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martes, 11 de febrero de 2014

La frase del martes (100)

Hoy llegamos a la frase del martes número 100. Cuando empecé con la sección no me imaginé que me gustaría tanto y sobre todo que os gustaría tanto a vosotros.
 
El otro día Tizire me dijo que la frase número 100 tenía que ser épica y desde entonces he dado mil vueltas por páginas de frases para buscar la más adecuada. Yo también quería poner una frase impactante, de esas que se recuerdan, de las que todo el mundo sabe autor y momento en el que se pronunció, pero no he sido capaz de encontrarla. Tenía una muy buena que la dejaré seguramente para la semana que viene (os dejaré con las ganas hasta dentro de siete días) pero está en inglés y la traducción no es lo mismo. Pierde fuerza, mucha, y no quería que la frase número 100 quedara a medias así que me he ido directamente a una frase que me ha resultado muy simpática. No es una frase histórica, ni épica, ni siquiera es una frase súper oída, pero a mí me ha sacado una sonrisa y estoy 100% segura de que también lo hará con vosotros.

La lectura es como el sexo, si realmente lo quieres hacer nunca diras "No tengo tiempo"

-Anónimo

sábado, 27 de julio de 2013

Nosotras que nos queremos tanto Marcela Serrano

Hoy traigo el primer libro que he leído de un autor chileno desde que estoy en Chile. Se trata de Nosotras que nos queremos tanto de Marcela Serrano, un libro que habla de las mujeres y del lugar que ocupaban en la época del gobierno de Salvador Allende y del posterior golpe militar: sexo, amor, trabajo y en definitiva, la vida de cuatro mujeres vistas desde dentro.

Este libro me lo regalaron por mi cumpleaños unos amigos chilenos y la verdad es que han acertado de pleno porque me ha gustado mucho. Eso sí, por lo que me han comentado varias personas es un libro que parece que gusta más a mujeres que a hombres. Yo sinceramente no sabría qué decir al respecto, creo que es posible que así sea, pero eso no quiere decir que no le pueda gustar también a los hombres que se atrevan con ella.

En la sinopsis del libro te dice que cuatro mujeres se reúnen a orillas de un lago y que hablan de sus historias personales. Yo realmente no creo que ocurra así, sino que es una de estas mujeres la que va contando las historias de unas y otras y de vez en cuando vuelven al presente en el lago.

Algo a lo que al principio no me acostumbraba mucho es que aunque la historia la cuente Ana hay veces que el resto de personajes habla en primera persona (Ana recuerda lo que le contaron en su momento sus amigas y lo hace tal cual ellas se lo narraron. Es decir, ellas se convierten en las narradoras de su historia). Quizás el pero que le pongo a la novela es que hay muchos personajes (casi todos mujeres) y hay veces que no sabía bien de quién estaba hablando (aunque también tengo que entonar el mea culpa en esto porque me perdí un poco con los personajes al principio y luego no era capaz de ubicarlos bien) Menos mal que al final queda todo muy claro y se entiende perfectamente quién es quién y qué ocurre con cada una de las protagonistas.

En el libro se habla mucho de como se sienten las cuatro mujeres con respecto a las amigas, a los hombres, a sus familias, a sus trabajos y a la política, y es que estamos hablando de un libro basado en la época del gobierno de Allende y el golpe militar en la que mucha gente fue exiliada, perseguida y encarcelada. Ellas son todas diferentes unas de otras, pero se quieren y se apoyan en todo, sobre todo cuando se habla de luchar por los derechos de las mujeres.

Yo, que ahora vivo en Chile, he disfrutado especialmente cuando describían sitios que conozco en Santiago o lugares que ahora sé que existen pero que antes no sabía ni señalarlos en el mapa. Eso sí, no conocerlos no dificulta su lectura, es sólo que a mí me ha hecho ilusión encontrarme con sitios que conozco.

La virginidad era nuestro valor más preciado. Casi todos los jóvenes con quienen pololeábamos entonces hacían el amor. Pero no con nosotras. Había otras mujeres para eso. Putas, empleadas, peluqueras, mujeres mayores. Había un acuerdo tácito: los hombres, sí, nosotras, no. La clásica doble moral de esta burguesía de mierda.
 
