Sigo enganchada a lecturas ligeras este verano, y esta fue justo la que me acompañó hace dos fines de semana en la playa.
Antes de nada, me veo en la obligación de explicar qué es la Fan Fiction (yo no lo sabía y he aprendido mucho de este género literario) porque una parte importante de este libro gira entorno a este tema. Pues bien, lo que hacen los FanFiction es coger una historia ya creada y hacer su propia versión; utilizan los personajes inventados por el autor y también su mundo, pero crean historias diferentes. Esto, aunque se esté utilizando un mundo ya inventado, es completamente legal porque no pueden sacar ningún tipo de beneficios con lo que escriben. Básicamente lo hacen por amor al arte. Y, ojo, porque hay gente con muchísimas visitas en sus canales de FanFiction y con muchos seguidores esperando para que publiquen nuevas historias.
En este libro, las gemelas Cath y Wren son dos fanáticas de este género. Ambas escriben juntas una FanFiction sobre Simon Snow, un mago que estudia en una colegio de magia junto a otros magos y que se termina enamorando de su mayor enemigo, convirtiendo así al protagonista en un personaje gay. Durante mucho tiempo fue algo de las dos, pero al final fue Cath quien decidió seguir adelante con la Fan Fiction. Wren la ayudaba con algunas cosas, pero la autora oficial es Cath.
Cuando llega el momento de ir a la Universidad Wren le dice a Cath que quiere distanciarse un poco de ella y se va a una residencia de estudiantes diferente a la de su hermana. Cath se siente desamparada porque por primera vez en su vida van a ir por caminos distintos así que se refugia en las historias de Simon Snow, en Reagan, su compañera de habitación, y en Levi, el mejor amigo de esta, y con quien tiene un vínculo especial desde el principio. Le cuesta, pero poco a poco comienza a integrarse también con compañeros de clase. Por su parte Wren está viviendo el primer año de universidad a lo loco y, mientras Cath se dedica a ir a las clases y a escribir, ella va de fiesta en fiesta y de borrachera en borrachera, lo que hace que Cath se preocupe por ella.
Por otro lado, para añadir más estrés a la vida de Cath, contar que está muy preocupada por su padre, que vive solo a varias horas de allí y que tiene ciertos desequilibrios mentales, y que no sabe nada de su madre desde hace 10 años.
La primera parte de la novela me ha gustado y me ha mantenido bastante enganchada a la historia. Me estaba gustando mucho tanto el desarrollo de la trama como el del personaje de Cath. El final no está mal, es predecible, pero no por eso deja de estar bien. Peeero, en la segunda parte empecé a no entender mucho
el personaje de Cath, sus decisiones y su manera de llevar algunos temas. Además, me ha fallado la historia de amor. No sé, a mí me gusta el salseo en estas historias, pero, no solo me ha faltado en la segunda mitad del libro, sino que cuando había algún momento de tonteo solo podía pensar en que esperaba que no se alargara mucho porque se me hacía pesado... No entiendo muy bien esto porque durante la primera parte la autora lo gestionó bien.
En definitiva, es una lectura que he disfrutado bastante. Cumple con la misión de entretener y es fácil de leer. Si, como yo, eres de los que le gusta leer historias ligeras con el calorcito, sí es un libro recomendable. Y por supuesto, si eres fan de las Fan Fiction, también. Eso sí, si eres igual de exigente con las lecturas a pesar del calor y el bochorno que hace en julio, mejor pasa a otro libro.
-Pero no hay nada más profundo que crear algo de la nada -su encantador rostros adoptó una expresión ardiente-. Piénsalo, Cah. Eso es lo que hace un Dios...o una madre. No hay nada tan embriagador como la creación. Crear algo por ti misma.

