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sábado, 26 de noviembre de 2016

Un perro Alejandro Palomas


Comencé Un perro sabiendo que me iba a gustar. No sé, supongo que me estoy acostumbrando a que me guste todo lo que hace Alejandro (si lees esto, sin presión, ¿eh?) y ya doy por hecho que va a ser un gran libro incluso antes de leerlo.  

Recuerdo que en Una madre me llamó la atención que toda la historia transcurriera en un día; en este que traigo hoy hace exactamente lo mismo y la fórmula me ha gustado tanto como la primera vez. Cuenta cómo pasan las horas mientras recuerda cosas pasadas. En este caso cómo R llegó a su vida y qué pasaba en la vida de cada uno en ese momento.  

Podemos embarcarnos en la lectura de Un perro sin haber leído Una madre, sí, pero yo recomiendo hacerlo en orden. Más que nada porque cuando lo acabes vas a querer saber más y vas a ir a por Una madre y ya vas a saber cómo acaban algunas de las historias que se cuentan. Quedáis avisados... 

La familia, compuesta por dos hijas, un hijo, una madre y dos perros, se ha reunido en casa de Amalia, la madre, para conocer a la familia política de una de las hijas. Después de la merienda cada uno se va a su casa, por eso le resulta tan raro a Amalia encontrar a su hijo Fer en la cafetería de su barrio un poco más tarde. Ambos comienzan una conversación, no siempre coherente, sobre la vida y la familia, que a veces te llevará a la risa y otras al llanto. Y es que Amalia tiene esas cosas de niño pequeño que te suelta sin pensar. O tal vez lo piense y le dé igual. No tiene filtro, suelta las cosas según le vienen.  

En Un perro volvemos a adentrarnos en la familia de Fer, que es quien nos cuenta todo, y somos testigos de los miedos de cada uno, de sus miserias, pero también de sus sueños y de sus logros, lo que da equilibrio a la historia. No dejan de ser una familia, con sus cosas buenas y con sus cosas malas, en la que lo importante no es lo que pasa sino cómo hacer frente a ello. Juntos, siempre juntos, remando en la misma dirección para no hundirse.  


"Un miembro de la familia es la pieza de un rompecabezas. Si falta, se le echa de menos. Pero si no hay añoranza, es que era solo parte, no miembro."


Imagino que a estas alturas os estaréis preguntando dónde está el perro que da nombre al libro, ¿no? Pues bien, para llegar ahí hay que leer varios capítulos. Se habla de R durante todo el libro, pero ¿quién es? ¿Dónde está?  

Por último un "pero" que he encontrado es que algunas veces se alarga mucho la historia del pasado y deja en suspenso la del presente durante demasiado tiempo. Mantener la intriga un tiempo está bien pero mucho tiempo me pone nerviosa porque quiero saber… Esa es la única pega que le puedo poner.

Y ya está. Si queréis saber más de R, de Fer y del resto de la familia tendréis que leer el libro. Como siempre con los libros de Alejandro no puedo hacer otra cosa que recomendar su lectura.

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Y os dejo la firma del libro también. Me encantó la presentación de Un perro que hizo en Madrid en febrero de este año. Si tenéis opción de ir a alguna de sus presentaciones, también os recomiendo que lo hagáis.

3 comentarios:

Ful Navalón dijo...

Sin duda Alejandro Palomas es uno de los grandes, todas sus novelas tocan un poco el alma, y Un Perro, no puede ser menos. Besos

Meg dijo...

Me encantó, me encanta la sensibilidad e intensidad de Alejandro, y espero verlo el viernes que viene de nuevo. Un besote!

Lesincele dijo...

Lo disfruté muchísimo, me gusta mucho como alejandro desgrana los sentimientos
Un beso!