¿No encuentras algo? Búscalo aquí

Mostrando entradas con la etiqueta nazis. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta nazis. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de octubre de 2013

El Club Verne Mario Escobar

El otro día, volando de Lima a Santiago, terminé Encuéntrame en el cupcake café y como no sabía qué hacer en las horas restantes pensé comenzar otro libro (lo bueno que tienen los libros electrónicos es que es imposible quedarte sin lecturas). Hacía unas semanas que Mario Escobar me había presentado sus novelas sobre Verne y me decidí por empezar el primero de los libros. Cual fue mi sorpresa al descubrir que no sólo lo empecé sino que además lo terminé en el mismo vuelo. Pensaba que se trataría de una novela pero no es así. Al menos yo no lo catalogaría como tal, sino más bien como relato largo.
 
Por eso mismo, porque es tan corto, no voy a contar demasiado sobre la trama.
 
Un profesor de Oxford por un lado y un profesor de literatura francesa por otro son los encargados de buscar los papeles perdidos de Julio Verne. Uno de ellos lo busca para los nazis y el otro para el servicio secreto británico. ¿Quién los encontrará antes y qué uso le dará?
 
La historia me ha gustado. Es entretenida y te mantiene en tensión, pero es demasiado corta para mi gusto si tenemos en cuenta que hay más partes. El Club Verne tiene su propio final, pero estoy segura de que no termina la historia ahí y que continuará donde se ha quedado en El plan de Himmler, también cortita por lo que he podido ver en Amazon. Casi podría parecer que son capítulos de una novela que se venden por separado y eso no me ha gustado porque parece que está hecho así para sacar más dinero. Creo, además, que como novela tendría más fuerza que como saga en volúmenes cortos.
 
No descarto leer el resto para saber cómo termina la historia, pero no creo que lo haga en un futuro inmediato.
 
Y vosotros, ¿lo habéis leído?
 
 
 

jueves, 20 de diciembre de 2012

La vida de una rosa Laura Tejo

El remordimiento es un gusano que te corroe las entrañas sin piedad.
Cuando leas estas páginas, querido nieto, ya no estaré en este mundo. Mi tiempo habrá pasado, como un soplo, como discurre cualquier presencia humana. He amado, he sufrido, se puede afirmar que he vivido, con mayúsculas. Siempre he intentado ser feliz con los medios de los que he dispuesto, aquellos que los dioses pusieron en mis manos. Si durante muchos años no lo he conseguido, no estoy muy segura de que se deba a ellos mi fracaso. 

Si no hubiera sabido de antemano que estaba leyendo una novela escrita de manera autobiográfica habría pensado que es imposible que a una sola persona le pasasen tantas cosas en tan poco tiempo. Laura Tejo, que pasó a ser Laura Mayer primero y Laura Warren después, fue una chica leonesa que vivió la guerra civil española, la II Guerra Mundial, la postguerra y por último el sueño de empezar de cero y ser feliz lejos del caos y el drama de la guerra. De verdad os digo que después de todo lo que pasó la muchacha se merecía ser feliz.   

Unos años antes de su muerte Laura Tejo dejó por escrito este libro, que le fue entregado a su nieto al poco de fallecer. Gracias a él podemos disfrutar de esta historia.
 
Estamos en León, un poco antes de que comience la guerra civil. Laura va al colegio, tiene su grupo de amigas y una tranquila vida familiar junto con sus padres y sus hermanos, un chico y una chica. Con el comienzo de la guerra aparecen soldados alemanes que están ayudando al bando franquista. Uno de esos soldados es Helmut Mayer, el que será primer marido de Laura. Poco a poco la va cortejando y cuando ve que su separación es algo que se aproxima decide declararse. Se casan poco después y se marchan a vivir a Berlín, donde viven los padres de Helmut. Allí Laura tendrá que aprender alemán y acostumbrarse a su nueva vida, siempre apoyada por Helmut y por sus suegros. Al poco tiempo tienen un hijo al que llaman Martin. La tragedia llega cuando el avión que pilota Helmut cae al vacío y él muere, dejando sola a Laura en Berlín, solo con el apoyo de sus suegros. Al principio de la II Guerra Mundial, Alemania se las prometía muy felices, pero poco a poco la cosa se va complicando para los alemanes hasta el punto que vivir allí se convierte en un infierno para todos. Bombardeos, sirenas, gritos, miedo. No me puedo imaginar lo que tiene que ser sufrir una guerra, de verdad, por mucho que lo intento no consigo hacerme a la idea. Vivir con una maleta hecha, dormir vestida por si hay que salir corriendo, encerrarte en un sótano y esperar que cuando todo haya acabado puedas salir de nuevo. Sobrecogedor.
 
Después de la guerra es casi peor, no hay dinero, no hay comida, no hay nada y tiene que hacer todo lo posible por sobrevivir, lo cual no es tarea fácil. Hasta que aparece Andrew Warren, el que después se convertirá en su segundo marido. Es un militar americano que trabaja para la embajada. Después de un tiempo se trasladan a vivir a EEUU y de allí a los destinos militares a los que envían a Andrew.
  
Laura Tejo tiene lo que se dice una vida intensa.
 
El libro me ha gustado mucho excepto por una parte en la que describe los aviones, explicando sus características, comparándolos con modelos anteriores y posteriores y dando un montón de datos que a mí, personalmente, no me han aportado nada y me han aburrido mucho. Demasiada información técnica para mi gusto y con nombres alemanes para más inri. Por lo demás el libro es un 10. Un canto a la libertad del ser humano, un llamamiento a estudiar el sinsentido de la guerra. No es el primer libro que leo de alguien que ha escrito sus vivencias en la II Guerra Mundial y no por ser algo ya visto deja de ser impresionante. Te deja sin palabras saber hasta dónde fue capaz de llegar un ser humano. Hasta donde podemos llegar. Y lo que es peor es que esto no tiene pinta de estar mejorando en ningún aspecto, si no mirad Siria, por poner un ejemplo, gente muriendo todos los días en el horror que es la guerra. Soldados jóvenes muriendo, dando la vida por su país cuando su país seguramente no hace nada por ellos, mujeres jóvenes sin poder alimentarse, niños que no tienen un juguete ni un trozo de pan que llevarse a la boca.  
 
La vida de una rosa es sin duda una historia increíble que desgraciadamente fue verdad. De ella se aprende que por muy mal que se esté, siempre hay alguna forma de salir adelante.

También me gustaría hablar de la portada, y es que creo que no es representativa de lo que se encuentra en el interior. La mayor parte del libro te habla de guerras, no de templos y países exóticos y viendo la portada es lo que se podría pensar. En relación al nombre de la novela decir que no podría haber sido otro. En el desarrollo de la historia te cuentan el por qué y me parece un nombre genial para esta historia.
 
Por último quiero dar las gracias a Beabela Books por regalarme el ejemplar. Sé que es un libro que no habría leído si no me lo hubieran ofrecido ellos. Ahora sé, que me habría equivocado de lleno ignorándolo.

miércoles, 26 de septiembre de 2012

La pintora de estrellas Amelia Noguera

Una grata sorpresa es lo que me he llevado con este libro. De verdad, es muy recomendable.

Como os comenté ya cuando me regalaron el libro electrónico no voy a gastarme más de 3 euros en los libros en formato digital. Ése es el precio tope que me he puesto. Hay muchos libros que tienen un precio superior, pero eso no implica que la calidad sea mayor a este libro que os traigo hoy, por ejemplo. Por eso si veo un libro que cuesta más pasaré al siguiente de la lista, que hay muchos, y si veo que el libro me interesa mucho, mucho, mucho, lo buscaré en papel. Si me voy a gastar el dinero que sea por algo tangible que pueda prestar, tocar, oler, guardar, regalar.  

En fin a lo que vamos, que como siempre me voy por los cerros de Úbeda. ¡Menos mal que este libro no superó el precio de 3 euros porque me habría quedado sin conocer la historia!

El libro está contado desde dos épocas y lugares muy diferentes: Paris durante la Segunda Guerra Mundial y Villaviciosa (Asturias) en el año 2000. Los protagonistas para mí son dos: Diego y Violeta, aunque hay otros muchos personajes que también son importantes y que le dan sentido a la historia.

Diego es el abuelo de Violeta y guarda muchos más secretos a Violeta de los que ella se puede imaginar. 

El libro comienza de una forma muy dura cuando Violeta es agredida por su pareja por no querer devolver un bolso que iban a regalar a una amiga. Él se marcha de casa y antes de darle tiempo a que se arrepienta y vuelva con un regalo y una disculpa decide coger la maleta y marcharse, ya no solo por ella sino por el bebé que sabe que lleva dentro. Como no tiene más familia que su abuelo se decide a hacerle una visita y éste aprovecha para pedirle a Violeta que le acompañe a Asturias para poner ciertas cosas en orden.

De no haber venido ella, tendría que haberla llamado para que me acompañara en este último viaje. Ya puedo volver a Asturias, de donde hace miles de años salí; me siento ahora como si en realidad hubiera pasado ese tiempo: más de un millón de días. Allí, imaginará quién te pintó, por qué estás aquí, de dónde viene.
Ella tendrá que descubriros.

Los capítulos tienen, en su mayoría, una historia contada por Violeta, otra por Diego y otra contando lo que ocurrió en París durante la ocupación nazi. 

Diego está completamente enamorado de Elisa y nos lo cuenta desde el principio. Hay capítulos en los que casi todo el tiempo Diego se dedica a hablar con ella a pesar de que Elisa murió hace mucho tiempo. Es el único amor de su vida y lo deja bien claro en cada pensamiento que le dedica mientras mira el único cuadro que conserva de ella.

En los capítulos en los que le toca el turno a Violeta vemos sus intentos de escribir su historia con Álvaro y todo lo que encuentra son recuerdos dañinos. Sabe que Álvaro no le hace ningún bien y cuando coge su cuaderno y se pone a escribir sólo puede hacerlo de los golpes y las humillaciones. También seremos testigos de la lucha interna que tiene por tener o no tener el bebé y sobre todo de su incredulidad ante todo lo que Diego le cuenta y le enseña. Se da cuenta de que su abuelo tuvo una vida de la que no le contó nada nunca y tiene que asimilar muchas cosas.

Por último el lector es afortunado porque conoce absolutamente todo lo que pasa y lee, con el corazón encogido, todo  lo que ocurre en París. Elisa y Diego son amigos desde pequeños. Él siempre ha estado enamorado de ella y cuando crecen se convierten en pareja. Martín, su amigo de toda la vida, también está enamorado de ella y siempre parece estar triste por no poder tenerla. Los padres de Elisa y Diego son amigos también y deciden marcharse juntos a París cuando las cosas se ponen feas antes de la Guerra Civil, y cuando se vuelven a poner feas en París cruzan el charco y se marchan a Amércia. Sin embargo Elisa, que es pintora y ha conseguido un trabajo en una galería y, lo que es más importante, que se la empiece a conocer, no quiere marcharse y Diego que la quiere más que a su propia vida no la abandonaría allí por nada del mundo. Martín que es amigo de los dos y que tiene allí su vida también se queda.

Como decía al principio esta historia me ha sorprendido muy gratamente y no puedo por más que recomendársela a todo el mundo. Al principio me costó un poco la parte de Diego, pero realmente en esas conversaciones que tiene con Elisa te enteras de muchas cosas. Además se le coge cariño. Diego es esa persona especial que todos querríamos a nuestro lado. Vale que oculta muchas cosas a su nieta durante muchos años, pero se le perdona cuando sabemos lo que sufre recordando.

Y lo dejo ya porque si sigo escribiendo al final voy a poner algo que no debo. Parece que he contado mucho, pero realmente no he desvelado nada de la historia. Pasan muchas cosas y todas están muy bien hiladas, por cierto.

Amelia Noguera tiene en mí una nueva fan y espero que más temprano que tarde podamos ver La pintora de estrellas publicada en papel.


miércoles, 28 de abril de 2010

La ladrona de libros Markus Zusak

Antes siquiera de empezar a escribir sé que la reseña no estará a la altura; sin embargo este es un blog de reseñas de los libros que voy leyendo y no puedo dejar de escribir ninguna. Tengo mil frases para dar comienzo a las ideas que tengo en la cabeza y mil puntos de vista diferentes, pero no soy capaz de decidirme por uno. Así que creo que lo mejor será empezar por contar una pequeña historia en la que a punto estuve de convertirme en una ladrona de libros.

UN PEQUEÑO DETALLE
Estuve a punto.
Lo cual quiere decir que finalmente no me atreví.


Hace varios años, -no sabría decir exactamente cuántos- descubrí un libro en la biblioteca de mi barrio. Por aquel entonces yo no acostumbraba a comprar libros y cada poco tiempo estaba en la biblioteca. Normalmente no iba con un título en la cabeza, sino que simplemente llegaba a la biblioteca y daba vueltas alrededor de todas las estanterias, mirando los títulos y leyendo las sinopsis hasta que daba con un libro que llamaba mi atención. Cuando vi Soldado de la niebla abandonado en una estantería no tuve ninguna duda. Lo cogí y me lo llevé a casa. No recuerdo cuánto tiempo me llevó leerlo y tampoco creo que sea importante en estos momentos, pero lo que sí recuerdo es que el libro me dejó marcada. Sabía que tenía una segunda parte y unos pocos años después lo encontré en otra biblioteca de Madrid. Volví a leer Soldado de la niebla antes de leer la segunda parte y decidí que ese libro tenía que ser mío. -¡Pues compralo como todo el mundo! -estaréis pensando ahora. Sí, si yo quería comprarlo, pero el problema es que el libro estaba descatalogado desde el año 88 si mal no recuerdo. La única opción que tenía era robarlo. Bueno la única opción si quería el libro, claro, porque realmente tenía otra opción... a saber: no robarlo.

Volvieron a pasar varios años y cada vez que entraba en la biblioteca me pasaba a buscar el ejemplar de Soldado de la niebla. Lo abría -siempre por la misma página- y leía un párrafo. Siempre el mismo. Un día de finales del año pasado el libro volvió a mi cabeza como por arte de magia. -Tiene que ser mío... - Tiene que ser mío... - Tiene que ser mío... me decía una voz en mi cabeza. Lo busqué por internet en tiendas de segunda mano, libro antiguo y descatalogado. Imposible. Los pocos ejemplares que había eran carísimos. La idea de robarlo cobró fuerza en mi cabeza a pesar de que sabía que no era capaz de hacerlo. Finalmente el día de nochebuena lo encontré a través de internet en una libreria del centro de Madrid. Costaba 20 euros, lo cual es bastante asequible -aún creo que el librero no sabía el libro que tenía entre sus manos-. Finalmente me cobró 18 euros. No sé porqué me hizo precio-amigo, pero me lo hizo, y además me regaló un separador de libros. Cuando salí de la librería busqué la página 376 y coloqué ahí el separador.

FIN DE MI HISTORIA
Comienzo de la historia de Liesel.
Realmente es la que importa.


Según palabras de la narradora del libro, un corazón de trece años no debería sentirse así. Sin embargo el corazón de Liesel se sentía así y peor.

Llega a Himmelstrasse, en Molching, Alemania, después de varios días de viaje en tren. Iba con su madre y con su hermano pequeño pero sólo ella llegó a su destino. La labor de la madre era conducirles hasta la familia de acogida, pero después volvería sobre sus pasos. El hermano ni siquiera llegó a la estación de tren donde le esperaban.

Una vez en el barrio nuevo Liesel tiene que aprender a convivir con una nueva familia, el matrimonio Hubberman, que a pesar de no tener mucho se desvive -cada uno a su manera- por hacerla feliz y darle lo que su madre y su padre no pudieron.

Cargado de personajes entrañables, como el vecino y mejor amigo de Liesel, Rudy; la mujer del alcalde que le regala libros; o un judío oculto en un sótano que le escribe historias, La ladrona de libros se ha convertido en uno de mis libros preferidos. No me he cansado ni una sola vez de leerlo. Ni he tenido la necesidad de parar y volver atrás por no entender algo. Y lo más importante, el libro me ha conmovido y me ha dado que pensar. Cualquier historia escrita, narrada o filmada sobre el holocausto tiene para mí un gusto agridulce y esta novela no iba a ser menos. Estoy segura de que historias como la de Liesel y toda la gente que la rodeó existieron de verdad a montones. Gente que es capaz de arriesgar su vida por salvar a otra persona. Este tipo de historias hacen que no pierda la fe en el ser humano.

Toda la novela está narrada de forma magistral por una espectadora ajena a las vidas de los personajes que, a pesar de ser decisiva en la historia, no es capaz de decidir en ningún momento el destino de nadie.

--Vi a la ladrona de libros en tres ocasiones.
--Sí, la recuerdo a menudo y conservo su historia en uno de mis múltiples bolsillos para contarla una y otra vez. Es una más de la pequeña legión que llevo conmigo, cada una de ellas es extraordinaria a su modo. Todas son un intento, un extraordinario intento de demostrarme que vosotros, y la existencia humana, valéis la pena.
--Aquí está una más entre tantas.
--La ladrona de libros.
--Si te apetece, ven conmigo. Te contaré una historia.
--Te mostraré algo.

