Los libros de relatos no son mi fuerte. Normalmente siempre
quiero más cuando acaban, por eso casi nunca leo este tipo de libros. También
me ha pasado leyendo relatos que he acabado saturada y sin saber a qué historia
pertenece cada cosa y mezclando todo. Por eso cuando compré el libro de
Goizeder me dije que tenía que buscar la manera de que esto no me pasara con su
libro, así que decidí tomármelo con calma y no engullir su contenido, sino
tomarlo sorbito a sorbito. Disfrutarlo. Y mirad por donde, ¡que lo he
conseguido!
Foto robada descaradamente del blog de Goizeder. De izquierda a derecha estamos Goizeder, Trini (muy buena amiga de nuestra compañera bloguera Margari) y yo
El 17 de octubre estuve en el bar Diablos Azules, donde Goizeder
leyó varios cuentos del libro (si pincháis en la foto de arriba llegaréis a la entrada que Goizeder hizo de ese día) La experiencia me gustó mucho, nunca había
estado en un sitio como ese y la verdad es que llegué muy contenta a casa. Un
sitio en el que poder quedar con gente con la misma afición que tú, compartir
tus escritos y los escritos de los demás mientras te tomas algo y charlas con
la gente. Lástima que me pille tan lejos de casa porque si no estaría allí
todos los miércoles. A lo que vamos, el 17 de octubre, como os decía, Goizeder hizo una lectura
así que aproveché para llevarme el libro y que me lo firmara. El día que sea
una afamada escritora yo podré decir que tengo una primera edición firmada de
su ópera prima. No está mal.
Cuentos pacientes es una recopilación de cuentos que se
dividen en:
-
Cuentos de infancia
-
Cuentos pacientes
-
Cuentos eternos
-
Cuentos queridos
Cuentos de Alemania (en realidad cuento, porque
solo hay uno)
Cuentos apasionados
No voy a hablar de cada relato que compone el libro porque
son muchos, veintitrés en total, pero sí quiero explicar lo que me han hecho
sentir porque leer y sentir lo que te están queriendo transmitir me parece que
tiene mucho mérito. Goizeder me ha transportado a muchos sitios, ha conseguido
"agobiarme" con alguna historia, "rayarme" con otras, divertirme con alguna otra
pero sobre todo me ha emocionado hasta casi las lágrimas con varios relatos.
Nos habla de situaciones que pueden pasar a cualquier persona, cualquiera de
nosotros podemos vernos identificados en una u otra historia de las que nos
cuenta. Me ha sorprendido mucho que en un par de páginas haya podido contar una
historia capaz de emocionar.
El cuento que más me ha gustado es el de Alemania. Una familia
española que emigra a Bonn porque en España no tienen trabajo ni el padre ni la
madre. Es el cuento más largo con diferencia.
La verdad es que no sé muy bien cómo hacer la reseña de este
libro porque poco puedo añadir a lo que todos conocéis ya de la forma de
escribir de Goizeder. Las historias son sencillas, cercanas y verosímiles. Está
escrito al más puro estilo Goizeder, con claridad y de manera impecable, y es
que cuando las letras forman parte de uno eso se nota.
Leí, o escuché en una entrevista, no recuerdo bien, que
Goizeder dijo que el libro era una recopilación de relatos en los que había mucho de
ella misma y que, a veces, pensaba que había quedado un libro demasiado personal
así que supongo que puedo decir que ahora conozco un poco más de esta bloguera
de la que hace solo unos meses no conocía casi nada o nada.
Como decía al principio no suelo leer relatos. Este libro he
tardado en leerlo un par de meses a pesar de que es muy cortito, pero ha sido
porque cada vez que lo cogía leía uno o dos relatos y lo volvía a dejar en su
sitio en la estantería. Me ha gustado la experiencia de leer a poquitos y ya he
metido algún libro de relatos en el lector electrónico para leerlo igual que
Cuentos pacientes: con paciencia y sin prisas.
Por último os dejo con la sinopsis para quien no la haya leído ya:
Cuentos pacientes está formado por veintitrés
relatos que hablan de la infancia, del amor, del sexo, de la muerte y, en
definitiva, de la vida. Del día a día de personas corrientes. La mayoría de los
relatos son historias vistas, oídas o simplemente imaginadas entre los
pacientes de un hospital. Veintitrés relatos de la vida cotidiana, historias
actuales, urbanas y cercanas que nos ayudan a entender los claroscuros de los
sentimientos.