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domingo, 18 de abril de 2010

Taibhse (aparición) Carolina Lozano

¿Alguna vez os habéis parado a pensar qué haríais si pudierais ver a los muertos? ¿Creéis que reaccionaríais con calma o actuaríais como unos paranoicos? Yo la verdad es que son cosas en las que prefiero no pensar demasiado, pero en las que, he de confesar, alguna vez sí que he pensado. Ya sabéis que para todo el mundo hay un antes y un después de El sexto sentido.

Para mí siempre hay un depende a la hora de contestar casi cualquier pregunta y ésta que planteo ahora no iba a ser una excepción. Quiero creer que reaccionaría bien y sin miedo; pero lo cierto es que si realmente viera a alguien que sé que está muerto me moriría del susto. Por eso prefiero no pensarlo a menudo; porque en cierto modo creo que puede ser verdad que ciertas personas se aparezcan después de muertas. No sé, quizás hable influenciada por el libro que acabo de terminar.

Hace una semana me pasé por la fnac para comprar un libro que me faltaba para una colección que tengo en casa y me encontré con Taibhse (aparición) en una de las estanterías. Era la primera vez que veía o escuchaba hablar de este libro pero la portada llamó mi atención: una cruz celta en lo que parece ser un camposanto envuelto en una bruma misteriosa. La clave de todo estaba en la cruz celta, que me encantan. Yo no creo en Dios, ni creo en la Iglesia, ni creo en sus símbolos, por lo que el tema de las cruces no me apasiona. Sin embargo las cruces celtas las encuentro fascinantes. Me parece que una cruz celta siempre tiene que esconder una maravillosa historia detrás. Muchas veces pienso que yo tendría que haber pertenecido a otra época o incluso a otro mundo donde todo tuviera un toque místico. Las cruces celtas son de esas cosas que siempre me hacen pensarlo. Desde pequeña he tenido la cabeza llena de pájaros con historias que me iba inventando sobre la marcha. Una casa abandonada en las cercanías de un río ya me hacía pensar en una historia de príncipes y princesas, y un bosque frondoso se convertía en un bosque fantasmagórico lleno de criaturas mágicas. Taibhse, el libro del que voy a hablar hoy, es la historia que me habría gustado vivir cuando era pequeña; aunque sólo fuera en mi cabeza. Otra cosa que hizo que me comprara el libro sin pensármelo dos veces, fue que la historia se desarrolla en la ciudad de Edimburgo "Ay, (suspiro) ¡Edimburgo!". Así que me llevé los dos libros, éste, y el que había ido a comprar.

Liadan llega a Edimburgo cuando sus padres mueren en un accidente de avioneta. Después de unos meses se hace cargo de la biblioteca del instituto en el que estudia y allí conoce a Álar, un joven poco mayor que ella con un encanto especial. Nada más verle se da cuenta de que le gusta y que le impone el hecho de que sea tan perfecto, pero poco a poco se va acostumbrando a él y termina por no sentirse (casi) intimidada por él. O por lo menos no hasta que se da cuenta de que es el famoso fantasma de las historias que se cuentan por Edimburgo, donde existen leyendas de distintos fantasmas en cada edificio, cementerio o calle. Primero se deja llevar por el pánico, pero después se da cuenta de que Álar le gusta, por lo que tiene que buscar la manera de que no le dé miedo estar con él. Poco a poco empieza a introducirse en el mundo de los espectros y a tratar con ellos pensando que todos son igual de inofensivos que Álar, pero por supuesto eso no es así.

Los primeros capítulos me parecieron de libro adolescente completamente, lo cual me dio bastante rabia. Después el libro empezó a engancharme con su historia (que para que no os estéis preguntando hasta el final os diré que todo el tiempo sigue el patrón de novela adolescente tipo Crepúsculo. De hecho existen bastantes puntos que recuerdan a esta saga). Y por último me ha entretenido lo suficiente para no arrepentirme de haberlo comprado. Quizás no sea un novelón, pero sin duda ha sido perfecto para que me ayudara a volver a años atrás cuando viví en Edimburgo un par de meses, donde cada día y cada lugar me daban pie a inventar mis propias historias. No recuerdo haber inventado nunca una historia en la que hubiera un fantasma (a pesar de haber paseado por cementerios centenarios en los que se respiraba una paz especial) pero ahora no descarto buscar a Álar cuando vuelva a la ciudad. Quizás pueda dar respuesta a la pregunta que formulaba al principio.

-Perdona -le digo.
Mi voz vacila y me pongo roja, cómo no.
No se entera. Lo entiendo, yo también me abstraigo con la lectura. Me acerco y apoyo las manos al otro lado de la mesa, con cuidado, para no sobresaltarle.
-Perdona -repito en voz más alta-. Es hora de cerrar.
Tarda unos segundos en levantar la vista del libro para quedarse mirándome fijamente.
-¿Me hablas a mí? -dice con algo que parece asombro.
Su voz es grave, incluso algo cavernosa, pero hermosa. Tiene el atractivo aspecto de un guerrero celta de los que dicen que temió toda Europa.
-No pretendía asustarte, perdona -le digo-. Pero es hora de cerrar.
Aún me mira unos segundos más como si todavía tuviese que aterrizar en la tierra, mientras las luces del techo vacilan. Tampoco parece notar que aquí hace un frío espantoso, pero yo tiemblo.

miércoles, 14 de abril de 2010

Di adios al mañana Horace McCoy

La historia de este libro es una historia un tanto peculiar. Ni había escuchado hablar de el libro, ni de Horace McCoy, ni de ninguna otra obra escrita por este autor; y sin embargo cuando fui a la biblioteca y lo vi allí tirado encima de la mesa en la que la gente deja los libros que ya no quiere en casa, y que la biblioteca no acepta en sus estanterias, me dije "¿por qué no?" En la contraportada no te hablan de la trama del libro y lo único que dicen es que es de una serie de novela negra. El interior de sus páginas es color camel (camel intenso por los bordes) y al pasar las hojas de todo el libro con el pulgar (de esa manera que no puedes distinguir una sola letra escrita porque las hojas pasan muy rápidas y lo único que consigues es darte aire en la cara) huele igual que un antiguo diccionario que tenía cuando era pequeña. Huele a antiguo, y eso me encanta.

El libro me ha gustado, quizás entre otras cosas porque no he pagado nada por él a pesar de que costaba 140 pesetas; puede que también haya sido porque no tenía muchas expectativas puestas en él; o puede que simplemente haya sido porque es un buen libro.

Se trata de un libro antiguo, del que no he conseguido encontrar gran cosa en internet (ni siquiera la portada se encontraba navegando por lo que he tenido que escanear mi libro), pero que sin duda merece la pena.

Empecé este libro cuando aún estaba con Vacas, cerdos, guerras y brujas y me leí un tercio en sólo día y medio durante un viaje que hice a Valencia hace unas semanas. Después decidí seguir con el que estaba hasta que lo terminara para no tener dos libros danzando por casa. Cual fue mi sorpresa cuando volví a coger el libro y me di cuenta de que cada vez que lo cogía avanzaba varios capítulos de un tirón. Es uno de los libros más adictivos que he leído ultimamente y eso me ha gustado. Lo lees sin apenas darte cuenta.

Empieza con el protagonista planeando una fuga de la cárcel en la que está preso. Consigue escapar gracias a la ayuda que le brindan desde el exterior y una vez que consigue volver a ser libre se dedica a extorsionar, matar y robar para hacerse rico. La historia da varias vueltas desde que empieza hasta que acaba, dejándote siempre con la duda de qué se le ocurrirá a continuación a Ralph Cotter para salir adelante. Realmente Ralph, o Paul Murphy (como prefiráis porque se cambia el nombre a mitad de la novela), es un egoísta que a pesar de trabajar en equipo, sólo se preocupa por él mismo y por sacar el máximo beneficio de las cosas, aunque eso le suponga quitarse gente de encima con la misma rapidez y pocos escrúpulos de quien espanta a una mosca.

