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domingo, 8 de marzo de 2020

Un fin de semana - Peter Cameron

Conocí a Peter Cameron con "Algún día este dolor te será útil" y mi estreno no pudo ser mejor porque me encontré con un libro de lo más especial, al menos para mí lo fue. Sin embargo, después de este libro perdí la pista al autor y resulta que ha sacado dos títulos más antes de sacar "Un fin de semana", que es del que voy a hablar hoy. Tendré que hacerme con los otros dos porque este también me ha parecido un buen libro.

El fin de semana gira entorno a Tony que, curiosamente, no está presente porque falleció hace justo un año. Lyle, su pareja, va a pasar el fin de semana a casa de John y Marian, hermanastro y cuñada/mejor amiga de Tony. Lyle no ha ido mucho por allí desde que Tony murió y decide ir con su nueva pareja, Robert, justo el fin de semana del aniversario. Él intenta rehacer su vida para volver a ser feliz, lo cual no le está resultando nada fácil, pero no a todos les parece bien esa nueva relación. 

La casa de John y Marian está a la afueras de Nueva York, en un pueblo junto a un río y rodeado de bosques. El lugar es idílico y se convierte en un personaje más, con sus recuerdos y sus secretos. Durante dos días los personajes hablarán entre ellos, pasearán, nadarán, se reencontrarán y se conocerán, pero no todo lo que ocurra será bueno, o tal vez sí, no sé, eso lo dejo al gusto del lector, lo que está claro, es que tranquilo, lo que se dice tranquilo, no va a ser el fin de semana. 

Por otro lado tenemos a Laura Ponti, que es la nueva vecina de John y Marian y que ha sido invitada a la cena del sábado para que conozca a Lyle, ya que a ambos les gusta mucho el arte y pueden hacer buenas migas. La conoceremos a ella y la relación que tiene con su hija Nina, la cual parece una conocida, más que alguien cercano. 

Como he comentado antes, la historia gira en torno a Tony, al que todos echan de menos y al que todos idolatran, aunque si me preguntasen a mí, diría que también tenía cosas malas, como dice el dicho, no es oro todo lo que reluce, y es que Tony no era ningún santo y no siempre se portó bien. 

Me ha gustado sobre todo Lyle, queriendo darse una oportunidad en la vida y en el amor cuando ya había cerrado esa puerta y pensaba que seguiría cerrada para siempre. En cuanto al resto de personajes, me han gustado todos bastante, aunque el personaje de Marian me da la sensación de que se podría haber explotado un poco más. Se cuentan cosas de su vida muy por encima y me habría gustado que se profundizara un poco más en ella. En cuanto a John, es un personaje del que se nos cuenta poco, pero del que no necesitamos saber más. Es un hombre sencillo (¿simple?) del que sabemos todo lo que tenemos que saber. Funciona perfectamente. 

Es, sin duda, una novela de sentimientos y de segundas oportunidades. Se lee con bastante rapidez debido a la cantidad de diálogos que tiene y es de las que te dejan poso, aunque, en mi caso, no tanto como la anterior novela que leí del autor, pero es que esa está en un apartado aparte para mí. 

Caminaron sobre la hierba hacia la casa, que los aguardaba allí, sólida y vacía, lista para abrazarlos. 

Traducción de Álvaro Marcos.

Si queréis leer la reseña de Algún día este dolor te será útil, podéis hacerlo pinchando en la portada:

 


domingo, 2 de febrero de 2020

El corazón de los hombres - Nickolas Butler

Cuando me enteré de que Nickolas Butler iba a venir a Madrid a presentar "Algo en lo que creer", su tercera novela en español, empecé a leer "El corazón de los hombres", que tenía pendiente desde hace un par de años y que por unas cosas o por otras siempre se quedaba en la estantería. Lo he cogido muchas veces y lo he vuelto a colocar en su sitio sin haberlo abierto, pero esta vez fue diferente; simplemente lo cogí sin pensarlo y empecé a leer.

El libro está dividido en tres partes, que son las tres etapas de la vida de dos personajes: Nelson y Jonathan. Durante la primera les vemos en un campamento de verano cuando son unos niños. Nelson, el más débil, con gustos diferentes a los de los demás niños y el encargado de dar el toque de diana con su corneta, se convierte rápido en el blanco de todas las bromas; y Jonathan, mas fuerte y popular que Nelson, trata de protegerle a su manera. En la segunda vemos a dos personas adultas ya. Su relación se ha mantenido, unas veces más intensamente que otras, pero siguen estando ahí el uno para el otro. Aquí conocemos cómo les ha ido la vida después de aquel verano del 62. La última parte se centra más en otros personajes, pero ambos siguen estando presentes. 

En la sinopsis del libro dicen algo que creo que resume muy bien este libro, y como creo que es mejor que las cosas se digan con cuantas menos palabras mejor, os lo voy a copiar: 

"La novela narra la historia de tres generaciones de hombres que se enfrentan a sus flaquezas en ese territorio, no siempre claro, que separa el heroísmo de la cobardía, el bien del mal, la fidelidad de la traición."

El protagonista indiscutible de la primera parte es Nelson, el de la segunda parte es Trevor, el hijo de Jonathan, y en la tercera es Rachel, la mujer de Trevor. Van pasando los años, cambian los protagonistas, pero lo principal nunca cambia: lo que hay dentro de las personas, las que deciden ser buenas y las que deciden hacer el mal, las que engañan, las que luchan y las que protegen a los demás. 

–He conocido a cobardes y he conocido a héroes –prosigue el hombre–. A todos los héroes los guía su corazón; a los cobardes, la cabeza. No lo olvides. Los héroes no calculan ni evalúan. Hacen lo que está bien.

Sin duda la primera parte, para mí, es la mejor con diferencia; las descripciones que hace y la manera de narrar te transportan por completo al campamento donde se desarrolla la historia. He podido oír al Corneta tocar por las mañanas y he podido oler las hogueras como si estuviera dentro del libro. La segunda parte mantiene un poco el ritmo de la primera, y la tercera se aleja bastante. 

El corazón de los hombres empieza fuerte, y sinceramente, me habría gustado que siguiera por esa línea el resto de la novela, pero aún así, no puedo decir que no me haya gustado. He disfrutado mucho con su manera de escribir y también con lo que nos cuenta y con la lección que nos deja para que la aprendamos (si queremos). Cómo elegir entre lo que se debe y lo que se quiere. A ser valientes y dar la cara por lo que creemos justo. Eso es con lo que me quedo yo. 

De las dos novelas que he leído del autor, me quedo con la primera, Amor a quemarropa, pero las dos me han gustado mucho. He leído que la tercera es la mejor de todas. Por el momento la tengo a buen recaudo en mi estantería, firmada y dedicada por Nickolas Butler. El tiempo dirá cuánto estará ahí, pero me da que no va a ser demasiado... 

Reseña: 

sábado, 9 de diciembre de 2017

¡Melisande! ¿Qué son los sueños? - Hillel Halkin

Los Libros del Asteroide tienen algo que siempre me llaman. Los últimos años he aprovechado las Ferias del Libro de Madrid para comprar varios títulos de esta editorial; se ha convertido en algo así como una tradición para mí. No sé si es por las portadas, cada una de un color diferente, o porque tienen títulos tan largos que parecen casi el comienzo de la novela, pero el caso es que siempre llego a su caseta queriendo llevarme un libro.
“¡Melisande! ¿Qué son los sueños?” fue la compra de este año en la Feria del Libro.
El libro entero es una carta de amor. Hoo escribe a Melisande, Mellie, contándole su versión de una historia que a buen seguro tiene, como mínimo, dos versiones: una la suya, la que leemos; la otra, la de la propia Mellie.
Durante las 262 páginas que dura el libro le habla siempre directamente a ella (Te lo pregunté después de que se lo hubieras dicho…, Me encantaba verte dormir, Tú, Joanna y Julie…) y muchas veces, al tener el libro entre las manos, tenemos la sensación de estar leyendo algo que no es para nosotros. De leer algo íntimo de otra persona.
Hoo, Ricky y Mellie son muy amigos. Dos chicos y una chica en el instituto, con metas, gustos e ilusiones comunes. Pero esa época, muchos los sabemos ya, no dura eternamente. La gente se separa, cada uno va por un lado y la chica del grupo se decanta por uno de los chicos. En este caso Mellie elige a Ricky, y Hoo asume su derrota. Sin embargo las cosas cambian cuando Ricky decide ir a la India a buscarse a sí mismo. Pasa años allí, en una aldea perdida de la mano de Dios con un gurú, mientras Hoo y Mellie siguen con su vida en Nueva York… aunque cada uno por su lado. Cuando Ricky vuelve, él y Mellie coinciden y empiezan a salir de nuevo. Y es cuando ambos se vuelven a encontrar con Hoo.
Desde el principio es fácil pensar que Mellie y Hoo están hechos el uno para el otro, supongo que el que sea Hoo quien cuente la historia tiene  mucho que ver, y por eso no entendí demasiado que ella eligiera a Ricky. Sin embargo llega un momento en el que Ricky ha cambiado tanto después de su viaje, que Mellie cambia a uno por otro. A partir de ese momento y, a pesar de que se ve que son la pareja perfecta, no terminan de encontrar la felicidad plena. Hay una sombra siempre sobrevolando sobre ellos, y sobre ello habla el libro.
La narración se centra en dos cosas: la relación de Hoo con Ricky y, sobre todo, en la relación de Hoo con Mellie.
Han pasado varias semanas desde que terminé esta novela y el recuerdo que me queda pasado ese tiempo es bueno; sin embargo, también tengo que reconocer que durante la lectura tuve ratos que se me hicieron un poco pesados porque habla demasiado de filosofía, y de autores que no he leído (y el trasfondo de sus obras) Esto es algo completamente personal, ya que se trata de gustos, pero igualmente quería dejarlo reflejado por si os pasa como a mí. En cualquier caso, la historia es bonita. A mí me ha merecido la pena leer un poco sobre filosofía para conocerla.
Por último, una cosa que no me ha gustado es que hay algunas frases en otros idiomas que no vienen traducidas a pie de página. Entiendo que si viene sin traducir es porque no es relevante para la historia, pero en cualquier caso, es algo que no me gusta encontrar.
"A los dos se nos daba muy bien mentir. Por eso siempre poníamos tanto empeño en decirnos la verdad. Los dos sabíamos lo fácil que era no hacerlo."

sábado, 22 de octubre de 2016

Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York Gail Parent

¿Conocéis a Sheila Levine? ¿No? Yo hasta hace unos meses tampoco, pero empecé a verla por las redes sociales cuando Libros del Asteroide lo rescató, y no me pude resistir.

El libro me gustó (lo leí hace unos meses pero quedó sin reseñar) aunque las opiniones de la crítica me resultaron un poco exageradas. Me ha resultado divertida, pero no hilarante, por ejemplo, que es como te la promocionan.

De toda la historia me quedo con un pensamiento: ¡Qué duro resultaba ser mujer soltera a finales del siglo pasado! Y es que Sheila nos cuenta, en algo parecido a una carta-novela de suicidio, lo que es ser una chica judía en los años 70. Lo importante para su familia es que encuentre un marido, ese es su fin en la vida. Le permiten ir a la universidad, pero lo ven más como un hobby que la mantenga entretenida que una manera de buscarse el futuro. Ella, sin embargo, quiere disfrutar de su vida, soltera o con pareja, y no verse obligada a buscar un hombre que la mantenga. Pero como las cosas no son como Sheila quiere, sino como sus padres dicen, ella vive agobiada pensando que tiene que casarse con alguien que no le gusta. Y no será porque no lo intenta, ¿eh? pero ya sabemos que en las cosas del amor, cuanta menos presión exista, mejor para que fluya.

Sheila se echa un novio "formal" pero sigue buscando una opción mejor. Es un buen chico judío, al que sus padres adoran, pero no está enamorada. En el tiempo que dura su noviazgo ella asiste a fiestas, se independiza con una amiga, viaja y trata de divertirse como cualquier otra chica de su edad, sin embargo no termina de ser feliz...

