Tenía este libro en casa desde hacía algo más de un año, pero, como es bastante gordo, me daba pereza ponerme con él. El otro día lo vi y de repente me apeteció, así que lo cogí y empecé a leer teniendo en mente todas las reseñas positivas que había leído del libro. Y ese fue el problema; lo cogí con las expectativas muy altas y me costó mucho entrar en la historia. Pero, ¿sabéis qué? Que luego mejoró y ahora me cuento entre los que han disfrutado de la novela. Mejor os cuento en detalle.
Evelina es una joven que ha vivido siempre en el campo. Su madre murió al traerla al mundo y su padre no la reconoce, por lo que está, desde que nació, bajo la protección de su tutor, el reverendo Villars, en una pequeña localidad de Inglaterra. Con diecisiete años va a Londres por primera vez con un grupo de amigos y allí descubre un mundo del que había oído hablar pero del que en verdad no sabía nada. Descubre la bondad de sus nuevos amigos, pero también a gente no tan amable y mucho más desagradable de lo que había podido imaginar jamás. La aparición de Lord Orville, un caballero de lo más educado, madame Duval, la abuela de Evelina, y sir Clement Willoughby, un joven que dice estar loco por ella, provocarán muchas situaciones complicadas para la protagonista que la harán madurar con rapidez.
Todo lo que he puesto arriba tiene buena pinta, ¿no? Entonces, ¿cuál fue el problema que me encontré? Pues que al principio se dibuja a Evelina como una chica tan inocente que casi parece tonta, a la que no le sale ni la voz cuando quiere hablar con un hombre amable que está tratando de conversar con ella. Sinceramente me ponía de los nervios (los fans del libro, por favor, que no se ofendan) Sin embargo Evelina, a base de malas experiencias, va madurando y poco a poco pasa de ser una joven ingenua a ser una mujer cabal, con más paciencia que el Santo Job y con las ideas muy claras. Sé que en el libro se retrata a las mujeres de la época, pero me llamó la atención la poca sangre que muestra la protagonista al principio. Como podréis imaginar, me gustó ver el cambio en Evelina.
No soy yo ninguna experta en la época, pero me da la sensación de que la autora hace un retrato de la sociedad muy fiel. Nos muestra los salones de té, los teatros, los bailes e incluso los carruajes, y cómo cambiaba todo en función de quién fuera a los bailes o en los coches de caballos.
Por último comentar que la novela es una sucesión de cartas, la mayoría de Evelina al señor Villars, en las que va narrando todo cuanto le sucede durante el tiempo que está fuera de casa.
En cuanto a la edición del libro, me ha llamado mucho la atención que hay muchas faltas: palabras repetidas, mezclas de femenino y masculino, artículos en singular y nombre en plural... cosas así. Siendo el libro de la editorial dÉpoca me ha sorprendido mucho porque nunca antes me había encontrado con algo así... Desconozco si hay una segunda edición que ya esté corregida (yo tengo la primera edición) Por lo demás, el libro es muy bonito, en la línea de la editorial, con imágenes en blanco y negro acompañando al texto.
En resumen, Evelina es un libro interesante sobre la Inglaterra de final del siglo XVIII. Personalmente me costó entrar en la historia, pero una vez que lo hice la disfruté mucho.
Este es el tercer libro que leo de la editorial dÉpoca. Os dejo la reseña de los otros dos: