¿No encuentras algo? Búscalo aquí

jueves, 24 de junio de 2021

Dime que me quieres... ¡Y pásame el abrigo! - Mariah Evans

Normalmente me gustan los títulos largos en los libros, pero reconozco que este no me atrajo demasiado. Sin embargo la portada me gustó y la sinopsis me llamó la atención, así que le di una oportunidad. 

Tal vez sea que todo este año que llevamos de pandemia está haciendo mella en mí, pero el caso es que estoy huyendo bastante de dramas y problemas en general. Por eso este libro llegó en el momento perfecto. Es una historia sencilla y amena que se lee en un suspiro y que te deja con buen sabor de boca. Es corta, puede que sea el único pero que le puedo poner porque por lo demás cumple con todos los requisitos que buscaba.

Los protagonistas son Emily y Andrew y los conocemos desde que Emily nace, dos años después que Andrew. Los padres de ambos son mejores amigos y lo hacen todo juntos, así que desde que son bebés les intentan arrojar a uno en los brazos del otro, organizando una boda antes de que ninguno de los dos tenga uso de razón. 

Viven en un pueblo de Canadá no demasiado grande, donde los inviernos son gélidos y todo el mundo se conoce. Tal vez por culpa de la presión familiar, Emily y Andrew no terminan de congeniar en la infancia y adolescencia, y vemos como en un momento dado cada uno tira por su lado. Él se va fuera a estudiar veterinaria y ella se marcha unos años después para estudiar bioquímica. Después ella encuentra el trabajo de sus sueños en un laboratorio de Nueva York y decide instalarse en un ático de la gran manzana, mientras que él decide volver a su pueblo a trabajar. 

Años después vuelven a coincidir en Canadá cuando Emily vuelve a casa a pasar la Navidad con sus padres. La tradición es que las dos familias pasen juntas la Nochebuena y Nochevieja, así que vuelven a encontrarse Andrew y ella. Como os podéis imaginar, ambos se sienten atraídos el uno por el otro, pero una conversación que debería ser tranquila, se torna en una discusión acalorada y terminan enfadados. 

El motivo de la discusión es que Andrew es activista de Greenpeace y Emily trabaja en un laboratorio que está acusado de hacer pruebas en animales. Cada uno defiende su postura y al final el reencuentro termina siendo un fracaso. A lo largo de las vacaciones se encontrarán más veces y poco a poco irán limando asperezas, aunque, en el fondo, sigan teniendo algunas diferencias. 

Dime que me quieres... ¡Y pásame el abrigo! se lee muy rápido. Está escrito con sencillez y dinamismo, lo que hace muy ágil la lectura. Como decía más arriba, no me habría importado que se desarrollara un poco más la vida de los personajes. Es corto y se me ha hecho corto. 

Normalmente habría dejado esta lectura para leerla en Navidad, pero me llamó desde el kindle cuando estaba buscando nueva lectura y no le pude decir que no. Seguramente leerla tapada con una manta y un café calentito en la mano habría estado también muy bien, pero como he disfrutado leyéndola no me voy a quejar por haberla leído con calor. 

Es el segundo libro que leo de la autora y seguramente no será el último porque los dos me han gustado mucho. Os dejo la reseña de El conjuro, el otro libro que he leído suyo, por si queréis cotillear. Yo os puedo decir que a mí me dejó con un nudo importante en la garganta cuando lo terminé: 


3 comentarios:

Margari dijo...

De vez en cuando apetecen lecturas así, ligeritas, para no comerte el coco. Son también muy necesarias. La tendré en cuenta para esos momentos.
Besotes!!!

Mary-chan dijo...

¡Hola! ^^
Parece un libro muy entretenido, pero no me pega mucho para esta época, así que me lo apunto para leerlo durante el próximo invierno. Buen fin de semana :)
Besos!

Lonely Books Club dijo...

¡Hola! La verdad es que no puedo decir que sea una historia que me termine de convencer. Me llama que tengan esos trabajos que se contraponen el uno al otro pero más allá de eso no lo veo como una lectura para mí.

¡Nos leemos!