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sábado, 2 de junio de 2012

Reto Charles Dickens 1 - Para leer al anochecer Historias de fantasmas

¡Hay que ver lo que le gustaban a este hombre las historias de fantasmas! 

La pasada Navidad leí por primera vez a Dickens con su famosa Canción de Navidad (el otro día vi una edición preciosa con imágenes y estuve a punto de comprarla) y me gustó aunque creo que forcé demasiado su lectura y al final me costó un poco más de lo que había esperado. 

Poco después decidí apuntarme al reto que Carmen propuso en su blog para hacer un homenaje a Dickens en el año de su bicentenario y hoy por fin llego con la primera reseña. 

Para empezar os haré una pregunta. ¿No os parece súper bonita la portada del libro que os traigo hoy? Me encanta. Los árboles de ramas desnudas, el caserón con las luces encendidas, el coche de caballos por el camino y la tapia. Todo ello unido a la palabra fantasmas incluida en el título me transporta directamente a la época en que se escribió el libro.

Para leer al anochecer es un libro de relatos. Exactamente trece. Todos ellos de miedo, o bueno, eso se supone, porque claro yo imagino que en aquella época que no había televisión las historias de fantasmas se tomaban más en serio. Si ahora alguien nos habla de fantasmas nos reímos y pocas veces nos pueden asustar con ellas. No. Ahora para asustarnos pueden hablar de Bankia, del paro o de la prima de riesgo (que yo aún no sé qué es) pero no de fantasmas. Eso no nos da (tanto) miedo (como lo citado hace un momento).

Sin embargo aunque las historias no me han asustado, sí tengo que reconocer que en algunos casos me han sorprendido e incluso emocionado. Por ejemplo en El Capitán Asesino hablan de canibalismo y nunca me lo habría imaginado viniendo de Dickens y en El niño que soñó con una estrella casi se me escapa una lagrimita y eso tampoco lo había previsto yo en un libro de historias de fantasmas.

La historia que más me ha gustado ha sido la de El guardavías en la que se relata la historia de un guardavías que ve un fantasma que le explica cómo va a morir sin él saberlo. También me ha gustado mucho una historia (llamada La primera historia) en la que cuenta cómo una mujer se presenta a un pintor y le pide que se quede con su cara para poder pintarla más adelante de memoria. El pintor no lo entiende pero un tiempo después se encuentra con un señor que le hace un encargo: quiere el retrato de su hija fallecida tiempo atrás. Cuando la describe se da cuenta de que es la chica que le pidió que se quedara con su cara. ¿Conseguirá hacer el retrato?

Por último me gustaría comentar algo que me ha llamado la atención, y es la cantidad de veces que hace referencia a clásicos de la literatura como Macbeth, El sueño de una noche de verano, Robinson Crusoe o El Quijote. La gente que disfruta escribiendo es porque les gusta leer, de eso creo que no hay duda, pero también les gusta compartir las lecturas que le acompañan. De hecho no sé si os habéis fijado alguna vez, pero en casi todos los libros (de cualquier género, escritor, tamaño y color) siempre hay alguien que coge un libro y se pone a leer, o mencionan un libro concreto o hablan de una biblioteca... Yo hace tiempo que me vengo fijando en esto y en este caso me ha parecido muy curioso que nombrara tantas historias clásicas. 

En resumen, esta segunda experiencia con Dickens me ha gustado. La próxima vez será novela y no relatos lo que lea y espero tener también buen sabor de boca al terminar.

¿Habéis leído algún relato de fantasmas de Dickens? ¿Qué os parecen? 


lunes, 17 de octubre de 2011

Ojalá fuera cierto Marc Levy

Compré este libro para hacer un experimento. He visto varias películas después de leer los libros, pero nunca había leído el libro después de ver la película. Hasta ahora...

Ojalá fuera cierto (la película) la vi hace varios años en versión original en un cine con mis compañeros de clase de inglés. Me gustó mucho aunque no entendí gran cosa (menos mal que los subtítulos eran en español) Años más tarde vi el dvd en oferta y me lo compré. Desde entonces la he visto tantas veces que no soy capaz de recordar cuántas. No es que sea un peliculón, pero la historia tiene algo entrañable que me gusta mucho.

Hace unos meses vi el libro y lo compré. Quería saber cómo era y si era mejor que la película, y me he encontrado con que prácticamente no tienen nada en común. Bueno, prácticamente nada, no, a lo mejor me he pasado, pero no hay muchas similitudes entre las historias.

En este caso me ha gustado más la película que el libro, lo cual me lleva a preguntarme ¿es posible que los libros de los que hacen adaptaciones al cine me gusten más sólo por el hecho de que he conocido la historia antes por escrito? No sé. En este caso, como decía hace un momento, no tienen mucho que ver una historia con otra. Digamos que la idea principal es la misma, pero por lo demás... no coincide nada.

El libro me ha resultado un poco cursi para lo que yo suelo leer, pero la idea original me ha gustado. La protagonista es una doctora que tiene un accidente y entra en coma durante varios meses. Después de varios días se da cuenta de que su espíritu puede ir por libre y decide abandonar su cuerpo para volver a su piso, a los pasillos del hospital, a la calle o a cualquier sitio que se le ocurra en ese momento. Por otro lado el chico protagonista alquila su piso en un barrio de San Francisco. Por supuesto el piso llevo el fantasma de Lauren incluido. Arthur es el único que puede verla, oírla y tocarla, y por ese motivo decide ayudarla a seguir adelante. No sabe muy bien cómo, pero sabe que puede conseguirlo. Ella le cuenta cómo ocurrió todo, cómo era su vida y qué espera de su "no muerte".

Por otro lado la historia de Arthur y su madre (que murió siendo él un niño) se me ha hecho un poco pesada. En la peli no sale.

El libro no está mal, pero prefiero la historia de la película porque se centra en la historia de los dos protagonistas.

De todos modos, como comentaba hace un rato, no es un tipo de libro que me llame mucho la atención, así que creo que tardaré en leer algo más de Marc Levy (aunque no descarto ver alguna película en la que él sea el co-productor, como en Ojalá fuera cierto)

Bob, de pie en medio de la sala, lo miraba hablar solo con cara de consternación. Al poco de iniciada la conversación, Lauren interrumpió a Arthur a media frase y le preguntó si tenía un teléfono móvil. Él, sin comprender la relación, asíntó con la cabeza.
-Tome el aparato y haga como que está hablando con alguien; si no, van a encerrarlo de verdad.

domingo, 18 de abril de 2010

Taibhse (aparición) Carolina Lozano

¿Alguna vez os habéis parado a pensar qué haríais si pudierais ver a los muertos? ¿Creéis que reaccionaríais con calma o actuaríais como unos paranoicos? Yo la verdad es que son cosas en las que prefiero no pensar demasiado, pero en las que, he de confesar, alguna vez sí que he pensado. Ya sabéis que para todo el mundo hay un antes y un después de El sexto sentido.

Para mí siempre hay un depende a la hora de contestar casi cualquier pregunta y ésta que planteo ahora no iba a ser una excepción. Quiero creer que reaccionaría bien y sin miedo; pero lo cierto es que si realmente viera a alguien que sé que está muerto me moriría del susto. Por eso prefiero no pensarlo a menudo; porque en cierto modo creo que puede ser verdad que ciertas personas se aparezcan después de muertas. No sé, quizás hable influenciada por el libro que acabo de terminar.

Hace una semana me pasé por la fnac para comprar un libro que me faltaba para una colección que tengo en casa y me encontré con Taibhse (aparición) en una de las estanterías. Era la primera vez que veía o escuchaba hablar de este libro pero la portada llamó mi atención: una cruz celta en lo que parece ser un camposanto envuelto en una bruma misteriosa. La clave de todo estaba en la cruz celta, que me encantan. Yo no creo en Dios, ni creo en la Iglesia, ni creo en sus símbolos, por lo que el tema de las cruces no me apasiona. Sin embargo las cruces celtas las encuentro fascinantes. Me parece que una cruz celta siempre tiene que esconder una maravillosa historia detrás. Muchas veces pienso que yo tendría que haber pertenecido a otra época o incluso a otro mundo donde todo tuviera un toque místico. Las cruces celtas son de esas cosas que siempre me hacen pensarlo. Desde pequeña he tenido la cabeza llena de pájaros con historias que me iba inventando sobre la marcha. Una casa abandonada en las cercanías de un río ya me hacía pensar en una historia de príncipes y princesas, y un bosque frondoso se convertía en un bosque fantasmagórico lleno de criaturas mágicas. Taibhse, el libro del que voy a hablar hoy, es la historia que me habría gustado vivir cuando era pequeña; aunque sólo fuera en mi cabeza. Otra cosa que hizo que me comprara el libro sin pensármelo dos veces, fue que la historia se desarrolla en la ciudad de Edimburgo "Ay, (suspiro) ¡Edimburgo!". Así que me llevé los dos libros, éste, y el que había ido a comprar.

Liadan llega a Edimburgo cuando sus padres mueren en un accidente de avioneta. Después de unos meses se hace cargo de la biblioteca del instituto en el que estudia y allí conoce a Álar, un joven poco mayor que ella con un encanto especial. Nada más verle se da cuenta de que le gusta y que le impone el hecho de que sea tan perfecto, pero poco a poco se va acostumbrando a él y termina por no sentirse (casi) intimidada por él. O por lo menos no hasta que se da cuenta de que es el famoso fantasma de las historias que se cuentan por Edimburgo, donde existen leyendas de distintos fantasmas en cada edificio, cementerio o calle. Primero se deja llevar por el pánico, pero después se da cuenta de que Álar le gusta, por lo que tiene que buscar la manera de que no le dé miedo estar con él. Poco a poco empieza a introducirse en el mundo de los espectros y a tratar con ellos pensando que todos son igual de inofensivos que Álar, pero por supuesto eso no es así.

Los primeros capítulos me parecieron de libro adolescente completamente, lo cual me dio bastante rabia. Después el libro empezó a engancharme con su historia (que para que no os estéis preguntando hasta el final os diré que todo el tiempo sigue el patrón de novela adolescente tipo Crepúsculo. De hecho existen bastantes puntos que recuerdan a esta saga). Y por último me ha entretenido lo suficiente para no arrepentirme de haberlo comprado. Quizás no sea un novelón, pero sin duda ha sido perfecto para que me ayudara a volver a años atrás cuando viví en Edimburgo un par de meses, donde cada día y cada lugar me daban pie a inventar mis propias historias. No recuerdo haber inventado nunca una historia en la que hubiera un fantasma (a pesar de haber paseado por cementerios centenarios en los que se respiraba una paz especial) pero ahora no descarto buscar a Álar cuando vuelva a la ciudad. Quizás pueda dar respuesta a la pregunta que formulaba al principio.

-Perdona -le digo.
Mi voz vacila y me pongo roja, cómo no.
No se entera. Lo entiendo, yo también me abstraigo con la lectura. Me acerco y apoyo las manos al otro lado de la mesa, con cuidado, para no sobresaltarle.
-Perdona -repito en voz más alta-. Es hora de cerrar.
Tarda unos segundos en levantar la vista del libro para quedarse mirándome fijamente.
-¿Me hablas a mí? -dice con algo que parece asombro.
Su voz es grave, incluso algo cavernosa, pero hermosa. Tiene el atractivo aspecto de un guerrero celta de los que dicen que temió toda Europa.
-No pretendía asustarte, perdona -le digo-. Pero es hora de cerrar.
Aún me mira unos segundos más como si todavía tuviese que aterrizar en la tierra, mientras las luces del techo vacilan. Tampoco parece notar que aquí hace un frío espantoso, pero yo tiemblo.