Un día, paseando por una librería, me encontré con un libro que parecía tener buena pinta. Primero lo regalé, y poco después lo compré para mí. Era un libro pequeño y con un lenguaje muy simple por lo que lo leí enseguida. Acto seguido compré la segunda parte y también lo leí en un suspiro. Continuaba justo donde había terminado la primera parte y la historia me volvió a enganchar. Ahora me he leído la tercera parte y esperaba algo similar a la vez anterior, pero lo que he encontrado no tiene nada que ver con lo que esperaba.Los nombres de las novelas que estoy comentando son Una vez y Entonces y recomiendo, si las habéis leído y vais a leer también la tercera, que no sigais leyendo esta reseña.
Para los que os hayáis quedado leyendo os diré que para mí es la más floja de las tres partes. No quiero decir con esto que no me haya gustado o que sea un mal libro, pero me parece que todo el mundo se ha quedado un poco chafado al ver que el narrador ha cambiado.
Venga, vale. Mejor centrémonos y comencemos por el principio. Estamos en Polonia. 1942. Felix es sólo un niño, pero vive el Holocausto nazi en toda su crudeza. A lo largo de las páginas de Una vez nos cuenta, a través de su cuaderno amarillo, las historias que le van sucediendo. La mejor de todas esas historias es conocer a Zelda, una niña de seis años, que le acompañará desde ese momento en todas sus aventuras. En Entonces Felix nos sigue contando, siempre en primera persona, por todo lo que tienen que pasar hasta ponerse a salvo.
Sin embargo en cuanto coges Ahora, la tercera y definitiva parte de la trilogía, te llama la atención no sólo que no esté contado por Felix, sino que además sea su nieta la que haga de narradora. Teniendo en cuenta que en la primera parte Felix y Zelda saltan de un tren en marcha para escapar del campo de concentración y que la segunda parte comienza cuando llegan a tierra después de saltar, era de esperar que la tercera parte comenzara con Felix dentro de un escondite bajo tierra, que es como finalizó la segunda parte. Pero no. Morris Gleitzman se la ha jugado y ha cambiado el formato de cabo a rabo. A mí personalmente me habría gustado más si se hubiera mantenido a Felix como narrador. Me habría gustado saber cómo sale de su escondite y cuales fueron sus reacciones ante lo que había ocurrido, que aunque de eso te vas enterando por su nieta Zelda, no es lo mismo que leerlo en primera persona.
En Ahora se cuenta cómo ha sido la vida de Felix desde el final de la guerra hasta sus ochenta años. Cirujano ya retirado se tiene que hacer cargo de su nieta Zelda durante los meses que sus padres están de voluntarios en una ONG. La relacion entre abuelo y nieta no puede ser mejor, pero a los dos les gustaría que Zelda no se llamara Zelda. Es un nombre que conlleva mucha responsabilidad.
Ahora es una historia recomendable. Es tierna y emotiva, aunque sinceramente creo que Morris Gleitzman no ha acertado demasiado cambiando al protagonista.
Él dice que son tres libros que se pueden leer independientes. Puede que tenga razón... Yo, sin embargo las leería bien por orden de publicación que sigue un orden cronológico, o bien tercera, primera y segunda. Entonces es para mí la mejor parte y me parece una buena forma de terminar la trilogía.
AHORA enfrentarse al pasado es lo más valiente que puedes hacer.





