¿Cómo hablar de Gran Bretaña y no hacerlo de Love Actually,
una de mis películas favoritas? Y si además viene con una presentación
como ésta hecha por el mismísimo Hugh Grant, pues ya no podemos pedir más.
(Perdón por el sonido pero no he encontrado otro en español y perdón también por no poner el vídeo directamente en la entrada pero el canal de vídeos no me lo permite)
Sin
embargo, aunque podría hacerlo largo y tendido, no voy a hablar ni de esta
película ni de este actor. Esto ha sido sólo un pequeño homenaje al cine
inglés que, además, me sirve de introducción para mi entrada de la Semana
Bristish que con tanto entusiasmo e ilusión ha preparado Carmen. Así
pues, el vídeo es, como decía, un pequeño homenaje a esta película que tantas
veces he visto y que tantas veces me quedan por ver, así como un pequeño
homenaje a un gran actor que siempre consigue sacarme una sonrisa.
Si recordáis el vídeo, el primer ministro dice: “Puede que
seamos un país pequeño, pero somos un gran país. El país de Shakespeare, Churchill, Los Beatles,
Sean Connery, Harry Potter. El pie derecho de Beckam; y ya puestos,
también el izquierdo.” Lectores y lectoras, la presentación ya está
hecha.
Harry Potter: los libros y las películas.
Hola, me llamo Narayani y soy una freak de Harry Potter. Ya
está. Ya lo he dicho. Ahora todo será más fácil.
Conocí este personaje un poco tarde porque no lo quise
conocer antes. Cuando nació el primer libro lo consideré infantil para mí y lo
dejé pasar pero poco a poco fui escuchando a la gente hablar de él y me picó el
gusanillo. Mi hermana Sandra lo trajo un día a casa y como a ella le gustó lo
leí también. Era infantil, sí, pero la historia estaba bien construida, era
interesante y te dejaba con ganas de saber más sobre la vida de este niño mago
de once años. Después llegó el segundo y también lo leí. Y el tercero. Y cuando
me quise dar cuenta estaba tan enganchada a la saga que los dos últimos tomos
los conseguí en inglés y los leí en versión original bastante antes de que
saliera en castellano. Después volví a leerlos en español y ahora los estoy
releyendo, poco a poco e intercalándolos con otras lecturas, en inglés.
El mundo mágico de Harry Potter es un mundo aparte del
nuestro, pero no tan diferente como se puede uno pensar. Digamos que mezcla un
mundo con otro y eso lo hace más normal de lo que se puede pensar en un primer
momento del mundo de Harry Potter. Al ser la autora británica hay muchas cosas
de la cultura inglesa que están presentes en estos libros, desde ubicaciones
hasta comidas y costumbres.
Harry pasa la mayor parte del año en el colegio Hogwarts de
magia y hechicería. Un colegio que no tiene ubicación exacta en el mapa pero
que tiene toda la pinta de estar en Escocia según lo que vemos en las películas.
Los alumnos llegan allí en el Hogwarts Express, un tren que sale del andén 9 ¾ de
la londinense estación de tren King’s Cross.
El andén, como muchas otras cosas en el mundo mágico, está oculto a los
ojos de los muggles (gente no mágica) y para llegar a él hay que atravesar el
muro de ladrillo que hay entre los andenes 9 y 10. Sin embargo que nadie se
extrañe si, visitando la estación inglesa, la auténtica, se encuentra con gente
haciendo cola para hacerse fotos en la entrada al andén 9 ¾ donde han hecho un
pequeño homenaje a los libros. Eso sí, no lo busquéis entre los andenes 9 y 10
sino entre los que llevan los números 4 y 5, que es donde se encuentra.

Sin
embargo si lo que queréis es montar en el propio tren que lleva a Harry, Ron y
Hermione al colegio tendréis que ir hasta tierras escocesas, donde se puede
hacer el recorrido que hacen en la película pasando, entre otros lugares, por
el famoso viaducto de Glenfinnan. Yo estuve allí hace unos años pero no
conseguimos muy buenas fotos por culpa de los mosquitos (estos sí se merecen un
post aparte)
En la foto mis hermanas y yo en mitad de un ataque de risa e intentando no comer ningún mosquito. Vale, no es nuestra mejor foto, pero ¿qué queríais? ¡¡Nos estaban acribillando!!
En fin, sigo porque me despisto con nada. Harry pasa casi
todo el año en el colegio donde cada año se da la bienvenida a los alumnos con
un suculento banquete en el comedor del colegio, comedor que, por cierto, se
puede visitar en la Universidad de Oxford ya que allí se grabaron varias escenas de las películas.
Después del banquete, como decía, se da por comenzado el curso y a partir de ese
momento es cuando las aventuras se van sucediendo, cada año una diferente pero
siempre relacionada con el malo malísimo, Lord Voldemort. Unas veces, la
mayoría, estas aventuras tienen lugar en el colegio, pero también las hay que
se llevan a cabo en Londres o en otras ciudades o lugares ingleses.
Es imposible contar con detalle en una sola entrada todo lo
que pasa en estos libros, pero intentaré hacer un brevísimo resumen de cada uno
de ellos haciendo mención a “lo británico” que aparece en sus páginas.
Harry Potter y la piedra filosofal: se nos presenta a los
personajes principales desde que Harry está viviendo en casa de sus tíos
muggles en Surrey hasta que llega al colegio, pasando por el callejón Diagon,
un callejón mágico en el mismo centro de Londres. Como Harry no sabe que es
mago se puede decir que él y el lector van descubriendo el mundo mágico a la
vez en este primer libro.
Harry Potter y la cámara de los secretos: un elfo doméstico
con buena fe le complica la existencia a Harry desde el primer momento. En
Hogwarts parece que los alumnos no están
tan seguros como se pensaba al principio y empiezan a ocurrir cosas que
hacen pensar que habrá que cerrar el colegio. Especial mención merece el
personaje Gilderoy Lockhart, interpretado en la película por Kenneth Branagh,
que pone un punto de humor que me gusta mucho.
Harry Potter y el prisionero de Azkaban: un peligroso
asesino se escapa de la famosa cárcel mágica Azkaban. Por supuesto este preso
está relacionado con Harry y todos tratarán de mantenerle alejado de él. Al
comienzo de esta historia Harry escapa de casa de sus tíos en un típico autobús
inglés de dos pisos al callejón Diagon en Londres.
Harry Potter y el cáliz del fuego: el torneo de los tres
magos tiene lugar en Hogwarts este año, sólo que en lugar de ser tres los participantes
(mismo número que de escuelas participantes) son cuatro porque alguien inscribe
a Harry como si viniera de otra escuela.
De este modo se gana la antipatía de mucha gente al pensar que se ha
apuntado él mismo de manera fraudulenta. Durante este año los alumnos de Hogwarts
estrechan lazos con alumnos franceses y rumanos venidos para el torneo. Este
libro me parece importante porque es el primero en el que muere alguien. Quizás
en este punto deja para mí de ser tan infantil la saga.
Harry Potter y la orden del Fénix: está claro que Lord
Voldemort ha vuelto y, para luchar contra él, varios profesores y personajes
adultos que podemos considerar “los buenos” han creado la orden del Fénix. Un
personaje odioso toma las riendas del colegio al considerar que el director no
está en condiciones de hacerlo.
Harry Potter y el príncipe mestizo: a esta altura de la
historia ya son varios personajes los que han muerto, pero ninguna muerte es
tan impactante como la que se lleva a cabo al final de este libro. Harry
encuentra un libro de pociones con anotaciones en los márgenes que le ayudará y
le perjudicará a partes iguales. A mí este libro/película me gusta mucho porque
también entra en juego los amores adolescentes, las ilusiones, los celos… No
sé, me gusta mucho el tonteo, creo que ya os lo he comentado otras veces, y
aquí no iba a ser menos…
Harry Potter y las reliquias de la muerte: un libro/dos
películas. En esta ocasión Harry, Ron y Hermione no volverán a Hogwarts. Las
cosas en el mundo mágico están realmente mal y ellos tres tienen una misión que
cumplir. Digamos que están entre los más buscados, lo cual no les facilitará la
tarea. De verdad que el final de la historia es un final que merece la pena.
En resumen: hay que leer la saga. Se la recomiendo a todo el
mundo, tanto las películas como los libros aunque eso sí, en los libros, como
siempre ocurre, pasan muchas más cosas.
Por último quiero enseñaros la cafetería donde nació Harry
Potter. Se llama The elephant house y está en Edimburgo (Escocia). JK Rowling
iba allí para escribir mientras su hija dormía. Dice que donde mejor dormía era
paseando así que cuando caía dormida ella se sentaba a escribir allí. Yo estuve
un verano viviendo en Edimburgo y pasé muchas veces por delante pero nunca
entré a tomar nada. Más tarde he vuelto dos veces más de vacaciones y tampoco
entré, así que tendré que volver una cuarta vez para quitarme la espinita de
sentarme en la mesa en la que, quizá, una vez estuvo Harry Potter con sus
amigos.
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No conozco Londres, aunque ya tengo fecha decidida para ponerle remedio a esto, pero lo que sí conozco, y me tiene enamorada, es Escocia. Si podéis ir a Edimburgo os lo recomiendo a todos porque es un sitio de verdad para perderse. Yo estuve viviendo en la misma calle en la que nació Sean Connery, vi el café en el que nació Harry Potter y disfruté perdiéndome por sus calles para después encontrarme a los pies de su castillo. ¿Y el resto de Escocia, merece la pena? Hasta el último rincón. Cada uno de sus lagos, los pueblos, las casas, los cafés, los pubs, las calles, las montañas, los bosques y el cielo.
Hay un bar muy conocido que se llama el Bobby's bar que lleva ese nombre porque un perro que respondía al nombre de Bobby se quedó en la puerta durante años cuando murió su dueño. La gente que pasaba por allí lo alimentaba y lo cuidaba pero nunca se quiso ir con nadie a su casa. El perrito murió allí esperando que el dueño volviera. Por eso le hicieron una estatua, y por eso el bar de enfrente lleva su nombre. Y como no quiero que os quedéis con una imagen de mis hermanas y mía con los pelos despeinados y caras raras, os pongo esta otra que nos hicimos en el homenaje a Bobby.
Espero que hayáis disfrutado de la entrada tanto como yo haciéndola. Y a Carmen, muchas gracias por contar con todos nosotros para esta iniciativa. Me lo he pasado muy bien, así que para la próxima me puedes ir apuntando...