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martes, 29 de noviembre de 2016

La frase del martes - 177


Siempre imaginé que el Paraíso sería algún tipo de biblioteca.

-Jorge Luis Borges

miércoles, 15 de mayo de 2013

Sigo pensando que el precio de los ebooks no es normal...

Una breve entrada para hacer un comentario que ya he hecho muchas veces pero que no me canso de repetir. Estos días tengo mi bandeja de entrada saturada de información del nuevo libro de Dan Brown, (empiezan a quitárseme las ganas de saber siquiera de qué va), aún no he leído ni la sinópsis, de hecho iba a leerla cuando me encontré con esto
 
 
Entre 10,46€ y 11,01€ por la edición electrónica. ¡Vergüenza me daría ser editorial y poner este precio a los libros electrónicos! Ahora mismo los libros en bolsillo de Dan Brown están entre los 9 y pico y los 10 y algo así que, ¿qué queréis que os diga? Esperaré a la versión de bolsillo si es que quiero hacerme con un ejemplar.
 
Lo que más me sorprende de todo esto es que me sigue sorprendiendo. ¿Cultura para todos? ¡Ja! Me río yo de eso.
 
En fin, sólo quería desahogarme. ¡DIEZ CON CUARENTA Y SEIS! ¡Qué barbaridad! Sé que hay muchos otros que están al mismo precio o más alto y también me parece muchísimo, no es que tenga nada en contra de Dan Brown.
 
En otro orden de cosas hoy en Madrid es fiesta así que si me estáis leyendo desde mi ciudad ¡FELIZ SAN ISIDRO! Espero que disfrutéis de este día lluvioso comiendo unas rosquillas y sentados en un sillón con mantita y un buen libro entre las manos.
 
Ya por último, y teniendo en cuenta que este post es un poco raro, quiero enseñaros la ubicación del alojamiento que he alquilado y la distancia a la biblioteca más próxima. Fue casualidad pero me va a venir muy bien.
 
 
Mi edificio es el que tiene la burbujita sonrosada y la biblioteca es la que tienen la flecha roja.
 
Por cierto que en Chile la cultura tampoco es para todos. Los libros son caros, más que en España, y he preguntado en varios sitios y si te quieres hacer socio de la biblioteca para sacar libros tienes que pagar. En la que está en mi barrio son 10.000 pesos chilenos anuales, que son como 16 euros al cambio. Echo de menos leer en papel así que lo pagaré. También es cierto que abren hasta ´las 23:00 de la noche así que si quieres puedes leer allí sin sacar el libro durante todo el día...

miércoles, 28 de abril de 2010

La ladrona de libros Markus Zusak

Antes siquiera de empezar a escribir sé que la reseña no estará a la altura; sin embargo este es un blog de reseñas de los libros que voy leyendo y no puedo dejar de escribir ninguna. Tengo mil frases para dar comienzo a las ideas que tengo en la cabeza y mil puntos de vista diferentes, pero no soy capaz de decidirme por uno. Así que creo que lo mejor será empezar por contar una pequeña historia en la que a punto estuve de convertirme en una ladrona de libros.

UN PEQUEÑO DETALLE
Estuve a punto.
Lo cual quiere decir que finalmente no me atreví.


Hace varios años, -no sabría decir exactamente cuántos- descubrí un libro en la biblioteca de mi barrio. Por aquel entonces yo no acostumbraba a comprar libros y cada poco tiempo estaba en la biblioteca. Normalmente no iba con un título en la cabeza, sino que simplemente llegaba a la biblioteca y daba vueltas alrededor de todas las estanterias, mirando los títulos y leyendo las sinopsis hasta que daba con un libro que llamaba mi atención. Cuando vi Soldado de la niebla abandonado en una estantería no tuve ninguna duda. Lo cogí y me lo llevé a casa. No recuerdo cuánto tiempo me llevó leerlo y tampoco creo que sea importante en estos momentos, pero lo que sí recuerdo es que el libro me dejó marcada. Sabía que tenía una segunda parte y unos pocos años después lo encontré en otra biblioteca de Madrid. Volví a leer Soldado de la niebla antes de leer la segunda parte y decidí que ese libro tenía que ser mío. -¡Pues compralo como todo el mundo! -estaréis pensando ahora. Sí, si yo quería comprarlo, pero el problema es que el libro estaba descatalogado desde el año 88 si mal no recuerdo. La única opción que tenía era robarlo. Bueno la única opción si quería el libro, claro, porque realmente tenía otra opción... a saber: no robarlo.

Volvieron a pasar varios años y cada vez que entraba en la biblioteca me pasaba a buscar el ejemplar de Soldado de la niebla. Lo abría -siempre por la misma página- y leía un párrafo. Siempre el mismo. Un día de finales del año pasado el libro volvió a mi cabeza como por arte de magia. -Tiene que ser mío... - Tiene que ser mío... - Tiene que ser mío... me decía una voz en mi cabeza. Lo busqué por internet en tiendas de segunda mano, libro antiguo y descatalogado. Imposible. Los pocos ejemplares que había eran carísimos. La idea de robarlo cobró fuerza en mi cabeza a pesar de que sabía que no era capaz de hacerlo. Finalmente el día de nochebuena lo encontré a través de internet en una libreria del centro de Madrid. Costaba 20 euros, lo cual es bastante asequible -aún creo que el librero no sabía el libro que tenía entre sus manos-. Finalmente me cobró 18 euros. No sé porqué me hizo precio-amigo, pero me lo hizo, y además me regaló un separador de libros. Cuando salí de la librería busqué la página 376 y coloqué ahí el separador.

FIN DE MI HISTORIA
Comienzo de la historia de Liesel.
Realmente es la que importa.


Según palabras de la narradora del libro, un corazón de trece años no debería sentirse así. Sin embargo el corazón de Liesel se sentía así y peor.

Llega a Himmelstrasse, en Molching, Alemania, después de varios días de viaje en tren. Iba con su madre y con su hermano pequeño pero sólo ella llegó a su destino. La labor de la madre era conducirles hasta la familia de acogida, pero después volvería sobre sus pasos. El hermano ni siquiera llegó a la estación de tren donde le esperaban.

Una vez en el barrio nuevo Liesel tiene que aprender a convivir con una nueva familia, el matrimonio Hubberman, que a pesar de no tener mucho se desvive -cada uno a su manera- por hacerla feliz y darle lo que su madre y su padre no pudieron.

Cargado de personajes entrañables, como el vecino y mejor amigo de Liesel, Rudy; la mujer del alcalde que le regala libros; o un judío oculto en un sótano que le escribe historias, La ladrona de libros se ha convertido en uno de mis libros preferidos. No me he cansado ni una sola vez de leerlo. Ni he tenido la necesidad de parar y volver atrás por no entender algo. Y lo más importante, el libro me ha conmovido y me ha dado que pensar. Cualquier historia escrita, narrada o filmada sobre el holocausto tiene para mí un gusto agridulce y esta novela no iba a ser menos. Estoy segura de que historias como la de Liesel y toda la gente que la rodeó existieron de verdad a montones. Gente que es capaz de arriesgar su vida por salvar a otra persona. Este tipo de historias hacen que no pierda la fe en el ser humano.

Toda la novela está narrada de forma magistral por una espectadora ajena a las vidas de los personajes que, a pesar de ser decisiva en la historia, no es capaz de decidir en ningún momento el destino de nadie.

--Vi a la ladrona de libros en tres ocasiones.
--Sí, la recuerdo a menudo y conservo su historia en uno de mis múltiples bolsillos para contarla una y otra vez. Es una más de la pequeña legión que llevo conmigo, cada una de ellas es extraordinaria a su modo. Todas son un intento, un extraordinario intento de demostrarme que vosotros, y la existencia humana, valéis la pena.
--Aquí está una más entre tantas.
--La ladrona de libros.
--Si te apetece, ven conmigo. Te contaré una historia.
--Te mostraré algo.

Por supuesto los libros son una parte muy importante en esta historia. Liesel apenas sabe leer y escribir cuando llega a Himmelstrasse, pero después de robar un primer libro le pide a su padre adoptivo que le enseñe. Pasan noches en vela aprendiendo primero las letras del abecedario y los significados de las palabras después, y termina por devorar los libros que caen en sus manos, ya sea en forma de regalo o de pequeño hurto.

Los libros acompañan a la narradora durante toda la historia, y apostaría a que más de una vez se entretuvo más de la cuenta escuchándola leer en voz alta.

Por último destacar el estilo de narración. Siempre con prisas, sin dejar espacio para el suspense. Casi desde el primer momento sabes quien vive y quien muere. Quien continua en la historia y quien no, con lo cual cuando se acerca el final del libro llegas mentalmente preparado para leer lo que viene a continuación. O eso te crees. Porque a pesar de conocer cómo acaba, de conocer cada uno de los detalles, no puedes evitar sentir un nudo que se forma en el estómago, que sube por la garganta y que parece que ni siquiera te deja tragar las lágrimas que se agolpan en tus ojos.