Recomiendo esta novela si queréis conocer un poquito más de la historia de Chile desde el punto de vista de unas mujeres que lucharon, vivieron, amaron y soñaron con un  mundo un poquito mejor.

viernes, 7 de octubre de 2011

Sexo en Milán

Ya sé que estaba castigada –y de hecho sigo estándolo– sin comprar más libros hasta que no lea los que tengo en casa. Sin embargo el otro día fui a comprar un regalo para mi sobrino (que está a punto de nacer) y me encontré con un libro que llamó mucho mi atención. Lo cogí sin pensarlo y cuando iba a pagar encontré otro que, posiblemente, no habría comprado de no haber sido una compra impulsiva. Pero justo en ese momento me apeteció su lectura y lo compré. El libro se llama Sexo en Milán y si os fijáis en la portada, la tipografía y la imagen es una copia casi exacta de Sexo en Nueva York. Serie que no he visto y libro que no he leído (es de los pocos libros que no he podido terminar. No me aportaba nada así que lo dejé aparcado al poco de empezarlo)

Lo he leído en unos pocos días pero se puede leer prácticamente del tirón.

El libro está estructurado de una manera curiosa. Primero Ana Milán, famosa actriz y presentadora que a mí personalmente me cae estupendamente bien, nos habla sobre un tema concreto, siempre teniendo como base las relaciones de pareja y de protagonista a las mujeres (porque nosotras lo valemos); después invita a diferentes amigos suyos, famosos, para que nos cuenten sus experiencias y nos den sus recetas de cocina ideales (para la primera cita, para después de una bronca…)

De los famosos invitados unos me han gustado más que otros, pero la que para mí ha sido la mejor historia es sin duda la de Patricia Conde. No voy a entrar en detalles para no destripar nada, pero terminé riéndome a carcajadas con su forma de contar las cosas. (Basta que diga esto para que ahora no os haga nada de gracia, pero bueno, yo cuento mi experiencia con el libro)

El libro para mí empieza muy bien. La primera parte no dejé de sonreír en ningún momento y a ratos incluso a reírme, hacia la mitad me pareció que bajaba un poco el nivel, quizás porque esperaba el humor de Ana y de Patricia en todos los invitados y no es el caso, pero en definitiva el libro es muy entretenido.

En la contraportada de este libro ponía:

Un libro de chicas, para chicas, que deberían leer los chicos.

Es cierto que es un libro para mujeres, pero también que puede gustar a los hombres, de hecho tienen su propio capítulo en el libro. Es un libro que puede gustar tanto a unos como a otras.

El libro cuenta cómo actuar ante determinadas situaciones, pero que quede claro que lo que leemos son consejos, no la biblia del amor que hay que seguir a rajatabla. No. De hecho yo hay algunas cosas que no comparto, pero eso no quita para que valore los consejos del libro.

Por otro lado, como he comentado antes, nos vamos encontrando con distintas recetas de cocina. Algunas tienen buena pinta, pero otras no me han gustado nada, eso, por supuesto, no es culpa de la receta sino mía. Por ejemplo una receta de Imanol Arias: sopa de tofú y verduras con tostas a la yema de huevo trufada. Yo soy más simple que todo eso. Para conquistarme sólo haría falta un plato que al terminarlo pudiera decir:" sé lo que he comido..."

De todos modos eso no significa que no esté rico, que seguro que sí.

Si algo me ha quedado claro del libro es que para que la gente te quiera debes empezar por quererte a ti misma primero. Después ya va todo rodado. También es fundamental tener a alguien en quien apoyarte y con quien compartir las cosas: amigas y amigos, familia, quien sea, da igual. Lo importante es compartir.

Por último os dejo con un pequeño fragmento de Ana Milán que a mí me hizo gracia.

Desde la primera vez que un chico te declaró su amor lanzándote un puñado de tierra a los ojos en el jardín de infancia, a la edad de tres años (porque eso es amor, que no le tiró tierra a las demás, NO), pasando por el primer beso robado en el que estuvo seriamente comprometido tu ortodoncia, hasta el día de hoy, en el que podríamos decir que hemos dicho en voz alta más veces de las que reconoceremos en ausencia de un abogado aquello de “jamás volveré a enamorarme”

Cada vez nos lo hemos creído, y hemos llorado sobre las hombreras de nuestras amigas… (los ochenta fueron una época, textilmente hablando, cruel)

lunes, 13 de septiembre de 2010

La tigresa blanca Jade Lee

El día que compré El manuscrito de Neopatria por 1€ también me hice con dos libros más por 1,95€ cada uno. Los dos libros pertenecen a la serie Tigresas y me llamaron la atención lo suficiente como para realizar tal desembolso. Si hubieran costado un poco más creo que no los habría comprado pero gastar 4 € era algo que podía permitirme sin quitarme nada a final de mes.

Acabo de terminar el primero de los dos libros y confirmo que si hubiera pagado no mucho más por ellos habría terminado cabreándome conmigo misma por gastar tanto en libros que ni fú ni fá. A ver, me explico: el libro está bien pero para el precio que tenía, porque al final me ha parecido un poco pasteloso y no me gustan los finales así. Por lo demás el libro no está mal.

Después de leer la sinopsis pensé que sería un libro del tipo Memorias de una Geisha, en el que se muestran los distintos rituales y aprendizajes por el que pasan las niñas para convertirse en Geishas. Sin embargo cuando empecé a leer me di cuenta de que lo que tenía en las manos era más una novela erótica que otra cosa. La trama me ha enganchado y ciertos pasajes me han resultado muy sensuales. Teniendo en cuenta la relación calidad-precio se puede decir que el libro me ha gustado bastante

Lydia es una chica inglesa que viaja a Shanghai en busca de su prometido. Su idea es darle una sorpresa, pero la sorpresa se la lleva ella cuando es raptada y vendida nada más atracar su barco. Su destino tendría que haber sido un burdel de mala muerte, pero es comprada una segunda vez por Ru Shan, un hombre chino de familia honorable que necesita a Lydia para conseguir la inmortalidad del alma. Según sus creencias, para conseguirlo necesita equilibrar su yin y su yan pero eso no es algo que pueda conseguir él solo. El yan, la energía masculina, le sobra por todos lados, sin embargo el yin, la energía femenina, no sabe ni siquiera lo que es. A través de rituales erótico festivos (por supuesto en el libro no lo llaman así) consigue no sólo el yin de Lydia, sino también enamorarla y enamorarse él.

El libro, escrito de manera muy sensual, a menudo te deja expectante y con ganas de saltarte párrafos para llegar a lo más interesante. Sí, ya sé que las prisas no son buenas consejeras y que hay veces que queremos saltarnos los preliminares, pero como por lo general estos no suelen defraudar, yo recomiendo no ser impacientes al leer el libro y leer cada párrafo a su debido tiempo.

Lydia se encontró otra vez enfrentada al intrigante misterio que era Ru Shan. Era extremadamente respetuoso y ni una sola vez se excedió en sus prácticas. En realidad la parte de Lydia que disfrutaba hubiera querido más velocidad, nuevas experiencias. Pero él no pensaba aprovecharse. Siempre la saludaba y se despedía con una inclinación. Hablaba sinceramente con ella, casi con respeto, y a menudo elogiaba sus progresos, aunque en verdad ella no hacía otra cosa que sentir lo que él le hacía. Y siempre, siempre le daba las gracias por su tiempo, como si ella tuviese otra opción.

viernes, 18 de junio de 2010

Millenium 2 - La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina Stieg Larsson

Cuando escuché el nombre de esta novela me dio la sensación de que hablaría de una mujer desesperada por suicidarse. Sabía que el libro hablaba de malos tratos a la mujeres y mi interpretación fue que el libro hablaría de una mujer tan sumamente hecha polvo que la única salida que encontraba era la de quitarse la vida.

Nada más lejos de la realidad.

No se trata de acabar con una misma, sino más bien de acabar con la ota persona. No se me pasó por la cabeza que se pudiera tratar de una venganza. De querer sobrevivir al maltratador por encina de todo.
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Según dicen, la idea de Larsson era escribir una saga de ocho o diez libros hablando del tema del maltrato a las mujeres; sin embargo se quedó en el tercero (cuarto según las malas lenguas) puesto que un ataque al corazón acabó con su vida al poco de entregar la tercera parte a su editor. Dicen que la cuarta parte también está escrita por él y que está en manos de su pareja, con la que estuvo no sé cuantos años, pero que no se publicará hasta que ésta llegue a un acuerdo con la familia de Larsson y tenga acceso a lo que, como pareja, dice que tiene derecho. Es decir, quiere una parte del dinero que están sacando los miembros de la familia de los derechos de autor a pesar de que no están casados. En este momento no voy a entrar en estos temas porque a) no sé si realmente es cierto todo lo que se dice; y b) no me importa, así que pasaré directamente a la reseña del libro.

Millenium 1 fue un poco una sorpresa para mí puesto que no tenía ni idea de qué iba el libro, pero me gustó bastante. Millenium 2 lo he cogido con más ganas. Desde el principio me enganchó, cosa que no puedo decir de la primera parte, pero un poco después de la mitad pierde algo de fuerza. Después vuelve a levantar y a ponerse interesante, pero el final no me ha gustado nada. Me ha dado pena que un libro que durante todas sus páginas te ha tenido bastante intrigada termine como termina éste, que no sabes si estás en una novela de suspense o en una de zombies. Para mi gusto al final Stieg Larsson intentó rizar demasiado el rizo.

Por lo demás el libro me ha gustado mucho. Me encanta Lisbeth, la protagonista, y no me desagrada Mikael, el protagonista. No sé que tendría Stieg Larsson preparado para estos dos personajes pero muchas vueltas tendría que haberle dado a la historia para no defraudar. Veremos el tercero qué tal.

Lisbeth Salander

En esta segunda entrega de la saga Lisbeth decide tomarse un año sabático y desaparecer de Suecia. Tiene dinero suficiente para no tener que trabajar en años y decide viajar por diferentes lugares del mundo. Su idea es dejar de pensar en Mikael puesto que durante el tiempo que trabajaron juntos ella llegó a sentir muchas cosas por él y no quiere asumirlo. Su manera de intentar olvidarle es alejarse lo máximo posible de él. Cuando vuelve a Suecia intenta retomar el contacto con gente a la que ha dejado de lado durante tantos meses porque se da cuenta de que si sigue como hasta ese momento se verá siempre sola. Es por esto que decide arreglar cosas que en el pasado hizo mal. Entre ellas mantener el contacto con las personas que a lo largo de su vida se han preocupado por ella. Sin embargo cuando está en pleno proceso de integración se ve involucrada en un triple asesinato que la obliga a mantenerse escondida en su nuevo apartamento durante semanas. Todo el mundo la busca como la autora material de los hechos y no puede permitirse el lujo de salir a la calle. Su ordenador volverá a ser sus ojos fuera de las paredes que la rodean.

Mikael Blomkvist

Decide publicar tanto un reportaje en la revista Millenium como un libro en su editorial que habla de trata de blancas -trafficking en inglés- en los que Dag Svenson lleva mucho tiempo trabajando junto a su mujer Mia Bergman. Su intención es descubrir a una serie de personajes públicos que han contratado el servicio de prostitutas en Suecia. Por otro lado no entiende porqué Lisbeth no quiere mantener el contacto con él. Trata de dar con ella a través del teléfono, del email e incluso personándose en su casa, pero no hay manera de localizarla. Cuando Lisbeth es acusada de los tres asesinatos Mikael tiene que decidir si cree en su inocencia o no y actuar en consecuencia.

¿Qué sabía realmente de ella? Prácticamente nada.

Sabía que tenía memoria fotográfica y que como hacker era un hacha. Sabía que era una mujer rara e introvertida a la que no le gustaba hablar de sí misma y que desconfiaba por completo de la autoridades.

Sabía que podía ser brutalmente violenta. Gracias a eso él seguía con vida.

Pero no tenía ni idea de que la hubieran declarado incapacitada ni de que se encontrara sometida a la tutela de un administrador, ni de que hubiera pasado parte de su adolescencia en el psiquiátrico.

Debía elegir bando.

En algún momento, después de la medianoche, decidió que, simplemente, no le daba la gana creerse las conclusiones de la policía. Antes de juzgarla le debía, por lo menos, la oportunidad de explicarse.

Una vez tomada su decisión comienza a investigar por su cuenta las pistas que va encontrando para tratar de dar, por un lado con Lisbeth Salander, y por otro con el verdadero asesino.

Alexander Zalachenko

Su nombre aparece casi desde el principio, pero hasta pasada la mitad del libro no se sabe quién es realmente. Parece ser el vínculo entre Lisbeth, el asesino y los asesinatos. No me ha gustado demasiado este personaje.

Miriam Wu

Amiga y amante ocasional de Lisbeth Salander. No sabe muy bien cómo ni por qué, pero lo cierto es que termina involucrada en los asesinatos a pesar de que no conoce nada sobre el tema.

Hay muchos más personajes, pero tardaría casi tanto como Stieg Larsson tardó en escribir la novela si quisiera hacer un resumen de todos y cada uno de ellos. Así que me quedo con que La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina es un libro que engancha, que sabe mantener la intriga, que se lee bastante fácil y que no tiene un buen final. Al menos bajo mi punto de vista.

miércoles, 2 de junio de 2010

Millenium 1 - Los hombres que no amaban a las mujeres Stieg Larsson

No sé cómo lo he hecho pero he conseguido llegar a mayo del 2010 sin saber de qué trata la trilogía Millenium. ¿Ha sido tentar a la suerte? Quizás. Pero no me arrepiento. He de decir que no he cogido el libro en el mejor momento porque ha costado que me enganchara cuando realmente podría haber estado pegada a él todo el tiempo, pero no quería arriesgarme a que alguien me contara algo de la trama. De todos modos que no me haya enganchado como pensaba que me engancharía no significa que no me haya gustado.

Lisbeth Salander

Se trata de una chica muy especial. Poca cosa físicamente pero con un gran intelecto. Viste con ropa oscura, luce distintos piercing repartidos por todo el cuerpo y tiene varios tatuajes. De hecho, uno de los tatuajes que tiene -uno con un dragón que comienza en el hombro y cuya cola pasa por la nalga antes de terminar en el muslo- es el que da nombre al libro en la versión inglesa. Traducido el título habría quedado algo así como La chica del tatuaje de dragón en lugar de Los hombres que no amaban a las mujeres. Psicologicamente no es muy estable o, al menos eso es lo que piensan las autoridades, puesto que la obligan a tener una persona que la ayude a administrar su vida. Trabaja investigando para una empresa de seguridad que se encarga también de realizar trabajos de invetigación. Sin duda es la mejor en su trabajo aunque su modus operandi no sea del todo legal.

Mikael Blomkvist

Periodista que está pasando por un mal momento profesional. Hace pública una información en su revista utilizando un soplo que le dio un antiguo compañero. La historia aunque cierta, no puede demostrarla por lo que es condenado a pagar una multa y a pasar unos meses en prisión. No está casado, ni está "atado" a ninguna mujer, pero mantiene una curiosa relación con su mejor amiga desde hace veinte años. Ella, Erika Berger, está casada con un hombre desde hace unos años, el cual conoce -y acepta- el romance entre su mujer y el protagonista.

Henrik Vanger

Director de uno de los grupos empresariales más importantes de Suecia. Lleva varias décadas detrás del asesino de su sobrina, la cual desapareció en la isla en la que vivían. Él y el inspector de policía que llevó el caso no son capaces de seguir adelante con la investigación porque después de tanto tiempo no son objetivos a la hora de buscar culpables. Aprovechándose de la precaria situación profesional en la que se encuentra Mikael propone pagarle una cantidad exagerada de dinero para que investigue durante un año el asesinato. Si terminado el plazo no ha llegado a ninguna conclusión sobre quién puede ser el asesino pero se ha esforzado en intentarlo, cobrará la escandalosa suma igualmente.

-Esto es... absurdo -tartamudeó Mikael

-¿Por qué? -preguntó Henrik Vanger con una gran tranquilidad-. Tengo más de ochenta años y sigo en plena posesión de mis facultades. Tengo una fortuna personal muy grande de la que dispongo como quiero. No tengo hijos ni ganas de dar el dinero a unos familiares a los que odio. Ya he redactado mi testamento; la mayoría del dinero lo donaré a WWF. Unas pocas personas cercanas a mí recibirán una buena suma, por ejemplo Anna, mi ama de llaves.

Mikael negaba con la cabeza.

-Procura entenderme. Soy viejo y dentro de poco estaré muerto. No hay nada que desee más en el mundo que responder a la pregunta que me lleva torturando durante casi cuarenta años. No creo que lo logre nunca pero tengo los suficientes medios como para intentarlo por última vez.

- Me vas a pagar millones de coronas para nada. Todo lo que tengo que hacer es firmar el contrato y luego estar un año tocándome las narices.

-No lo harás. Todo lo contrario: trabajarás más de lo que has trabajado en toda tu vida.

-¿Cómo estás tan seguro?

-Porque voy a ofrecerte algo que el dinero no es capaz de comprar, pero que tú deseas más que nada en el mundo.

-¿Y qué es?

Los ojos de Henrik Vanger se entornaron...

A parte de la trama en sí, -la cual como supongo que imaginareis, se enrevesa y se vuelve a enrevesar- hay un importante ir y venir de historias, venganzas, secretos, sexo, dudas y misterios.

No he encontrado ninguna mala crítica al libro y no seré yo quien haga la primera. Por supuesto recomiendo el libro, pero no tanto como otros que he ido leyendo en estos años. Está bien, sí, pero el papel del marketing en este caso creo que ha sido fundamental para darle el bombo que ha tenido. Menos mal que por lo menos al final el libro merece la pena.

Veremos el segundo qué tal. Ya lo he empezado y por ahora me está enganchando más que el primero. Ya os contaré.

Por cierto, una cosa que no he comentado y que a mí me intrigaba, es que Millenium es el nombre de la revista fundada por Erika Berger y Mikael Blomkvist.

viernes, 28 de mayo de 2010

Durmiendo con su enemigo Nancy Price

Todo el mundo recuerda su primera vez (si piensas que vamos a hablar de sexo hoy siento la decepción. Si quieres puedes dejar de leer ahora aunque si te quedas tal vez también te guste). Sin embargo yo no logro recordar cuántos años tenía cuando ocurrió. Tal vez no le diese la importancia suficiente al asunto o tal vez no pensaba que estaba dando un paso tan grande. El caso es que un día de pronto ocurrió. Estaba en la habitación de mi hermana mayor si no recuerdo mal y lo cogí. Lo hojeé y empecé a leer por simple curiosidad. Pasaron los días y cuando me quise dar cuenta había terminado el libro entero. Pero no era un libro cualquiera. No. Era un libro de mayores en el que salían cosas de mayores y yo lo había leído y, lo que era más importante, ¡lo había entendido! El libro en cuestión era “Durmiendo con su enemigo”. Empezaba a hacerme mayor.

Si el libro no os suena, tal vez la película sí. El personaje protagonista lo interpreta Julia Roberts.

El libro cuenta una historia de violencia de género, tan a la orden del día en estos tiempos que corren. Cuando yo leí el libro no se escuchaban tantas historias de este tipo. Por un lado puede parecer bueno pero realmente era peor que malo porque la violencia de género existir, existía, y las mujeres que la sufrían no se atrevían a denunciar. Sigue siendo igual de terrible y horrible ahora que antes, pero por lo menos vemos como las mujeres cada vez tienen menos miedo, o mejor dicho, siguen teniendo miedo pero se sienten más protegidas a la hora de denunciar cualquier tipo de abuso. Por eso me llamó la atención el libro y me caló tan hondo. No mucho después vi la película y también me pareció buena. Por supuesto hubo ciertas cosas que cambiaban de la novela a la adaptación cinematográfica pero el mensaje estaba ahí. Y era el mismo que en el libro.

La protagonista, es una mujer que vive al lado de su marido siempre pendiente de los cambios de humor de éste. Temiendo cuando viene de mal humor del trabajo o con miedo a hacer algo que a sus ojos esté mal hecho. Las palizas se suceden por cualquier motivo: celos, miedos o porque sí.