Quizás con el breve resumen que he hecho no os ha quedado muy claro lo que quería expresar sobre esta novela, pero si me metiera a concretar más sobre la trama seguramente estaría escribiendo hasta mañana (y vosotros leyendo hasta pasado). Creo que con que os quedéis con la idea de que es una buena novela negra, en la que el robo, el asesinato, la extorsión, los policías comprados y los chanchullos están a la orden del día es suficiente para que toméis la decisión de leerlo o no leerlo. A mí desde luego me ha gustado mucho la manera en que está escrito y la facilidad con que lo he leído.

- Parece que te has armado un buen plan para ti mismo -dijo Holiday con tono pensativo.
- Lo he hecho.
- Tu verdadero nombre no es Ralph Cotter, ¿verdad?
- Mi nombre es Paul Murphy.
- Ese lo has inventado hoy.
- Ayer -la corregí.

lunes, 5 de abril de 2010

Concurso fotos y literatura - Vota

Hace unos días me apunté a un concurso de fotografía y hoy me han dicho que ya han empezado las votaciones.

Todas las fotos presentadas han entrado en concurso con lo que mi foto "Lectura en la gran ciudad" está como candidata a llevarse el premio.

Título: Lectura en la gran ciudad

Cualquier persona puede entrar aquí para votar por la foto que más le guste tanto en la categoría de participantes con blog como en la de participantes sin blog. Hay fotos muy chulas en ambas categorías.

Por último quería comentar que todo el mundo que se decida a votar entrará en el sorteo de otro lote de libros. Así que nada, yo os animo a que echéis un vistazo a las fotos y que votéis por la que más os guste, que si además coincide que es la mía, pues mejor que mejor para mí.

viernes, 2 de abril de 2010

Vacas, cerdos, guerras y brujas Marvin Harris

Este año en Navidad, por segunda vez en mi vida, hice el amigo invisible en el trabajo. La verdad es que desde el principio tuve claro que fuera quien fuera mi amigo invisible yo recibiría un libro... Y no me equivoqué. Lo que me dejó un poco fuera de juego fue que me regalaran un libro del que no había oído hablar en la vida. Leí la sinopsis y me pareció bastante curioso que alguien se hubiera puesto a pensar en dar respuestas (y además compartirlas) a preguntas que la mayoría de gente no nos hemos planteado nunca.

¿Por qué un tabú religioso prohíbe a judíos y musulmanes comer carne de cerdo? ¿Cuál es el motivo de que los hindúes adoren a las vacas? ¿Cómo interpretar el machismo o la belicosidad de ciertas culturas?

Llevo un rato pensando y preguntándome qué voy a poner en la reseña porque tengo sentimientos un poco enfrentados. Por un lado me ha parecido un libro interesante, que cuenta y explica cosas curiosas. Pero por otro lado me ha parecido un libro complicado de leer. No me ha enganchado como para leerlo de un tirón y su redacción utiliza un lenguaje que me ha hecho densa su lectura. Podríamos decir, en resumen, que contado de otra manera me habría gustado más.

El libro, como su título indica, habla de porqué algunas culturas veneran a las vacas y otras a los cerdos, del porqué de las guerras y del sinsentido que fue la caza de brujas. Pero no se queda ahí, porque también habla de otros asuntos como la violencia de género (cuando los implicados no saben siquiera que existe) o de si realmente Jesús buscaba la paz en el mundo o si era un revolucionario cuya máxima era más el ojo por ojo que la de poner la otra mejilla.

Este último tema he de reconocer que no lo he entendido del todo. En general he captado la idea de lo que viene a decir Marvin Harris sobre Jesús, los profetas, la paz, la guerra, etc, pero cuando no se tiene una base sólida sobre religión (y yo ni la tengo ni la quiero tener) es complicado entender algunos pasajes que se explican en el libro. Ni Jesús era tan bueno, ni sus enseñanzas fueron reales según el libro.

Debo señalar también en este momento la interpretación evidentemente falsa o dada tradicionalmente a lo que Jesús dijo cuando le preguntaron si los judíos debían pagar impuestos a los romanos: "Dad al César lo que es del César y a Dios lo que es de Dios". Esto sólo podía significar una cosa para los galileos que habían participado en la rebelión de Judas de Galilea contra los impuestos, a saber: "No pagar". Pues Judas de Galilea había dicho que todas las cosas en Palestina pertenecían a Dios. Pero los autores de los Evangelios y sus lectores probablemente nada sabían de Judas de Galilea, por lo que conservaron la respuesta sumamente provocativa de Jesús en el supuesto erróneo de que mostraba una actitud genuinamente conciliadora hacia el gobierno romano.

Por otro lado el libro habla de dos temas que me han llamado mucho la atención: la violencia porque sí contra todo el mundo en general y las mujeres en particular, y la caza de brujas que tuvo lugar en Europa entre los siglos xv y xvii donde murieron más de 500.000 personas acusadas de brujería. Se dice rápido, ¿verdad? 500.000 personas torturadas y muertas en la hoguera porque otra persona, torturada con antelación, la había acusado de ser una bruja.

Las brujas fueron creadas por las mismas personas que después las condenaron; es decir, gente del clero y nobles que tenían riquezas y que tenían que hacer ver al pueblo que las culpables de que el pueblo fuera pobre eran las brujas, que ellas echaban mal de ojo para que se secaran las cosechas, se murieran los niños o una gallina, o lloviera durante meses ahogando las plantaciones. Era mejor desviar el tema hacia personas inocentes antes de que se dieran cuenta de que eran los propios nobles y el clero quienes empobrecían al pueblo.

500.000 personas.

Por último mencionar el tema de la violencia de género. Los yanomamo son una tribu de 10.000 amerindios que habita en la frontera entre Brasil y Venezuela en la que los hombres tienen que demostrar que son más hombres que los demás a base de golpes. El que más soporta, es el más hombre de todos. Tienen magulladuras por todo el cuerpo, brechas y muchas muchas ganas de bronca. La verdad es que para mí no habría mayor problema en todo este asunto si no fuera porque para demostrar lo machos que son se dedican también a pegar a sus mujeres, niñas, esposas, primas, hermanas.. da igual. Tienen poder absoluto sobre ellas y, lo que es más triste, ellas no saben que tienen otras alternativas a parte de soportar todo eso. Una chica que estaba haciendo un estudio sobre los yanomamo se encontró con que las mujeres medían cuánto las querían sus respectivos maridos por el número de golpes que tenían en la cabeza. Muy triste.

En definitiva, el libro cuenta cosas interesantes, pero la manera de contarlas de Marvin Harris no me ha gustado. Me ha parecido muy pesado y poco claro en algunas ocasiones.

domingo, 28 de marzo de 2010

Lectura en la gran ciudad

En el blog “Libros y Literatura” organizan un concurso de fotografía de temática literaria, en el que ofrecen como premio lotes de libros por un valor de 1.200€. Además, por votar tu fotografía preferida entrarás automáticamente en el sorteo de un lote de libros. Si quieres saber más detalles y participar entra aquí: http://www.librosyliteratura.es/concursofotosyliteratura.html

Llevo días dándole vueltas a la idea de participar en este concurso pero sin tener muy claro qué foto hacer. De hecho, he apurado hasta el último día para decidirme y subir una que me mereciera la pena. Cogí a mi padre para que me ayudara con la logística, mi libro favorito y la cámara de fotos y me fui al parque que está al lado de mi casa para sacar esta foto con las torres de la ciudad deportiva de fondo. He hecho en total 41 fotografías de las cuales sólo merecían la pena tres, pero he de reconocer que al final estoy bastante orgullosa del resultado.

Título: Lectura en la gran ciudad

domingo, 14 de marzo de 2010

El proyecto Williamson y La Brujita Gari

Hace semanas que no escribo y odio tener el blog desantendido. No sé si es porque el ritmo del libro que estoy leyendo en estos momentos no es muy trepidante y permite que sea leído de a poquitos, o porqué, pero el caso es que todavía queda para que pueda escribir sobre él.

Por otro lado, el otro día recordé que antes de crear Once_Upon_A_Time... escribí un par de veces sobre libros en mi otro blog y he pensado que ésta sería una buena oportunidad para mostraros las reseñas.

