se puede perdonar, más sabiendo que es una primera novela. 

En definitiva es una historia de amor entrañable, dulce y mágica que te llevará al Londres de Peter Pan mucho tiempo después de haberse escrito. 

ꟷTe propongo algo, estoy segura de que en este día tan mágico volveremos a encontrarnos. En vez de ir juntos a buscar a las hadas, dejaremos que sean ellas las que hagan que nos volvamos a encontrar, ¿qué te parece?

ꟷEs como si jugáramos al escondite, ¿verdad?

ꟷAjá, justo así.

ꟷLa magia nos volverá a juntar, ya lo verás, Pam. ¿Verdad que sí, tío?

ꟷSi hay un sitio lleno de magia es este, pequeña. Yo apuesto a sí. 

jueves, 12 de agosto de 2021

Hasta que deje de llover - Mar Vaquerizo

Yo no tengo pueblo. De pequeña me parecía un rollo cuando mis amigos me decían que se iban al pueblo en verano, pero ahora que ya soy mayor, echo de menos tener una casita en algún lado a donde poder escapar de vez en cuando. En el libro que traigo hoy tenemos a Greta, una chica que, después de muchas idas y venidas en su vida, decide poner rumbo a su pueblo para instalarse allí. 

Después de una ruptura sentimental, Greta decide dejar Madrid y dirigirse a Bellavista, el pueblo en el que pasaba los veranos y algunos fines de semana junto a su padre y su abuela. Ahora, a mitad de la treintena, vuelve sola a la casa que ha heredado de su abuela, pero no lo hace de cualquier manera, no, lo hace en mitad de una tremenda tormenta, que tiene a todo el pueblo sin luz. En la entrada del pueblo se encuentra con un coche accidentado en el que viaja un hombre joven. La carretera está fatal y es peligrosa y, como no pueden mover el coche del chico, le ofrece su casa para pasar la noche y que pueda curarse las heridas que se ha hecho al chocar. Una vez en la casa aparece Leo, que decide acompañar al desconocido al hotel del pueblo que, aunque está cerrado, le acoge durante unos días. 

Y, ¿quién es Leo? os estaréis preguntando, pues es su mejor amigo y el amor de su vida. Leo vive ahora en el pueblo. Su madre falleció un par de meses atrás y su padre ya había fallecido con anterioridad, por lo que, igual que Greta, no tiene a nadie más. Bueno, en verdad, se tienen el uno al otro y a la gente del pueblo, que los quieren como si fueran de su propia familia, pero la sangre es la sangre. 

Greta pasa la noche en casa de Leo porque la suya lleva mucho tiempo cerrada y con la tormenta se ha quedado sin luz y, además, tiene otras cosas que necesitan arreglo. Ambos comienzan a recordar el pasado en sus cabezas y le dan vueltas a si, por fin, es su momento de estar juntos. No sería la primera vez, ya que fueron novios durante un tiempo, pero la vida se encargó de separarles una y otra vez. 

Por otro lado, tenemos a Arturo, el accidentado del principio, que es un agente inmobiliario; a Damián, que es el alcalde que nadie querría tener; a Isidro y Emilia, los dueños del hotel y vecinos de toda la vida del pueblo que son un matrimonio mayor entrañable, pero cabezota; a Choco, el perrete de Greta; y a otros personajes secundarios que, aunque no salen demasiado, consiguen caer bien desde el principio. 

La tormenta dura varios días y, en ese tiempo, las deficiencias del pueblo salen a la luz, a la vez que vamos recordando junto a Greta y Leo su pasado juntos y les acompañamos en sus avances y retrocesos en su relación. 

La historia me ha gustado, pero me ha sobrado un poco del pasado de Greta y Leo. Me explico. Me ha encantado conocer la historia pasada a la vez que la presente, pero se me ha hecho un poco repetitivo leer varias veces el porqué de la situación que tienen ahora mismo. Quieren estar juntos, pero a la vez no lo están. Pero quieren, pero no lo están... Eso sí, igual que digo una cosa, digo la otra y, si bien esa parte yo la habría acortado un poco, el principio y el final me gustaron mucho. El pueblo me ha gustado, me ha recordado al pueblo que me habría gustado tener para mis escapadas, ya sabéis, y la ambientación está lograda con tanta lluvia, humedad y frío durante todos esos días. Y con el calor de las chimeneas que ayudan a templar los cuerpos y las mentes. Por último mencionar a las personas que habitan en el pueblo, que son como una gran familia para Greta y Leo y que hacen que la historia sea más entrañable.

Greta conducía bajo la intensa lluvia hacia su nueva casa. 
La autovía se volvía peligrosa y no quería ni pensar en cómo estaría la pequeña carretera que llevaba a Bellavista. 

Es la segunda novela que leo de la autora y no creo que sea la última. Os dejo la reseña del otro libro pinchando en la foto. 



miércoles, 28 de abril de 2021

El chico que caminaba como John Wayne - Arwen Grey

Estos días he vuelto a la novela romántica de la mano de Ediciones Kiwi. Tengo varios libros digitales pendientes de leer de esta editorial y el otro día me animé con uno de ellos. El chico que caminaba como John Wayne fue el elegido. 

Tenemos dos personajes principales: Adam y Deirdre. 

Los dos son del mismo pueblo y estuvieron saliendo en su adolescencia, pero después cada uno tiró por su lado. ¿El problema? Que se separaron de una manera tan ilógica y tan repentina, que ambos tienen la espina clavada. En el caso de él porque hizo mal las cosas y quiere arreglarlas; en el caso de ella, porque el rencor no le deja arrancar esa espina que tanto daño le está haciendo.

Adam se convirtió en un cantante country de éxito, pero los malos hábitos le llevaron a caer en picado. Ahora, rehabilitado de sus adicciones, vuelve al pueblo para un homenaje que le quieren hacer por ser una estrella. Él, que se sabe casi acabado por culpa de las drogas y el alcohol, decide ir acompañado de una periodista y un equipo de televisión para que hagan un reportaje sobre su vida y pueda, así, volver al estrellato. La periodista, como buena profesional del corazón que es, querrá encontrar, no solo el pasado de Adam, sino también todos sus trapos sucios. 

Deirdre se quedó en el pueblo y se convirtió en profesora en su antiguo colegio. No tiene a mucha gente a su alrededor porque su madre falleció y con su padre no se habla. Curiosamente, los padres de Adam son quienes la acogen en su casa como si fuera su propia hija. También tiene una mejor amiga que la escucha siempre y la apoya en todo lo que hace. 

Casi veinte años después, no solo van a volver a verse, sino que además, Deirdre tiene que organizar toda la semana de festejos en honor de su antiguo amor de adolescencia y las cosas, por supuesto, no saldrán para nada como lo habían planeado; ni el uno, ni la otra. 

Ha sido una lectura sencilla y entretenida con un final previsible, pero bonito (ya sabéis que las historias románticas suelen serlo siempre). Yo lo leí en un par de ratos y lo disfruté mucho. Cada vez que podía volvía al libro, para ver cómo seguía la historia. 

Me ha gustado mucho el personaje de Adam y el de sus padres, que son encantadores con todo el mundo. Con Deirdre he empatizado menos, porque no entiendo muchas cosas de las que hace... o no hace, y, aunque puedo entender su rencor y su frustración no termino de entender su actitud. April, la periodista, también me ha gustado bastante porque es la única que parece tener las ideas claras sobre lo que quiere. Lo quiere y va a por ello. No espera a que se lo traigan hecho. 

En definitiva, una historia de segundas oportunidades en el que las cosas no son como parece en un principio. No hay, como en muchas otras rupturas, ni vencedores ni vencidos, ni culpables ni inocentes. Cada uno tiene que asumir su parte dentro de la historia y muchas veces llegar a esa conclusión lleva mucho tiempo. 


sábado, 17 de octubre de 2020

8 citas y tú - Mar Vaquerizo

Lo primero que me gustó de esta novela fue su portada y, después de leerla, además, me he dado cuenta de que es perfecta para la historia y eso siempre me gusta. Hay novelas que tienen portadas que no tienen nada que ver con lo que encontramos dentro y eso me confunde y me enfada. Manías que tiene una. 

Estela tiene un piso en Madrid, herencia de su abuelo. Es fotógrafa y hace muñecas de novia por encargo, pero a pesar de sus dos trabajos le cuesta llegar a fin de mes, así que decide alquilar su estudio para poder sacarse un dinero extra. Ya que su estudio está dentro de su casa, prefiere alquilárselo a una chica, pero cuando Andrea, un chico con nombre unisex, aparece en su puerta no es capaz de decirle que no y, no solo termina alquilándole el estudio, sino que además le deja que se instale allí hasta que encuentre un sitio en el que vivir ya que es de fuera y acaba de llegar a la ciudad. Por supuesto Andrea está como un queso y la atracción entre ellos es notable desde el primer momento, pero Estela no quiere mezclarse en temas de amores con él porque si sale mal se marchará y dejará de cobrar el alquiler del estudio. 

Por otra parte, Mamen y Leti (las mejores amigas de Estela) quieren conocer a su media naranja, por lo que deciden bajarse una aplicación de citas para buscar a sus príncipes azules y arrastran a Estela con ellas. Buscan chicos y salen las tres juntas con sus "match", es decir, hacen citas triples por si alguna no está cómoda que tenga vía de escape. No me parece mala técnica, tengo que decir. Las tres suben a la azotea del edificio de Estela para buscar sus citas, tomarse una copa de vino y reírse de la vida. Allí tienen todo acondicionado para pasar un rato entretenido de la manera más cómoda posible y con las mejores vistas, ya que tienen Madrid a sus pies. 

Estela pasa sus días trabajando y sus ratos libres los pasa con sus amigas y con Andrea, que se ha convertido en alguien importante para ella. Sigue habiendo atracción y tienen algún que otro escarceo, pero ella sigue queriendo separar el alquiler y el amor. 

Andrea tiene su casa en Guadalajara, donde su madre y sus abuelos trabajan en la fábrica de aceite de la familia, pero prefiere vivir en la gran ciudad y ganarse el sueldo con lo que a él le gusta: la fotografía. Además, ahora que ha conocido a Estela no la quiere dejar escapar.

Él acercó el objetivo y fotografió el rostro con ese gesto que la hacía más bella aún. Con rapidez alejó el objetivo y disparó otra instantánea de su elegancia, después otra tapándose la cara con una mano al darse cuenta de que la enfocaba a ella y, por último, dándose la vuelta para continuar trabajando.
Miró cómo habían quedado.
-¿Me vas a romper el corazón, Estela? -preguntó a la pantalla en un susurro. 

Es una novela que se lee rápido y que entretiene mucho. Deja patente lo importante que es la amistad para pasar los malos y los buenos momentos y también que es importante seguir la máxima "Carpe diem". 

La historia de Estela y Andrea me ha gustado mucho, pero tengo dos peros: el primero es que ha habido una parte en la que tomaban una decisión que no he entendido demasiado y que me hizo salir un poco de la historia, aunque reconozco que al final he visto que era necesaria para su historia y ya no la veo como algo "tan grave"; el segundo pero es por la corrección ortotipográfica. No sé si soy yo muy pejiguera, pero he encontrado algunos fallos que son fácilmente corregibles. Y no hablo de faltas de ortografías como tal, sino fallos como poner "casa" en lugar de "cada" o cosas por el estilo. Que sí, que son tonterías, pero que a mí me sacan de la lectura. 

En resumen, he disfrutado de 8 citas y tú. Es lo primero que leo de Mar Vaquerizo y no será lo último porque he pasado un buen rato conociendo a sus personajes. Me ha gustado su manera de escribir con frases cortas y concisas y con mucho diálogo. 


jueves, 7 de noviembre de 2019

Si solo fuera un cuento de hadas - Victoria Vílchez

Sí, qué le voy a hacer, me gustan los cuentos de hadas. No lo puedo remediar. Supongo que en el fondo soy una romántica que piensa que todo el mundo está predestinado a encontrar a su alma gemela en algún momento. 

Esta historia comienza, como todos los cuentos de hadas, con un libro; solo que en esta ocasión este se encuentra vacío. Ali recibe el libro como regalo en una librería donde su amiga Lara se ha dejado el sueldo en libros, pero no le hace demasiado caso hasta que se queda sola y aburrida y le da por cotillear sus páginas. Cuando lo abre se da cuenta de que no hay nada escrito más allá de "Había una vez...", pero no puede investigar mucho más porque justo después de ver que el libro no cuenta nada de nada aparece, como por arte de magia, un macizo hombre que empieza a actuar de manera extraña con ella. Y es que, este macizo hombre no es otro que Jay Forevermore, su hada madrina. 

La misión de Jay es encontrar el alma gemela de Ali, pero supongo que no sorprenderé a nadie si digo que entre ellos aparece, aunque no debería, cierta tensión y que las citas que Ali va teniendo son un desastre. Con cada una de las citas llega un pequeño gran fracaso para ambos; para ella porque no es capaz de encontrar a su alma gemela y para él... bueno, pues por lo mismo, porque él es el encargado de encontrar a esa persona especial que haga a Ali feliz y no es capaz de hacerlo.

Ali es muy escéptica al principio con toda la historia de Jay, pero en su favor hay que decir que no es muy normal que se te presente tu hada madrina para llevarte de ligoteo. Por su pare Jay comienza siendo una persona bastante pagada de sí misma y prepotente, para terminar siendo un amor, y es que ya se sabe que lo importante no es cómo empiezan las cosas, sino cómo terminan.

Sí tengo que reconocer que el hecho de que Jay comience siendo tan prepotente no me gustó nada. No sé si alguna vez os habéis imaginado a vuestra hada madrina, yo no, pero después de leer el libro tengo claro que, aunque no sepa cómo sería, sí sé cómo no sería. Y Jay, al principio del libro, no parece para nada un hada madrina. Parecía enfadado con la situación y era brusco en lo que hacía y decía. Sin embargo, al poco comienza a cambiar su trato y eso me hizo reconciliarme con la historia. 

Hay dos personajes secundarios con cierto protagonismo además de Ali y Jay, que son: Lara, la mejor amiga de Ali; y Joey, el hermano ligón de Jay, que también es hada madrina y está macizo. Estos dos le ponen un poco de salseo al libro, todo hay que decirlo. 

"Si solo fuera un cuento de hadas" me ha gustado. Es una historia un poco predecible, pero no por eso tiene menos encanto. Los personajes son bastante entrañables, y es fácil empatizar con ellos una vez que les conoces mínimamente. Para mí es un libro perfecto para leer con una manta y una taza de algo caliente en las manos. Así, al menos, es como lo he leído yo. 

Este verano leí otro libro de la autora, y todavía me queda uno más en el lector, así que seguro que repetiré con ella. 

Os dejo la reseña de "Antes de que digas te quiero", escrita esta misma semana, por si queréis ver más libros de la autora. 




miércoles, 28 de junio de 2017

Cartas para Abril Paula Ramos

Si pasáis por este rincón de vez en cuando ya sabréis que me quedé con muchas ganas de saber cómo continuaba la vida de Abril Miller después de "Firmado, Abril", la primera parte de la bilogía, donde nos quedamos con una Abril en plena adolescencia y completamente desubicada. En "Cartas para Abril" la vemos renacer de sus cenizas cual Ave Fénix, aunque tampoco será un camino fácil, y es que no tenemos que olvidar que sigue en esa edad en la que todo parece un mundo y en la que los dramas se intensifican... Aunque hay que reconocer que eso, en muchas personas, sigue siendo así a pesar de seguir cumpliendo años y años...

En la primera parte de la bilogía, un personaje muy importante, aunque no salga demasiado, es la abuela Maggie. Ella es la que le da la idea de escribirse cartas a ella misma cada año por su cumpleaños para contarse qué tal le va la vida. Y será así, entre las cartas y lo que nos cuenta Abril en primera persona, como iremos avanzando en la historia en este segundo libro.

Abril empieza la universidad con todo lo que eso conlleva: los nervios de hacer algo nuevo, de estar lejos de casa, de pensar si encajarás o no... Por suerte algunos de sus amigos, entre ellos Noah, su mejor amigo desde que son pequeños, van también a la misma universidad. Allí hacen un nuevo grupo de amigos, donde destaca América, que con una personalidad muy suya nos hace sonreír a menudo con sus comentarios mordaces y sus jugarretas a Abril.

Del primer libro rescatamos también a Leah, la hermana mayor de Abril, y a Darek, el mejor amigo de su hermano Ian y por el que está colada desde siempre. Ambos darán vidilla a la historia, sobre todo Darek, ya os podéis imaginar...

Como he comentado antes el libro está formado por cartas que la propia Abril se va escribiendo para resumir cada año, y por lo que nos cuenta ella. El primer año nos lo cuenta entero, pero después pasan varios años en los que sólo tenemos la información de las cartas. Me ha gustado la fórmula, me parece que funciona, aunque tengo que reconocer que me dio pena cuando vi que empezaba a saltarse años; de repente vi crecer y madurar a los personajes muy rápidamente.

Además de los estudios (son todos muy responsables) también están muy preocupados por conocer al amor de sus vidas. Tontean unos con otros, se "enamoran"... una y otra vez. Lo normal en esas edades, vaya. Y claro tienen sus ligues, lo que nos lleva a presenciar alguna que otra escena subidita de tono (tengo que decir que muy bien contadas para mi gusto, con un lenguaje directo sin caer en lo soez) Seremos testigos de cómo evoluciona la relación de amistad entre Noah y Abril y es que ellos son sólo eso, amigos, a pesar de que todo el mundo se empeñe en decir que deberían estar juntos. Yo os digo una cosa, si yo fuera Abril no me lo pensaría, pero ella no lo ve... Es una amistad muy bonita la de estos dos...

