¿No encuentras algo? Búscalo aquí

Mostrando entradas con la etiqueta sado. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sado. Mostrar todas las entradas

lunes, 13 de agosto de 2012

La curiosidad mató al gato

Eso lo sabe todo el mundo. La curiosidad, ese impulso que nos lleva a ir un paso más allá para muchas veces arrepentirnos de haberlo hecho, pero... ya no hay marcha atrás. Lo hecho, hecho está.

Hace unas semanas terminé el primer libro de la trilogía de Grey y la sensación con que me quedé fue de que había leído una novela romántica con escenas de sexo y entonces me lo pregunté: ¿Cómo sería realmente una novela sado? ¿Me gustaría? Para mí Cincuenta sombras de Grey fue una novela entretenida, pero no era sado; igual que Crepúsculo me gustó pero para mí no es una novela de vampiros. Es una novela de amor. 

Pues sí, aprovechando que tengo un libro electrónico me decidí a buscar en Amazon y encontré un título llamado La Cita (Sado, BDSM, Fuerte) que podía ser perfectamente lo que yo andaba buscando. El libro no es caro, 2,68€, pero no llegué a comprarlo porque te daban la opción de leer gratis el primer capítulo, así que eso fue lo que hice. Leer el primer capítulo. No entiendo nada de este tema, quizás para otra persona sea muy  fuerte o muy flojo. A mí me pareció... no sé como decirlo. Diferente a lo que me había imaginado. Yo tenía entendido que en las relaciones amo-sumisa (o viceversa) las dos personas accedían a todo lo que pasaba entre ellos porque les provocaba placer. A unos golpeando y a otros siendo golpeados. Pero en el caso de este libro no fue así. En el primer capítulo azotan a una chica que sí, accede a ser azotada, pero no encuentra ningún placer en que se lo hagan. Creo que si ella se hubiera excitado con los latigazos, si el dolor que sentía la hubiera llevado al placer yo habría reaccionado de manera diferente. Sin embargo para mí dar de latigazos a una persona porque sí es torturar a dicha persona, y creo que hay pocas cosas que soporte menos a la hora de leer un libro que las descripciones de las torturas. Si puedo evitarlo, lo hago. En resumen, no compré el libro. No quiero leer un libro de torturas. 

Y ya digo que no entiendo de este género, que nunca había leído nada y seguramente para alguien que lea este tipo de novela sea una escena muy light, pero a mí no me gustó. Quizás la idea de que ambas personas (el amo y el sumiso) disfruten en las relaciones es una idea romántica del sado que me acerca a E.L. James más de lo que me gustaría admitir, no lo sé. El caso es que tenía curiosidad y ya ha sido satisfecha. Seguramente pase un tiempo antes de volver a curiosear, que ya se sabe lo que le pasó al pobre gato...

Si os interesa leer el fragmento que leí yo de manera gratuita, podéis descargarlo AQUÍ. Y por supuesto si queréis comprar el libro también podéis hacerlo desde el mismo enlace.

Y para terminar os dejo una pregunta un tanto indiscreta, ¿vosotros qué habéis hecho para satisfacer la curiosidad que os ha provocado el libro? Ahí lo dejo...