Es por esto que decide actuar y finge su desaparición en el mar una noche de tormenta. Su cuerpo nunca aparece y la dan por muerta después de varios días de búsqueda (o al menos eso es lo que creo recordar. Aquí tenéis que perdonarme el lapsus en la memoria pero es que hace mucho tiempo). Sin embargo lo que ha hecho es comenzar una nueva vida lejos del martirio que le supone vivir sometida por su marido.

Gracias al amor que siente por ella misma y porque sabe mejor que nadie que se merece una segunda oportunidad, decide hacer borrón y cuenta nueva con su vida y empieza de cero. Eso sí, su marido, que sospecha que puede estar viva, no ceja en su empeño de encontrarla si es que realmente no ha muerto.

Es una historia de supervivencia, de lucha y de esperanza; pero también de intriga y de miedo en cierto sentido.

Yo, como ya habréis imaginado, recomiendo Durmiendo con su enemigo a todo el mundo. Hombres y mujeres debemos ser conscientes de lo que supone la violencia de género y debemos hacer todo lo posible por luchar contra ella. Y si con mi reseña puedo aportar mi granito de arena, pues encantada de poder colaborar con la causa.

En Durmiendo con su enemigo se encuentra la cara y la cruz del amor, el ángel y el diablo. Y yo, que ante todo quiero ser optimista, me quedo con que toda historia tiene dos caras: la buena y la mala. Quedémonos con la buena, con la idea de que se puede salir, con la ilusión de empezar de cero y con la esperanza de una vida un poco mejor. Porque se puede.

jueves, 14 de mayo de 2009

Un día más Fabio Volo

Lo que me ocurrió al ver este libro en la librería podría calificarse de "flechazo" puesto que nada más verlo me decidí a comprarlo. No sabía quién era el autor, no había escuchado hablar de él a nadie, de hecho no me sonaba ni el título.

Este libro cuenta la historia de un chico (Giacomo) que no cree demasiado en el amor,... hasta que conoce a una chica en el tranvía con la que ni siquiera ha cruzado una palabra (Michaela) y siente que ella es la persona que ha estado buscando toda su vida. Un día ella se envalentona y le invita a tomar café porque quiere decirle que ha aceptado un trabajo en Nueva York y que ya no viajará más en el tranvía. Pasan varios meses y él decide viajar hasta allí para verla. Allí comienzan un juego que les ayudará a vivir los días que les quedan antes de que Giacomo se vuelva a Italia para recuperar su vida.

El libro me ha resultado de muy fácil lectura y entretenido, aunque también ha habido momentos que me ha resultado un poco empalagoso. La idea es original, pero no deja de ser el "típico" chico conoce chica, chica conoce chico, chico se enamora de chica y ¿chica se enamora de chico?, jeje no iba a contaros el final del libro, claro. También hay partes divertidas y partes que te invitan a reflexionar sobre cómo es la vida y sobre cómo la vive cada uno.

Cuando vi el libro sentí el impulso de comprarlo. Tenía que leerlo y no sabía bien porqué... hasta que lo leí. Ahora ya sé que el libro tiene ciertos paralelismos con algo que me ocurrió a mí hace años, sólo que yo no fui capaz de llevarlo a cabo. Yo no me atreví a dar el salto y cruzar el charco para empezar el juego (entiéndase cruzar el charco como una metáfora). El caso es que en su día llegué a preparar un juego similar al que se plantea en el libro pero sin atreverme al final a hacer partícipe a la otra persona, así que si algo he sacado en claro de esta lectura es que fui tonta por no haberlo intentado al menos. Me arrepiento de lo que no hice, pero ya no hay vuelta atrás. Quizás por eso me haya gustado la historia de Giacomo, porque independientemente de que su relación con Michaela llegue a buen puerto o no, puede decir que lo ha intentado. Por supuesto todo esto que digo se puede aplicar no sólo al amor que muchas veces es complicado, sino a cualquier aspecto de la vida diaria como el trabajo o los estudios, donde seguro que todos hemos tenido alguna vez que tomar una decisión complicada.