La historia está contada con cierto humor, pero debajo de todo esto hay un toque de tristeza y de resignación que hace que sintamos pena del personaje. No olvidemos que todo el libro es una nota de suicidio, a pesar de que nos haga gracia en algún momento.

El libro, como decía al principio, me gustó, pero también es verdad que esperaba algo más. Ya sabemos todos que el humor es algo muy personal y cuando alguien me dice que una novela es súper divertida me echo a temblar. En este caso me ha resultado entretenida, no una comedia propiamente dicha, pero en general me quedo con la sensación de haber leído un buen libro con una buena crítica en el interior. Una crítica a los problemas que tienen las mujeres sólo por ser mujeres, que era quizás más llamativa en el tiempo que se escribió, pero de la que también podemos sacar provecho en los tiempos que corren.

Me voy a suicidar. ¿QUIEN QUIERE VIVIR EN UN MUNDO EN EL QUE UN HOMBRE MIENTE SOBRE LAS CALORÍAS?
Sí, voy a ponerle fin a mi vida. Encontrarán mi cuerpo desplomado sobre esta nota de suicidio en mi pequeño y carísimo apartamento de una habitación.

lunes, 17 de octubre de 2016

Canciones de amor a quemarropa Nickolas Butler

Uno de los libros que busqué en la Feria del Libro de Madrid de este año fue Sheila Levine está muerta y vive en Nueva York. Lo había visto en varios blogs y había decidido darle una oportunidad así que busqué la caseta de la editorial (Libros del Asteroide) para echar un vistazo, pero cuando llegué se había agotado. El chico de la editorial, al verme cotillear el resto de títulos, me preguntó qué libro de la editorial había leído y le dije que Algún día este dolor te será útil. Basándose en esa respuesta, y habiéndole asegurado que me había gustado, me recomendó Canciones de amor a quemarropa. Me dijo que me iba a gustar mucho. Que estaba seguro. Y, ¿sabéis qué? Que acertó.

Un grupo de cuatro amigos nos cuentan, cada uno desde su perspectiva, una misma historia. Henry, Lee, Ronny y Kip crecieron juntos en un pueblo de Wisconsin, pero con el pasar de los años cada uno toma un rumbo diferente. Sin embargo su pueblo tiene algo especial que los hace volver siempre. Es algo así como su punto de encuentro. Henry vive allí con su mujer Beth y sus hijos; Ronny vive también en el pueblo pero está deseando salir de él. Quiere ir a un sitio grande en el que pase desapercibido y en el que la gente no le trate como si necesitase ayuda para todo; Lee es un afamado cantautor que va de aquí para allá siempre y que gusta de refugiarse en casa cuando tiene oportunidad; y Kip es un importante corredor de bolsa al que le gustaría volver al pueblo a vivir, cerca de sus amigos y familia.

Supongo que esta historia no difiere mucho de la de cualquier grupo de amigos de la infancia, y es por eso que la historia tiene tanta fuerza. Cada uno madura de una manera diferente y cada uno dirige su vida como mejor sabe. Algunos lo tienen todo claro y otros... bueno, otros se dedican a ir de un lado a otro sin saber bien qué hacer con sus vidas. Como la vida misma.

Me han gustado mucho los personajes principales y esa cercanía que desprenden al contar cada uno un capítulo en primera persona. Es una manera de conocerles tanto desde dentro como desde fuera.  Cuando hablan, lo hacen del resto tal y como lo ven ellos, pero también hablan de ellos mismos, de esas cosas que nadie más sabe y que desde fuera puede que se vean de manera diferente.

De Canciones de amor a quemarropa me ha gustado todo, desde el título, que me tiene completamente enamorada, hasta la historia que encontramos en el interior. Es un libro sobre la vida, la amistad, la traición y el amor.

Se lo habré preguntado un millón de veces -dijo Felicia-, por qué tenía tantísimas ganas de volver, y nunca ha sido capaz de explicármelo.

Y llegados a este punto sólo me queda dar las gracias al chico que me lo recomendó porque, desde luego, dio en el clavo. A partir de ahora yo también lo recomendaré.