¿No encuentras algo? Búscalo aquí

martes, 24 de marzo de 2026

Rayo, la de los mil nombre H. M. Zubieta


Título: Rayo, la de los mil nombres

Autor: H. M. Zubieta

Editorial: SM

Me sorprendí mucho cuando Iker, mi sobrino mayor, me puso este libro en las manos y me dijo que lo leyera, que me iba a gustar. Él lo leyó en clase con sus compañeros durante una de las clases de lectura, donde se van turnando para leer un libro en voz alta entre todos. Después de años insistiéndole para que lea, no podía decirle que no, así que lo cogí debajo del brazo y me lo llevé a casa.

Rayo, la afortunada, nace un día de tormenta en una tribu donde la mayoría de niños y niñas mueren al nacer en invierno. Y, por eso, porque ella consigue sobrevivir en un mundo y temperatura hostiles, le dicen que tiene buena suerte, pero que se la da mala a los demás. Otra niña sobrevive más o menos con su misma edad, pero nace en primavera cuando el clima era más propicio y nadie ve nada milagroso en que no muera y, por eso, tampoco molesta a nadie. Su nombre es Jaral porque nació con una marca blanca en la cara que recordaba a un matorral de jaras. Rayo vive siempre a su sombra y no por que Jaral lo haga todo bien, sino por que Rayo parece hacerlo todo mal. Y digo parece porque viéndolo desde fuera nos damos cuenta de que solo es una niña que no sabe cómo encajar en un lugar y que da igual lo que haga que siempre va a caer mal y la van a señalar haga lo que haga.

Dentro de la tribu cada persona tiene un rol, (como en cualquier sociedad, en verdad), pero Rayo no encuentra cuál es el suyo. Hay un jefe, un curandero, recolector@s, cazador@s y, desde los más pequeños hasta los más mayores, todos ayudan y colaboran en el bienestar del pueblo. Ella pasa por muchos nombres: la afortunada, la corredora, la cazadora, la guía… pero no termina de encajar con ninguno hasta que la gente del pueblo comienza a caer enferma y decide marcharse en busca de una cura: ahí se convierte en Rayo, la fugitiva.

A mí, Rayo, me ha encantado, pero también me ha dado mucha pena. Pena por ella y por las decisiones que va tomando porque, aunque me habría gustado, no podía acercarme a ella para decirle que algo no iba a salir bien. La ves equivocarse a veces y otras hacer las cosas bien, pero lo que no podemos decir de ella es que no lo intenta. Porque lo intenta y va creciendo y la van aceptando en la tribu y todo parece ir mejor hasta que todo da un giro de 180 grados y nos deja descolocadísimos.

Me ha gustado mucho también la inclusión que existe dentro de la tribu en todos los sentidos: no hay roles específicos para hombres o mujeres, cada uno ve que es lo que se le da mejor y a eso se dedica; también se emparejan con quien quieren sin importar que sean del mismo sexo, simplemente se quedan con quien están más a gusto. Son compañeros de vida. Y sé que esto no debería llamar la atención, pero veo muy importante que los jóvenes (el libro es juvenil) y adolescentes vean con naturalidad todas estas cosas ya que últimamente parece que vayamos hacia atrás como sociedad. 

En este pueblo no se juzga.

En definitiva, somos testigos de cómo crece Rayo y se va convirtiendo en una mujer que tiene que recorrer un largo camino, literal y metafórico, para llegar a donde quiere llegar. Lucha por conseguir un objetivo, por ayudar a su pueblo y por ser útil en la tribu y nosotras podemos acompañarla, pero no tomar decisiones por ella y eso, a veces, será más duro que el propio camino. 

✨ ¿Qué vamos a encontrar en Rayo, la de los mil nombres?

Familia

Amistad

Trabajo en equipo

Ejemplo de superación

Bullying

Determinación

Representación LGTBI

✨ Frase:

Las cicatrices eran prueba de que uno había vivido; la de la espalda me decía que había sobrevivido a convertirme en mujer. 



No hay comentarios: