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jueves, 19 de agosto de 2010

Juego de tronos I George R.R. Martin

Canción de hielo y fuego / Libro primero

Muchas veces el azar me lleva a encontrar libros de los que nunca antes había oído hablar y que resultan ser pequeñas joyas. Y digo pequeñas por su tamaño, porque si tenemos en cuenta el contenido tendríamos que hablar, al menos en este caso, de gigantes. Igual que los molinos de Don Quijote.

Compré, sin saber quién era el autor ni que se trataba de una saga, la tercera parte de Canción de hielo y fuego, la cual está dividida en tres tomos. Al ver en la tienda que se vendían los tres tomos juntos interpreté que era una trilogía, pero al llegar a casa y empezar a investigar por internet me di cuenta de hasta qué punto estaba equivocada. Se trata de una saga con varios libros, y lo que yo compré aquel día era el libro tercero pero dividido en tres libros. De todos modos al ver que no había un solo comentario que pusiera mal el libro me decidí y compré las dos primeras partes, divididas a su vez en dos tomos cada una.

Hacía tiempo que no leía nada de fantasía y lo he cogido con muchas ganas. No sé si leeré todo lo que tengo en casa del tirón o si iré intercalando con otras novelas, pero lo que sí que tengo claro es que no pasará mucho tiempo hasta que lea la parte de la saga que está publicada en España.

Se podría decir que con el título de la saga, Canción de hielo y fuego, se dice todo. Vamos, que una vez que has leído la mitad del primer libro te das cuenta de que no se puede decir más en menos.

Por un lado está la familia Stark, que vive en Invernalia y que está acostumbrada a vivir a bajas temperaturas. El señor de Invernalia Eddard Stark se convierte en la Mano del Rey Robert, lo cual no significa otra cosa que se tiene que encargar de hacer el trabajo del Rey mientras éste no quiera o no pueda desempeñar su papel y realizar sus funciones.

Por otro lado está la princesa Daenerys, que es obligada a contraer matrimonio para conseguir un ejército que ayude a su hermano a recuperar la corona que le robaron cuando era pequeño. Recibe varios regalos de boda, entre ellos tres huevos de dragón. Por supuesto los dragones ya no existen pero los huevos son de una gran belleza y Daenerys disfruta observándolos. En el primer libro poca cosa ocurre con los huevos, pero tengo la sensación de que serán importantes en próximos libros. Por el momento Daenerys los encuentra calientes cada vez que los toca, aunque claro, también puede ser simplemente que se hayan calentado con el sol y mantengan bien el calor.

Por último está el Muro, que es el lugar donde se encuentra la Guardia de la Noche. El Muro se encuentra al norte de Invernalia, y es un lugar tan frío que no es fácil mantenerse con vida. Los guardias de la noche se encargan de vigilar que nada ni nadie atraviese el Muro (una fortificación de hielo). Jon Nieve, el hijo bastardo de Eddard Stark, no tiene otro remedio que ingresar en la Guardia. Allí, con el paso del tiempo, entiende lo que realmente significa tener hermanos.

Me resulta muy complicado, teniendo en cuenta la cantidad de personajes y de tramas que hay en el libro, explicar en detalle todo lo que ocurre. Por eso creo que lo mejor por ahora es dejarlo aquí y esperar a la segunda parte, del libro primero, para explicar más cosas.

-Cierto, niña -asintió Ser Jorah-. Y si vuestro hermano es la sombra de una serpiente, ¿qué somos los que le servimos? -había amargura en su voz.

-Pero, aún así, es el verdadero rey, Es...

-Decidme la verdad -le pidió Jorah mientras detenía el caballo y la miraba-. ¿Queréis que Viseys se siente en un trono?

-No sería buen rey, ¿verdad? -dijo Dany después de meditar un momento.

-Los ha habido peores..., pero no muchos. -El caballero volvió a poner su montura al paso.

-De todos modos -insistió Dany situándose junto a él-, el pueblo llano lo espera. El magister Illyrio dice que están bordando estandartes de dragones y rezando por que Viserys cruce el mar Angosto y regrese para liberarlos.

-El pueblo llano, cuando reza, pide lluvia, hijos sanos y un verano que no acabe jamás -replicó Ser Jorah-. A ellos no les importa que los grandes señores jueguen a su juego de tronos, mientras los dejen en paz. -Se encogió de hombros-. Pero nunca les dejan en paz.

viernes, 6 de agosto de 2010

La isla bajo el mar Isabel Allende

Buscando opiniones de El nombre del viento en otros blogs me enteré de que existía Bloguzz, una página Web en la que ofrecen productos a los blogueros para que los prueben primero y hablen de ellos después. Así que sin pensármelo demasiado me apunté y así, unos días más tarde, llegó a mis manos el primer capítulo de La isla bajo el mar. Poco después recibí el libro ¡firmado por Isabel Allende!

Ya comenté en el post que publiqué para Bloguzz que nunca me habían llamado mucho la atención los libros de Isabel Allende, pero creo que tarde o temprano habría terminado leyendo éste. -¿Por qué?- Puede que os estéis preguntando. -Pues ni más ni menos que por la portada.- Ya sabéis que muchas veces compro por impulso cuando una portada me resulta atractiva, y la portada de La isla bajo el mar bien merece, aunque sólo sea una vez, que se coja el libro y se investigue sobre la trama. La verdad es que la ilustración es preciosa. Me encanta.

La historia de Zarité se desarrolla una parte en lo que ahora es Haití (Saint Domingue en 1770) y otra parte en Nueva Orleans. La primera parte vive como esclava en casa de Toulouse Valmorian y la segunda como una mujer libre en una tierra donde los derechos de los negros quedan muy por debajo de los de los blancos.

La isla bajo el mar cuenta la historia no sólo de Zarité, protagonista de la novela, sino de todas aquellas personas anónimas condenadas a la esclavitud en cualquier parte del mundo. En una lucha de blancos contra negros pronto descubre que no necesariamente tienen que luchar unos contra otros, sino que puede encontrar aliados entre sus enemigos. Uno de los aliados de Zarité, pero no el único, es el doctor Parmentier.

-Espera, Teté. A ver si nos ayudas a resolver una duda. El doctor Parmentier sostiene que los negros son tan humanos como los blancos y yo digo lo contrario. ¿Qué crees tú? -le preguntó Valmorain, en un tono que al doctor le pareció más paternal que sarcástico.
Ella permaneció muda, con los ojos en el suelo y las manos juntas.
-Vamos, Teté, responde sin miedo. Estoy esperando...
-El amo siempre tiene razón -murmuró ella al fin.
-O sea, opinas que los negros no son completamente humanos...
-Un ser que no es completamente humano no tiene opiniones, amo.
El doctor Parmentier no pudo evitar una carcajada espontánea y Toulouse Valmorain, después de un momento de duda, se rió también. Con un gesto de la mano despidió a la esclava, que se esfumó en la sombra.

Si terrible es la palabra esclavo por su significado, mucho más repulsiva me resulta la palabra amo. Pone a las personas al nivel de los animales y eso es algo que nunca, jamás, en ningún lugar del mundo, debería ocurrir.

Leyendo este libro me he dado cuenta de qué distintas somos las razas y qué poco tolerantes somos con las personas que no pertenecen a la nuestra. Blancos con blancos, negros con negros, gitanos con gitanos y así un largo etcétera. Somos personas, seres humanos, y ninguno es más y/o mejor que el resto. Sin embargo hay mucha gente que aún no se ha dado cuenta de eso.

En la novela aparecen una gran cantidad de personajes que sueñan con un mundo en el que la esclavitud sea cosa de una lejana pesadilla. A ellos me gustaría hacer un pequeño homenaje:

Zarité: protagonista. Lucha por conseguir la libertad pero sin dejar de pensar en los que van con ella. Elegir entre el bienestar de sus hijos y la libertad es una muy difícil decisión.

Doctor Parmentier: está emparejado con una mujer de color y es padre de tres niños mulatos. Su sueño es poder dar a conocer al mundo que ama a una persona que sólo es distinta a él por su color.

Violette: durante su adolescencia y juventud es la más deseada de las cortesanas. Tiene sangre mezclada, pero el color de su piel es tan claro que podría pasar por blanca. El azar la lleva a Zarité una y otra vez hasta que terminan siendo amigas.

Don Sancho García del Solar: es el cuñado de Toulouse Valmorain, el amo de Zarité. Es un gran personaje que se hace querer a pesar de que es un cara dura.

El Père Antoine: un cura que dedica el 100% de su tiempo a ayudar a los demás, entre los que están Zarité y su hija.

Owen Murphy: irlandés de nacimiento. Es el jefe de capataces de la plantación de Valmorain. Su sueño es conseguir dinero suficiente para independizarse por completo y trabajar su propia tierra con su mujer y sus hijos. Es el único jefe de capataces capaz de ver a los esclavos como personas y no como animales.

Maurice Valmorain: es el hijo de Toulouse Valmorain. Está en contra de la esclavitud desde que tiene uso de razón y decide luchar para abolirla cuando llega a la edad adulta. Criado por Zarité crece con la certeza de que es su madre, a pesar de que no llevan la misma sangre.

La isla bajo el mar es un libro que no debería faltar en ninguna librería. Isabel Allende me ha sorprendido, y no porque no supiera que era buena escritora, sino porque simplemente pensaba que no sería el tipo de lecturas que a mí me suele gustar. Me equivoqué, lo reconozco.

Gracias a él me he dado cuenta de las injusticias que hay en el mundo, y sí, ya lo sé, la vida es muy dura,... pero jode verlo y sentirlo tan cerca con una historia que seguro sigue existiendo en muchos lugares. Niños, mujeres, hombres, personas mayores. Cualquiera puede convertirse en esclavo de la noche a la mañana. Cualquiera, sin saber si quiera por qué.

viernes, 30 de julio de 2010

Los colores olvidados y otros relatos ilustrados Silvia G. Guirado

Ilustrado por:
David García Forés
Desiree Arancibia
Marta García

¿Qué haríais si desaparecieran todos los colores del mundo?

A mi compañera Cristina siempre le regalo libros. Se puede decir que se ha convertido casi en una tradición. El último año salí en busca de uno que pudiera gustarle. Pero no quería un libro cualquiera. No. Quería un libro original. Uno del que la gente no estuviese hablando desde hacía meses. Quería sorprenderla con algo nuevo. Y gracias a Los colores olvidados lo conseguí.

Llegué a la librería con la intención de tardar un buen rato hasta que diera con lo que iba buscando, pero cual fue mi sorpresa cuando antes siquiera de entrar en la tienda encontré el escaparate vestido con este libro de cuentos. Me gustó mucho la portada, y yo soy una persona que se guía mucho por las portadas de los libros. Subí a buscarlo y me lo llevé sin pensarlo demasiado. Cuando estaba bajando las escaleras mecánicas para llegar a las cajas noté que un chico se me quedaba mirando mientras yo abría al azar las páginas. Le miré. Me volvió a mirar y me preguntó dónde había cogido el libro. Llevaba un buen rato buscándolo y no lo había encontrado aún. Le expliqué dónde podía encontrarlo y le advertí de que tuviera cuidado de no confundirse con el idioma porque habían puesto los que están en castellano mezclados con los que están en catalán. ¡A punto estuve de llevarme yo el que no entendía!

Unos meses después, en la feria del libro de Madrid, me encontré con Silvia y David firmando ejemplares del libro y volví a no pensármelo dos veces. Lo compré, esta vez para mí, y me lo firmaron en el momento. Ahora tengo el libro como un pequeño tesoro junto a La mecánica del corazón, firmado el mismo día por su autor en la caseta de la feria donde firmaban ellos. Desde ese día he tenido pequeñas charlas sobre libros con Silvia, bien a través del blog, bien a través de facebook. No voy a negar que me hace mucha ilusión verla por mi blog de vez en cuando.

El libro comienza con la historia de Carmesina, una niña preciosa que posee en sus ojos azules el único toque de color que existe en su mundo gris. Durante varias hojas trata de hacer ver a la gente que la rodea que un mundo más optimista es posible, que las cosas no tienen que ser o grises o nada, sino que pueden tener tantos colores que no sean capaces de escoger uno solo.

Es una lectura fácil y fresca que va acompañada de ilustraciones, lo que hace más especial y original el libro.

De los relatos me ha gustado que todos tienen su moraleja; te dan en qué pensar una vez los has terminado y no te dejan indiferente. Se podría decir que se le ha dado una vuelta a los clásicos de toda la vida y aportan un punto de vista tanto diferente como necesario. Por ejemplo en Una historia de princesas se habla abiertamente de la orientación sexual de una de las princesas, algo que jamás de los jamases había visto yo en cualquier otro cuento para niños. Yo no tengo hijos, pero si alguna vez los tengo, seré más partidaria de enseñarle este libro que cualquier otro cuento en el que la princesa tenga que ser salvada por el prícipe azul.

De las ilustraciones me ha gustado que aportan un valor añadido a la historia. Ya no sólo conoces la historia de Carmesina, sino que además la estás viendo. Te solidarizas más con ella al ponerle cara. Me ha gustado también los pequeños homenajes que se ha hecho en algunas ilustraciones. He visto tres, pero estoy segura que habrá más que se me escapan. En Serafín, el desafinado han dibujado al pajarito que acompaña siempre a Snoopy y que no sé cómo se llama; en No creo en la mala suerte han dibujado el famoso gato que se vende en todas las tiendas de todo a cien y que han protagonizado varios spots de una marca de cerveza. Me encanta este gato aunque no me gustaría tener uno en casa; por último, en la última página de La alianza tengo la sensación de ver la cara de un perrito monísimo con un montón de plumas en la cabeza. Casi como si fuera de verdad. También, en esa misma ilustración hay lo que parece un mando de consola debajo de la cabeza de vaca, aunque quizás ya sea cosa mía que quiero buscarle los tres pies al gato.

Antes de terminar el post, que ya me está quedando larguísimo, quería destacar las ilustraciones de Amour Fou. He de confesar que cuando las vi por primera vez pensé que eran muy serias y, por lo tanto, aburridas. Sin embargo una vez que te fijas bien en ellas descubres cosas que no habías descubierto en el primer golpe de vista. Me parecen realmente preciosas.

Así sucedió una noche, en que Mila superó sus temores sobre las aguas de río. Ya no había excusa ni motivo para seguir con aquel sinsentido lleno de razones y emociones. Como despedida, se regalaron una noche de loca pasión y de quererse mutuos. Luego cada uno siguió con su vida. Él buscando y ella entre aplausos. Y a cada semana que pasaba, él añorando los martes y ella recordando las noches.
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Y Serafín empezó a pensar en el jilguero maestro que le había descubierto su don para imitar, y en sus viajes, y en sus vuelos por el mundo, y se acordó de los loros verdes del Amazonas, de los jilgueros canarios, de los pájaros carpinteros tiroleses, de los subepalos australianos, y de todos los que le habían enseñado. Era cierto que sólo viviendo aquello podía haber descubierto quién era.

En resumen, el libro me ha gustado mucho. Cumple con su cometido de entretener, de ser original y de hacer pensar al lector, y no sé vosotros, pero yo creo que según están las cosas, no está mal.

En relación a la pregunta que pongo al comienzo del post me gustaría decir que yo haría como Carmesina y trataría de buscarlos, pero realmente no estoy del todo segura.

Hace muchos años el naranja era mi color, todo el mundo me identificaba con este color y a mí me gustaba que así fuera. Es un color alegre y por eso me gustaba relacionarme con él. Sin embargo de unos años para acá la cosa ha cambiado. Ya no soy seguidora del naranja igual que antes y ahora que lo pienso es algo que me asusta. ¿Ya no soy alegre como era? ¿He cambiado tanto como para no identificarme nada con el naranja? No lo sé. Lo que sí sé es que voy a tratar de cambiarlo de nuevo.

No acostumbro hacer esto, pero voy a dejar una pregunta abierta para que me dejéis vuestros comentarios. ¿Qué significan los colores para vosotros? ¿De qué manera os influyen? ¿Os identificáis con alguno en especial?

lunes, 26 de julio de 2010

El proyecto Williamson John Grisham

Es posible que la idea de crear este blog de libros naciera precisamente con este libro y es por eso que me gustaría dedicarle un post completo. Se lo merece.

Hace un par de años escribí este mismo post que vais a leer a continuación en mi otro blog. Sin yo saberlo había escrito la primera entrada de Once_upon_a_time sólo que en el lugar equivocado, es decir, en Pasaba por aquí. Ahora por fin, tendrá un sitio donde le corresponde.

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Hace dos o tres días volvía del trabajo en el autobús leyendo El Proyecto Williamson. Como siempre subí en la primera parada y no había nadie más a mi lado. Una o dos paradas después entraron unos señores con sus respectivas. Supe que iban juntos porque uno le hizo un gesto al otro para que se sentara enfrente de él. Por lo demás no lo habría sabido nunca porque no llegaron a cruzar una sola palabra. Poco antes de mi parada el hombre que iba a mi lado se me acercó en el asiento y me dijo —que aproveche—. Yo le miré de pronto sin saber si me hablaba a mí o no. Él me sonrió y me dijo —hija, que afición—. Ya supe que se refería a mí y a mi libro. Le dije que estaba en un punto muy interesante y él me dijo —Enhorabuena por tu afición—. No sé muy bien por qué. Tampoco le di más vueltas. Volví a la lectura y me olvidé del señor. Poco después me di cuenta de que el hombre tenía parte de razón. El libro me ha enganchado de tal manera que, no sólo ese día, sino cada vez que lo abría, me quedaba embobada leyendo.

Creo que acabo de terminar el libro que más me ha impactado de todos los que he leído en mi vida.

Puede que porque contara una historia real. Puede que fuera por el tema que trataba. El caso es que hay pocos libros que me hagan llorar en algún punto de la lectura y éste me ha tenido todo el tiempo con el corazón en un puño.

¿Habéis leído alguna vez a John Grisham? En 2005 cayó en mis manos El Jurado. Lo leí y me gustó mucho a pesar de no entender gran parte de la jerga que se utiliza en el libro. El autor es abogado y es normal que utilice vocabulario jurídico. Ejerció durante años hasta que le dio por escribir novelas. Desde entonces le ha ido tan bien que no ha vuelto a ejercer (hasta donde yo sé). Tres años después leí El Cliente y me ocurrió más de lo mismo. Mucha intriga. Demasiados personajes. Bastante jerga. Y todo para realizar un libro que también me gustó muchísimo. El Proyecto Williamson cayó en mis manos hace unos días por pura casualidad. Lo había visto hacía unas semanas en una tienda. No me llamó especialmente la atención, pero un día en la biblioteca, a cinco minutos del cierre, me decidí a sacar un libro porque no me apetecía leer ninguno de los que tenía en casa sin leer. Me dirigí a un pasillo al azar y aparecí delante de la estantería de John Grisham. Como hacía poco que había leído El Cliente me paré para ver si había alguno que me entrase por los ojos. Y ahí estaba él. El Proyecto Williamson. Lo cogí, leí otra vez el resumen del final y me fui a casa con el libro debajo del brazo.

No voy a contar demasiado del libro. Basta con leer la sinopsis para saber no sólo de qué va, sino también cómo acaba. Dos personas, Ron Williamson y Dennis Fritz, fueron acusadas injustamente de asesinato y juzgadas en 1988. El primero fue condenado a muerte. El segundo a cadena perpetua. El primero, protagonista del libro por así decir, estaba completamente desequilibrado mentalmente, pero era muy inteligente. El segundo también era inteligente, pero se mantenía en sus cabales como podía.

Un día antes de que se iniciara el juicio contra Ron Williamson el juez Jones quiso saber si entendía la importancia de las acusaciones y se mantuvo la siguiente conversación:

—Quiero ver cómo se encuentra para su comparecencia de mañana y asegurarme de que no provocará ninguna alteración del orden. ¿Comprende mi preocupación?
—Mientras no empiecen a decirme que he matado a alguien…
—¿Acaso cree eso?
—Pues sí lo creo. Y no me parece nada bien.
El juez Jones sabía que Ron había sido un destacado deportista y decidió utilizar la analogía de una contienda deportiva:
—Un juicio es como un partido de fútbol. Cada bando tiene la oportunidad de atacar y defender, y nadie puede oponerse a que cada bando tenga sus oportunidades. Son las reglas del juego. Un juicio es igual.
—Sí —repuso Ron—, pero yo soy el balón que recibe los puntapiés.

A lo mejor después de leer el libro tiene mucho más significado que sin leerlo, pero las respuestas de Ron me encantaron. Sobre todo tratándose, como se trataba, de un enfermo mental.

miércoles, 21 de julio de 2010

Nunca olvides que te quiero Delphine Bertholon

Delphine ha escrito una pequeña joya que no me cansaré de recomendar nunca.

Hace unos años empecé a escribir una “novela”. La idea era presentarla a un concurso una vez finalizada pero por supuesto nunca llegó a ver la luz. A decir verdad, nunca llegué a terminarla. Empecé a escribir con ganas, como siempre que empiezo a escribir una historia nueva, pero una vez que tomó forma lo fui abandonando hasta que al final cayó completamente en el olvido. Al final ni historia, ni concurso, ni .

Posiblemente os estaréis preguntando a qué viene que cuente esto ahora si ya hace tanto tiempo que cayó en el olvido de una manera tan rotunda y estrepitosa, y no es por otra cosa que la trama era la misma que la de Nunca olvides que te quiero: un secuestro.

Me ha venido a la cabeza y me han dado ganas de continuar lo que empecé hace tantos años. ¿Quién sabe?, igual retomo la idea de seguir con la historia.

La historia está contada por tres personas: una niña secuestrada, su madre y su profesor de tenis.

Entre los tres nos cuentan, siempre en primera persona, cómo vive cada uno el secuestro. Madi, a través de sus cuadernos a modo de diario; su madre, a través de las cartas que le escribe a su hija a pesar de que sabe que nunca se las llegará a enseñar; y Stan, profesor de tenis y amor platónico a modo de historia.

Madi es una niña de 10 años que desaparece un día después del colegio. Su historia la conocemos a través de 3 cuadernos en el que, a modo de diario, cuenta al lector tanto lo que le ocurre con su secuestrador como lo que va pasando por su cabeza. A base de empatizar con R. (el hombre que la raptó) consigue ciertas recompensas tales como salir de la "habitación" en la que vive, ver la tele de vez en cuando o ropa nueva de su gusto.

He de reconocer que me chocó muchísimo que le pusieran el nombre de Madi a la niña protagonista. Quizás pensaron que al ponerle ese nombre la historia podía parecer más real, no sé. Sea como fuere, me llamó mucho la atención cuando después de varias hojas salió el nombre de Madi.

Nunca olvides que te quiero es la frase con la que la madre de Madi termina todas y cada una de las cartas que escribe a su hija mientras ella está secuestrada. Me parece una frase realmente adecuada para cerrar una carta como las que escribe a lo largo de todo el libro. De hecho me parece una frase adecuada para casi cualquier tipo de carta personal. Yo nunca me he visto en una situación como ésta en la que alguien a quien quiero desaparece, pero entiendo perfectamente lo que la madre de Madi siente cada vez que coge un papel y un boli y se pone a escribir. Yo también lo he hecho cuando me he encontrado de bajón por algo. Normalmente siempre relacionado con el mal de amores. Pero es cierto, he sentido la misma liberación que ella mientras escribía. Cuando me he sentido mal, cuando he pensado que nada tenía sentido y cuando he sentido el corazón hacerse cada vez más pequeño hasta casi desaparecer, escribir me ha "devuelto a la vida". Ver las cosas escritas me hace verlas de otra manera. Igual que a la madre de Madi.

Por último está Stan, el profesor de Madi diez años mayor que ella. Tiene el presentimiento de que ella está viva, que se encuentra escondida en algún lugar. Es de las pocas personas que sigue pensando que la niña está con vida aún. Durante el tiempo que Madi está desaparecida él tiene una relación con una chica que le deja con el corazón destrozado. Nunca ha sentido tanto amor por alguien y no entiende que la otra parte no sienta lo mismo.

Cultivo a pesar de todo la esperanza de llegar a ser un mecanismo favorable en la formación de las generaciones futuras y, a pesar de mis numerosas desilusiones, cada alumno que consigue gracias a mí amar los libros constituye mi pequeña victoria personal. Digamos que en la gran inutilidad del mundo me siento útil. Sin embargo alguien está avivando para mi futuro próximo algunas modificaciones, por las buenas o por las malas. Una mujer joven me robó la vida; una niña parece querer devolvérmela.

Nunca olvides que te quiero es una de las mejores novelas que he leído últimamente. Te deja con ganas de más incluso antes de terminarla. No quieres que acabe pero tampoco quieres dejar de leer en ningún momento.

miércoles, 14 de julio de 2010

Sabor a Chocolate José Carlos Carmona

Hoy me ha pasado algo curioso, y es que he terminado dos libros que tenía empezados. Por lo general no acostumrbo a leer libros a pares, pero llevo unas semanas haciéndolo y no me está yendo mal del todo. Con todo esto lo que quiero dar a entender es que voy a escribir dos post el mismo día. Creo que es la primera vez que se da este hecho.
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Hace unas semanas tuve que cambiar mi autobús de siempre para llegar al hospital donde estaba mi abuelo ingresado. El primer día que lo cogí conocí a Jesús, el conductor del autobus, y empezamos a hablar de libros. En concreto del segundo de la saga Millenium que era el que yo estaba leyendo en ese momento. Al día siguiente volvimos a encontrarnos y fuimos todo el camino hablando de libros otra vez. El tercer día nada más verme me dejó un libro que a él le había gustado mucho y que pensó que me podía gustar. La verdad es que el libro es muy cortito y se lee con mucha faclidad. Lo había visto alguna vez en librerías y en internet, pero no tenía ni idea de qué iba. El libro en cuestión se llama Sabor a chocolate, y ésta que os he contado es la pequeña historia de cómo llegó a mis manos.

A pesar de ser un libro optimista puesto que a pesar de los golpes que van sufriendo los personajes siempre terminan saliendo adelante y viendo el lado positivo de las cosas, me parece un libro muy triste y a la vez dulce.

Adrian es un chico que no puede evitar enamorarse de Alma, quien sin embargo no le presta la menor atención. Pasa el tiempo y Adrian decide montar una tienda de chocolates para endulzar la vida de Alma. Poco a poco empiezan a pasar tiempo juntos y parece que el amor puede surgir en cualquier momento entre los dos. Sin embargo ella decide casarse con un capitán de la aviación norteamericana y viaja a EEUU con su marido. Allí pasará una gran parte de su vida con su hermano, su cuñada y su sobrina. Su marido muere a los pocos años de la boda.

Mientras tanto Adrian decide casarse con una muchacha que ha emigrado de su país y comienzan una vida juntos. Ella toca el violín en la orquesta del padre de Alma y por las mañanas despacha en la tienda de choclolates; sin embargo no es feliz del todo porque no consigue quedarse embarazada y decide acabar con su vida.

A estas alturas Alma echa tanto de menos su tierra natal que decide volver para reencontrarse con su "amado" Adrian y terminan casándose.

Sin embargo a pesar de que para mí el verdadero protagonista es Adrian, que fue capaz de levantar una fábrica de chocolate sólo para cortejar a una mujer y endulzarle la vida, Eleanor, sobrina de Alma y más tarde también de Adrian, será al final el personaje que tiene más peso en la historia. Al menos para mí.

Como he dicho antes es un libro bonito, triste y dulce que merece la pena ser leído tanto a pequeños mordiscos como devorado a grandes bocados.

Era el año 1927 y Adrian Troadec tenía 23 años. Fue entonces cuando por primera vez en su vida probó el sabor del chocolate.
...
... Adrian Troadec comprendió que Alma Trapolyi corría después de los conciertos porque necesitaba tomar algo dulce tras el esfuerzo físico y la tensión desplegada durante ellos.
Adrian Troadec lo supo entonces: la conquistaría con dulces chocolates.

Millenium 3 - La reina en el palacio de las corrientes Stieg Larsson

Mientras leía La reina en el palacio de las corrientes pensaba que es curioso cómo son de dependientes unos personajes de sus creadores. En este caso con la muerte de Stieg Larsson podría decirse que también han muerto Lisbeth Salander y Mikael Blomkvist. Nunca sabremos qué pasará entre ellos después de unos años; ni qué será de la relación de Erika y Mikael; ni si Millenium seguirá siendo una gran revista durante mucho tiempo. Simplemente, ya no existen más. Están muertos.

Para mí sólo queda un cabo suelto al final de la trilogía, y es el no saber qué ocurre con la hermana gemela de Lisbeth, la cual todo sea dicho de paso, no aparece ni una sola vez en el libro excepto cuando la mencionan otras personas. Podría ser el punto de partida para una cuarta entrega.

Lisbeth Salander

La primera parte del libro Lisbeth se encuentra ingresada en un hospital después de haber recibido varios tiros al final de La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina. Durante un tiempo está luchando entre la vida y la muerte, pero como todos sabemos Lisbeth es la protagonista y nadie duda de que se pondrá bien a lo largo del libro. A pesar de estar aislada consigue hacerse con un ordenador para ponerse en contacto con el mundo exterior y planear desde dentro la estrategia a seguir durante el juicio.

Mikael Blomkvist

Hace tiempo que cree que Lisbeth ha sido una victima de una conspiración y lucha con todos los medios a su alcance para demostrarlo y devolverle su libertad. Y todo a pesar de no contar con demasiado apoyo por parte de la propia Lisbeth. Decide escribir un libro en el que se explica toda la conspiración y donde se descubre los nombres de todas las personas implicadas. Su idea: publicar al tiempo que tiene lugar el juicio contra Lisbeth Salander.

Alexander Zalachenko

Se encuentra ingresado en el mismo hospital que Lisbeth. A pesar de encontrarse herido y dolorido sigue con la idea fija de matar a su hija y olvidarse de ella de una vez por todas. Sin embargo su encargo de asesinarla no le traerá nada más que desgracias. El grupo secreto del gobierno que se ocupa de Zalachenko decide, cansado como está de protegerle siempre que comete algún delito, acabar con él en lugar de con su hija y terminan matándole de un tiro en el propio hospital.

Erika Berger

Ha dejado la redacción de Millenium para empezar un nuevo proyecto en un importante grupo editorial. Sin embargo, no parece ser bien recibida por todos sus compañeros y comienza a recibir emails amenazándola e insultándola. Por otro lado su relación amorosa con Mikael empieza a tambalerase cuando él empieza una relación con Monika Figuerola, una policía que sigue el caso de Lisbeth Salander y la conspiración.

- ¿Qué tal? -preguntó Erika cuando colgó.
- Creo que soy feliz -dijo.
Ella se rió.
- La sección va a arrasar. Están como locos en todas las redacciones. ¿Quieres ir a Aktuellt a las nueve para hacer una entrevista?
- No.
- Me lo imaginaba.
- Vamos a tener que hablar de esto durante meses. No hay prisas.
Ella asintió.
- ¿Qué vas a hacer esta noche?
- No lo sé.
Mikael se mordió el labio inferior.
- Erika... Yo...
- Figuerola -dijo Erika Berger, y sonrió.
Él asintió.
- ¿Va en serio?
- No lo sé.
- Ella está enamoradísima de ti.
- Creo que yo también estoy enamorado de ella -dijo él.
- Me mantendré alejada hasta que lo tengas claro.
Él hizo un gesto afirmativo.
- Bueno, a lo mejor -aclaró ella.

En el libro aparecen muchos otros personajes importantes, pero es imposibles hablar de todos y cada uno de ellos.

A pesar de que Lisbeth es un persona muy peculiar en su forma de ser, consigue despertar simpatías entre mucha gente; unos han tenido trato directo con ella y otros simplemente creen que se la ha tratado de manera injusta toda su vida. Todos ellos se juntan para tratar de descubrir la verdad y ayudarla a hacer su vida de nuevo.

El libro me ha gustado, pero quizás esperaba algo distinto. Me han gustado mucho las historias, tanto la del primer libro como la de los dos últimos, pero creo que no habría aguantado hasta ocho o nueve libros. Por lo menos no en este momento. Las intrigas me gustan, pero en este caso el final era bastante predecible. Por último destacar que la traducción me ha gustado bastante, pero no entiendo que hayan dejado partes en inglés sin traducir. Me imagino que las partes que están en inglés en el libro, también estaban en inglés en la versión original (escrita en sueco), pero no les costaba nada poner un asterisco. Yo personalmente no tengo problema con el inglés y he entendido todo lo que ponía, pero también hay que tener en cuenta que hay muchas personas que no saben una palabra de inglés y que se están perdiendo pequeñas frases o palabras que pueden ser interesantes para el desarrollo de la conversación.

martes, 22 de junio de 2010

Sin noticias de Gurb Eduardo Mendoza

Hace años leí Sin noticias de Gurb por gentileza de Emperatriz. Ella se lo dejó a mi hermana, mi hermana se lo dejó a nuestra madre y después me lo dejó a mí. Recordaba del libro dos cosas. A saber, que me gustó, y el párrafo que escribo a continuación:

20.00 De tanto caminar, los zapatos echan humo. De uno de ellos se ha desprendido el tacón, lo que imprime a mi paso un contoneo tan ridículo como fatigoso. Los arrojo de mí, entro en una tienda y con el dinero que me ha sobrado del restaurante me compro un nuevo par de zapatos menos cómodos que los anteriores, pero hechos de un material muy resistente. Provisto de estos nuevos zapatos, denominados esquís, inicio el recorrido del barrio de Pedralbes.

Creo que lo mejor será que empiece a explicar desde el principio de qué trata el libro por si hay alguien despistado que no sabe de qué va.

Sin noticias de Gurb es la historia de dos extraterrestres que llegan a la Tierra en una misión. Nada más llegar a su destino, Barcelona, Gurb sale a inspeccionar el lugar con la apariencia física del ser humano denominado Marta Sánchez. Desde ese momento el compañero comenzará a llevar un diario en el que irá relatando todas sus aventuras. Eso sí, aventuras en solitario, porque Gurb desaparece y él tiene que arreglárselas solo. El diario al principio se centra en la búsqueda de Gurb, pero poco a poco el protagonista comienza a hacer su propia vida deleitándonos con un montón de anécdotas.

La historia es un sinsentido que te alegra el momento que pasas con el libro entre las manos. Es muy muy fácil de leer y te deja con buen sabor de boca.

Cuando lo leí la primera vez recuerdo haberme reído a carcajada limpia en varias partes. La primera, la que he escrito un poco más arriba; las demás, no las recuerdo del todo bien, aunque seguramente hayan sido las que me han hecho gracia esta segunda vez. Un día incluso llegué al punto de tener que cerrar el libro y dejarlo para más adelante porque me entró un ataque de risa en un autobús camino de mi casa y empezó a darme vergüenza que la gente me mirase.

Esta segunda lectura ha sido un poco diferente. Sabía más o menos lo que me esperaba, aunque no recordase nada del libro a parte de lo ya citado. Sin embargo la primera parte me decepcionó un poco porque iba con una idea muy exigente en la cabeza. Hasta que no me he relajado y he empezado a no pensar mientras leía no he comenzado a disfrutarlo de verdad.

La verdad es que el protagonista es un desastre pero se hace querer. Es feliz paseando por la ciudad, desayunando en el bar de la señora Mercedes y del señor Joaquín y comiendo churros. Quiere una vida sencilla y lo único que necesita para que sea completa es encontrar a Gurb.

viernes, 18 de junio de 2010

Millenium 2 - La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina Stieg Larsson

Cuando escuché el nombre de esta novela me dio la sensación de que hablaría de una mujer desesperada por suicidarse. Sabía que el libro hablaba de malos tratos a la mujeres y mi interpretación fue que el libro hablaría de una mujer tan sumamente hecha polvo que la única salida que encontraba era la de quitarse la vida.

Nada más lejos de la realidad.

No se trata de acabar con una misma, sino más bien de acabar con la ota persona. No se me pasó por la cabeza que se pudiera tratar de una venganza. De querer sobrevivir al maltratador por encina de todo.
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Según dicen, la idea de Larsson era escribir una saga de ocho o diez libros hablando del tema del maltrato a las mujeres; sin embargo se quedó en el tercero (cuarto según las malas lenguas) puesto que un ataque al corazón acabó con su vida al poco de entregar la tercera parte a su editor. Dicen que la cuarta parte también está escrita por él y que está en manos de su pareja, con la que estuvo no sé cuantos años, pero que no se publicará hasta que ésta llegue a un acuerdo con la familia de Larsson y tenga acceso a lo que, como pareja, dice que tiene derecho. Es decir, quiere una parte del dinero que están sacando los miembros de la familia de los derechos de autor a pesar de que no están casados. En este momento no voy a entrar en estos temas porque a) no sé si realmente es cierto todo lo que se dice; y b) no me importa, así que pasaré directamente a la reseña del libro.

Millenium 1 fue un poco una sorpresa para mí puesto que no tenía ni idea de qué iba el libro, pero me gustó bastante. Millenium 2 lo he cogido con más ganas. Desde el principio me enganchó, cosa que no puedo decir de la primera parte, pero un poco después de la mitad pierde algo de fuerza. Después vuelve a levantar y a ponerse interesante, pero el final no me ha gustado nada. Me ha dado pena que un libro que durante todas sus páginas te ha tenido bastante intrigada termine como termina éste, que no sabes si estás en una novela de suspense o en una de zombies. Para mi gusto al final Stieg Larsson intentó rizar demasiado el rizo.

Por lo demás el libro me ha gustado mucho. Me encanta Lisbeth, la protagonista, y no me desagrada Mikael, el protagonista. No sé que tendría Stieg Larsson preparado para estos dos personajes pero muchas vueltas tendría que haberle dado a la historia para no defraudar. Veremos el tercero qué tal.

Lisbeth Salander

En esta segunda entrega de la saga Lisbeth decide tomarse un año sabático y desaparecer de Suecia. Tiene dinero suficiente para no tener que trabajar en años y decide viajar por diferentes lugares del mundo. Su idea es dejar de pensar en Mikael puesto que durante el tiempo que trabajaron juntos ella llegó a sentir muchas cosas por él y no quiere asumirlo. Su manera de intentar olvidarle es alejarse lo máximo posible de él. Cuando vuelve a Suecia intenta retomar el contacto con gente a la que ha dejado de lado durante tantos meses porque se da cuenta de que si sigue como hasta ese momento se verá siempre sola. Es por esto que decide arreglar cosas que en el pasado hizo mal. Entre ellas mantener el contacto con las personas que a lo largo de su vida se han preocupado por ella. Sin embargo cuando está en pleno proceso de integración se ve involucrada en un triple asesinato que la obliga a mantenerse escondida en su nuevo apartamento durante semanas. Todo el mundo la busca como la autora material de los hechos y no puede permitirse el lujo de salir a la calle. Su ordenador volverá a ser sus ojos fuera de las paredes que la rodean.

Mikael Blomkvist

Decide publicar tanto un reportaje en la revista Millenium como un libro en su editorial que habla de trata de blancas -trafficking en inglés- en los que Dag Svenson lleva mucho tiempo trabajando junto a su mujer Mia Bergman. Su intención es descubrir a una serie de personajes públicos que han contratado el servicio de prostitutas en Suecia. Por otro lado no entiende porqué Lisbeth no quiere mantener el contacto con él. Trata de dar con ella a través del teléfono, del email e incluso personándose en su casa, pero no hay manera de localizarla. Cuando Lisbeth es acusada de los tres asesinatos Mikael tiene que decidir si cree en su inocencia o no y actuar en consecuencia.

¿Qué sabía realmente de ella? Prácticamente nada.

Sabía que tenía memoria fotográfica y que como hacker era un hacha. Sabía que era una mujer rara e introvertida a la que no le gustaba hablar de sí misma y que desconfiaba por completo de la autoridades.

Sabía que podía ser brutalmente violenta. Gracias a eso él seguía con vida.

Pero no tenía ni idea de que la hubieran declarado incapacitada ni de que se encontrara sometida a la tutela de un administrador, ni de que hubiera pasado parte de su adolescencia en el psiquiátrico.

Debía elegir bando.

En algún momento, después de la medianoche, decidió que, simplemente, no le daba la gana creerse las conclusiones de la policía. Antes de juzgarla le debía, por lo menos, la oportunidad de explicarse.

Una vez tomada su decisión comienza a investigar por su cuenta las pistas que va encontrando para tratar de dar, por un lado con Lisbeth Salander, y por otro con el verdadero asesino.

Alexander Zalachenko

Su nombre aparece casi desde el principio, pero hasta pasada la mitad del libro no se sabe quién es realmente. Parece ser el vínculo entre Lisbeth, el asesino y los asesinatos. No me ha gustado demasiado este personaje.

Miriam Wu

Amiga y amante ocasional de Lisbeth Salander. No sabe muy bien cómo ni por qué, pero lo cierto es que termina involucrada en los asesinatos a pesar de que no conoce nada sobre el tema.

Hay muchos más personajes, pero tardaría casi tanto como Stieg Larsson tardó en escribir la novela si quisiera hacer un resumen de todos y cada uno de ellos. Así que me quedo con que La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina es un libro que engancha, que sabe mantener la intriga, que se lee bastante fácil y que no tiene un buen final. Al menos bajo mi punto de vista.

domingo, 13 de junio de 2010

Firmas - Feria del Libro Madrid 2010

Había un único libro que pensé que podía pedir firmado en esta Feria del Libro: La estrella peregrina de Ángles de Irisarri. Miré qué días firmaría y en qué casetas y al final me decidí por el sábado. Sin embargo el viernes por la noche miré quién más estaría firmando el fin de semana y vi que el domingo día 13 estaría Mathias Malzieu, a la misma hora y en la misma caseta que Ángeles de Irisarri, firmando su libro La mecánica del corazón. Así que no me lo pensé dos veces y me decidí por ir hoy. He de decir que ha sido una muy buena elección porque ayer llovía y hoy no, y porque ayer no estaban Silvia y David del libro Los colores olvidados y hoy sí.

La visita a la Feria del Libro de este año ha sido muy corta pero estoy muy contenta con el resultado. Cuatro libros, tres firmas y dos chapitas.

Nada más llegar al retiro me he recorrido todas las casetas hasta que he encontrado en la que estaban Mathias y Ángeles firmando. Prácticamente en la otra punta del parque. Los dos estaban ocupados cuando he llegado, pero el turno me ha llegado enseguida y le he dado mi libro La mecánica del Corazón a Mathias Malthieu para que me lo firmara. Mientras me lo estaba firmando he visto que justo a mi lado estaba el cuento Los colores olvidados. No lo he leído, pero lo regalé hace unos meses y tenía muy buena pinta. Lo tenía en la lista de libros que tarde o temprano quería comprar y me he dado cuenta de que no iba a tener mejor oportunidad que esa para comprarlo y llevármelo con dedicatoria incluida.

No pensé que fuera a "impresionarme" nunca ningún escritor a pesar de ser una gran aficionada a la lectura, pero este hombre (Malzieu) tenía algo que me ha gustado mucho. Físicamente tiene el aspecto del dibujo que aparece en la portada del libro. Un hombre bastante singular. Y luego hablando con él en un desastroso inglés (no sabía que lo llevaba tan sumamente mal) le he dicho que el libro me gustó mucho y que después de leerlo le compré el libro a una amiga mía. Me ha dado las gracias y me ha dicho que volverá en septiembre con un nuevo libro. Intentaré ir a verle cuando vuelva porque realmente podría decir que Mathias me ha hechizado.

Después de poner a buen recaudo mi primera firma del día he comprado los dos libros que quería que me firmaran: La estrella peregrina y Los colores olvidados.

Ángeles de Irisarri ha sido muy amable cuando me ha firmado La estrella peregrina. Me ha preguntado si yo quería hacer el Camino de Santiago y le he contestado que ya lo había hecho. Ha parecido sorprenderse, no sé porqué y le he explicado que precisamente fue eso lo que me llevó a querer comprar el libro.


Firmando Los colores olvidados estaban Silvia G. Guirado y David García Forés. Ella es quien escribe los relatos y él quien los ilustra. Me ha parecido muy original el hecho de que ella dedicara el libro-cuento y él dibujara a la protagonista del relato. Antes de que Silvia me firmara le he contado que había regalado su libro a una amiga mía (mi compañera Cristina); de ahí la dedicatoria que me ha escrito. Mientras David terminaba el dibujo Silvia me ha regalado, además, dos chapitas para poner en la ropa; una con la protagonista del relato y otra con un gato negro que pone No creo en la mala suerte. Me han encantado.

Por último llevaba una lista de libros que quería comprar y de los cuales sólo he comprado uno. Se llama Nunca olvides que te quiero de Delphine Bertholon. Realmente no sé mucho de esta novela pero en su día llamó mi atención y como estaba en esta lista de libros que quería comprar que os comentaba hace un momento, lo he comprado. Espero no haberme equivocado.

Por último, y un poco motivada por Emperatriz (aficionada a la lectura y quien lleva la voz cantante en el blog La Emperatriz de Lavapiés) me he decidido a comprar Sin noticias de Gurb de Eduardo Mendoza. Este libro lo he tenido en la mano muchas veces pero el hecho de haberlo leído me echaba un poco para atrás. Hoy me he liado la manta a la cabeza y he decidido comprarlo. Desde aquí lo recomiendo aunque no puedo enseñaros una reseña. Tendréis que esperar a que lo vuelva a leer y la escriba porque no recuerdo nada más que me reí mucho con él.

Podría decirse que ha sido una Feria provechosa. Me he hecho con varios libros que quería leer, he conocido gente encantadora y me han regalado unas chapas. ¡Ah! y lo más importante... No me ha llovido a pesar de haberlo pronosticado el hombre del tiempo. Me he librado por los pelos esta vez.

Por cierto, si queréis ver las dedicatorias no tenéis más que pinchar encima de ellas para que se abran en un tamaño mayor.