NOTA A TENER EN CUENTA
Creías que estabas preparado...
pero no era verdad.
En ninguno de los casos.
De ninguna manera

Si hubiera podido ver arrodillada a la ladrona de libros junto a su cuerpo diezmado, habría gritado de alegría y girado sobre sí mismo y sonreído. Le habría encantado contemplarla besándole los polvorientos labios devastados por las bombas.
--Sí, lo sé.
--En la profunda oscuridad de mi corazón de siniestros latidos, lo sé. Le habría gustado, sin duda.
--¿Lo ves?
--Hasta la muerte tiene corazón.

miércoles, 14 de abril de 2010

Di adios al mañana Horace McCoy

La historia de este libro es una historia un tanto peculiar. Ni había escuchado hablar de el libro, ni de Horace McCoy, ni de ninguna otra obra escrita por este autor; y sin embargo cuando fui a la biblioteca y lo vi allí tirado encima de la mesa en la que la gente deja los libros que ya no quiere en casa, y que la biblioteca no acepta en sus estanterias, me dije "¿por qué no?" En la contraportada no te hablan de la trama del libro y lo único que dicen es que es de una serie de novela negra. El interior de sus páginas es color camel (camel intenso por los bordes) y al pasar las hojas de todo el libro con el pulgar (de esa manera que no puedes distinguir una sola letra escrita porque las hojas pasan muy rápidas y lo único que consigues es darte aire en la cara) huele igual que un antiguo diccionario que tenía cuando era pequeña. Huele a antiguo, y eso me encanta.

El libro me ha gustado, quizás entre otras cosas porque no he pagado nada por él a pesar de que costaba 140 pesetas; puede que también haya sido porque no tenía muchas expectativas puestas en él; o puede que simplemente haya sido porque es un buen libro.

Se trata de un libro antiguo, del que no he conseguido encontrar gran cosa en internet (ni siquiera la portada se encontraba navegando por lo que he tenido que escanear mi libro), pero que sin duda merece la pena.

Empecé este libro cuando aún estaba con Vacas, cerdos, guerras y brujas y me leí un tercio en sólo día y medio durante un viaje que hice a Valencia hace unas semanas. Después decidí seguir con el que estaba hasta que lo terminara para no tener dos libros danzando por casa. Cual fue mi sorpresa cuando volví a coger el libro y me di cuenta de que cada vez que lo cogía avanzaba varios capítulos de un tirón. Es uno de los libros más adictivos que he leído ultimamente y eso me ha gustado. Lo lees sin apenas darte cuenta.

Empieza con el protagonista planeando una fuga de la cárcel en la que está preso. Consigue escapar gracias a la ayuda que le brindan desde el exterior y una vez que consigue volver a ser libre se dedica a extorsionar, matar y robar para hacerse rico. La historia da varias vueltas desde que empieza hasta que acaba, dejándote siempre con la duda de qué se le ocurrirá a continuación a Ralph Cotter para salir adelante. Realmente Ralph, o Paul Murphy (como prefiráis porque se cambia el nombre a mitad de la novela), es un egoísta que a pesar de trabajar en equipo, sólo se preocupa por él mismo y por sacar el máximo beneficio de las cosas, aunque eso le suponga quitarse gente de encima con la misma rapidez y pocos escrúpulos de quien espanta a una mosca.

Quizás con el breve resumen que he hecho no os ha quedado muy claro lo que quería expresar sobre esta novela, pero si me metiera a concretar más sobre la trama seguramente estaría escribiendo hasta mañana (y vosotros leyendo hasta pasado). Creo que con que os quedéis con la idea de que es una buena novela negra, en la que el robo, el asesinato, la extorsión, los policías comprados y los chanchullos están a la orden del día es suficiente para que toméis la decisión de leerlo o no leerlo. A mí desde luego me ha gustado mucho la manera en que está escrito y la facilidad con que lo he leído.

- Parece que te has armado un buen plan para ti mismo -dijo Holiday con tono pensativo.
- Lo he hecho.
- Tu verdadero nombre no es Ralph Cotter, ¿verdad?
- Mi nombre es Paul Murphy.
- Ese lo has inventado hoy.
- Ayer -la corregí.