¿No encuentras algo? Búscalo aquí

Mostrando entradas con la etiqueta Una madre. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Una madre. Mostrar todas las entradas

domingo, 16 de diciembre de 2018

Un amor - Alejandro Palomas

Después de varios meses, por fin le ha llegado el momento a Un amor, de Alejandro Palomas, donde continuamos con la vida de Amalia, Fer y el resto de la familia. Como siempre la historia se desarrolla a lo largo de un día entero y Fer nos va poniendo al día de las situaciones que van ocurriendo yendo al pasado cada vez. En esta ocasión la familia está reunida para la boda de Emma y, como viene siendo habitual en esta familia, no estará libre de líos.
Por si no estáis al tanto de quién es quién, os contaré un poco sobre ellos. Por un lado están los tres hermanos: Fer, Emma y Silvia, con sus respectivas parejas: Sven, Magalí y John. Por otro lado están tía Inés, que es una amiga de su madre desde hace muchos años y Oksana, una mujer que han conocido hace poco tiempo, pero que se ha metido a todos en el bolsillo con su forma de ser. Por último tenemos a Amalia, la madre, que es quien, a pesar de sus cosas, hace funcionar los ejes que mueven a la familia.
La noche antes de la boda, tía Inés llama a los tres hermanos por un tema muy importante que atañe a Amalia (que no conoceremos hasta llegar al final del libro) y entre todos toman una decisión sin contar con ella, lo que hará que todos se sientan culpables de una manera o de otra.
El día de la boda todos esperan con inquietud a que Amalia no llegue con alguna de sus historias… pero es en vano. Todo está listo: las novias ya han llegado y los invitados también, pero de ella no hay ni rastro, y cuando por fin aparece, lo hace de la manera más inapropiada que os podáis imaginar. A partir de ese momento todo girará en torno a ella y a todo lo que le ha ocurrido en el último año.
En esta novela nos encontramos a Amalia en estado puro, pero al resto de personajes también. Leerles es como oír algo de tu familia, porque ya les conoces lo suficiente como para saber de qué pie cojea cada uno y por dónde van a salir. En relación a la historia, en esta ocasión me he visto con menos paciencia con Amalia que en libros anteriores, y he llevado bastante mal que se guardara hasta el final el secreto de qué habían hablado los hermanos con tía Inés (¿será que soy demasiado ansiosa?) El caso es que todo se desvela en el momento preciso, y encaja muy bien, pero durante la lectura no lo llevé bien. Por otro lado, nos vamos a encontrar con anécdotas y momentos tristes, sí, pero también hay momentos para el humor y la reflexión.
–Es que a mí no me ha elegido nunca nadie, Fer –dice con una voz tan pequeña que el nudo se cierra un poco más y ahora es casi sólido–. Nadie ha dicho nunca “me quedo con Amalia”. Aunque, quién me iba a elegir a mí.
Y es que no podemos olvidar que la autoestima de Amalia no es demasiado alta. Siempre poniendo a los demás por delante de ella porque siente que tiene que ser así, aunque la verdad es que no, que no siempre es necesario. De ahí el comentario que hace y que he puesto un poco más arriba; el no sentirse importante cuando en el fondo es quien mueve a la familia entera.
El final, como todos los finales que he leído de Alejandro Palomas hasta el momento, es perfecto, y ha hecho que se me olvidara lo nerviosa que me ha puesto Amalia en algunos momentos de la lectura. Esos momentos madre e hijo que suele dejar para el final son muy tiernos y me encantan.

No lo puedo evitar. 

Porque todavía me falta aprender a reírme como ella.

Os dejo los otros libros de Alejandro Palomas con reseña en el blog que están relacionados con esta familia. Podéis ir a la reseña pinchando en la foto:
 
http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2015/03/una-madre-alejandro-palomas.html         http://narayani-eraseunavez.blogspot.com/2016/11/un-perro-alejandro-palomas.html

lunes, 9 de enero de 2017

Las dos orillas Alejandro Palomas y Fernando Vicente (ilustraciones)

Todos los que conozcáis un poco a Alejandro Palomas sabréis que siente pasión por los perros. Lo demostró en Una madre y después en Un perro y ahora ha vuelto a hacerlo con Las dos orillas. Esta vez, además, no está solo: Fernando Vicente, ilustrador, le acompaña en esta experiencia y el resultado no podría ser mejor.

Hace unas semanas tuve la suerte de poder verles a los dos en la presentación del libro en Madrid y pude conocer de primera mano cómo se creó el libro, tanto el texto como las imágenes. Alejandro habló de cómo esta vez ha trabajado contando palabras en lugar de explayarse todo lo que le habría gustado, y Fernando nos sorprendió a todos llevando las ilustraciones originales del libro, que son una maravilla.

Fernando mostrando los originales

Opinión del libro

En "Las dos orillas" volvemos a encontrarnos con Fer y con el resto de su familia. Rulfo, lleva tiempo con ellos ya, pero Fer no ha conseguido olvidar a Max y eso preocupa mucho a todos los que le rodean. Nunca le olvidará, eso está claro, pero sigue teniendo la sensación de que no puede pasar página si no se despide de él en condiciones. Ya podéis imaginar que aquí Amalia, su madre, tendrá algo que decir... Y también Max... y Rulfo...

Es un libro muy tierno, que se lee en un suspiro pero que apetece leer con calma, disfrutando de cada palabra y de cada imagen, y del que no se puede contar mucho para no destripar nada. Yo no tengo perro y no sé qué sería perder un amigo tan especial, pero este libro creo que me ayudaría a sobrellevarlo. Sólo puedo decir que a mí me ha gustado mucho y que sé que volveré a leerlo en algún momento.

¿Recomiendo su lectura? Sí, por supuesto, pero creo que me atrevería a decir que se disfruta mucho más habiendo leído anteriormente Una madre y Un perro para saber qué significa realmente todo lo que se cuenta en la historia.

Después de la presentación me acerqué a saludar a ambos y me traje a casa una foto y dos firmas de recuerdo.
 
 
 




sábado, 26 de noviembre de 2016

Un perro Alejandro Palomas


Comencé Un perro sabiendo que me iba a gustar. No sé, supongo que me estoy acostumbrando a que me guste todo lo que hace Alejandro (si lees esto, sin presión, ¿eh?) y ya doy por hecho que va a ser un gran libro incluso antes de leerlo.  

Recuerdo que en Una madre me llamó la atención que toda la historia transcurriera en un día; en este que traigo hoy hace exactamente lo mismo y la fórmula me ha gustado tanto como la primera vez. Cuenta cómo pasan las horas mientras recuerda cosas pasadas. En este caso cómo R llegó a su vida y qué pasaba en la vida de cada uno en ese momento.  

Podemos embarcarnos en la lectura de Un perro sin haber leído Una madre, sí, pero yo recomiendo hacerlo en orden. Más que nada porque cuando lo acabes vas a querer saber más y vas a ir a por Una madre y ya vas a saber cómo acaban algunas de las historias que se cuentan. Quedáis avisados... 

La familia, compuesta por dos hijas, un hijo, una madre y dos perros, se ha reunido en casa de Amalia, la madre, para conocer a la familia política de una de las hijas. Después de la merienda cada uno se va a su casa, por eso le resulta tan raro a Amalia encontrar a su hijo Fer en la cafetería de su barrio un poco más tarde. Ambos comienzan una conversación, no siempre coherente, sobre la vida y la familia, que a veces te llevará a la risa y otras al llanto. Y es que Amalia tiene esas cosas de niño pequeño que te suelta sin pensar. O tal vez lo piense y le dé igual. No tiene filtro, suelta las cosas según le vienen.  

En Un perro volvemos a adentrarnos en la familia de Fer, que es quien nos cuenta todo, y somos testigos de los miedos de cada uno, de sus miserias, pero también de sus sueños y de sus logros, lo que da equilibrio a la historia. No dejan de ser una familia, con sus cosas buenas y con sus cosas malas, en la que lo importante no es lo que pasa sino cómo hacer frente a ello. Juntos, siempre juntos, remando en la misma dirección para no hundirse.  


"Un miembro de la familia es la pieza de un rompecabezas. Si falta, se le echa de menos. Pero si no hay añoranza, es que era solo parte, no miembro."


Imagino que a estas alturas os estaréis preguntando dónde está el perro que da nombre al libro, ¿no? Pues bien, para llegar ahí hay que leer varios capítulos. Se habla de R durante todo el libro, pero ¿quién es? ¿Dónde está?  

Por último un "pero" que he encontrado es que algunas veces se alarga mucho la historia del pasado y deja en suspenso la del presente durante demasiado tiempo. Mantener la intriga un tiempo está bien pero mucho tiempo me pone nerviosa porque quiero saber… Esa es la única pega que le puedo poner.

Y ya está. Si queréis saber más de R, de Fer y del resto de la familia tendréis que leer el libro. Como siempre con los libros de Alejandro no puedo hacer otra cosa que recomendar su lectura.

--------------------------------------------

Y os dejo la firma del libro también. Me encantó la presentación de Un perro que hizo en Madrid en febrero de este año. Si tenéis opción de ir a alguna de sus presentaciones, también os recomiendo que lo hagáis.

lunes, 20 de abril de 2015

Un hijo Alejandro Palomas

Ya va para tres semanas que leí Un hijo y aún no sé por dónde meterle mano a la reseña. Un libro que se empezó a escribir hace veinte años, que me duró dos noches entre las manos y para el que no soy capaz de sentarme a escribir una opinión porque cada vez que lo intento no me sale nada. 

Está bien. Empecemos por algo: un niño pequeño... No, así no. Guille es un niño que... No, tampoco. Mary Poppins es en parte protagonista... Ay, no, no queda bien...

Supercalifragilisticoespialidoso. 

Eso es. Nada que la palabra mágica no pueda solucionar.

Conocemos a Guille en el cole. La profesora está preguntando a todos los niños qué quieren ser de mayor, -imagino que pensando que todos contestarán cosas como futbolista, médico o cantante,- pero cuando llega el turno de Guille él tiene claro que no quiere ser como los demás niños. No. Él quiere ser la mismísima Mary Poppins. La profesora, sorprendida por esta respuesta, decide fijarse más en Guille y finalmente propone al padre del niño unas sesiones de terapia con una psicóloga. Ésta, a través de dibujos, charlas y redacciones va indagando en la vida, no sólo de Guille sino de sus padres también. 

Guille vive con su padre mientras su madre está trabajando en el extranjero. Ya sabéis cómo están las cosas con los trabajos, y estando los dos en el paro no tiene más remedio que aceptar el trabajo lejos de su familia para seguir pagando las facturas. Por supuesto que Guille echa de menos la figura materna pero tiene donde refugiarse: en las historias de Mary Poppins que tanto gustan a su madre.

Según avanzamos en la lectura (a una velocidad de vértigo, he de añadir) vamos conociendo la relación padre e hijo y el amor que Guille tiene por la magia de la señorita Poppins. Es maravilloso conocer la historia contada desde el punto de vista de un niño. Sobre todo, porque de verdad parecen las palabras de un niño. Las expresiones, las frases, la inocencia y la lógica infantil que en muchas ocasiones es aplastante. 

Otras veces me leía trozos de Mary Poppins, pero no la de la película, que se llama Yuli Andrius porque también es inglesa como mamá, sino la de los libros, que es distinta pero es igual.

Tengo que decir que Guille me ganó con esta frase porque es muy de Íker (mi sobrino) que muchas veces te dice que algo "se parece y no se parece" a otra cosa y te explica qué le lleva a decir eso. Y lo cierto es que después de la explicación siempre tiene razón en que se parece y no se parece.

No quiero contar más de la historia por no destripar nada. Creo que con lo que he contado ya os podéis hacer una idea de la trama, pero sí diré, a modo de resumen, que Un hijo es un libro sencillo, bonito, emotivo, tierno y con un final que te pone un nudo en la garganta. Se disfruta página a página (éstas vuelan) Y es que el poder de Mary Poppins llega muchas más allá de Londres...

Sin duda lo recomiendo. Seguro que también os enamoraréis de Guille.

-------------------------------------------------------------------

Unos días después de terminar el libro tuve ocasión de conocer en persona a Alejandro Palomas en la presentación del libro en Madrid. Me encantó escucharle y conocer un poco más, tanto de él como de Guille, que de alguna manera, son la misma persona. Si tenéis oportunidad de ir a alguna presentación ahora que está de tourné por España no os lo penséis.

Ésta es la segunda novela que leo suya pero estoy segura de que iré leyendo todas. Me ha conquistado con su forma de escribir.






jueves, 5 de marzo de 2015

Una madre Alejandro Palomas

La verdad es que nada hacía indicar que terminaría leyendo este libro. La blogosfera y mis redes sociales se llenaron de reseñas de golpe y, aunque todas eran muy buenas, no me convencieron. El libro se me hizo bola y lo descarté. Muchas veces termino saturada de un libro y necesito tiempo para decidirme a leerlo. Por otro lado mucha gente alabó la portada también y a mí no me gustaba, no me decía nada, y eso tampoco ayudó a la hora de tomar la decisión. 

Un día alguien escribió en facebook que estaba muy rebajado en amazon y que no perdiésemos la oportunidad de comprarlo así que me dije "¿Por qué no?" y lo compré. Tiempo después alguien recomendó Una madre para leer en navidad, ya que la trama se desarrolla el día de Nochevieja, y de repente lo vi claro. Comencé a leerlo en Navidad y aunque me gustó lo que leía algunos compromisos lectores me hicieron dejar el libro aparcado hasta que, hace unos días, decidí retomarlo en serio. Y por fin pude meterme en la historia. Conocer a Fer y a su madre, Amalia.Y sentir como sienten ellos. Así, en presente...

Amalia intenta reunir a su familia todos los años para celebrar Nochevieja pero por H o por B no lo consigue nunca. Este año, por fin, lo consigue y nosotros seremos testigos de todo lo que pasa alrededor de la mesa. 

La historia nos la cuenta Fer en presente y nos va guiando por su familia con mucha calma. Sin prisa pero sin pausa. Nos va regalando pequeñas piezas de un puzzle que sabemos que terminarán encajando entre ellas y formando una imagen al final. Pero sólo encajarán cuando él decida. Ni antes ni después. Y es un acierto porque eso nos mantiene pegados -y bien pegados- a la lectura. Siempre querremos saber más. 

Amalia, la madre, es una mujer especial que hay que saber llevar y con la que hay que tener mucha paciencia. Tiene cosas muy de madre y eso nos va a desesperar en ocasiones. Pero también tiene esas otras cosas muy de madre también que hacen que nos enternezca. 

En Una madre encontramos una familia normal. Completamente normal. Cada uno tiene sus problemas, sus defectos y sus virtudes y eso hace que, después de toda una noche juntos, ciertas cosas salgan a la luz, dándole un poco de emoción a la velada y exponiendo los sentimientos de todos, incluidos nosotros los lectores, a la vista de todos. 

El libro me ha gustado muchísimo. He congeniado muy bien con Fer y con su familia, pero sobre todo con él. Esta historia me ha despertado muchos sentimientos, sobre todo porque me he sentido muy identificada con Fer. Me ha hecho reflexionar, si bien no hasta el punto de tomar decisiones inmediatamente, sí al menos hasta el punto de comenzar a pensar en tomarlas.  En definitiva, un libro muy recomendable que creo que os hará pasar muy buenos ratos. 

En cuanto a la forma de escribir de Alejandro Palomas tengo que decir que me ha gustado mucho. Su forma de narrar y de contarnos su historia es muy especial. Puede dar por seguro que seguiré leyendo sus obras. 

Con el tiempo aprendemos que los mapas son de quien los dibuja, no de quien los persigue, y que en la vida sonríe más quien mejor dibuja, no quien más empeño pone en la búsqueda.