Era la primera vez que me encontraba en una terraza de Manhattan. Hasta ese momento sólo las había visto en las películas.El espectáculo era increíble.Se divisaban los rascacielos iluminados del Uptown, arecía un póster. Mientras contemplaba esa maravilla, Michaela empezó a besarme y me dijo que quería hacer el amor allí, en ese precioso instante...
... Mientras la miraba vislumbraba a la vez la ciudad desde lo alto. Hacía el amor con ella y, al mismo tiempo, con todo Manhattan.

martes, 21 de abril de 2009

El fin de Mr Y Scarlett Thomas

El fin de Mr Y me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado me ha gustado mucho y por otro no me ha gustado nada y esto es algo que me da que pensar. Una cosa te puede gustar mucho, un poco o nada, pero que una sola cosa te guste mucho mucho y a la vez nada nada, es que algo falla.

Llevo varios meses con el libro en casa y hasta ahora no me he decidido a cogerlo y empezar a leerlo. No tardé mucho en darme cuenta de que no iba a ser nada de lo que yo me había imaginado.

Por lo que había leído es un libro que te engancha desde el primer momento. Y es cierto que me ha enganchado a ratos pero para nada todo el libro. De hecho ha habido algunos capítulos que he deseado que no existieran ya que me han parecido pesadísimos. La idea original es muy buena. De hecho me ha encantado. La autora le ha echado mucha imaginación y además te va dando que pensar durante todo el libro; sin embargo, para mi gusto hay demasiada filosofía, demasiada física cuántica y demasiados temas que no me gustan y que, -¿por qué no decirlo?- no entiendo. De hecho quizás el motivo por el que no me han gustado ciertas partes es porque no entendía bien lo que quería decir y me aburría. Aunque también es cierto que la forma en que estaban redactados no me provocó ningún tipo de interés por estos temas. Quizás expresados de otra manera podrían llegar a interesarme.

La protagonista compra un libro que pensaba que realmente no existía y que según dicen está maldito. Desde el momento que el libro cae en sus manos su vida cambia radicalmente haciéndola pasar por diferentes situaciones tanto en el mundo real como en la troposfera. La troposfera es el lugar al que Ariel, la protagonista, entra cada vez que toma la fórmula que aparece dentro del libro y que supuestamente es la culpable de la maldición. Una vez dentro, Ariel se da cuenta de que es capaz de entrar en la mente de las personas y de los animales, ponerse en su lugar y decidir por ellos. Sin embargo no todo es bonito dentro de la troposfera. Hay gente que quiere lo que Ariel ha descubierto y la persiguen de mente en mente (creo que para entender todo este lío lo mejor sería leer el libro) para tratar de conseguirlo. Varios personajes se cruzan en su vida tanto dentro como fuera de la troposfera, de los cuales yo me quedo con Apolo Esminteo, el Dios de los ratones que trata de ayudarla siempre que puede.

Por otro lado la vida de la protagonista es un caos de sexo, independencia, tabaco y alcohol mezclado con mucha psicología, física cuántica y religión. Para mí desde luego no es la mezcla perfecta (demasiada física cuántica) aunque la mayoría de las críticas que he leído no coincidan conmigo.

Un ejemplo de la mezcla que mencionaba antes podría ser esta conversación:
La mirada de Adam es dura, pero su voz es tierna
-¿Por qué estaría mal?
-Lo sabes muy bien. Todos se ofenderían si lo supieran.
-¿Y no sería culpa suya por no entender los átomos?
-¿Tu crees? No es eso lo que dice la cultura. Imagínate que utilizas eso como defensa de un asesinato. Señor juez en realidad no la apuñalé porque los átomos del cuchillo nunca tocaron los átomos de su cuerpo>>. No podemos prescindir de la cultura sólo porque nos convenga. Bueno, sí que podemos, o convencernos de que eso es lo que hacemos, pero nos sentiríamos culpables de todas formas.- Suspiro. Es fácil hablar así, pero no explicar lo que siento en realidad. ¿Qué diría? Adam, quiero verte desnudo. Quiero chuparte la polla, tenderme y que me folles, pero no en un convento porque me sentiría sucia y mala, y seguramente voy a morir pronto; y aunque no creo demasiado en el cielo, he visto una entidad que afirmaba ser un dios recientemente y no me apetece arruinar todas mis posibilidades en el último momento.