Por supuesto los libros son una parte muy importante en esta historia. Liesel apenas sabe leer y escribir cuando llega a Himmelstrasse, pero después de robar un primer libro le pide a su padre adoptivo que le enseñe. Pasan noches en vela aprendiendo primero las letras del abecedario y los significados de las palabras después, y termina por devorar los libros que caen en sus manos, ya sea en forma de regalo o de pequeño hurto.

Los libros acompañan a la narradora durante toda la historia, y apostaría a que más de una vez se entretuvo más de la cuenta escuchándola leer en voz alta.

Por último destacar el estilo de narración. Siempre con prisas, sin dejar espacio para el suspense. Casi desde el primer momento sabes quien vive y quien muere. Quien continua en la historia y quien no, con lo cual cuando se acerca el final del libro llegas mentalmente preparado para leer lo que viene a continuación. O eso te crees. Porque a pesar de conocer cómo acaba, de conocer cada uno de los detalles, no puedes evitar sentir un nudo que se forma en el estómago, que sube por la garganta y que parece que ni siquiera te deja tragar las lágrimas que se agolpan en tus ojos.

NOTA A TENER EN CUENTA
Creías que estabas preparado...
pero no era verdad.
En ninguno de los casos.
De ninguna manera

Si hubiera podido ver arrodillada a la ladrona de libros junto a su cuerpo diezmado, habría gritado de alegría y girado sobre sí mismo y sonreído. Le habría encantado contemplarla besándole los polvorientos labios devastados por las bombas.
--Sí, lo sé.
--En la profunda oscuridad de mi corazón de siniestros latidos, lo sé. Le habría gustado, sin duda.
--¿Lo ves?
--Hasta la muerte tiene corazón.

viernes, 24 de abril de 2009

Entonces Morris Gleitzman

¿Sabes cuando lees un libro que te gusta, decides comprarte la segunda parte y resulta que te gusta más que la primera?

Pues eso es lo que me ha pasado con este libro.

Entonces es la segunda parte de Una vez. Quizás la gente lo compare con El niño con el pijama de rayas (no sin razón) puesto que ambos cuentan la historia del Holocausto visto desde los ojos de un niño pequeño. Sin embargo, las historias no son del todo iguales.

En Entonces Félix sigue contando su huída junto con Zelda, la niña que salvó en el incendio y a la que considera su propia hermana. Ambos inician la aventura de sobrevivir en la primera parte y continúan estrechando sus lazos en la segunda de un modo triste y tierno a la vez.

En mi opinión cualquier historia protagonizada por niños goza de una simpatía y de una ternura que no son tan fáciles de encontrar en otras historias. Igual que consiguen tenerte con el corazón en vilo todo el tiempo que dura la historia sólo por el hecho de que son niños y los niños, como tal, actúan de forma inconsciente ante cualquier situación.

Me apetece, y a la vez me da miedo, saber cómo terminará la trilogía. Espero, aunque se trate del tema que trata, que por una vez acabe bien una historia sobre el Holocausto.

Entonces nos escapamos del tren nazi. ¿Es que no sabes nada?

sábado, 4 de abril de 2009

Una vez Morris Gleitzman

Una vez no me costó nada leer un libro. Aunque más que un libro parece un cuento. Sin embargo si digo que el protagonista de la historia es un niño judío y que narra como es su vida en 1942 seguro que todo el mundo pensará que nadie en su sano juicio escribiría un cuento para niños con este tema. Entonces digamos que es un libro de fácil lectura. No es muy largo además, motivo por el cual no he tardado nada de tiempo en leerlo.

Félix es un niño que es llevado a un orfanato por sus padres. Sí, por sus padres. Le dicen que tiene que fingir ser huérfano y que pronto irán a buscarle. Sin embargo su amor por los libros le hace escapar del orfanato cuando ve como unos nazis queman los libros (judíos, por supuesto) que había en el orfanato y emprende una búsqueda que le llevará mucho más lejos de lo que a él realmente le habría gustado llegar.

Una vez nos enseña lo fácil que podría ser la vida si la mirásemos desde los ojos inocentes e ingenuos -a veces demasiado ingenuo quizá- de un niño pequeño. Ojala todo fuera tan tan fácil.

Con respecto a la frase que suelo poner, he decidido poner únicamente la que aparece en la portada del libro, ya que no quiero desvelar ningún punto que pueda resultar importante en un libro tan sumamente corto.

Todo el mundo merece que le ocurra algo bueno en su vida. Al menos UNA VEZ.