La primera que voy a poner es del primer libro que recuerdo haber leído. Se trata de La Brujita Gari, y podéis ver el post aquí. Al poco de escribir recibí un comentario de Braulio Llamero, el autor del libro, y he de reconocer que me encantó. Además, fue de los primeros comentarios que tuve en el blog, por lo que la ilusión fue doble. Desde ese día he buscado el libro por casa para releerlo (sí, sé que es un libro infantil, pero me da igual) pero he llegado a la conclusión de que seguramente lo habré regalado en algún momento de mi vida que no recuerdo, porque no soy capaz de encontrarlo.

La segunda reseña, ya un poco más extensa, es de un libro de John Grisham. El libro se llama El proyecto Williamson y me impresionó mucho. Se trata de un hecho real y es por eso que creo que me marcó más. La reseña podéis verla aquí. He leído varias cosas de este autor y siempre me tiene con el corazón en un puño hasta el final. Os recomiendo, de los que he leído, El cliente y El jurado.

Por último, aunque no menos importante como suele decirse, estoy bastante triste porque he perdido la práctica totalidad de los comentarios de este blog. Sinceramente, no sé qué he tocado o que he hecho, pero el caso es que al cambiar el diseño del blog me he cargado los comentarios. Sé que más se perdió en la guerra y que no es para tanto, pero sólo quería que supierais, los que alguna vez habéis escrito, que no los he borrado de manera intencionada.

viernes, 19 de febrero de 2010

La sombra de Alejandro Frédéric Neuwald

Después de leer ALÉXANDROS I, II y III decidí que quería ver algo de cine relacionado con Alejandro Magno así que fui a la biblioteca a sacar la película Alejandro de Oliver Stone. Nada más entrar vi un libro en un pasillo que llamó mi atención por la portada y por el nombre que se podía ver a simple vista en ella: efectivamente, Alejandro de nuevo.

Lo cogí, leí la sinopsis y lo dejé donde estaba. Di una vuelta por la biblioteca hasta que encontré la película y volví a bajar a la planta en la que estaba el libro. Justo cuando pasaba por su lado me di cuenta de que no tenía nada para leer en el metro camino de casa así que estiré la mano, lo cogí y lo saqué junto con la película. Tiene la letra bastante grande, se lee con cierta facilidad y gracias a los dos personajes principales, resulta una lectura amena. A mí me ha entretenido, me ha intrigado y me ha ayudado a seguir formando una imagen de Alejandro en mi cabeza, a pesar de que casi no se habla de él en todo el libro.

Después de la muerte de su hermano Etti, lo último que le falta a Morgan Lafet es cargar con un adolescente en prácticas cuando tiene que ir a inventariar todas las antigüedades que el profesor Bertrand ha dejado como legado al museo del Louvre después de su muerte. Sin embargo no le va a resultar fácil deshacerse de él. Esta pareja, formada por Morgan Lafet y Hans Peter, de treinta y tantos y veinte años respectivamente, es la pareja protagonista del libro. No comienzan la relación con muy buen pie que se diga, pero poco a poco empiezan a comprenderse mutuamente creando un vínculo fuerte entre los dos. Después de meterse en varios líos por tratar de encontrar la tumba de Alejandro Magno y darse cuenta de que cada vez están más involucrados en una serie de asesinatos y misterios sin resolver, saben que sólo pueden confiar el uno en el otro. El tono de humor, bastante irónico unas veces y muy directo otras, hacen que esta pareja caiga simpática desde el primer momento. Su aventura les lleva desde París a Alejandría, Esparta, Atenas y un largo etcétera siempre bajo la protección y en algunos casos a través del "chantaje" de un misterioso personaje llamado Helios. Éste irá previniéndoles de los peligros que les acechan en cada lugar y en cada momento. Sin embargo, a pesar de que en determinado momento utilice un sutil chantaje para conseguir lo que quiere, no hay duda de que el tal Helios es uno de los "buenos" por así decir. Y con esto no quiero decir que sea una hermanita de la caridad, no. Simplemente que no va en contra de los protagonistas como otros personajes que, por supuesto, yo considero los malos.

Para mí ha sido una grata sorpresa encontrar este libro justo en el momento que lo encontré. No podía haber encontrado uno mejor para después de Manfredi.

Mi mano voló hacia su rostro en una fracción de segundo, y luego el tiempo pareció detenerse. Tendido en el parquet, derribado como un bolo, Hans no se atrevía a esbozar un gesto o a emitir una queja.

Ante aquel cuerpo encogido, frente a aquellos ojos azules que me taladraban, velados de lágrimas involuntarias, me di cuenta de que sin duda era la primera vez que alguien le levantaba la mano.

Habría querido que me insultara, que me devolviera el bofetón, pero no hizo un solo gesto, no dijo una palabra, y yo me senté en el sillón de Bertrand, dándole la espalda. No podía mirarle a la cara. Yo, un bruto de noventa y ocho kilos, acababa de golpear a un niño. Había pegado a un crío porque este, al igual que todos los chiquillos que carecen de las condiciones físicas necesarias para hacer frente a la violencia, había tratado de hurgar en la herida que a su modo de ver dolería más.

Tendría que haberme disculpado, tratar de explicarme, pero lo único que pude decir fue:

-Ve a esperarme en el coche

Obedeció sin siquiera una protesta o un suspiro de enojo. Yo le daba miedo, y eso era terriblemente desestabilizador para él.

En relación a la película de Alejandro, sólo decir que debí haber hecho caso de los comentarios que la tildaban de malísima. Anjolina Jolie sale impresionante de guapa al principio de la película (y dice esto alguien para quien no es santo de su devoción esta actriz). Eso es lo que más puedo destacar de la película. Menos mal que me pude desquitar viendo al día siguiente, en la pantalla plana y con el sonido envolvente a todo trapo, 300. Eso sí que es una película de guerra.

lunes, 8 de febrero de 2010

ALÉXANDROS III - El confín del mundo Valerio Massimo Manfredi

El post anterior lo terminé diciendo: Ahora mismo sólo espero que el tercer libro no me defraude. Y no lo ha hecho. No. El libro no.

El que me ha defraudado ha sido Alejandro.

Y es que de una persona que tiene tanto poder, que se le ve magnánimo en muchos sentidos, pero déspota y prepotente en muchos otros, no se puede decir que todo lo haga bien.

En esta última parte de la trilogía de ALÉXANDROS, el rey Alejandro se convierte en un extraño, tanto para sus amigos como para los lectores de la novela, por culpa de las decisiones que muchas veces se ve obligado a tomar. Entiendo que un rey es un rey y que tiene unas obligaciones y unas presiones que no tiene el resto del mundo, pero eso no quita para que tenga también un pequeño corazón, -a veces en el libro da la sensación de que es de piedra,- y conciencia. Sobre todo conciencia. Porque yo no podría vivir con la carga de haber tomado ciertas decisiones que parece ser que tomó Alejandro en su día. Es más, me habría hecho matar antes de tomar esas mismas decisiones.

Como veis soy bastante reacia a contar muchos detalles de lo que he leído, pero realmente creo que si desvelase mucho más se os quitarían las ganas de leer la trilogía. Y no porque no os fuera a gustar, sino porque sabríais cómo termina. Yo al menos me alegro de no haberlo sabido antes de leerla.

De todos modos y volviendo con la historia, Alejandro no sólo toma malas decisiones en esta tercera parte. También se le describe como una buena persona, solidario con sus amigos de infancia -todos ellos altos cargos dentro del ejército- y con el ejército propiamente dicho. Y generoso. Muy generoso con todo el mundo dando siempre todo lo que puede y lo que tiene.

Alejandro se casa tres veces en este libro para facilitar las buenas relaciones con los países que conquista, pero sólo se enamora una vez en su vida. Sin embargo a pesar de estar siempre rodeado de mujeres que le aman, le veneran y le adoran, éstas apenas sí tienen importancia en el curso de la novela e incluso según el autor tendrían que haber tenido menos.

"Los lectores, pero sobre todo las lectoras, tendrán la impresión de que algunos personajes femeninos hubieran debido tener más peso en el espíritu del protagonista, pero también en esto, he preferido restituir una situación lo más próxima posible a la de la sociedad de la época, así como al caracter de Alejandro. En las fuentes antiguas, dichos personajes, incluso los más importantes, a duras penas son mencionados..."

ALÉXANDROS nada tiene que ver con la primera novela que leí de Manfredi, El ejército perdido, a la que por cierto se hace referencia en esta trilogía al hablar de la vuelta a casa de los 10.000 y que está escrita por Jenofonte, y en la que la protagonista es una mujer.

El ejército entero estaba allí: miles de soldados desarmados, sentados por tierra en el polvo, muchos bañados en lágrimas.
-¡Ya os he oído, soldados! -exclamó-. ¿O es que créeis que estoy sordo? ¿Sabíais que no duermo desde hace dos noches por vuestra culpa?
-¡Tampoco nosotros dormimos desde hace dos noches, rey! -repuso una voz anónima en el grupo.
-Porque sois unos ingratos, porque no queréis comprenderme, porque... -comenzó gritando Alejandro.
Se adelantó un veterano con la barba gris y los largos cabellos desgreñados, manco de una mano, y le miró directamente a los ojos.
-Porque te queremos, muchacho -dijo.
Alejandro se mordió los labios dándose cuenta de que inmediatamente se iba aponer a llorar como un niño, él, el rey de Macedonia, Rey de Reyes, el faraón de Egipto, el soberano de Babilonia iba a llorar como un estúpido chiquillo delante de su maldita soldadesca. Y lloró. Cálidas lágrimas, sin rebozo, sin siquiera taparse la cara. Y cuando finalmente se hubo calmado, respondió:
-¡También yo os quiero, bastardos!

Ayer la trama de CSI NY, que como todos los lunes por la noche estuve viendo con mi madre, se centró en Grecia, antigüedades robadas y en un asesino que había utilizado la daga de Alejandro Magno para matar. ¡Qué casualidad! ¡Justo el día que termino la trilogía! Me acordé del día que cogí el primer libro de ALÉXANDROS y escribí que no tenía ni idea de su vida. Viendo el capítulo de ayer de CSI me di cuenta de que mi ignorancia sobre el tema ya no es tanta.

Y me hizo ilusión.

jueves, 21 de enero de 2010

ALÉXANDROS II - Las arenas de Amón Valerio Massimo Manfredi

Todo el mundo con el paso del tiempo va formando su personalidad y va decidiendo los valores por los que cree que merece la pena vivir, luchar y morir. Alejandro, rey de Macedonia, no iba a ser menos y a lo largo de la segunda parte de la trilogía se va viendo una evolución en su persona.

Alejandro sigue siendo un "niño" de veinte años cuando llega a Asia y tiene que tomar decisiones que quizás terminen siendo erróneas, pero que nadie se atreve a discutirle.

Lo que destacaría de Las Arenas de Amón sobre todo es la lucha tanto directa como indirecta entre Memnón y Alejandro. Memnón es un mercenario griego que ha jurado fidelidad al Gran Rey Darío y que por lo tanto lucha del lado de los persas; es decir, en contra de Alejandro. Sin embargo éste, que aprecia tanto a los buenos amigos como a los buenos enemigos, le considera el único rival digno para él. No quiere luchar contra Darío; no quiere luchar contra un ejército cualquiera de persas; sólo quiere enfrentarse con Memnón y con sus soldados cara a cara. A pesar de que se ven una única vez se hacen la guerra el uno al otro durante casi todo el libro utilizando diferentes estrategias y devolviendo todos y cada uno de los golpes.

En una de las batallas la tropa de Alejandro sufre importantes bajas y éste decide ir a negociar con Memnón que le dejen recuperar los cuerpos sin vida de sus soldados

-¿Por qué has traído la guerra a estas tierras?

- Los persas fueron los primeros en invadir Grecia. Yo estoy aquí para vengar la destrucción de nuestros templos y de nuestras ciudades, para vengar a nuestros jóvenes caídos en Maratón, en las Termópilas, en Platea.

-Mientes -replicó Memnón-. No te importan nada los griegos y a ellos no les importas nada tú. Dime la verdad. No le hablaré de ello a nadie.

El viento aumentó de intensidad y envolvió a ambos guerreros en una nube de polvo rojizo.

- He venido para construir el más grande reino que se haya visto jamás en la tierra. Y no me detendré hasta haber alcanzado las olas del Océano del fin del mundo.

-Es lo que me temía -asintió Memnón.

