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lunes, 2 de octubre de 2017

No me dejes (Ne me quitte pas) - Màxim Huerta

Llevo mucho tiempo leyendo comentarios sobre las novelas de Màxim Huerta y de su especial manera de escribir. Este año, el día de los enamorados, pusieron el libro que traigo hoy como uno de los títulos de Kindle Flash, y como todavía no había leído nada suyo fui directa al botón de comprar. 

Como os imaginaréis, no me ha defraudado.

Violeta es una joven que sale de la casa de sus padres en Madrid para caer a trabajar en la floristería de Dominique en París. Podríamos decir que estos dos personajes son los principales, pero eso no quita para que haya otros muy importantes como Mercedes o Tilde, otras dos españolas afincadas en el mismo barrio parisino desde la guerra, o la propia floristería. Sí, como os lo cuento, la floristería parece que tiene vida propia, tiene personalidad y eso la hace ser muy especial, como la manera de escribir de Màxim.

Violeta está huyendo de su vida y necesita un lugar en el que refugiarse. Dominique, un hombre mayor, viudo desde muy joven, busca ayudante en la tienda. Surge así una relación entre ellos un tanto peculiar. Casi como abuelo y nieta. Una historia entrañable aunque también es cierto que en algún momento me ha dejado un poco confusa, sin saber qué pensar de ellos. 

Dominique es un hombre viudo. Su esposa murió cuando aún eran muy jóvenes y decide vivir su vida feliz porque es lo que a ella le habría gustado. Sin embargo, no siempre la felicidad que siente es real. Le gustaría estar con ella, la espera, todo lo que hace lo hace por y para ella, por si un día le da por volver. Y se da cuenta de que eso no puede ser, que en verdad vive anclado en el pasado.

Tilde y Mercedes me han gustado mucho. Las dos llevan muchos años en París, llegaron huyendo también de sus vidas, como Violeta, sólo que ellas no consiguieron avanzar. Se quedaron "estancadas" allí. Violeta intenta darle sentido a su vida de nuevo, reconducirla. Algo que seguro va con la época que les ha tocado vivir a cada una. Violeta sabe que hay opciones, que puede seguir ella sola si es necesario. Mercedes y Tilde no lo sabían. No se lo ponían fácil y tenían muchas cosas interiorizadas que no las dejaban seguir adelante.

La floristería es el punto de encuentro, allí donde todos se han conocido, y allí donde todos vuelven siempre. Un personaje más que a todos nos gustaría conocer.

Cada personaje tiene su propia historia, todas bonitas, tristes, dolorosas, pero que a la vez han creado a personas fuertes y valientes. De esas que merecen la pena conocer.

Quedan días para demostrarle a una persona que no me conoce de nada que soy buena madre. Que puedo serlo. Y no hay horas suficientes al día para llorar tanto miedo.

La narración es un poco diferente a lo que estamos acostumbrados, los personajes se van quitando la palabra los unos a los otros, incluido el narrador,  -a quien llaman por este nombre-, y no sabes quién está hablando hasta que no se identifica en su forma de hablar o a través de la historia que está contando.

En resumen, me sumo a las reseñas positivas que Màxim Huerta ha ido recolectando. Me ha gustado el libro y me ha gustado mucho la sensibilidad con la que escribe. Leeré sin duda más libros suyos. Posiblemente muy pronto...

jueves, 16 de mayo de 2013

El ladrón de céntimos Christophe Paul

Cuando supe de este libro me imaginé un robo maestro, una de esas historias tipo la película de El golpe o Oceans eleven en las que terminabas la historia diciendo: ¡qué tipo más majo y qué bien ha robado! Pues bien, en mi opinión, a El ladrón de céntimos le ha sobrado asesinatos para llegar al nivel de las historias que comentaba hace un momento, pero por lo demás me parece una trama perfecta.

Henri Pichon es un hombre en sus cuarenta que vive solo desde que murió su tía en la casa que ésta y su tío le dejaron en herencia. Trabaja en un banco y es el trabajador perfecto porque trabaja mucho y cobra poco. Pero él nunca se queja. A raíz de un accidente que le deja en coma entra a trabajar en su puesto Pierre Gabriel, el yerno de un pez gordo del banco llamado Maillard y es éste el que descubre que el bueno de Henri ha estado robando el banco céntimo a céntimo, desviando fondos de unas cuentas a otras hasta hacerlos llegar a paraísos fiscales. A través de Pierre Gabriel su mujer Tash se entera de que el hombre del que estuvo enamorada de adolescente está en coma así que decide ir a verle y cuidar de él. 

A partir de aquí la cosa se complica porque todos quieren el dinero. Entran en acción investigadores privados, amantes, amantes de amantes... Personalmente me ha gustado mucho la historia y el hecho de que nunca sabes quién está vigilando a quién. Ahora puedes estar espiando a alguien pero a la vez igual hay alguien espiándote a ti. 

Es increíble cómo todos los que están metidos en el ajo y saben algo del dinero quieren una parte para ellos, chantajeando, estorsionando y en algunos casos hasta matando.

Y aquí lo dejo. Igual os he liado con mi reseña, pero no quiero contar mucho más en detalle para no estropear nada. La trama está bien montada y bien desarrollada. Todo encaja al final de alguna manera.

La lectura es ágil y amena (me he quedado más de una noche pegada a la pantalla del lector hasta que los ojos se me cerraban de puro sueño) y los personajes evolucionan de un modo muy interesante a la par que se van enterando de la existencia del dinero. 

Antes de irme os dejo una pregunta, ¿creéis que os dejaríais cegar por el dinero si hubiera muchos millones en juego? ¿Arriesgaríais todo lo que tenéis por conseguirlo? ¿Robaríais un banco céntimo a céntimo si pudierais? Yo, estando como están las cosas creo que sí. Aquí el que no corre vuela así que para que se lo lleve un banquero mejor me lo llevo yo. ¡Qué pena que se me dé tan mal eso de hackear bancos!