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viernes, 27 de noviembre de 2015

Croatoan José Carlos Somoza

El libro que traigo hoy me ha dejado un sabor agridulce porque me ha gustado mucho tanto la historia como la narración pero el final no me ha convencido demasiado. Me ha parecido un tanto extraño. De hecho ha sido ese final el que ha hecho que no sepa cómo abordar la reseña.

Toda la historia transcurre en un mismo día así que tenemos mucha información de lo que va pasando momento a momento. Al principio los animales comienzan a comportarse de manera extraña dejando a Carmela, la protagonista, un tanto preocupada ya que ella trabaja con animales en un laboratorio y no entiende qué les puede estar pasando. Poco después son las personas quienes comienzan a actuar de manera extraña, moviéndose todos de forma mecánica sin explicación aparente. El ritmo de la narración es tal que cuando te quieres dar cuenta estás metido de lleno en la historia pensando qué puede estar pasando. Sin un momento para coger aire Carmela recibe una llamada de un compañero de trabajo que le dice que vaya inmediatamente con él porque tanto él como  otros compañeros han recibido un correo electrónico de quien fue su profesor con una sola palabra escrita en él: CROATOAN. ¿El motivo de tanto revuelo? El profesor murió hace dos años.

Por otro lado tenemos a Laredo de la Europol que está destinado a solucionar los "asuntos de crisis" en España, sin embargo hay ciertas cosas contra las que nadie puede luchar, ni siquiera el equipo especial de la policía que le acompaña en esta aventura y que tendrán que buscar, como todo hijo de vecino, las mañas para sobrevivir. 

El comportamiento extraño tanto de personas como de animales ocurre a nivel mundial lo que hace imposible cualquier intento de escapar a otro lugar. Y si bien la policía y la Europol están perdidos sin saber por dónde comenzar a buscar, Carmela y su grupo (se han juntado las personas más dispares que os imaginéis) intentan dar con una solución.

Si buscáis en internet la palabra CROATOAN veréis la misma historia que el autor nos cuenta en el libro y es que hace 500 años un pueblo de EEUU desapareció al completo. Lo único que se encontró allí fue la palabra CROATOAN tallada en un árbol. De la gente del pueblo nunca se supo nada. ¿Qué pasó allí en 1590? No se sabe. Lo que sí está claro es que los vecinos nunca volvieron. 

La explicación que nos da Somoza a lo que pasó entonces y a lo que pasa en el libro es lo que no me ha terminado de gustar. El libro tiene buen ritmo, las páginas pasan solas y estás deseando saber qué pasa. Es posible que por eso me haya sabido a poco el final. Tal vez me esperaba algo más contundente de lo que he encontrado pero en cualquier caso la lectura ha merecido la pena. 
Laredo es el último en llegar. Alguien le pasa los prismáticos. 
Lo que ve, o cree ver, le hace quedarse en blanco.  
Es como si su cerebro desconectara. Deja de pensar, de actuar, de sentir.
Croatoan es el segundo libro que leo del autor. El anterior fue La dama número trece, que me gustó también. Ahora tengo pendiente Clara y la penumbra que todo el mundo me lo está recomendando y que parece ser, dicho por la mayoría, su mejor novela.

martes, 23 de septiembre de 2014

La dama número trece José Carlos Somoza

No sé vosotros pero yo leo el nombre de Somoza e, irremediablemente, me voy a Shorby, administradora de del blog Loca por incordiar. Y es que estoy 99% segura de que si no hubiera sido por ella y por la pasión que muestra en las reseñas de sus libros yo nunca habría leído un libro de este autor.

Me ha llevado exactamente veintidós días leer el libro pero tenéis que tener en cuenta que he pasado por una semana de fiebre, los primeros días en un nuevo trabajo, la boda de mi hermana y todo lo que eso conlleva y las visitas a mis sobrinos que son obligadísimas. ¿Podría, entonces, haberlo leído más rápido? Sí, con el ritmo de la novela podría haberlo devorado en pocos días y es que en el momento que coges el libro es difícil soltarlo.

Para empezar en la primera página nos encontramos con un doble asesinato:

Apartó con delicadeza la mano y, segundos antes de que despertara, levantó su pequeño mentón descubriendo el cuello desnudo, un punteado de lunares, la vida latiendo bajo la piel; apoyó la punta del objeto cerca de la nuez y ejerció una ligera y exacta presión. Un rastro como de pétalos rojos lo acompañó hasta el segundo dormitorio, donde se hallaba la otra mujer.

A partir de ese momento los acontecimientos se suceden sin dejar tregua al lector.

Salomón Rulfo sueña con este sangriento asesinato, una pesadilla que lo atormenta día tras días hasta el punto de ir al médico para pedirle algo que le ayude a dormir. Al final termina contándole el sueño al médico y aunque éste le escucha no puede hacer demasiado por él.

Un día viendo la tele se da cuenta de que el crimen fue real y decide ir con el doctor a ver la casa donde ocurrió todo. Cuando Salomón le dice al doctor que quiere entrar éste se niega y Salomón decide entrar él solo esa misma noche. Sin embargo no estará solo ya que se encontrará en la entrada con una prostituta que también ha tenido los mismos sueños que él y que también quiere saber qué significan. Una vez dentro las puertas se van abriendo a su paso y las señales se suceden para indicarles el camino que tienen que seguir para encontrar lo que buscan.

Y así van siguiendo pistas, a veces juntos y a veces separados, que les llevan hasta un mundo que bien podríamos decir que es irreal y real al mismo tiempo. Un mundo donde las palabras mandan y la poesía rige las acciones de la gente.

Doce damas son las que dominan el mundo a través de la poesía pero sabemos desde el principio que en realidad hay trece (así se llama el libro) ¿Dónde está esa última dama? ¿Quién es? y sobre todo, ¿por qué nadie sabe nada de ella?

En este libro se juntan la intriga, el terror y la poesía con la fantasía de una manera tan natural que casi te puedes creer que las tres convivan en armonía. Tengo que reconocer que la parte de la poesía es lo que menos me ha gustado. Yo lo intento, de verdad, pero no soy capaz de entender la poesía casi nunca. Desconecto en mitad de la lectura y me agobio porque no lo entiendo (por eso muy pocas veces comento en tu blog, Margari, los días que hay poesía) En este libro no hay poemas larguísimos pero sí se habla de poesía bastante.

He disfrutado también pasando `miedo´ mientras leía porque pocas veces he leído un libro que me hiciera pensar: "mierda, y encima estoy sola en casa". Mención especial para la niña que aparece varias veces para hablar con los protas...

Para terminar hay un pero que le encuentro a la edición de bolsillo (no sé si la otra lo llevaría o no) y es que los versos que aparecen en el libro están siempre en versión original sin traducción. Me habría gustado saber qué decían...

En resumen, el libro me ha gustado mucho. Tiene un buen comienzo y un buen final en el que todo queda atado y claro. Si acaba bien o si acaba mal es algo que tendréis que decidir vosotros si lo leéis. Yo, desde luego, no voy a contar más.

¡Gacias Shorby por la recomendación! Repetiré seguro con el autor.