-¿Y tú? No eres un rey, no eres ni siquiera persa. ¿A qué tanta obstinación?

-Porque odio la guerra. Y odio a los jóvenes alocados y desconsiderados que, como tú, quieren conquistar la gloria a costa de ensangrentar el mundo. Yo te haré morder el polvo, Alejandro. Te obligaré a volver a Macedonia, a morir de una puñalada como tu padre.

El soberano no reaccionó ante la provocación.

-No habrá nunca paz mientras haya fronteras y barreras, lenguas y costumbres distintas, divinidades y creencias diferentes.

He puesto este fragmento de la novela porque la última frase de Alejandro me parece terriblemente cierta. Según parece las fronteras son las culpables de la mayoría de guerras; y eso nos guste o no, siempre ha sido, es y será una verdad indiscutible.

Como ya dije en el post anterior no conozco nada de la vida y milagros de Alejandro Magno, por lo que no sé cómo acabará la trilogía. Lo que sí sé es que me he descubierto muchas veces pensando en Alejandro mientras hacía otras cosas. Caminando por la calle, haciendo la compra e incluso un par de veces ¡en clase de danza del vientre!. Me tiene enganchada a sus historias y estoy segura de que cuando acabe la trilogía volveré a leer más cosas sobre él. Ahora mismo sólo espero que el tercer libro no me defraude.

sábado, 9 de enero de 2010

ALÉXANDROS I - El hijo del sueño Valerio Massimo Manfredi

Poco o nada sé de la vida de Alejandro Magno aparte de que existió. Así que entre eso y que alguien que ahora no consigo recordar me lo recomendó, he decidido leer la trilogía ALÉXANDROS de Valerio Massimo Manfredi.

El hijo del sueño es el primer libro de esta trilogía; le siguen Las arenas de Amón y El confín del mundo; por supuesto es del primero del que voy a hablar hoy.

En septiembre leí El ejército perdido también de Manfredi. Cuando lo hube leído busqué información del libro en internet y vi que el autor tenía mejores críticas con la trilogía de la que estoy hablando hoy que del libro que acababa de leer entonces; sin embargo El ejército perdido me gustó mucho y las críticas que leí en otros blogs (blogs de gente muy informada sobre la Anábasis de Jenofonte) eran buenas. Al ser estas opiniones buenas, y además mejores las de Aléxandros, decidí que tarde o temprano me haría con los libros que hablan de la historia de Alejandro Magno. Una tarde que salí al centro para hacer unas compras me encontré en una tienda con la trilogía en versión de bolsillo y me la llevé entera a casa.

Después de leer El hijo del sueño he de decir que a mí me gustó más El ejército perdido, aunque también es verdad que ALÉXANDROS es una única novela dividida en tres tomos y que por ahora sólo he leído un tercio del total. Cuando haya leído el final de El confín del mundo me podré formar una opinión más completa del libro y decidir cuál de los dos me ha gustado más.

Comparado con un Dios por belleza, inteligencia y forma física, Alejandro crece con la responsabilidad de ser el heredero al trono de Macedonia. Formado por su maestro Aristóteles durante años, se convierte en un joven de gran valía en los distintos terrenos: el personal, el amoroso, el guerrero y el intelectual. Es fiel a sus amigos, a su familia y a sus creencias y firme en sus decisiones desde que es pequeño. Una vez muerto el rey Lisipo, padre de Alejandro, éste se debe hacer cargo de la corona de Macedonia y decide continuar la misión que su padre dejó inconclusa antes de ser asesinado: liberar a las ciudades griegas que hay en Asia. Para llevar a cabo este cometido primero tiene que conseguir que Grecia esté de su parte antes de marchar a la guerra contra los persas y así no dejar atrás ningún cabo suelto en Macedonia antes de partir.

La historia de El hijo del sueño termina justo en el punto más emocionante de la novela, ya que se deja a toda la expedición macedonia a bordo de las naves con Alejandro a punto de pisar Asia.

Filipo le miraba asombrado, como incapaz de darse cuenta aún de lo que había pasado. Luego le besó en la cabeza y afirmó:

- Hijo mío, búscate otro reino: Macedonia no es lo suficientemente grande para ti.