La bilogía de Abril es claramente una lectura juvenil, aviso a navegantes porque sé que hay gente que no suele leer este tipo de libros. Yo la he disfrutado mucho y me he quedado con ganas de más (aunque en el fondo sé que no pegaría mucho otra parte) El único pero que le pongo al libro es a la corrección ortotipográfica, ya que he encontrado algunos errores que creo que tenían fácil solución. En cualquier caso no impide en absoluto disfrutar de Abril y de sus amigos.

Os la recomiendo para pasar unas tardes entretenidas, en las que no tendréis que pensar demasiado pero en las que seguro disfrutaréis de lo lindo...

-¿Qué va a pasar con Darek?
-¿Otra vez? -bufé mientras volvíamos a bailar y Noah me acercaba a su cuerpo.
-Sí, otra vez. ¿Te vas a acostar con él?
-Según América debería.
-¡¿Qué?! -Noah se separó de mí.
-Eso digo yo, ¿qué? Por qué todo el mundo parece tan interesado en mi vida sexual, no lo entiendo.

sábado, 8 de abril de 2017

Firmado, Abril Paula Ramos

No sé aún muy bien qué me llevó a comprar este libro, sólo sé que me ha gustado y que quiero saber más de la vida de Abril.
Abril es sólo una niña de 13 años cuando comienza a contarnos su historia. Os podéis imaginar: "me gusta el mejor amigo de mi hermano mayor", "no hago más que pelearme con mi hermana mayor" y "qué malas son las chicas del colegio". Pues sí, es así, pero te lo cuenta la autora de tal manera que quieres saber siempre más.
El libro está dividido en dos partes: la primera cuenta la vida de la protagonista en sus 13 y 14 años; la segunda nos habla de los 16 a los 17.
Además de Abril hay cuatro personajes que salen a menudo y que creo importante presentar ya que forman parte de su vida. Dos son sus hermanos mayores, Ian, que está a punto de ir a la universidad, y Leah, que sólo le saca un año a Abril. Los otros dos son Darek, el mejor amigo de Ian, y Noah (¡ay, Noah!) el mejor amigo de Abril desde que eran pequeños. Es el vecino de al lado y son tan amigos que casi parecen hermanos. O eso se creen ellos…
Darek es el amor platónico de Abril y, a pesar de que el tiempo va pasando a lo largo de la novela, es un cuelgue que no se le pasa. Por supuesto otros chicos pasan por su cabeza y por su vida, pero Darek tiene algo que le hace especial a sus ojos (supongo que todos hemos tenido a nuestro Darek particular) Por otro lado está la relación que tienen Noah y Abril. Una bonita amistad que en ocasiones nos lleva a pensar que pueda haber algo más. Abril, que es muy inocente, no ve nada de eso y se cansa de repetir que son sólo amigos, pero el lector tiene más visibilidad de la historia y, por qué no decirlo, también más experiencia en este tipo de historias, y puede ver una cosa diferente. Noah siempre tiene un momento para Abril, una broma lista para hacerla reír y para hacerla de rabiar, un hombro en el que llorar y un abrazo para confortarla. Qué queréis que os diga, yo también quiero un Noah en mi vida.
La novela me ha gustado mucho aunque no es para nada lo que había pensado encontrar cuando la compré. Ha sido una grata sorpresa. Es una novela juvenil, quiero que este punto quede claro porque hay mucha gente que no lee este tipo de historias, pero de las que he leído es sin duda de las mejores.
Se lee muy rápido y engancha mucho. Siempre están pasando cosas y eso hace muy ágil la lectura. En mi caso, además, me ha traído muchos recuerdos a la memoria mientras leía, y confieso que muchas veces con una sonrisa en los labios. La adolescencia es un período complicado para todo el mundo, pero es algo que según pasa se nos olvida. Menos mal que está Abril para recordarnos qué se sentía.
-No me mires como si estuviera loca.- Michelle se sonrojó mientras nos acercábamos a la fila-. No soy la única que piensa que Noah es muy guapo.
No pude evitar reírme. … Era verdad que era guapo. El contraste de su piel aceituna con sus ojos verde claro llamaba la atención, pero era Noah de quien estábamos hablando…