Bella acaba de llegar a Forks, un pequeño pueblo perdido entre bosques y nubes, para vivir con su padre. También en Forks viven, desde hace unos años, los Cullen, una familia de vampiros que hacen lo que pueden para pasar desapercibidos. Por supuesto nadie en Forks sabe qué son en realidad, pero Bella se enamora de uno de ellos y termina averiguando todo. A partir de ese momento comienzan a salir y los tiras y aflojas entre ellos para ver si él convertirá a Bella en vampiro o no.
Llegados a este punto tengo que decir que no sé muy bien cómo hacer la reseña porque realmente tengo sentimientos encontrados. No puedo decir que no me ha gustado el libro, porque no es eso, pero sí he terminado un poco cansada de la relación de estos dos. Ella todo el rato pensando que él es perfecto, que ella lo hace todo mal y que no le merece. Por otro lado, él pensando todo el tiempo que ella es perfecta, que la está poniendo en peligro y que no la merece. Ambos están tan convencidos de tener la razón en lo que piensan que no se molestan en escuchar qué es lo que quiere el otro. Quieren estar juntos, pero Edward no quiere que ella se convierta en vampiro, lo que, a largo plazo, se convertirá en un problema. Cuando están juntos son bastante empalagosos, y eso no me ha gustado tampoco mucho. Son completamente dependientes el uno del otro y no creo que sean un buen ejemplo para los adolescentes que se puedan acercar a estos libros por primera vez. Pero bueno, esta parte ya la conocía por Crepúsculo, así que sabía qué iba a encontrar.
La parte nueva, la de la vida de Edward antes y durante, me ha gustado más. Descubrimos, por ejemplo, qué hizo cuando se marchó al principio en Crepúsculo, cómo llegó a rescatar a Bella de los hombres que la intentan atacar en Port Angeles o qué pasó exactamente cuando apartó la furgoneta para salvar a Bella. Vemos también su relación con el resto de su aquelarre y cómo tiene que lidiar con las distintas opiniones que existen dentro de su familia porque se ha enamorado de una humana.
En resumen podríamos decir que la historia como tal está bien, pero que se ve enturbiada por el tipo de relación obsesiva que tienen los dos protagonistas. No sé, no recordaba tanta intensidad. En cualquier caso no me arrepiento de haber leído este libro. Tenía curiosidad y la he satisfecho, y además me ha entretenido, que era el fin de hacer esta lectura.
Os dejo las reseñas de los cuatro libros anteriores por si queréis cotillear:








